07 enero 2008

Mañana se vota convenio OIT en Senado, pero ¡¿sin la palabra "pueblos"?!

Mañana se vota el Convenio 169 en la Comision de Relaciones exteriores del Senado:
08/01/2008 Sala 1, (Valparaíso) 11:30 a 13:00 horas, Proyecto de Acuerdo que aprueba el Convenio Nº 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales en PaísesIndependientes, adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo, el 27 de junio de 1989 (Boletín N° 233-10). Chile es el único país en América Latinao que no ha ratificado el convenio que reconoce los derechos colectivos de los pueblos originarios.

Sin embargo, en la votación de mañana al Convenio lo quieren mutilar mediante una declaración interpretativa, en el sentido que no se incorpore la palabra "pueblos" originarios, lo que volvería a dejar en la exclusión a los mapuche, aymara y otros pueblos originarios de reconocimiento y protección en nuestro ordenamiento legal en cuanto a sus derechos colectivos.

La declaración interpretativa si bien no es válida ante la OIT, sí resultará válida en territorio nacional. Lo que implica que tendremos en Chile un Convenio exigible "afuera", pero no en el orden interno.

La operación de mutilición del Convenio de la OIT ha sido denunciada por el senador Alejandro Navarro:

"SIN LA PALABRA PUEBLOS, EL CONVENIO 169 QUEDA MUTILADO"

El Senador denuncia "una salida similar a la del Tribunal Penal Internacional: aprobar un tratado cercenado, mutilado, donde se borra con el codo lo que se firmó con la mano".

El Senador Alejandro Navarro, del Partido Socialista, respondió con una "gran decepción" ante la propuesta del Senador Muñoz Barra, del PPD, de aprobar el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales con una "declaración de reserva" sobre la palabra "pueblos", utilizada por el tratado mencionado, y aplicada a los indígenas.

Navarro afirmó que según el artículo 2° de la Convención de Viena sobre los tratados, en su letra d) establece que "se entiende por "reserva" una declaración unilateral, cualquiera que sea su enunciado o denominación, hecha por un Estado al firmar, ratificar, confirmar formalmente, aceptar o aprobar un tratado o adherirse a él, con objeto de excluir o modificar los efectos jurídicos de ciertas disposiciones
del tratado en su aplicación a este Estado o a esa organización".

Para Navarro, la palabra pueblos, "no puede ni podrá generar polémica. Hay personas, incluso en el Congreso, que piensan que esa palabra puede generar la división del Estado, o la existencioa de un país dentro de otro. Pero eso está descartado, pues el mismo Convenio señala en su texto expreso, que la palabra pueblos utilizada en él "no generará las consecuencias que se derivan de ella en el derecho internacional", o sea, los pueblos indígenas, no puede utilizar esta palabra para alegar independencia política, o división del Estado.

Asimismo, el requerimiento que presentaron diputados de derecha contra el Convenio, señalaba ese peligro, pero el mismo Tribunalo Constitucional, nada menos, señaló que el Convenio era constitucional, pues la palabra "pueblos" jamás podría ser utilizada para producir la división trritorial de Chile, ni nada parecido".

El senador señaló que "En Chile la Constitución impide que el Congreso nacional modifique los tratados internacionales, pues como la Presidenta detenta la direcciòn exclusiva de las relaciones internacionales, el Congreso sólo puede aprobar o rechazar su texto, pero no cambiarlo. La propuesta de Muñoz Barra pretende mediante la mala utilización de la reserva para la modificación del Convenio 169. Asimismo, es el mismo artículo 19 de la Convención de Viena sobre los tratados, de la cual Chile es parte, la que señala que se prohiben las reservas incompatibles con el objeto y el fin del tratado".

"La palabra pueblos, se encuentra en el centro del debate, y es parte escencial del Convenio 169. Sin la palabra pueblos, el Convenio queda desnudo, y no servirá para dotar a los pueblos de la naturaleza que les pertenece por derecho, por su propia sustancia y escencia. Sin la palabra pueblos no hay derechos colectivos. Es como sacar la frase no discriminación de los tratados en favor de los derechos de la mujer, o sacar el principio del interés superior del niño en los tratados de los derechos que los protegen a ellos. Sacar la palabra "pueblos" es igual a lo que quiere la derecha para el Tribunal Penal Internacional: aprobar el tratado, pero sin el derecho a juzgar a los marines estadounidenses cuando hagan masacres o torturen como en Abu Graib. La reserva en este punto es ilegal desde el punto de vista del derecho internacional y me asombra que Muñoz Barra, Presidente de la Comisión de RREE no sepa esto".

Navarro acusa de "actitud majadera la del Senador Muñoz Barra y parte de los senadores de la derecha que siguen con este galimatías de que el Convenio genera la división del Estado. Ellos no se han leído el pronunciamiento del Tribunal Constitucional, no se han leído ni siquiera el Convenio que señala lo mismo expresamente. En el fondo, algunos hablan desde su profunda ignorancia y otros desde la profiada y ciega doctrina de la seguridad nacional. Les aseguro que después de Colonia Dignidad y los Centros de Detención de Isla Dawson, no se necesita de la palabra "pueblos", para generar la existencia de un país dentro de otro".

Amigo/a,

Mantente informado/a y movilízate al menos dando a conocer lo que ocurre. Es mucho lo que está en juego. Mientras Chile no se reconozca como un país pluriétnico y multicultural, como un país de muchos pueblos, en el que cada uno de ellos, como lo reconoce la recientemente aprobada Declaración de la ONU sobre derechos de pueblos indígenas, no pueda ejercer sus derechos a libre determinarse en materia económica, política y cultural, continuaremos reproduciendo al infinito la exclusió, segregación y prepotencia conservadora que lleva a la muerte a los Alex Lemún y Matías Catrileo.

Reconozcamos nuestra identidad en la diferencia. Que Chile firme el Convenio 169 sin reservas ni interpretaciones. No dejemos que ocurra lo mismo que con el Tribunal Penal Internacional. Integrémonos al mundo, pero sin la trampa de borrar con el codo lo que se escribe con la mano.

Saludos fraternos,
Manuel Guerrero Antequera.
http:://manuelguerrero.blogspot.com

Si puedes copia y difunde este llamado. Gracias!

7 comentarios:

Anónimo dijo...

MANUEL:
Gracias

Un abrazo,

ADOLFO

azeta dijo...

Querido Manuel,
en tu misiva se explica muy bien la inutilidad de la aprobación del convenio 169: 1.- todos en latinoamérica lo han aprobado. 2.- No es contrario a la declaración de "Chile país unitario". ¿Qué objetivo persigue el movilizarse entonces? ¿Perseverar en la campaña de Navarro el menos malo?
La discusión nacional y comparada del Derecho de los Pueblos Originarios es conteste en que si se quiere positivar en este punto se debe crear una norma específica y no seguir colgándose del 169 que fue creado para otro fin y en otro contexto. Eso, si lo que se quiere es positivar. Si se quiere "avanzar" en el sentido de concederles autonomía a los pueblos originarios debemos recordar que la famosa doctrina de la "autodeterminación de los pueblos" ha matado a más personas que la peste bubónica.
Fuera de eso, nuestro país es independiente y en una década se cumple un bicentenario de su consagración... ¿y?...
Lo que define a un pueblo y otro es antojadizo y superfluo; lo sabemos muy bien los latinoamericanos y los africanos como lo saben los europeos.
Avanzar a mi juicio es buscar nuevas doctrinas que permitan la convergencia y no seguir alimentando las anacrónicas que tienden a la divergencia.
Mi país, mi pueblo, es el de los pobres; hasta donde sé, somos la mayoría, y hasta donde sé el único pueblo que existe a parte del de nosotros es el de los ricos.
Ariel Zúñiga

Manuel Guerrero dijo...

Estimado Ariel,
Siempre son interesantes tus comentarios por la distancia crítica y autonomía que poseen. Sin embargo esta vez no coincido contigo, pues si bien la condición socioeconómica de pobres (y m´´as precisamente de clase, o de capital social) puede operar como mecanismo de identidad que nos agrupe a muchos (la mayoría), ello en sí mismo no es suficiente ni es toda la verdad. Es lo que nos enseñan precisamente los movimientos sociales: es muy distinto ser pobre blanco, que pobre negro; pobre hombre que mujer pobre; mapuche pobre que chileno pobre. Las discrimanciones operan en forma diferencial también, y en algunos -como en el caso de los mapuche y de las mujeres- se concentra mucho más la discriminación y la explotación que en otros.
De ahí la relevancia de reinvindicar la diferencia ante la homogeneización, y la igualdad ante la discriminación.
Los institutos legales, por otra, hay que verlos campos de batalla que vehiculizan luchas por el reconocimiento y/o justicia social, que permiten marcar posiciones, avanzar en el gallito mayor que es, en definitiva, la emancipación de toda forma de exclusión, discriminación y explotación por la causa que sea. Evidentemente no resuelven nada por sí mismo, pero sí visibilizan los problemas, como en esta discusión en torno a la inclusión o no del concepto "pueblo". Si fuera tan irrelevante no habría resistencia por parte de quienes desean reproducir el statu quo.
Saludos,
Manuel.

Anónimo dijo...

Me Indigna el asesinato de Matías Catrileo Quezada

Escribo, para manifestar, mi más absoluta condena e indignación, por el asesinato del joven mapuche Matías Catrileo Quezada, estudiante universitario, comprometido con la lucha de su pueblo.

Escribo, porque Matías, fue asesinado por Carabineros de Chile, en una escalada represiva, que tiene como objetivo, a todo aquél que levante la voz para denunciar los abusos; la pobreza, la cesantía, la falta de oportunidades, la desigualdad brutal en la que vivimos; fue asesinado por los mismos que tienen carta blanca para reprimirnos, tal como lo hicieron el viernes 04 de enero en Plaza Italia, contra más de 600 hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas que se indignan con la muerte de Matías.

Escribo, porque apoyo la legítima lucha del pueblo mapuche por la recuperación de sus tierras y de su reconocimiento como Pueblo Nación, porque ya está bueno, porque no es posible seguir aguantando tanta humillación, tanto engaño, tanta represión, tanta desigualdad, que duele.

Escribo, porque me indigna que tan pocos se indignen, porque parece que a muy pocas personas les parece importante la vida de un joven mapuche, por la cobardía de los medios de comunicación y el cerco informativo, porque, en definitiva, esta democracia, está absolutamente supeditada al poder económico, a los grandes capitalistas, eso es lo que se defiende hoy. Pero, los empresarios deben estar tranquilos, tienen su propia guardia privada, pagada por todos los chilenos y chilenas, que trabajamos igual por el mismo salario hace muchos años, pagada por aquellos que día a día nos estamos empobreciendo.

Estoy asqueada del discurso del oficialismo y de la oposición, del tácito pacto para mantener la criminalización y represión contra los pobres, los jóvenes, las minorías, los mapuche; de la arrogancia de los personeros de gobierno, de la indiferencia de una Presidenta que no se conmueve con la agonía de Patricia Troncoso, en huelga de hambre, por más de 80 días.

Escribo, para hacer un llamado a manifestarse, a movilizarse, desde cada uno de nuestros lugares, de nuestros espacios; escribo para hacer un llamado a indignarse.

Lay Sang Loo M.
Trabajadora Social
Académica U. ARCIS
Santiago, 07 de enero de 2008

rodrigo dijo...

El convenio 169 fue alterado por la propia O.I.T. y no se ha aprobado en Chile por falta de consenso al interior de la misma concertación. Es más, las organizaciones indígenas autónomas a las cuales supuestamente alude, lo rechazan tanjentemente.

Saludos cordiales,
Rodrigo
Sociólogo Discente.

rodrigo dijo...

me trapiqué, quise decir; "...rechazan tajantemente."

peukallal

azeta dijo...

Manuel,
eso de ocupar a las leyes para visibilizar y destinar tanta energía sólo para conseguir mudar la cerca un par de centímetros es algo a lo cual me opongo rotundamente.
Desde luego que eso de pobres y ricos sólo era un exceso de retórica. La cuestión no es tan fácil como eso pero me parece es que es un poco más sencillo de lo que algunos sociólogos con mucho tiempo libre han querido decirnos.
Insisto, se debe buscar la CONVERGENCIA. Si tomamos el otro camino utilizaremos ingentes recursos en reivindicar los derechos de la comunidad de mapuches homosexuales que vende aceitunas en el mercado central de Copiapó.
Participamos de un acervo cultural común, estamos sujetos a las mismas reglas, a la misma economía, los mapuches reclaman usando de la tecnología huinca al igual como ciando introdujeron el trigo y el caballo.
¿qué falta para que se den los pasos en buscar qué es lo que nos asocia?
Creo que esa cuestión merece nuestra atención; eso es lo que debemos VISIBILIZAR,
saludos
ariel