11 enero 2008

Persistimos a favor de la vida mapuche

Querido/a amigo/a,

Patricia Troncoso, mapuche de 38 años de edad, está realizando una huelga de hambre líquida desde el 12 de Octubre del 2007 en la cárcel de Angol. Ya cumple más de 90 DÍAS DE HUELGA, y desde hace una semana se encuentra en el Hospital de Angol, bajo estricta custodia de gendarmería, carabineros y policía de investigaciones, donde le suministran suero glucosado en forma intravenosa para mantenerla con vida.

Al respecto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó al Estado de Chile que informe la situación de salud de Patricia Troncoso Robles. La petición del organismo internacional se fundamenta en las medidas cautelares que solicitó el abogado Alberto Espinoza, de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas FASIC, quien señaló que la situación por la que atraviesan los presos políticos mapuche "ha trascendido el ámbito local y se ha instalado en una instancia internacional que compromete al Estado chileno a tomar cartas en el asunto". La CIDH acogió a tramitación la demanda por la aplicación errónea de la Ley Antiterrorista por la cual cumplen actualmente condena Patricia Troncoso y otros mapuches. El jurista de FASIC señaló a El Mostrador que "aquí hay un problema del cual el gobierno no quiere hacerse cargo y que es la injusticia y arbitrariedad con la que ha actuado, aplicando ilegítimamente una ley que no se relaciona con los hechos o delitos cometidos (...) ningún prisionero condenado por La Ley Antiterrorista cometió un hecho terrorista, nunca han afectados bienes jurídicos que sean trascendentes y que se encuentren amparados o protegidospor dicha Ley".

Patricia Troncoso estudió Teología en el Instituto de Ciencias Religiosas de la Universidad Católica de Valparaíso. En la búsqueda de sus propias raíces, fue aproximándose de manera solidaria a las comunidades mapuche, y se hizo parte de la resistencia histórica de este pueblo.

El Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, informó sobre las causas de su detención, producida el 12 de septiembre del año 2002. Patricia fue acusada de ser autora de los delitos de amenazas e incendios terroristas. Se imputó a ella -y a otros acusados- responsabilidad en los siguientes hechos: 1) incendio terrorista en propiedad de Juan Agustín Figueroa Elgueta; 2) amenazas de incendio terrorista contra los dueños y administradores del Fundo Nancahue; 3)incendio terrorista en perjuicio del predio forestal San Gregorio de propiedad de Juan Julio Sagredo Marín; y 4) amenazas de incendio terrorista contra los dueños y administradores del
Predio San Gregorio. En diciembre de ese mismo año, se le inició un nuevo proceso acusada de ser partícipe de la Organización Mapuche "Coordinadora de Comunidades En Conflicto Arauco Malleco", organización del pueblo mapuche a la que se estigmatiza como "Asociación Ilícita Terrorista".

El 28 de enero de 2003, se formalizó otra causa en su contra, por delitos de incendio terrorista, robos con violencia, lesiones, usurpación en el grado de tentativa y otros, siendo querellantes la Empresa Forestal Mininco S.A. y la gobernación provincial de Malleco.

En la primera causa, la sentencia definitiva absolvió a los imputados de todos los cargos. Sin embargo las partes querellantes en este caso (gobierno y particulares) presentaron un recurso de nulidad ante la Corte Suprema, que el 2 de julio de 2003 anuló la sentencia absolutoria, ordenando la realización de un nuevo juicio, realizado a partir del 9 de septiembre de 2003. En él fue absuelta nuevamente de todos los cargos que se le formulaban, mientras que los lonkos mapuche fueron condenados a la pena de 5 años y 1 día de presidio por el delito de amenazas de incendio terrorista, contemplado en el artículo de la Ley N° 18.314.

Finalmente Patricia fue condenada a 10 años y un día de prisión, acusada de incendio terrorista al predio Poluco Pidenco, y se la condenó a pagar en indemnización a la Empresa Forestal Mininco S.A. la suma de 425 millones de pesos, junto a los cinco condenados por esta causa. El caso Poluco Pidenco fue un incendio ocurrido en diciembre de 2001, en el que no hubo víctimas fatales, en el cual sus presuntos autores fueron juzgados con "testigos sin rostros" aplicándosele la Ley Antiterrorista creada durante la dictadura militar. Esta situación ha sido condenada ya en dos oportunidades por los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, que han pedido la derogación de la Ley Antiterrorista y la revisión de los procesos realizados bajo esa norma.

Durante los meses de octubre y noviembre del 2004, en forma paralela al cumplimiento de su condena, Patricia Troncoso debió afrontar un cuarto juicio por el delito de Asociación Ilícita Terrorista. Tras 17 jornadas de audiencias en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco, fue declarada inocente por tercera vez de su participación en delitos de carácter terrorista.

Patricia Troncoso ya ha cumplido la mitad del tiempo en prisión. Sin embargo no se le han concedido los beneficios carcelarios a los que tiene derecho, entre los cuales está la salida dominical y/o la salida diaria.

Para poner fin a su huelga Patricia pide al Gobierno de Chile que se cumplan solamente los siguientes puntos:
- Poder acceder a beneficios carcelarios, ya que lleva cumplida más de la
mitad de su condena;
- libertad dominical y traslado a un Centro de Estudio y Trabajo (CET) para
los presos Florencio Jaime Marileo Saravia, Jose Huenchunao Mariñan y Juan
Millalen Milla;
- traslado a un CET y libertad de fin de semana para Patricia Troncoso
Robles, y
- conformación de una Mesa de Dialogo con familiares y el mediador, Monseñor
Camilo Vial.

Diversos organismos internacionales de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil, personalidades, ciudadanos, han solicitado al Gobierno de la Presidenta Michelle Bachellet que atienda estas demandas mínimas, establezca una mesa de diálogo, y así se puedan evitar más muertes como la del joven estudiante de 22 años Matías Catrileo, muerto por efectivos de Carabineros de Chile, es decir funcionarios del Estado.

Volvemos a pronunciarnos por la vida, en favor de la causa de Patricia Troncoso y el pueblo mapuche, para que el Gobierno de Chile se haga parte de la solución y no del problema. Ya somos más de 600 personas que hemos firmado la Declaración por la vida, mostrando nuestro compromiso, cariño y respeto por la causa mapuche, y nuestro irrestricto apego a la convicción que el Estado de Derecho siempre debe estar a favor de la vida y jamás de la muerte.

Te invito a sumarte a esta mínima Campaña adhiriendo, dando a conocer que somos muchos y muchas que estamos atentos y monitoreando esta situación. La declaración está siendo publicada por medios de difusión mapuche y otros.

Saludos fraternos,
Manuel Guerrero Antequera.

7 comentarios:

orietta dijo...

me adhiero a su Campaña

Orietta Curihuentro Catalan
Dibujante Tecnico Proyectista
Diplomada en Interculturalidad
Derechos humanos y Cooperacion Internacional
Coordinadora Pastoral Indigena Diocecis Valparaiso

libertad dijo...

apoyo la lucha y causa del pueblo mapuche y de Patricia Troncoso, repudio el accionar de este gobierno, que cada día se aleja más y más de los ideales que algún día persiguieron.

piscis dijo...

Patricia mi respeto y admiracion a ti y tu pueblo,ya veremos cuando cambien los colores del arco iris,fuerza, mucha fuerza .
cariños de Iquique

Anónimo dijo...

por favor adherirme a su campaña
Gabriela Rojas
Dirigente Sindical Banco Nova
iquique

Cecilia dijo...

Estimado Manuel,no pudimos entrar a suscribirnos, pero igualmente queremos adherirnos,

Cecilia Méndez Villegas, Profesora.
Alberto Maringer Durán, Ingeniero Civil y Profesor.

Cristian dijo...

Estimado manuel:
Los Links a la declaración de la campaña que pusiste en este post están rotos. Yo ya firmé esto en una cadena de e.mail pero por si no llega a destino:
Cristian Galarce López
Compositor, Valparaíso.

Me tomé la libertad de poner parte de tu carta en mi blog, espero no te moleste.
Gracias, un abrazo.

Margara dijo...

Manuel favor incluir en la lista a:

Marcela López O. (Profesora Básica, Editora, Santiago)

Sebastián Barros C. (Editor)

Margarita Calfio Montalva (T. Social)