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21 marzo 2011

Por Otro 29 de marzo


Como latigazos de sombra pasan los días que aproximan un nuevo aniversario de la matanza. El 29 de marzo de 1985 el terrorismo de Estado descargó su descomunal y tecnológica ira sobre un puñado de cuerpos, vidas y proyectos que se habían declarado en rebeldía contra la opresión autoritaria y la sempiterna explotación de clase que desde el 11 de septiembre de 1973 se había vestido de dictadura cívico militar. La concepción del ser y la raza chilena como una única e indivisa gran familia, cedió durante 24 horas a la simple realidad que no todos cabían en ese cuadro de huaso y china sonrientes, pues en el mismo territorio llamado Chile habitaban otras identidades duras e imposibles de disciplinar y encajar en aquel retablo costumbrista reproducido al infinito como código ideológico por los textos escolares de diseño militar. A pesar de todos los esfuerzos del sistema de poder, seguían existiendo hombres y mujeres que se consideraban patriotas y reclamaban otras maneras de convivir no digeribles por el dogma neoliberal y neoconservador criollo, caracterizado por su combinación de libertad total de mercado con extremo integrismo cultural, deciudadanización represiva y criminalización de la diferencia.

Extirpar el cáncer, limpiar el cuerpo, salvar el “alma de Chile”, borrar la mácula rebelde, detener, inmovilizar, aniquilar lo que pudiera nacer como un nuevo comienzo a nivel asambleas, marchas y actos. Esa era la misión. Las protestas de los años 1982 y 1983 mostraron que la represión tiene una eficacia que fracasa ante el poder que genera la organización social de base movilizada. Los denigrantes y reiterados allanamientos en las poblaciones, las relegaciones de dirigentes estudiantiles y sindicales, la cárcel, censura, exilio, las desapariciones forzadas, los baleos para dispersar las manifestaciones no lograban mostrar una superioridad de mando que pusiera fin a la revuelta creciente, sino por el contrario, expresaban la crisis hegemónica, la fisura en el poder total, la presencia de otros  jugadores en el campo de lucha, un paulatino cambio en la correlación de fuerzas.

Ante el temor de perderlo todo, la orden directa de los mandos superiores de la Nación militarizada fue descargar el máximo de odio posible sobre aquellos cuerpos el 29 de marzo. Nada de simulación ni cuidado en las formas. Licencia para matar con presencia de testigos, para dejar una marca ejemplarizadora e imborrable, que se sintiera como un castigo al pueblo que se venía constituyendo en actor movilizado, para que se disolviera y cada quien retornara a su vida privada de productor-consumidor y cliente, y dejara de insistir en convertirse en un nosotros colectivo, capaz de incidir en la organización de la comunidad política, en el curso de la economía, en los valores y cultura desde los cuales nos imaginamos y autodescribimos como identidad.

Entonces se secuestró a las puertas de un colegio a plena luz del día, con participación de helicópteros y carabineros de tránsito deteniendo el tráfico, para que hubiera claridad de lo que se rea capaz de hacer si se les seguía molestando en su sagrado papel de administración del Estado y reserva moral de la Nación. Fue delante de escolares, colegas e hijos que se llevaron a Manuel y José Manuel. Fue a la vista de sus vecinos que secuestraron a don Santiago y allanaron su imprenta. Fue al interior de su población que persiguieron y acribillaron a Rafael y Eduardo, porque eran revolucionarios de comunidades cristianas de base. Y fue ante el terror de su familia y camaradas que ejecutaron a Paulina, porque era un cuadro político joven, con proyección en su organización.

El 29 de marzo el aparato represivo se esmeró en superarse a sí mismo. Tenía que marcar un antes y un después. Como con el bombardeo de La Moneda, debía generar un hito material y simbólico total, que no dejara en el imaginario colectivo margen de retorno posible. Y para ello se requería de un golpe de gracia que asegurara titulares en los diarios de circulación masiva. “Degollados” se leía el 30 de marzo, se escuchaba en las radios, se observaba en las transmisiones televisivas. Como en un rito nazi, con un corvo Carabineros cortó el cuello de tres ciudadanos y los arrojó a un borde de carretera, para que fueran hallados y exhibidos, para aterrorizar. Quienes por juramento debían proteger, ya hace rato se habían convertido en útiles herramientas para infundir terror a la población civil. Un campesino encontró los cuerpos, y así la señal llegó a su destinario: el pueblo pobre.

El ánimo fascista en Chile ha cobrado muchas víctimas a lo largo de los 200 años de historia republicana. Este asesinato selectivo forma parte de una cadena mayor de revancha acumulada contra la posibilidad que alternativas democrático populares puedan llegar a constituirse en opciones sociopolíticas. Y las Fuerzas Armadas y de Orden en general se han puesto al servicio de la represión del propio pueblo al cual se deben. El golpe no iba dirigido en exclusiva a los partidos y organizaciones en las cuales los seis asesinados el 29 de marzo de 1985 pertenecían. El remitente era el Estado policíaco, guardián de un interés de clase muy básico y rudimentario, y el destinatario era una forma de concebir la política y ejercerla: el movimiento social y popular. Estas no fueron violaciones a los derechos humanos en genérico como se les suele encasillar en ciertas políticas de la memoria institucionalizadas y del “nunca más”. Estos asesinatos fueron perpetuados en cuadros, dirigentes políticos de raigambre y trabajo social, a nivel del sindicalismo con Guerrero, el arte comprometido con Nattino, la Iglesia comprometida de la Vicaría de la Solidaridad con Parada, el trabajo territorial de los Vergara, y la opción por todas las formas de lucha para derrocar a la dictadura y construir poder popular de la joven Aguirre Tobar.

Hoy las palabras se han desgastado y decir “clase social” y “rebelión popular” suena a un lenguaje prehistórico, bruto, de un tiempo otro que no tiene la delicadeza de la “gente”. Gracias al tamiz de la llamada “transición a la democracia”, durante veinte y tantos años de postdictadura, se han erigido monumentos que recuerdan nombres, pero se ha desprovisto a aquellas historias de su singular historicidad, en cuanto a proyectos que pugnaron por concretarse desde opciones que fueron tomadas a conciencia y que tuvieron el precio de morir en el intento, a manos de la salvajada cívico militarizada. La democracia que finalmente advino ha preferido poner en el olvido las militancias, congelando a los nombres en el lugar de víctimas de las circunstancias, como si su propia lucha no tuviera contenido de clase y significación política, lo que ha tenido por efecto invisibilizar también la característica del terrorismo de Estado en Chile durante la dictadura pinochetista. Esta no fue solo un modelo autoritario, un “descarrío de la historia” porque no fuimos capaces, como Nación, de ponernos de acuerdo sobre las formas de resolver nuestros conflictos. La dictadura cívico militar de derecha fue una revolución reaccionaria, que al tiempo que intentó borrar de la historia a sujetos portadores de subjetividad democrático popular, construyó una nueva institucionalidad y una nueva subjetividad que al día de hoy ha permitido que todas las grandes conquistas sociales del siglo XX, como educación y salud pública, empresas nacionales, derechos laborales, entre otros, simplemente parezcan política ficción.

La deciudadanización era el objetivo buscado y por ello había que hacer caer las cabezas de quienes ejercían con carisma el liderazgo de opciones de salida avanzada a la dictadura. El grado casi nulo de sindicalización actual en Chile es un buen indicador de esta conquista de la dictadura y sus continuadores en “democracia”. El grado de criminalización de cualquier movimiento social que salga más allá de su demanda sectorial y exija una revisión, puesta en cuestión y rediseño, o directamente cambio de la institucionalidad política que rige al país, en lo fundamental en cuanto al carácter subsidiario del Estado por ejemplo, continua siendo etiquetado y tratado como enemigo interno, tal como en la Doctrina de Seguridad Nacional. El tratamiento mediático y político institucional de la prolongada huelga mapuche es señal inequívoca de ello. Lo mismo la extensísima prisión preventiva de los jóvenes ocupa. La aplicación, en democracia, de la mal llamada “Ley Antiterrorista”, es el síntoma más claro de la continuidad de linaje en las prácticas represivas del Estado chileno, independientemente del grupo político que asuma su administración.

Se aproxima otro 29 de marzo. Y sin duda se ha avanzado en materia de derechos humanos. Es lo que nos diremos a nosotros mismos. ¿Pero es tan así? ¿Cuál es el parámetro? Si es el del grado de represión y cierre que implicó la dictadura significa que estamos poniendo un umbral muy poco exigente para evaluar la democracia. Es más, la dictadura sencillamente no puede ser un estándar de medida para una democracia, y esta operación que se suele realizar para destacar avances de la postdictadura debe ser desechada, es una trampa ideológica. La democracia debe compararse con la democracia, con el grado en que se ha avanzado o no en materia de expansión de ejercicio, goce y respeto de derechos, de los más básicos hasta los nuevos que han de irse creando. La democracia actual puede ser medida con las democracias previas a 1973, así como a desarrollos democráticos que pujan desde la propia actualidad desde el interior del territorio llamado Chile. A su vez, la democracia actual debe ser medida con las promesas que se hicieron al término de la dictadura. Pero sobre todo, la democracia actual tiene que tomar como marco de referencia para evaluarse a sí misma las vidas que se sacrificaron para conquistarla.

¿Está nuestra actualidad a la altura de ese sacrificio?

Y llega un nuevo 29 de marzo. No quiero, como hijo, solo velas, que por cierto deseo que las hayan, y ojalá muchas.

Pero más deseo como ciudadano del mundo, como parte de generaciones de guerreros partícipes de ese movimiento social popular diverso que viene luchando por siglos en Chile, que tomemos la posta que nos han legado José Manuel Parada, Santiago Nattino, Rafael y Eduardo Vergara, Paulina Aguirre Tobar y a mi padre Manuel Guerrero Ceballos. Desde el difícil ejercicio del aprendizaje, desaprendizaje y reaprender, asumamos la tarea, el deseo, acaso el mandato que nos legan como perspectiva de vivir la vida intensamente.
Como árboles vigorosos que se alimentan de profundas raíces, tomemos fuerza y aprendizaje de la resistencia de los pueblos originarios; los artesanos, obreros calificados e igualitarios de Francisco Bilbao por una nueva sociabilidad; las mancomunales de Recabarren; el sindicalismo y cristiano popular de Clotario Blest; las demandas de Elena Caffarena; los gremios de Ricardo Fonseca; el rupturismo reformista de Allende y su anclaje en la Unidad Popular; la luchas de las madres, hijas y hermanas de las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos; el movimiento de pobladores; los movimientos estudiantiles históricos como la FECH, los secundarios en dictadura y la revolución pingüina en democracia; los intelectuales, artistas y demás trabajadores sociosimbólicos comprometidos; los medioambientalistas que pugnan por un cambio en el modo de vivir la sociedad y su organización desde una perspectiva diferente al puro productivismo que explota y daña sin reparos, así como de y con los jóvenes que ocupan y muestran otras maneras de ser, como la animalista y las economías solidarias y autogestionadas.

Con esta historia de resistencias y entregas, cómo en el presente no va a haber la decisión, generosidad y coraje suficientes para generar una plataforma básica de unidad sociopolítica y cultural que siente las condiciones para que emerja el gran arco de las alianzas a las que cantaba Violeta y Victor Jara. Re-emprendemos a gran escala la lucha por una sociedad más justa, solidaria y amable, desde una perspectiva democrático y popular que pueda ser opción de gobierno, a nivel local y nacional, desde un horizante de intransigencia democrática.

Sin culpas y sin pedido de disculpas. Sin mochilas, abiertos a la creatividad colectiva. Plurales, con respeto a las diferencias que nos constituyen en seres libres y singulares. Pero unidos y unidas.


Nada ni nadie está olvidado. Ni los crímenes, pero tampoco las luchas. Hagamos que este no sea el mismo, sino Otro 29 de marzo. Por nuestros vivos y nuestros muertos. Por los que están por nacer.

09 agosto 2010

Carta padres Hnos Vergara Toledo ante sentencia Corte Suprema

A nuestros amigos y amigas de siempre:

Ayer, 4 de agosto de 2010, la CORTE SUPREMA DICTÓ SENTENCIA DEFINITIVA en la investigación por el homicidio de nuestros amados hijos Rafael y Eduardo Vergara Toledo. Debemos decir que nos sorprendió mucho la noticia, acostumbrados como estamos a la burocracia de los tribunales pensábamos que sería mucho más adelante.

Bueno, les enviamos a continuación un extracto del escrito:

“En fallo dividido los ministros de la segunda sala de la corte suprema Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch y Carlos Kunsemuller determinaron las sanciones que se indican:

* Para Jorge Marín Jiménez, 10 años y un día de presidio por el homicidio calificado de Rafael Vergara Toledo y el homicidio simple de Eduardo Vergara Toledo.
* Para Alex Ambler Hinojosa, 7 años de presidio por el homicidio calificado de Rafael Vergara Toledo.
* Para Nelson Toledo Puente, 7 años de presidio por el homicidio calificado de Rafael Vergara Toledo.

Este fallo se adoptó con el voto en contra de los ministros Segura y Ballesteros, quienes estuvieron por acoger la figura de la prescripción de la acción penal.”

Recordarles que el juez Carlos Gajardo el 16 de mayo de 2008 había determinado la sanción de 15 años de presidio para Marín Jiménez y 10 años para Ambler Hinojosa y Toledo Puente. Como ya lo ha venido haciendo en todos los casos de derechos humanos que llegan a este tribunal, la Corte Suprema REBAJÓ LAS CONDENAS.

Los asesinos serán formalizados luego del correspondiente trámite burocrático del traspaso del papeleo de la citada sentencia a una nueva oficina, lo que demoraría cuatro a siete días. Se supone que los asesinos serán llevados a la Corte Suprema; ¿cuándo? no se sabe todavía… PORQUE ES SECRETÍSIMO, pero si lo sabemos antes ¿Nos acompañarían?

Amigas, amigos, qué podemos decir… después de 25 años del asesinato de nuestros hijos, recibimos de los jueces un escrito lleno de números de artículos y de códigos tratando de justificar tal demora y el por qué de la rebaja de las penas, el por qué de su indulgencia en estos casos de crímenes de lesa humanidad, pero tan severos cuando se trata de criminalizar a los jóvenes que piensan y trabajan por una sociedad justa y plena, tan severos ellos con nuestro pueblo originario los MAPUCHE, calificándolo de “terrorista”, y aplicando sentencias tan inhumanas como 50 y 100 años de presidio…

¿Cómo nos sentimos? La verdad es que sentimos que hemos cumplido con un trámite que había que hacer, sentimos que es una cuestión meramente formal, pero que había que hacer… quizás en ese sentido se ha cerrado un ciclo de nuestra vida. Pero la verdadera justicia está por hacerse y sólo será realidad cuando volvamos a ser un pueblo luchador y conciente, solidario y amoroso… sólo entonces sentiremos de nuevo alegría en nuestros corazones…

Queremos expresarles todo nuestro amor por su presencia siempre, acompañándonos todos estos años, lo que para nosotros es una verdadera bendición. En ustedes están el Eduardo y el Rafa, eso, sin lugar a dudas, si no por qué sentimos esa calidez en nuestros corazones cuando estamos juntos. Un abrazo grande y apretado de estos dos viejos compañeros de camino.

Luisa Toledo S. Manuel Vergara M.

Santiago, 5 de agosto de 2010.

- Info sobre el Crimen de los Hermanos Vergara

21 mayo 2008

Carta de Manuel y Luisa, padres de los hermanos Vergara Toledo


Queridos compañeros y compañeras de lucha,

Les escribimos Manuel y Luisa, los padres de Rafael, Eduardo y Pablo Vergara Toledo.


Queremos compartir, como siempre lo hemos hecho, nuestros sentimientos, nuestras emociones, respecto de lo que ha acontecido con el caso del asesinato de nuestros amados Rafita y Eduardo, concretamente sobre el fallo que acaba de emitir el juez Carlos Gajardo, dictando sentencia sobre los criminales, funcionarios de la Institución de Carabineros de Chile. Ustedes ya deben haberse enterado de todo a través de los medios de comunicación. Nosotros dimos dos entrevistas en el día de ayer a través del canal 7 y 13 donde dijimos muchas cosas, pero, como siempre no salió nada, y es por eso que decidimos enviarles esta carta.

Nuestro primer sentimiento es de agradecimiento a todos y todas, hombres, mujeres, jóvenes y niños que nos han acompañado desde siempre en nuestro peregrinar de estos 23 años de dolor y de lucha, especialmente a los jóvenes que dieron una lucha más frontal contra la represión que siempre ha estado presente hostigándolos, amenazándolos, tomándolos presos, castigándolos, manchándoles sus papeles de antecedentes, haciéndolos perder sus trabajos y sus lugares de estudio y en este último 29 de marzo, asesinando a dos jóvenes pobladores y tomando presos a cientos en todo el país, algunos de los cuales todavía permanecen en las cárceles sin acusaciones formales, sino más bien como una forma de castigo ejemplarizador para otros.

Sin esta red de amor y compromiso que hemos formado a través de los años no habría sido posible llegar al punto en que estamos hoy día, sin esta red de amor y compromiso habríamos quedado solos y el caso se habría quedado en la "justicia militar en total impunidad", como los criminales querían y como de hecho muchos casos han quedado.

GRACIAS por su valentía, porque a pesar de las campañas de terror montadas por los gobiernos de turno, siempre, siempre están sus rostros ahí presentes que nos dan fuerzas y valor para seguir, a pesar del cansancio. Muchos con sus bebés en brazos, lo que nos conmovía profundamente.

Otro sentimiento que nos embarga es que no queremos ser "un caso especial", lo que nos impide sentir siquiera un poquito de alegría, porque son miles y miles a quienes se les debe el mismo respeto y el mismo trato de seres humanos pasados a llevar en su dignidad y a quienes se les arrebató su preciosa vida. Quisiéramos esta justicia para todos y todas, pero como sabemos que no va a ser así, les ofrecemos este logro nuestro a todos los caídos y, en especial a aquéllos anónimos que nadie recuerda ni siquiera su nombre: Benditos sean todos ustedes: Lumi Videla, Carmen Bueno, Miguel Enríquez, Jorge Humberto D'Orival, Patricio Sobarzo, Lucía Vergara, Arturo Villavella, Sergio Peña, Cristián Castillo, Hugo, Rodrigo Rojas, Jecar Neghme, Luis Alberto Silva Jara, Cecilia Magni, Raúl Pellegrini, Pablo Vergara, Aracelli Romo, Tatiana Fariña, Ronald Wood, Alex Lemun, Ariel Antonioletti, Mauricio Maigret, Pablo Muñoz Moya , Andrés, Mauricio, José Miguel, Norma, Yuri Uribe, Claudia López, Carlos Aedo, Daniel Menco, Rodrigo Cisternas, Matías Catrileo, René Palma, Jhoni Cariqueo y miles de otros del pueblo pobre al que pertenecemos.

Los crímenes cometidos por la Dictadura militar y por los gobiernos de la Concertación en estos últimos años tienen como lógica y justificación el menosprecio, el temor y la connotación de violentistas subversivos de las personas a quienes se les arrebató la vida y por otro lado, la ambición de poder, riquezas y la soberbia e ignorancia de los que detentan el poder.

SON MUCHOS DE NOSOTROS, MILES DE MUJERES, HOMBRES Y NIÑOS
QUE DERRAMARON SU SANGRE EN CRIMENES ATROCES,
SON MILES DE NOSOTROS, HOMBRES Y MUJERES QUE SUFRIERON LA PERDIDA DE SU LIBERTAD EN LAS MAZMORRAS DE LA CNI, EN ENCARCELAMIENTOS LARGOS Y DESGASTADORES,
SON MILES DE NOSOTROS LOS TORTURADOS EN CASAS DE TORTURA QUITÁNDOLES MUCHAS VECES SU VIDA, SIEMPRE SU DIGNIDAD Y SU DESEOS DE SEGUIR VIVIENDO,
SON MILES DE NOSOTROS DETENIDOS Y HECHOS DESAPARECER DE LA FAZ DE LA TIERRA,
SON MUCHOS DE NOSOTROS QUE PERDIERON SU CULTURA EN UN EXILIO FORZADO Y DOLOROSO…
TODOS ESTOS SERES HUMANOS FUERON UN ENSAYO ÚNICO Y PRECIOSO
DE LA NATURALEZA, CADA UNO DE ELLOS FUERON UN PUNTO PARTICULARISIMO, IMPORTANTE, Y SIEMPRE SINGULAR EN QUE SE CRUZARON LOS HECHOS DEL MUNDO SOLO UNA VEZ DE AQUEL MODO Y NUNCA MÁS.
"EL MUNDO TIENE TODO EL DERECHO A DUDAR DE LA SINCERIDAD DE LAS PERSONAS QUE SE OPONEN A LA VIOLENCIA REVOLUCIONARIA, SIN HABERSE OPUESTO ANTES A LA VIOLENCIA INSTITUCIONALIZADA QUE LA PROVOCA" (Padre Miguel D'escotto).

Un abrazo fuerte y fraterno,
Luisa Toledo Sepúlveda
Manuel Vergara Mesa

12 marzo 2008

Invitación: Un nuevo 29 de marzo con memoria y alegría

Hace 23 años, el 29 de marzo de 1985, mi padre, el profesor Manuel Guerrero Ceballos, junto al sociólogo José Manuel Parada y el artista plástico Santiago Nattino, fueron secuestrados de las puertas de mi colegio, hechos desaparecer por un día, para luego aparecer degollados en un camino rural de la comuna de Quilicura a las afueras de Santiago. Sus captores y asesinos eran funcionarios públicos. El pecado que habían cometido era investigar, en plena dictadura, el actuar del Comando Conjunto, con el objetivo no de cobrar venganza sobre sus funcionarios, sino de dar con el paradero de miles de detenidos desaparecidos. Era la época del terrorismo de Estado, en la que las fuerzas públicas en vez de defender a sus ciudadanos los maltrataban atrapados en una máquina de exterminio que duró 17 años.

Cada 29 de marzo los recordamos, junto a las vidas de los jóvenes hermanos Vergara, asesinados aquel mismo día en Villa Francia, y tantos y tantas que entregaron todo por una sociedad más justa, equitativa y amable. Todos ellos son mártires de la sociedad chilena, no solo de una fracción de ella, sino de todos los chilenos y chilenas, que gracias al arrojo amoroso e incondicional de seres humanos sencillos, pudo terminar con una tiranía que parecía eterna. Sin duda aún quedan muchos de sus lastres incrustados en nuestra sociedad, fundamentalmente a nivel de la vergonzosa distribución del ingreso en la población, pero no cabe duda tampoco que el sacrificio de los Manueles y don Santiago ha permitido que germine nueva vida, para continuar proyectándonos en forma colectiva e individual hasta alcanzar niveles más dignos de existencia.

En este marco, comparto con ustedes una invitación amplia, sin exclusión, para junto a nuestros hijos y mayores, en familia, compartamos una jornada de memoria colectiva el próximo 29 de marzo. Para vernos las caras, disfrutar de la música de destacados artistas, poetas y animadores nacionales; apoyar la labor que realiza Amnistía Internacional y muchos otros movimientos sociales que estarán con sus stands. Las jornada será transmitida por Radio Tierra para quienes vivan en el exterior.

La invitación es a ser parte de una jornada artística el día sábado 29 de marzo:

· PLAZA BRASIL
La memoria en el corazón de la ciudad: Llevaremos el recuerdo al centro de Santiago, para llenar la memoria de nuevas miradas. Acto artístico- cultural, reunirá música, literatura y actividades para niños. Se llevará a cabo en Plaza Brasil en la Comuna de Santiago Centro a partir de las 13 y hasta las 17 horas. Participarán, entre otros, las bandas y artistas nacionales Akinetón Retard, Mauricio Redolés, Pedro Lemebel, Compañía de Danza Espiral, Saiko, Chico Trujillo o Juana Fe.
Luego nos trasladamos en MicroMemorias al ex frontis del Colegio Latinoamericano de Integración.

· EX FRONTIS COLEGIO LATINOAMERICANO (Los Leones con El Vergel)
En el corazón de la memoria: Acto artístico cultural en El Vergel con Av. Los Leones desde las 18:00 horas. En este lugar, donde fueron secuestrados los Manueles presentaremos el proyecto de memorial en su homenaje, y la propuesta de declaratoria de sitio histórico de la esquina donde se les vio vivos por última vez.

El día terminará con una velatón por la memoria, aproximadamente a las 20 horas.

¡Pura vida!, como dicen nuestros hermanos Costa Ricenses. Vale la pena recordar estas vidas para que no perdamos jamás la brújula de nuestra sangre y nuestro rumbo, dicen los uruguayos. Cultivemos la memoria hacia el futuro, como hacen nuestros hermanos mapuche con el canto del ñankucheu y las aguas añil del lago Budi. Y porque como cantan nuestros hermanos cubanos, si deshecha en menudos pedazos, llega a ser mi bandera algún día...,¡Nuestros muertos alzando los brazos, la sabrán defender todavía!

Compartamos con las nuevas generaciones el recuerdo de quienes nos abrieron al presente, ¡sigamos con memoria y alegría, siempre adelante por la vida!

Abrazos, y los espero
Manuel Guerrero Antequera.

(Más información en Ciudad Elefante. Quienes deseen hacer llegar un Bono de Cooperación para cubrir los gastos de escenario y luces -todos los artistas y animadores trabajarán gratis- lo pueden hacer a la cuenta a nombre de Mauricio Andrés Vásquez Morales, Rut: 14.425.207-1, Banco Edwards, Cuenta 018-61-433793. Gracias!)

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