08 noviembre 2007

La flecha roja y Cuba


En su edición del día 5 de noviembre del año curso, el diario electrónico chileno Crónica Digital, publicó una declaración de un grupo de dirigentes y concejales democratacristianos de la zona Oeste de Santiago, en la que reivindican el acuerdo alcanzado por tal partido en su reciente congreso ideológico, en orden a promover una política de integración y colaboración hacia América Latina, no manifestando reparos, ni exigencias a los sistemas de gobierno que legítimamente se han dado los países vecinos.

Esta declaración resulta extraordinariamente importante, pues a través de un comunicado público a la Comisión Internacional de su Partido, representantes de la base ciudadana activa nos recuerdan al conjunto de la sociedad chilena una de las condiciones básicas de posibilidad para la convivencia pacífica en un mundo que ha de ser plural y multipolar: el respeto y la promoción del derecho de los pueblos a ejercer la autodeterminación, a ser soberanos. Tan gravitante es este principio, que todos los pactos internacionales de derechos humanos de Naciones Unidas parten con él: “Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural”.

Nuestras sociedades latinoamericanas suelen tener una capacidad de recuerdo frágil, porque fue precisamente la violación de este principio la que sirvió de base, por ejemplo, para que el gobierno de Estados Unidos, de acuerdo a sus propios documentos desclasificados por la CIA, interviniera directamente en asuntos internos de la sociedad chilena, desestabilizando la democracia durante el gobierno de Salvador Allende, generando las condiciones para el golpe militar y el terrorismo de Estado. Es por ello que emprendedores de la memoria, como estos dirigentes democratacristianos, son tan relevantes. No nos recuerdan algo ajeno, sino nuestra propia historia reciente, que en buena medida es la de la propia Democracia Cristiana.

Pero el llamado de estos dirigentes del provincial Santiago Oeste, de la Juventud Demócrata Cristiana y de concejales de las comunas populares de Cerro Navia y Lo Prado, no es solo de carácter genérico, sino que atiende directamente una situación que en el contexto de la actual Cumbre Iberoamericana que se desarrolla en Santiago pudiera hacer caso omiso del principio de autodeterminación consagrado por Naciones Unidas: que operadores políticos inescrupulosos intenten arrastrar a los mandatarios presentes a pronunciarse contra un país soberano, Cuba, en momentos, como lo consigna la declaración, “en que el Presidente Bush insta a la subversión civil y militar contra la institucionalidad de ese hermano país”. Como parte protagónica del gobierno, el Partido Demócrata Cristiano es anfitrión de este encuentro internacional, por lo que resultaría una aberración y un contrasentido que alguno de sus dirigentes nacionales, en un instante fugaz de olvido de los instrumentos internacionales de derechos humanos, instara a pronunciarse contra alguna de las delegaciones oficiales de los países que asisten a la Cumbre.

Pero no se trata solo de un asunto de protocolo, de cuidar las formas, sino de temas más de fondo. Los dirigentes y concejales DC nos recuerdan que los hoy detractores de la isla caribeña "olvidan el amplio apoyo que ha recibido Cuba en la moción que presentó en la Asamblea General de las Naciones Unidas exigiendo a Estados Unidos el fin al bloqueo comercial económico y financiero impuesto hace más de 47 años, y que contó con el respaldo de 184 países y sólo 4 votos en contra. Así como omiten pronunciarse frente a la arbitraria detención que sufren cinco patriotas cubanos encarcelados injustamente desde 1998 en Estados Unidos”, situación ante la cual Naciones Unidas ha exigido su inmediata puesta en libertad.

En efecto, cinco jóvenes cubanos que recababan información en territorio norteamericano acerca de organizaciones terroristas anticubanas fueron detenidos hace años en Miami, bajo 26 acusaciones de violaciones de las leyes federales de los Estados Unidos. De tales acusaciones 24 son delitos leves de carácter técnico, que incluyen una presunta falsificación de identidad e incumplimiento de registro como agentes extranjeros. Ninguna de las acusaciones los involucra en el uso de armas, en actos violentos o en destrucción de la propiedad.

Los Cinco, como ahora se les conoce, fueron arrestados sin resistencia y enviados a celdas de confinamiento solitario reservadas como castigo para los prisioneros más peligrosos, y mantenidos ahí por 17 meses hasta el comienzo del juicio. Éste duró siete meses, siendo uno de los más largos de Estados Unidos. Luego fueron sentenciados a penas máximas de prisión, recibiendo Gerardo Hernández una doble cadena perpetua y Antonio Guerrero y Ramón Labañino una cadena perpetua. Los restantes dos, Fernando González y René González, recibieron condenas de 19 y 15 años, respectivamente. Se les separó e internó, hasta el día de hoy, en prisiones de máxima seguridad separadas por centenares de kilómetros cada una. A dos de ellos se les han negado las visitas de sus esposas e hijas durante todos estos años, lo que constituye una violación de las propias leyes de Estados Unidos y de las normas internacionales. Las protestas de Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos han sido permanentemente rechazadas. Un Grupo de Trabajo de Detención Arbitraria de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas consignó que el juicio que se realizó a los cubanos en Miami no fue imparcial, y que las penas fueron excesivamente severas. El panel de la ONU también señaló que a los cinco detenidos se les había negado el acceso apropiado a sus abogados y a evidencia importante.

Pero Estados Unidos es el paraíso de los derechos humanos, y su gobierno ha prometido atacar el terrorismo adonde éste se encuentre, pero olvida hacerlo con las bandas de Miami. Además gusta invadir a otros países para enseñarles a la fuerza los valores del “mundo libre”. Pero esto no solo ocurre en el lejano oeste, pues los dirigentes de base de la DC chilena señalan algo similar a sus líderes de la Comisión Internacional, a la llaman a que “se abstenga de dar lecciones de democracia cuando en nuestro país después de 17 años de volver de la dictadura, aún tenemos excluidos a vastos sectores de la sociedad, con nulas instancias de participación por parte de la comunidad debido a un descrédito vergonzoso de la actividad partidaria, que remitimos a las cúpulas políticas”.

La sinceridad y lucidez del comunicado no admite concesiones: “debemos ser francos y asumir que nuestro país - a diferencia de Cuba -, tiene hoy un relator para las Naciones Unidas que verifica la situación de los derechos humanos del pueblo Mapuche, los cuales han sido conculcados por la aplicación de una denominada ‘ley antiterrorista’. Miremos también la situación de nuestras cárceles y los recintos para menores donde hemos sido reprendidos por la UNICEF a raíz de la tragedia en Puerto Montt. Saludamos a la delegación oficial cubana y expresamos nuestra solidaridad con su pueblo y respetamos su legítimo derecho a defender el proceso revolucionario que les ha permitido garantizar a su población salud, educación empleo y techo en condiciones, que nuestro país aún no logra”.

La verdad os hará libres, creo que dijo alguien hace un tiempo. De seguro se sentiría orgulloso de estos militantes de la flecha roja.

9 comentarios:

Fernando Krauss dijo...

Estimado Manuel.

A veces te leo y a veces no. Esta vez el tema era Cuba, la que tanto queremos y me interesó saber que opinabas.

Comparto contigo la diplomacia y el respeto que se debe a un país y pueblo hermano. Como también las injusticias y atropellos que el imperio norteamericano comete con los pueblos de cualquier parte del mundo, y en especial en décadas de ensañamiento con Cuba.

Sin embargo vuestro artículo resulta bastante incompleto para entender la posición de los críticos con el gobierno cubano.
No sólo desde el análisis dado que omites las veces que la ONU ha sancionado moralmente a Cuba, o que Amnistía Internacional, así como otras organizaciones internacionales defensoras de los Derechos Humanos han debido sacar la voz - aquella que nos falta a los demócratas de izquierda - por los reiterados atropellos a las libertades en ese hermoso país, los cuales van desde el encarcelamiento por pensar distinto, a la represión de las organizaciones opositoras, al control de la prensa, a la falta de pluralidad y democracia...también por décadas Manuel.

Disculpa que te lo diga, tu segunda omisión es mayor por venir de quien continúa siendo -y que bien que así sea - un luchador por los derechos humanos en el Chile de hoy..y espero también en el resto del mundo...

Fernando Krauss.

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Poca credibilidad tienen esos dirigentes cuando uno de los suyos el presidente de la jDC señaló y lucho por el fin del lucro en la educación,ahora morigeró su discurso no al fin del lucro excesivo,cero credibilidad

Anónimo dijo...

Don. Manuel Guerrero,
Reciba mis cordiales saludos y al mismo tiempo manifestarle, que comparto plenamente su articulo y mas aun, creo que muchos chilenos tienen la memoria muy corta, olvidan que en nuestro propio paà s, existen aun, a mas de 17 años de
!Democracia?,atropellos y desigualdades.
Fraternalmente
Julio

Anónimo dijo...

En tiempos de felonà a, y traiciones al pueblo que dijeron representar, se agradece la entereza de aquel que no vacila en defender los derechos de otros a pesar de no tener que compartir plenamente los puntos de vista del mismo.

Lautaro

Anónimo dijo...

Bien Manuel:
Desde ya gracias por considerarme entre tus lectores, si hay muchos camaleones en este pais sobre todo entre los beatos.
La verdad son heroes entre la historia universal estos 5 heroes cubanos y su pueblo sin los gusanos traidoes que los hay aca y en todos lados.
Manuel, no se coneces lo que es el politecnico de la sede sur de medica de la univercidad de chile.
Pues, bien en este instituto de enseñansa tecnica. Se ha robado todo el director un tal Rafael hernandez y es de U de chile y los muchachos y muchachas estafadas que han pagado sus carreras estan ahora sin nada mas que la incertidumbre, los funcionarios sin sueldos, los academicos tambien.
Este hermoso proyecto que alguna vez discutimos en esos años de la FECH de los años 69 a 73 los Politecnicos pues de una importancia vital los Tecnicos en todo el orbe de donde saldrian los Hombres nuevos.
Este tal Rafael instala algunos negocios que no tienen nada que ver con el instituto. En esos lugares esta la plata del instituto
Que te pido, muee todo para defender 1 a los que estudian ahi
2 que se les page ha los funcionarios y se les page sus cotizaciones 3 se mantengas el proyecto de los politecnicos en todas las facultades de la chile
Respetado, un abrazo, hasta la proxima
Victor

Anónimo dijo...

manuel

justamente ayer lei..la entrevista que se hizo en the clinic, al fanta..que ahora esta en
http://ciperchile.cl/2007/11/02/fanta/ te felicito por tu tarea de mantener la memoria, de los tres profesionales, de los cientos de desaparecidos, ejecutados, por la memoria de chile, saludos boris

Mario dijo...

Manuel, lo maravilloso de una moral comunista es que sólo pide nuestra solidaridad porque es victoriosa.
Lo que nos lleva a preguntarnos sobre las condiciones que los 5 están pasando.
Hay que creer mucho en algo (da lo mismo lo que sea, como sea, en qué tiempo sea) para "creer" algo en este mundo (y, conste que las comillas son para nosotros, los chilenos).
Entre nosotros es poco probable encontrar alguien que crea en algo, pero sin embargo es tan fácil encontrar críticos.
Y es eso lo que me causa silencio ante Cuba. Sinceramente son tan extraños a nuestra forma de desarrollo de los últimos 20 años que toda forma de análisis supone un cierto grado de colonialismo (en nosotros).
Saludo, estimado amigo, que dejes de hacer panegíricos de gobiernos que defienden el neoliberalismo "con discreción", y que empecemos a entender que la amistad cívica no incluye la mamonería.
Un gran abrazo, Mario Sobarzo.

Anónimo dijo...

estimado MANUEL MIS SALUDOS DESDE Atenas Grecia esta semana que paso vivimos unos dias plenos de emociones..tan lejos de Chile..un grupo de jovene actrices griegas..jovenes..montaron la obra Tejas Verdes.escrita por un escritor espanol y con la actuacion musical de Angel Parra.Es una obra de teatro dedicada especialmente a las mujeres detenidas desaparecidas en Chile durante la dictadura,y sobre todo sobre la tortura ejercida contra mujeres detenidas...en un local muy especial,un viejo garage de reparacion de autos se monto ademas una exposicion de fotografias de detenidos desaparecidos chilenos entre ellos los hermanos Andronicos,la familia Athanasiu,ciudadanos chilenos de origen griego.LA prensa griega publicito varios dias este evento tan importante.Me gustaria que le contaras a la senora Herminia y Nicolas y hermanos sobre este evento o darlo a conocer en Chile en general te saluda att Jaime desde atenas.

Anónimo dijo...

Manuel:
Te felicito por tus acertados y atinados comentarios, no sólo en esta entrada, sino en muchas otras que he leído a lo largo y ancho de tu blog.
Soy cubano y me ha interesado mucho tus opiniones, también las de Fermando Krauss quien acota las tuyas también de manera acertada, según mi criterio.
Es muy difícil conocer la realidad de un país cuando no se ha vivido en él.
Muchos de nosotros, a estas alturas nos hemos convencido de que la información que recibimos, en el 99% de los casos está matizada por los intereses políticos. Es decir, no vivimos tiempos en que la VERDAD escrita así con mayúsculas, interese demasiado, sino que vivimos tiempos en que hemos aprendido que la realidad es lo suficientemente diversa y compleja como para saber que todo tiene dos caras, porque la perfección no existe, ni los extremos absolutos tampoco, y menos cuando analizamos fenómenos sociales tan complejos como la vida y la historia política de una nación.
Sobre el gobierno cubano existente en la isla desde 1959 hasta hoy, podemos apuntar 100 aspectos válidos sin caer en la mentira, 50 de ellos, favorables a su gobierno, y 50 de ellos en contra de su gobierno.
Luego, podemos pintar un cuadro de la realidad cubana desde la validación de unos critetios u otros, y estaremos ante dos miradas diametralmente opuestas del mismo fenómeno, y no podríamos decir que uno es verdadero y el otro es falso. Tendríamos que aceptar que ambos dicen verdades y por tanto, son ciertos los dos.
Ahora bien, a la hora de tomar partido a favor o en contra de la Revolución Cubana, habría que tenerse en cuenta el peso específico que cada unos de esos hipotéticos 50 aspectos favorables y desfavorables tienen para así comprender hacia donde se debe inclinar la balanza.
Creo que incluso, tener en cuenta que existen aspectos en ambos lados de la balanza, ya es un paso de avance importante.
(Yo he conocido a personas que a la hora de valorar el caso cubano, en función de su postura política, no han sido capaces de ver nada del lado contrario al suyo en esa balanza ideológica)
He escuchado a personas cubanas decirme : ¿Dime una sola cosa buena que haya hecho la Revolución?
Y a otras que ante una discordancia con el sistema te dicen: "Eso no es así, eso no puede ser, usted está equivocado, se está dejando arrastrar por los enemigos de la Revolución"
En fin, ceguera, ceguera en unos casos de derechas, y en otros casos de izquierdas, pero ceguera al fin.
Una vez dispuestos a abrir los ojos, una vez dispuestos a analizar el fenómeno con tino y con aplomo, sin miedo a encontrarnos respuestas que no queremos, tenemos que ponernos a pesar cada uno de esos "100" elementos, a analizarlos pormenorizadamente antes de llegar a conclusiones y emitir un juicio de valor.
Eso es lo que he intentado hacer yo, y he descubierto que muchas veces todos estos aspectos a juzgar, están estrechamente relacionados y conforman una gran cadena de causas y efectos, y que muchas cosas se hubieran podido evitar, de no haberse dado otras.
Por tanto, yo he buscado la "muñequita más pequeña de la matriosca", la génesis de todo esto que es la propia Revolución Cubana para preguntarme:
¿Fue la Revolución Cubana un proceso genuinamente popular, o fue la instauración en el poder de un pequeño grupo político?
La historia demuestra que cuando en un país se ha instaurado por la fuerza un grupo político en contra de la voluntad de su pueblo, ha necesitado fuerzas externas que lo apoyen, como sucedió con el Franquismo Español, o incluso, con el Pinochetismo chileno, o como sucedió en los países comunistas de la Europa del Este, donde los paetidos comunistas fueron puestos arbitrariamente en el poder.
¿Entronizó alguien a Fidel Castro en el poder en Cuba?
Mi respuesta es negativa. No lo creo y tengo razones para pensar que lo que se dio en Cuba fue una auténtica Revolución Popular. Partiendo de aquí, valido el carácter democrático de su gobierno, y rechazo por tanto, el intervencionismo norteamericano y de otros estados en los asuntos internos de Cuba.
Luego, todos sabemos que la Revolución triunfante tuvo que luchar en sus primeros años con el rechazo de las administraciones yanquis en todos los frentes, en el económico, en el político, etc.
La radicalización de la Revolución, tuvo mucho que ver con la actitud radical de los Estados Unidos.
Puede que la Revolución en sí misma tuviera dentro una propensión hacia esa radicalidad, pero no hay dudas que la hostilidad norteamericana, convirtió esa propención en un hecho que se manifestó en toda su magnitud, convirtiendo el diferedo Cuba-Estados Unidos, en una de las claves de la política exterior cubana y en un asunto de estado de primordial importancia.
La Revolución tuvo que preocuparse por subsistir desde el primer momento. El bloqueo financiero y comercial y luego la invasión por Bahía de Cochinos, lo atestigua.
En tales circunstancias, el gobierno cubano debió desarrollar el país, llevar adelante sus proyectos sociales, todo esto apoyado hasta 1989, por la URSS y el Campo Socialista.
Es cierto que se cometieron atropellos, que la dirección de la Revolución se equivocó con gente, que fueron torpes muchas veces en su política social, pero estoy convencido de que en otras condiciones, menos adversas, muchas de estas cosas se hubieran atenuado, o simplemente no se hubieran dado.
Las faltas de libertades individuales en Cuba son reales, las limitaciones en cuanto a libertad de expresión son reales, el control férreo del gobierno en asuntos políticos, etc, son ciertos y todo eso vulnera la libertad de los ciudadanos y se violan los derechos humanos en muchos casos.
Pero digo yo:
¿Qué habría pasado si Los Estados Unidos y sus seguidores en esta política de hostilidad contra Cuba, hubieran obrado de otro modo, si hubieran obrado de acuerdo a lo estipulado en la carta de Naciones Unidas en lo referido a la no ingerencia en los asuntos internos de otros pueblos. Qué habría pasado con Cuba si su gobierno no se hubiera sentido constantemente amenazado y atacado?
En mi opinión, esta actitud miope de los enemigos de la Revolución, a la larga fortalecieron el proceso revolucionario.
Debilitaron a la nación cubana económicamente. Afectaron materialmente la vida de los millones de cubanos, pero al mismo tiempo fortalecieron ideológicamente a la nación.
No fue difícil para Fidel demostrar el potencial y las malas intenciones de sus enemigos. Gracias a eso, morirá tranquilamente después de haber hecho de Cuba lo que ha querido.
(Y aquí estoy incluyendo lo bueno y lo malo)
Si los Estados Unidos no se hubieran erigido en enemigos implacables de la Revolución, hoy el país estaría mucho más desarrollado, mucho más interconectao e interrelacionado con el resto del mundo, y por tanto, mucho más debilitado política e ideológicamente.
Cuba nunca fue China. Hubiera sido imposible la idea de un régimen comunista represor en Cuba, pues la Revolución surgió de la idea de elevar al poder precisamente las ideas contrarias a la represión del pueblo.
Si el gobierno revolucionario se hubiera tiranizado, se hubiera virado contra su propio pueblo, en muy poco tiempo hubiera sido derrotado, porque no se puede sostener un discurso de izquierdas que a las claras arremeta contra su propio pueblo.
Las exigencias de libertades individuales por parte de los cubanos ante su dirigencia, siempre chocaban con la justificación gubernamental de los peligros que asechan a la nación cubana.
Y la realidad es que no se trata de un simple pretexto. 47 años de bloqueo económico y comercial, 47 años de ocultación por parte de los grandes medios de la realidad cubana, de los logros de una Revolución bloqueada y hostigada, demuestran que algo de razón tiene la dirigencia cubana al mantener una presión en el país para que sus enemigos no subviertan la realidad política existente.
Mi voz en Cuba ha sido una voz inconformista, como la de muchos de mis compañeros de trabajo y estudio, pero ha sido una voz que ha criticado siempre moderadamente y con el deseo de hacer mejor la vida en la isla, pero reconociendo las razones del Estado. Y ante la disyuntiva de luchar a favor del Estado o en contra de él, he preferido luchar con él en muchos casos, y en otros, quedarme al margen o ejercer una oposición moderada por entender que en última instancia, el gobierno revolucionario ha enarbolado las banderas de la dignidad y la justicia social.
También creo que 50 años de inmovilismo político no son buenos para ningún país y creo que en Cuba las cosas deben cambiar, evolucionar hacia formas mejores de democracia.
Pero creo que el primer paso lo tienen que dar los enemigos de la Revolución, los estados "democráticos" comenzando por los Estados Unidos.
Ellos deben servir de ejemplo democrático para la imberbe Cuba. Ellos, si es que a estas alturas saben hacerlo, deberían por empezar a cumplir con todas las normas democráticas a que están instados por sus propias leyes y los tratados internacionales. De este modo, un primer paso debería ser la eliminación del bloqueo a Cuba.
Nunca debieron tenerle tanto miedo al desarrollo económico de la nación cubana. El desarrollo material viene acompañado del dinero y del consumo, y esa es la esencia de la sociedad capitalista. Acercar a Cuba al bienestar material, sería acercarla al capitalismo. ¿Y no es eso lo que ellos desean?
Luego, no se puede estar toda una vida hablando mal de un sistema político, y al mismo tiempo demostrando un miedo atroz a que su ejemplo repercuta en su contra en el mundo.
Si el sistema cubano es tan malo, pues deberían dejar que se derrumbara por su propio peso. Debieron haber permitido que en el Caribe, la experiencia comunista se estrellara estrepitosamente, pero no. Había que hundir la Revolución. Esto es un sinsentido.
Luego, el pueblo cubano nunca ha necesitado ayudas externas para derrocar los regímenes antipopulares que hemos tenido. Esta vez tampoco lo necesitamos. Nos bastamos nosotros solos para luchar contra el gobierno de Fidel Castro, en el caso en que, finalizada la hostilidad a la isla, su dirigencia no muestre ante su pueblo una verdadera conciencia y voluntad popular.
Pero seamos serios y levantemos primero las restricciones a la isla y permitamos por fin a Cuba demostrarle al mundo lo que su sistema podría ser capaz de hacer.
Ahora bien, creo que la Revolución y su gobierno ha triunfando, pues el simple hecho de resistir 47 años de bloqueo yanqui, sin claudicar a sus ideas, dice mucho de la validez de ese proyecto, el cual a pesar de las difíciles circunstancias, ha sido capaz de hacer de su pueblo un pueblo culto, de erradicar el analfabetismo, de darle a su pueblo una aceptable atención médica, de eliminar en un grando importante las diferencias raciales y sociales, de devolverle a su pueblo esa dignidad que otros gobernantes le habían negado.
Finalizo diciendo que hoy más que nunca, el bloqueo norteamericano es inhumano y cruel, ya no sólo antidemocrático, porque se olvida de un pueblo que acaba de ser arrasado por 3 huracanes en 10 días.
El pueblo de Cuba no está cerrado a la idea de la democracia, pero andamos un poco perdidos buscando esos ejemplos de democracia en el mundo que nos lleven a animarnos a cambiar nuestro modelo por otro mejor que el que durante estos 50 años hemos vivido.
Atentamente:
Marcos Pérez