Y mientras la tierra se convulsiona, como el el Llaima en llamas, yo sigo a tu espera.
Te adoro como a una diosa compañera mía, extraño tu mirada, tu risa, la suavidad de tu cuerpo, tu desnudez en mi mirar.
Pero ya llegarás, ya el tiempo me tenderá una mano y se encogerá, y no me daré ni cuenta y estarás junto a mí para contarme de tu viaje junto a nuestras lunitas. Cual Ulises volverás con un morral de experiencias de otros rumbos y coordenadas, y yo cual Penélope te acogeré en el amor que he ido tejiendo en tu ausencia que cada día se hace más breve. Será que me acostumbré a ser yo quien vaga por el mundo y tú la que quedaba en la espera. Si así fuera, este viaja ha sido un duro pero también dulce aprendizaje, pues no es que me haya reconciliado con la soledad, aunque sea pasajera, sino que he aprendido lentamente a querer mi querer, a conocer los contornos de mi amor por tí. En realidad no he estado solo en estas semanas. Mi amor hacia tí me ha acompañado como una sombra, a veces lo suficientemente grande como para tragarme en la desesperación y la melancolía, pero luego, al pasar las noches índigos y los amaneceres resplandecientes, nos hemos domado mutuamente, mi amor por tí y yo. Y aquí estoy, más tranquilo, calmo, sereno simplemente esperando, esperándote para recibirte en mis brazos, con el deseo contenido, puesto a punto, frágil pero vigoroso. A tu espera.
LA OTRA COPA DEL BRINDIS
(Mario Benedetti)
Al principio ella fue una serena conflagración
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta
una mirada limpia.......sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis......
es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse
que sencillo.......y también
no importa que el futuro
sea una oscura maleza......
la manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa.........
él se sintió optimista...nutrido...renovado....
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin Dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a comprender la euforia
a recoger su parte del botín......
mas su mitad de amor....
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella, sus ojos no tenían qué mirar....
que sin ella su cuerpo de ningún modo era
la otra copa del brindis.......
y de nuevo se dijo...que sencillo.....
pero ahora.......lamentó que el futuro
fuera oscura maleza....
solo entonces pensó en ella....eligiéndola...
y sin dolor...sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.........para siempre...


