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06 septiembre 2010

Carta de Dago Pérez Videla en respuesta a quienes piden indulto a los asesinos de su padre y madre

Comparto esta carta abierta del Chico Dago, con mucho cariño, respeto y admiración por su caminar. Comparto plenamente sus planteamientos.

Abrazos fraternos,

Manuel Guerrero
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"En respuesta una carta firmada por el Sr. Christián Felipe Jara Brito, en la que, después de describir una serie de tragedias familiares que le acaecen al agente de la DINA Christoph Willeke, pide que por estas razones y por su propia enfermedad, él sea indultado, quiero expresar lo siguiente.

Este agente, entre otros crímenes, fue responsable de la muerte por asfixia de mi amada madre Lumi Videla Moya, cuando ella tenía sólo 24 años y se encontraba secuestrada en un centro de tortura. Y participó en el encubrimiento del asesinato, cuando su cuerpo fue lanzado al interior de la Embajada de Italia, en la madrugada del 03 de noviembre de 1974.

Mis padres eran intensamente buscados por resistir a la dictadura militar impuesta a sangre y fuego. Dictadura que desató por parte de militares y civiles los actos de venganza más crueles y llenos de odio hacia el pueblo, en toda la historia de Chile. Actos con los que todavía sufrimos, los cuales están bien documentados nacional e internacionalmente y en los que justamente el Sr. Willeke, es uno de los protagonistas.

Porque ¿acaso no es un acto de venganza permanente los detenidos que están desaparecidos hasta ahora? Más de 30 años de venganza, ¿no es suficiente?, ¿Dónde está mi padre Sr. Willeke?, ¿Ud. sabe Sr. Jara Brito, dónde está mi padre? Mi amado padre se llama Sergio Pérez Molina y desapareció en octubre de 1974 y lo he buscado incluso excavando en un regimiento. ¿Dónde están todos los hombres, mujeres y niños, desaparecidos?

¿Por qué, Señor Jara Brito, no le pide al Sr. Willeke y a los demás agentes de la DINA, que por “razones humanitarias” digan dónde están todos los desaparecidos?

Vivir en una dictadura sangrienta, es vivir en un estado de permanente venganza política y militar. Yo pasé desde los 4 años hasta pasado los 20 viviendo así y cuando terminó la dictadura de Pinochet, me fue posible empezar a caminar el camino de la justicia del hombre, porque en la del Todopoderoso no tengo dudas. Fui a los Tribunales de Justicia, por justicia y retomé el proceso que mi abuela había iniciado 19 años antes y con el que después de 14 años más, obtuvimos la llamada “justicia en la medida de lo posible”

Que significó condenas bajísimas para un “secuestro calificado” y “homicidio calificado” con “alevosía”, como aparece en el fallo. E incluso, que significó que estas condenas fueran cumplidas en una cárcel cinco estrellas, especialmente construida y acondicionada para la mayor comodidad de los criminales condenados. Y tuvimos que aguantarlo.

Si para el Sr. Jara Brito, es “venganza política” exigir que por lo menos eso se cumpla sin indultos políticos, no sé que le va a parecer lo siguiente: si llegaran a indultar a este torturador y asesino o a otro, no duden que los familiares estaremos haciendo lo que nos corresponde por verdad y justicia, que es lo realmente “humano y razonable”. Yo no me voy a cansar de orar y luchar por justicia. Sin justicia no habrá paz para los verdugos.

La historia humana nos enseña que no hay paz cuando no hay justicia, porque con justicia se llega a la paz, y no con indultos políticos que buscan la impunidad total en los crímenes en contra de la humanidad. La vida es el bien más preciado que el Todopoderoso nos ha dado y de todo mal debemos preservarla. Así sea.

Dago Emiliano Pérez Videla"

16 agosto 2010

Dip. Patricio Hales: "Nuestros militares y el arrepentimiento de los responsables"

Carta abierta del Diputado Patricio Hales en respuesta a la carta del General Núñez al Presidente Sebastián Piñera a propósito del "Indulto Bicentenerio".

Sr. General don Hernán Núñez M.


Presente 
Muy recordado Hernán:
Gracias por hacerme partícipe de la carta pública que escribiste  al Presidente de la República, acerca  de aquellos militares que violaron  DDHH, su perdón  y la “reconciliación”.
Te respondo, también de manera pública, comenzando por asumir  responsabilidades.
 
1.- ALGUNAS RESPONSABILIDADES  DE  LA IZQUIERDA.
Tu carta  , igual que  ciertos políticos , no reconoce que  en  la izquierda, en Chile y en el mundo, hemos asumido grandes cambios políticos.
Hemos reconocido muchos de nuestros errores, cambiado  nuestras conductas, nuestra mirada de la sociedad y nuestros programas políticos.
Y a pesar que en esos años muchos  éramos  apenas, como tú lo dirías, algo así como “un muchacho, un cabo  o un subteniente”, aún así hemos  expresado varios arrepentimientos. Yo lamento varias de las cosas   que hicimos en la izquierda en los 60-70.
Desde la izquierda hemos llenado bibliotecas y librerías promoviendo  renovación, expresando discrepancia y hasta vergüenza por ciertas materias doctrinarias que predicábamos y  por  teorías y programas políticos que adorábamos. Hemos cambiado en el pensamiento y la acción. A veces más de lo que a mi me gustaría.

 En ti, en cambio, como a muchos otros admiradores del golpe de Estado, tanto   civiles como militares, es público   que los domina un gran orgullo de lo que hicieron y  justifican tranquilamente los crímenes que se cometieron.
Yo por mi parte no apruebo a  la gente de izquierda que torturó a Juan Luis Ossa , que secuestró al hijo de Cruzat , que torturó al hijo de Agustín Edwards y que incidió en  la muerte de  Baraona .No  justificamos  y repudiamos   el asesinato de Jaime Guzmán .
Tu carta refleja  parte de ese  odio que  impulsó a algunos de ustedes a ser cómplices y cometer tantos  horrores y heridas que marcarán inevitablemente a nuestra Patria. Tu carta repite el argumento que todo lo malo estaría justificado, que los criminales no serían responsables y que , por lo cual, sus “comprensibles” conductas deberían ser perdonadas sin siquiera cumplir el castigo judicial.

En la izquierda  asumimos  que los problemas no empezaron el 11 de Septiembre de 1973.
Asumo mi responsabilidad  y la de las de mi sector aunque yo no fuera autor directo de algunas barbaridades.
Sé que un discurso puede estimular  la violencia física con la que se expresa otro que no recurre a las palabras. Por eso me siento personalmente contribuyente al conflicto de esos años
Pero no amparé el terrorismo de izquierda ni derecha. Por el contrario, lo rechacé duramente, privada y públicamente antes y después del Golpe. Combatí políticamente, como mucha gente de izquierda, antes y después del Golpe, toda forma de terrorismo.
Con Allende , Chile no  sufrió nada similar a lo  que vino desde el gobierno con el Golpe del 73.
Tuvimos parte muy importante en la crisis previa al golpe. Y así lo hemos  reconocido  miles de  políticos de la izquierda chilena que   hemos trabajado , con hechos, para reparar y reconstruir la convivencia política y social.
En los últimos 20 años la izquierda ha  ayudado, en Chile, a construir la paz, la democracia , protegiendo la libertad y el derecho a expresarse de todos los chilenos, como lo hizo en sus orígenes.
Hemos trabajado junto a las FFAA con respeto, en armonía, para dotarlas como nunca en la historia para su función de la defensa .Hemos  colaborado valorando , es cierto que no tanto como me hubiera gustado, los reconocimientos del ejército por los crímenes cometidos por varios de miembros de su institución.
Trabajamos  por el reencuentro buscando la verdad y la justicia. Comprendo  que tú buscas el reencuentro sin importarte que se conozca la verdad de los crímenes y sin importarte que se haga justicia .Tu enfoque  , falto de arrepentimiento , no reconcilia a las partes y acentúa la división de modo cruel.


2.-EL ARREPENTIMIENTO DE LOS VIOLADORES DE LOS DDHH.
Tú y muchos defensores del golpe no muestran ese  arrepentimiento , que es condición del perdón.
Pareciera que consideran que las  violaciones a los DDHH fueron solo una metida de pata .Errores. O un descuido operativo en sus secretos.
Cuando se descubrió el degollamiento de  José Manuel Parada, Guerrero y Nattino, un oficial de ejército estaba muy afectado y me expresó su molestia diciéndome: “Pacos de mierda…un trabajo mal hecho”.
Hernán, yo quiero perdonar a lo que me torturaron y todavía nadie, ni en representación de ellos, me pide perdón.
Hernán  ¿Sabes cuando se perdona a quien no pide perdón? Solo cuando es  incapaz de discernir.
 Dime: ¿Debo perdonarlos sin que expresen arrepentimiento? ¿Cómo  perdonamos si no nos piden perdón? ¿Qué indulto puede merecer el que no está arrepentido? ¿Basta que esté mal de salud?
Dime: ¿Cómo  perdonas a quien se enorgullece de haberte agredido? ¿Cómo indulta la sociedad al que se declara orgulloso de su delito?
Porque me tendrás que reconocer  que, así como tú en tu carta,  en declaraciones de civiles y algunos militares , se reitera  un emocionado orgullo por lo que hicieron, sin separar de su emoción  , ni de su discurso, ninguno de los crímenes cometidos.
La aguda inteligencia que te conozco  te hará entender que no cabe reconciliación con tu víctima si le enrostras tu orgullo por haberla agredido. Eso no funciona Hernán.

3.-UNA  FORMULA PARA EL  INDULTO.
La ecuación que Uds.nos proponen es paso a paso la siguiente:
Paso 1 .Que las víctimas reconozcamos que nos  equivocamos, que veníamos “portándonos mal “desde fines de lo años 60  y que mereceríamos castigo.
Paso 2 .Que aceptemos  que nuestros agresores se ufanen de haberle hecho un bien a la Patria atropellándonos hasta matar cruelmente y sin juicio  ,a muchos chilenos .Que aceptemos que esos crímenes  deberían ser agradecidos por todos los chilenos. Y que en consecuencia el país y nosotros debemos aceptar que aquellos  que tu defiendes no deben pedirle perdón a nadie.
Paso 3. Que nosotros   perdonemos a quienes no están arrepentidos y que no piden perdón.
Resultado de tu ecuación sería: todos seríamos amigos reconciliados.
Una fórmula así ,sin reconocimiento recordado  Hernán, solo incuba un  odio que hay que evitar.
Otro día te puedo describir como Hegel explica la emoción de la  ira frente a la ausencia del reconocimiento como motor de  la historia. 
 
4.-SER SOLDADO ES UNA TAREA SUPERIOR.
No soy de los  que cree que los DDHH en Chile los atropellaron solo militares .Esa fue una decisión política contra la izquierda y no una simple operación táctica. Junto a algunos militares, también  cometieron crímenes muchos civiles de derecha. Y otros derechistas  promovieron,  estimularon y  ocultaron los delitos de civiles y militares.
Tu carta prueba que estás  lejos de comprender, no por ignorancia sino  porque no logras ver,  que un tenientito del 73 era un funcionario responsable de sus actos. No era un apasionado poblador o un universitario fuera de si, exaltado por la masa y por las circunstancias  .Ese oficial, de los 23 o 25 años que tú invocas, mataba o torturaba  entremedio del cumplimiento de su servicio al Estado. La responsabilidad de su tarea como militar estaba determinada por la Constitución como una misión especial. Por eso tenía preparación exclusiva para usar las armas para defender a los chilenos.
Sus   acciones, cometidas bajo mando militar, dentro de la institución militar, no se pueden medir igual que los delitos cometidos por  cualquier ciudadano. Ser soldado, yo la considero una tarea superior.
Ellos eran   soldados juramentados de “servir fielmente a su Patria”…como juramos tú y yo ante la bandera, formados en “Alpatacal” hace casi 50 años en nuestra querida Escuela Militar , para “..cumplir con mis deberes y obligaciones militares conforme a las leyes y reglamentos vigentes”.
 Violar los DDHH humanos era y es una falta a su juramento.
Esos muchachos, como tú los llamas, tenían armas porque se las confió el pueblo por medio de la ley. Tenían el monopolio de cargar armas por mandato constitucional. Formaban parte de la única estructura e institución de la sociedad chilena a la que el país les financiaba sus armas con orden de protegernos a todos en nuestra defensa. No eran muchachos perdidos en la exaltación, no eran desordenados manifestantes callejeros. No torturaron en defensa propia.
Todos los delitos que esos militares o civiles cometieron en dictadura formaron parte de una acción de terrorismo de Estado. Eran funcionarios del Estado no eran chilenos aislados, de “grupúsculos” .Esos militares actuaron usando el poder de una institución del Estado, resguardados por el Estado, pagados por el Estado.

5.-LAS FFAA SON UN RECURSO DE TODOS LOS CHILENOS.
El teniente o el cabo de 1973 tenía deberes  constitucionales al servicio del país y no al servicio de un sector político para destruir a otro sector de su nación.
Por eso los militares están prohibidos de  deliberar, no  prohibidos de pensar, y por eso el pueblo les da armas.
Están prohibidos por la Constitución de participar en la política activa. Pero el 73 se entregaron  al servicio de un grupo político y se ensañaron con otro.
Esos  suboficiales y oficiales  eran profesionales mandatados para defender a todos chilenos y por eso les estaba prohibido actuar a favor de algún partido político o contra nuestros partidos de izquierda  legítimamente constituidos, formalmente reconocidos por la ley y representados en el parlamento. Te sonará a “política” Hernán, pero la política es el orden de la representación en las democracias. Y los militares debían respetarlo. Concédeme que al “restablecer el orden” ,que les sirve de justificación, los crímenes que cometieron fueron una falta a su deber militar.
El poder de un militar adquirió más fuerza cuando Chile estuvo en una dictadura bajo control militar .Había  toque de queda, reducción de derechos ordenados por el Estado, censura de prensa, parlamento clausurado “hasta nueva orden”, control armado de las FFAA y carabineros del  territorio.
En la dictadura, un militar tenía el amparo, la protección y la orden del Estado y  del gobierno apoyándolo. Hasta el poder judicial ha reconocido que no cumplió con su deber con el celo que debía.
Los agentes del Estado, que violaron DDHH, militares y civiles, actuaron  impunemente, con la vista gorda del poder y a menudo con la ayuda operativa y financiera  de organizaciones del Estado . La protección que les dio  la dictadura agrava el abuso y  la cobardía con que actuaron. Un militar en dictadura no era un terrorista aislado, perdido en la montaña o escondido en la guerrilla urbana. Esos militares y civiles se aprovecharon  de su posición privilegiada de poder político y militar para perseguir cruelmente a chilenos dentro y fuera de Chile.
El militar tenía la mejor posición material e institucional como para haber cumplido en dictadura un rol superior de soldado, pero aquellos que tu defiendes usaron su posición privilegiada para abusar de su poder en el Estado.
 Algunos cometieron terrorismo desde el  Estado.
Ese es un crimen diferente que el de un ciudadano común. Es peor.
Lee  cómo define la legislación internacional ,a la que estamos obligados, qué es lo que son los crímenes de lesa humanidad :  “actos cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, y que respondan a una política del Estado o de sus agentes; de grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre algún territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares, o de grupos organizados que detenten un poder de hecho tal que favorezca la impunidad de sus actos”.
 Hernán,parece que tu  no ves que esos jóvenes oficiales, suboficiales y conscriptos no eran iguales que el resto de los chilenos , pues eran agentes del Estado de Chile a los que se les exige el honor de portarse de modo especial en el uso de su poder militar. Y ellos lo usaron mal.
 
6.-LAS REPONSABILIDADES POLITICAS DE LA DERECHA .
   Me repugnan en estos temas , recordado Hernán, los políticos de derecha que tanto admiras y por los cuales votas .Ellos se han hecho los lesos respecto a su rol conductor ,adoctrinador y promotor de las violaciones de DDHH. No me refiero a la persona del  Presidente Sebastián Piñera porque es conocida su posición contra las violaciones de DDHH desde antes de ser Presidente.
Me refiero a los políticos, que aún están en el parlamento, a los que están en la dirección de los partidos políticos de derecha  y que tuvieron un papel gestor en el Golpe de Estado y las barbaridades .Y a los jóvenes derechistas que se excusan en su edad para separarse de los hechos pero defienden las ideas que los provocaron. Su edad no los exculpa de su adhesión al sector político golpista. Las ideas que apoyan no requieren del ciclo biológico de sus cuerpos jóvenes. 
Los derechistas del 73 se “olvidaron” que fueron ellos los que presionaron a los militares. Y los más jóvenes , los de hoy ,lo justifican.
Pinochet fue presionado a  hacer el golpe. Como se asustó se sumó. Pinochet no hizo el Golpe. Claro que el Golpe “hizo” a Pinochet.
La derecha económica y política buscó  a los militares. Los adulaba y ofendía. Les dio argumentos de todo tipo, les construyó discurso, y les ofreció  poder. Hoy esos políticos están calladitos. Incluso se permiten decir : “ a los milicos se les pasó la mano” ,como si ellos fueran inocentes .A esos derechistas nunca se les ha escuchado  pedir perdón por haber creado el clima golpista  . Se expresan orgullosos de haberlo promovido.

Los derechistas  más jóvenes, los que siguen sus ideas, disfrutan del poder  pero se excusan de los DDHH diciendo  que eran niños .Como si las ideas tuvieran que renacer físicamente para cada generación. Muchos de estos políticos jóvenes son los hijos del Golpe que abjuran de la paternidad  que los formó .Intentan olvidar para parecer libres de pecado en  la nueva fase del uso del poder. Son aquellos que cuando se les habla de DDHH piden que no los hagamos viajar a un  pasado que no les tocó vivir pero que, cuando se habla de Allende, gruñen  repudiándolo invocando la historia renegada para explicar su fanatismo  presente.

La derecha no se ha ni disculpado por haber  fomentado la odiosidad hacia quienes fueron atropellados en sus derechos. Yo los perdonaría pero no quieren pedir perdón. Esa derecha culpa a los militares. Y, como sienten la conciencia intranquila, son promotores del indulto para que nos olvidemos de todo , para que el país se olvide de  lo que ellos hicieron como políticos .Quizás la derecha política busca su propio indulto.
La derecha es  culpable de haber construido parte central del   ambiente comunicacional que engendró odio violento hacia la izquierda. Basta ir a la biblioteca a leer sus diarios antes del 73.
Y después del golpe, desde el gobierno  ,  desde las universidades, desde la prensa controlada, desde las embajadas, desde las alcaldías designadas ,construyeron: la delación, la vigilancia social ,la persecución laboral ,la estigmatización, el odio, la exclusión.
La derecha política, participando dentro del gobierno, creó bandos, decretos, leyes ,argumentos , doctrina, para fundamentar y justificar la prohibición de derechos, la persecución política, la división entre los buenos y malos chilenos .Esos políticos de derecha crearon hasta una Constitución Política en 1980 que literalmente prohibía nuestras ideas y su difusión.
Fueron años de trabajo de políticos derechistas nutriendo el entusiasmo irracional de muchos militares  y civiles que violaban DDHH.
Muchos civiles colaboraban en las más horrorosas tareas. No fueron solo militares los culpables. Lo que pasa es que los militares ,a pesar de su misión superior , aceptaron ser usados porque tenían más armas, una  estructura militar con  mando y control, y una disciplina operativa que no tenía  la civilidad derechista, excepto unos grupos violentistas que tú y yo conocimos.
El grueso de la derecha   se dedicó a  apropiarse de las empresas del Estado o dirigían el país desde los más altos cargos políticos con el poder absoluto, sin fiscalización alguna, sin parlamento, sin prensa libre y protegidos por militares.
La derecha construyó el discurso teórico contra la gente de izquierda .Eso facilitó e impulsó las violaciones de los DDHH.
Acuérdate Hernán, de las palabras con que la derecha se refería a nosotros. Fundamentaron  conceptos con que nos estigmatizaron como personas odiosas, dijeron por escrito que éramos  enemigos de la familia, violentistas, despreciables, antipatriotas y que los detenidos desaparecidos eran un invención del marxismo. Recuérdate que crearon la fantasía del “Plan Z”. A mi me acusaron de ser el autor del plan de asesinato de todos los profesores derechistas de mi facultad. Ni ellos se lo creyeron.
La derecha escribió y repitió por años  que éramos  agentes de países extranjeros, enemigos de Chile. Políticos derechistas sembraron las condiciones y argumentos  para que nuestra eliminación fuese aceptada casi como natural.
Y ¿Qué te parece que,  así y todo, estamos dispuestos perdonar? No dije olvidar, digo perdonar.
Pero la derecha no pide perdón y nos muestra el orgullo de lo obrado. ¿Te parece , Hernán ,que eso reconcilia los espíritus?

7.-EL GOLPE MILITAR EN DEFENSA DE LA CONSTITUCION Y EL ORDEN DE LA PATRIA.
Sé bien que desde el mismo 11 de Septiembre de 1973 se ha venido construyendo un artilugio argumental para que las FFAA se convenzan a si mismas que el Golpe de Estado fue para defender el Estado.
La derecha política les elaboró a los militares  una tesis “jurídica” para que el atropello a la Constitución pareciera  una defensa de la Constitución .Abundan los textos para eso. Y te reconozco que gran parte  de los chilenos pedía el fin del gobierno de mi Presidente Allende, pero no pedían  el Golpe .Te diré que hasta acepto y comprendo que muchos oficiales pudieran haber entendido el Golpe en esa línea que ustedes llaman patriótica. Me parece mal, pero entiendo que algunos pueden haberse convencido de eso.
Pero , Hernán, no hay interpretación constitucional que explique los detenidos desaparecidos. No tiene justificación “pacificadora “ni “patriótica “el asesinato  del General Prats y su señora, la muerte del Comandante en Jefe del Ejército René Schneider y menos tiene que ver con el honor militar.

No se entiende como contribución militar al  orden patriótico, el asesinato de Letelier, los planes militares para salir a matar chilenos al extranjero, las torturas de la DINA y después con la CNI, las persecuciones ilegales y crímenes selectivos  a los militantes políticos por más de 12 a 15 años después del golpe. Y siempre haciendo terrorismo desde el poder del Estado.
Para que una parte de nuestros  oficiales, viejos o jóvenes , pudieran participar o aceptar  eso, tienen que haberse tapado los ojos ,los oídos y la boca y guardar el honor militar bien escondido.


8.-LOS MILITARES PRESIONADOS A DELINQUIR.
Más allá de los argumentos “jurídico-políticos”, de “ordenar el país en caos” para justificar lo cometido, algunos defensores del Golpe y de sus actos criminales ,  argumentan que en las FFAA los altos mandos presionaron  a los subalternos  y que como estos no tenían opción serían inocentes.
 Hernán, con ese argumento cualquier persona  presionada por un  delincuente tendría que ser eximido de juicio y condena. Cualquier pandillero podría esgrimir como eximente la amenaza del grupo. Cualquier delincuente podría invocar en su defensa las presiones de  los códigos de obediencia de las mafias, ajenos a la ley. En esos grupos  hay reglas de obediencia, juramentos de silencio, secreto, lealtad y amenazas conocidamente mortales para el desobediente y su familia. ¿Serían  culpables solamente los “capos”?¿Los que violan la ley obedeciendo al mafioso son inocentes?¿La presión del “capo di mafia” es causal eximente de un delito?.
Hernán , yo no imagino a mi ejército comportándose con las normas  de las maffias ,ni amparándose en  las reglas de las  bandas  de las pandillas de delincuentes para atropellar la ley y no ser juzgados ni condenados. No acepto ese argumento en defensa de militares.

9.-EL MILITAR SIEMPRE TIENE QUE CUMPLIR LAS ORDENES DE SUS SUPERIORES.
Pero suponiendo que tu no me argumentas con los códigos mafioso sino supongamos que tú fueses   , como  lo son algunos de mis amigos militares, de los que creen que el tenientito   no tenía  opción de desobedecer  , permíteme decirte que eso es mentira.
El general Lagos desobedeció. Y otros como él también  desobedecieron las órdenes ilegales.¿Te acuerdas de nuestro juramento Hernán?....”Cumplir con prontitud y puntualidad las órdenes de mis superiores”….y decía…” conforme a las leyes y reglamentos vigentes”.

Un respetado general, a propósito de un  doloroso fusilamiento que él  contempló pasivamente, me dijo que si él se hubiese opuesto a ese crimen que observó, ordenado sus superiores, él hubiese sido otro de los muertos de entonces. Es probable que así hubiera sido. Pero él estaba armado y  juramentado para “defender fielmente a mi Patria….hasta rendir la vida si fuera necesario”. Digamos que la verdad es que  no quiso arriesgarse frente a la orden ilegal de sus superiores.
Pero hay algo más profundo y es que en el Ejército, está prohibido de  cometer violaciones de los DDHH  .La tesis que los jóvenes subalternos estaban obligados institucionalmente a hacer atrocidades  supondría que el ejército se desnaturalizó, que perdió su sentido, que se habría transformado en una banda de delincuentes y tendríamos que suponer que  todo fue un crimen institucional y no personal o de grupos asociados dentro de las instituciones abusando del poder.
Las FFAA han declarado que  , como institución ,no promovieron una doctrina del crimen ni de violación de DDHH y por lo cual era institucionalmente posible,  permitido, y obligatorio, no obedecer órdenes criminales. Yo parto de la base que ese oficial podía reclamar que la disciplina en el Ejército no existe para cometer delitos.
La disciplina en las FFAA, tu lo sabes mejor que yo, es un elemento funcional, consciente  . La disciplina no permite órdenes delictuales ni atentatorias contra los DDHH.
Tú sabes que si enemigos extranjeros, que invaden nuestro país, nuestro ejército tiene la obligación de cumplir y respetar los DDHH de nuestros enemigos en caso de guerra, respetar convenciones hasta en el tipo de armas que pueden usarse. Pero Hernán , ni eso se respetó cuando hicieron sufrir a otros chilenos.
Para nosotros , por parte de algunos militares , no hubo ni siquiera el trato de consideración que nuestro ejército está juramentado a respetar frente al enemigo externo que nos declara la guerra.
 Entonces convengamos que , si todo soldado está mandatado a  negarse a cumplir órdenes ilegales  y atentatorias contra  los DDHH, en caso de guerra con otro país,  resulta inentendible que no se niegue a cometer ilegalidades cuando le ordenan que mate y ataque ilegalmente  chilenos.
Por eso para muchas víctimas de DDHH,   la reconciliación nacional exige establecer que la calidad  de  militar, que para ti es una causal atenuante y hasta una eximente, para ellas es una agravante. Habría que debatir también este punto. 

10.-LA RECONCILIACION.
De lo expuesto, Hernán, deducirás que sostengo que la reconciliación requiere algunas condiciones y construir un relato bastante más completo   que las cartas y palabras  de muchos políticos de derecha  que , en estos meses ,nos llaman a que  perdonemos a los condenados  y quizás a los procesados, con un indulto . Mi carta es para contribuir al debate de ese tema que con justo y merecido derecho ha puesto públicamente la Iglesia Católica chilena.
 Hernán, no olvidemos nunca lo que ocurrió.
Nuestro ejército , sin llamar al olvido, ha contribuido a la paz, en estos últimos años. Ha reconocido  con dolor y vergüenza ese pasado manchado por algunos de sus filas, que tú no quieres reconocer. Por algo el ejército es una de las más respetadas instituciones por la sociedad chilena. Aprendamos todos de ese pasado doloroso.
Hagamos un esfuerzo por debatir con  todas las complejidades de lo ocurrido, estableciendo nuestras responsabilidades.
Así estaremos en paz.
Te saluda con la mejor intención por nuestro Chile y nuestro ejército,

Patricio Hales Dib
Diputado
Comisión de Defensa Nacional.
 
Av. Pedro Montt s/n Valparaíso
phales@congreso.cl

25 julio 2010

Porque no tuvieron clemencia, exigimos Justicia

Estas muertes, tantas, que para morir a la Vida, requieren un trabajo de la Memoria que incida en el Presente. El Recuerdo no basta para detener la cultura de la Muerte, que se viste de Mercado, de Seguridad Ciudadana, de Etnocidio contra el mapuche, de Indulto "Bicentenario" arropado de un falso perdón, no solicitado ni otorgado x víctimas y victimarios. Un camino: Justicia, Vida, Dignidad. Compromiso, Constancia y Consecuencia. No hay atajos. Hay que persistir...
manuel guerrero

20 julio 2010

Abogada del Programa de DD.HH. del Interior: Indulto a criminales de la dictadura es inconstitucional

Karina Fernández, abogada del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, se refirió a la posibilidad que el Presidente Sebastián Piñera incluya dentro del indulto Bicentenario a autores de crímenes de la dictadura, lo cual calificó como "inconstitucional".

         

06 julio 2010

La Iglesia, Piñera y el "Indulto Bicentenario"

La Iglesia, Piñera y el "Indulto Bicentenario"
por Jaime Escobar

La próxima semana la Conferencia Episcopal cerrará el documento definitivo sobre los Indultos Bicentenario, allí se establecerá que condenados por causas de derechos humanos, como el ex jefe de la CNI, Odlanier Mena y otros reos por crímenes y torturas puedan quedar libres.

Profundo malestar y rechazo en vastos sectores ciudadanos ha causado la iniciativa de la jerarquía de la Iglesia Católica producto de su iniciativa de Indulto a una cantidad indeterminada de personas condenadas por diversos delitos, sin precisar que aquellos condenados por causas de derechos humanos queden, definitivamente, exentos de dicha acción de perdón.

Tal actitud de perdón y clemencia hacia funcionarios (militares o civiles) que participaron en crímenes y torturas en contra de ciudadanos indefensos no tiene parangón en la historia de Chile. Tampoco está en sintonía con la actitud que tuvo el Papa Juan Pablo II que perdonó a su agresor Ali Agca, pero no pidió ni indulto ni rebaja de pena por su acción criminal, tal como lo determinó ejemplarmente la justicia.

La Iglesia ha de ser experta en humanidad y bajo ninguna circunstancia debe torcer la letra y el espíritu de la justicia en aquellos hechos criminales y de torturas que cometieron personas y organismos al amparo del Estado. Existe una amplia jurisprudencia y un clamor ético-moral de la ciudadanía tendiente a que no se pueden perdonar vía leyes o decretos actos de persecución política, tortura y genocidio.

En este contexto de por sí delicado para el primer año de gobierno del Presidente Piñera, han surgido voces que recomiendan la cautela y la prudencia. Ha sido el propio ministro de Justicia, Felipe Bulnes, quién ha dicho en reiteradas oportunidades que “el Indulto Bicentenario no forma parte del programa y nos vamos a pronunciar una vez que la Iglesia dé a conocer exactamente los parámetros respecto de los cuales les gustaría instalarlo”. A nivel político la senadora Lily Pérez declaró que un Indulto sin las precisiones debidas “sería una pésima señal hacia la ciudadanía que pide más seguridad ciudadana y el fin de la puerta giratoria”…

Pero en todo este complejo entramado de impunidad para con los violadores de derechos humanos que buscan algunos poderes fácticos aprovechando una misericordiosa iniciativa de la Iglesia para con la amnistía de algunos presos comunes, parece haber una sintonía con lo que plantea el Capellán de Gendarmería P. Jaime Nawrath, promotor y redactor de los “borradores indultos Bicentenario” y el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, ex capitán de Carabineros y entusiasta partidario y funcionario de Pinochet, desde su trabajo en el ministerio secretaría general de la Presidencia a fines de los años 80. Y, hoy candidato al Arzobispado de Santiago.

Por un lado el Capellán Nawrath plantea con asesoramiento de abogados en un texto entregado al Comité Permanente del Episcopado: “Concédese indulto general, consistente en el perdón de todo el saldo de la pena a los condenados que se encuentren cumpliendo privados de libertad o con restricción de la misma, en especial los que hayan cumplido 70 años y los que estén padeciendo una discapacidad física, síquica irreversible y que a la fecha estén clínicamente desahuciados o en estado Terminal, acreditado por un médico de Gendarmería.

Y, que dice el flamante candidato al Arzobispado de Santiago y prominente hombre del Opus Dei, simplemente que “no hay paz sin justicia y no hay justicia sin perdón”. Y que su deber como Pastor es procurar la paz y la reconciliación entre hermanos. “Silenciosamente se ha trabajado en ese sentido, curando heridas en ambos lados, acompañando a unos y otros, enseñando el perdón y buscando los elementos de unidad que hacen mirar el futuro con esperanza”. En la reflexión del obispo no aparece la palabra justicia como clave de encontrar la paz social, por lo tanto, enfatizar solo el perdón es consagrar la impunidad total. No se puede jugar con la justicia ni con el perdón!

Cuanta razón tienen las organizaciones de derechos humanos al pedir a los obispos que mantengan la sana tradición de la Iglesia chilena que no ha consagrado la impunidad en Chile en materia de violaciones a ese sagrado derecho. Además, de producirse este “perdonazo” a los responsables de crímenes y torturas estaríamos entregando una pésima enseñanza a las nuevas generaciones, a nuestros hijos y nietos, que no se merecen que, como consecuencia de indultos, estos graves crímenes y torturas se vuelvan repetir. Así no estaremos contribuyendo a la paz social ni al bien común.

- Jaime Escobar es editor de la revista Reflexión y Liberación

28 mayo 2010

Carta de Familiares de Ejecutados Políticos a Arzobispo de Stgo

Monseñor
Francisco Javier Errázuriz
Arzobispo de Santiago

La Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos valora la posibilidad reunirse con usted para plantearle nuestra alarma, opinión y sentimientos sobre la petición que formulara como representante de la  Iglesia, al Presidente de la República para que  acceda, con motivo de la celebración del bicentenario de la independencia de nuestro país, a indultar a un elevado número de personas que se encuentran cumpliendo condenas en las cárceles chilenas, incluyendo a quienes los tribunales condenaron por cometer crímenes de lesa humanidad.

Estos condenados no sólo cumplen sus penas en condiciones de gran confort, por añadidura recibieron sentencias mínimas considerando la gravedad de los crímenes cometidos, haciendo caso omiso a los convenios internacionales suscritos por Chile. Es conocido también por la opinión pública, que además reciben ilícitos beneficios extra carcelarios como salidas desde sus lugares de reclusión y visitas fuera del reglamento de Gendarmería de Chile.

Recordamos a usted que de acuerdo a los convenios internacionales suscritos por nuestro país y plenamente vigentes en el mundo civilizado, los crímenes de lesa humanidad no son amnistiables ni prescriptibles por tanto no les corresponde ser incluidos en el indulto en cuestión. Nos hemos enterado por la prensa igualmente, que la solicitud de la Iglesia no incluiría en su petición a los llamados “casos emblemáticos”, lo que en la práctica significa que sí se propiciaría el indulto para aquellos casos no considerados “emblemáticos”. Debe saber Sr. Arzobispo, que para los familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos esta distinción de “emblemáticos” ha sido, desde que empezó a usarse, dolorosa y agraviante. Somos familiares de chilenos y chilenas plenamente participantes de nuestra sociedad, llenos y llenas de sueños yesperanzas, activos y activas constructores y constructoras de un mundo de justicia y libertad por tanto, para los y las familiares nombrar a miles de hombres y mujeres como “no emblemáticos” es un atentado a su dignidad y una afrenta a su memoria.

Señor Arzobispo, ante este llamado, se debió preguntar a los familiares de las victimas. Hubiese sido lo correcto, ya que fueron nuestros  familiares a los que asesinaron sumiendo en el dolor y la tragedia a nuestra familias, pues hasta hoy padecemos las secuelas de que nos arrebataran a nuestros padres y madres, cónyuges, hermanos o hermanas, hijos e hijas, abuelos y abuelas, tíos y tías, nietas y nietos, sólo por pensar diferente o por tratar de terminar con la cultura de la muerte que sufría nuestra patria bajo la dictadura. Nuestra  agrupación  rechaza cualquier beneficio carcelario y el otorgar indultos a los presos condenados por violaciones a los derechos humanos.

Hoy más que nunca queremos  traer a la memoria el trabajo de la Iglesia encabezada por el  Cardenal Raúl Silva Henríquez, quien desafió todos los peligros, incluso de muerte, además de infames actos en su contra, por defender la vida y la libertad de las personas, posición gracias a la cual se evitó que el listado de victimas fuera aún mayor.

Nosotros somos los más interesados en vivir un real estado democrático, y eso pasa por la verdad y la justicia plenas respecto a las violaciones de los derechos humanos, ya que la impunidad anima a los autores intelectuales y materiales, a sus cómplices y encubridores, a repetir los crímenes denunciados cuando lo consideren necesario y justificado según su concepción de orden social, que les llevó a consumar un golpe de estado, derrocar al presidente constitucional, cerrar el parlamento, disolver los partido políticos, censurar la prensa, abrir campos de concentración, instaurar centros de clandestinos de tortura y exterminio, ejecutar personas en forma sumaria y hacerlas desaparecer, desterrar y quitar la nacionalidad a opositores, entre otras medidas.

Con seguridad usted sabrá que de las  5.000 victimas ocasionadas por la persecución y represión ejercidas por la dictadura, sólo 344 causas se encontraban abiertas hasta fines de febrero pasado, por desapariciones, torturas, inhumaciones ilegales y ejecuciones. Por estos procesos han sido encausados 782 militares y civiles, procesados y sentenciados por crímenes contra la humanidad y conocerá también, que solo 62 de ellos se encuentran en “prisión” en cárceles especiales -lo que constituye una discriminación que afecta la dignidad de los otros presos por los cuales aboga la petición de indulto-, y que también hay 156 condenados que duermen tranquilamente en sus casas, sin responder por sus crímenes con un solo días de cárcel. Eso violenta a cualquier persona que solamente exige justicia y recibe impunidad por respuesta.

La mayoría de los autores intelectuales y materiales de los crímenes, sus cómplices y encubridores siguen aún libres sin responder por sus actos. Un indulto para algunos de los pocos condenados sería una nefasta señal para la continuidad de los casos aún pendientes, entre ellos, los  más de mil cien casos sin resolver que nos afectan como agrupación.

En nuestra opinión, la reconciliación, a la que tanto se apela, requiere de reconocimiento de la verdad, arrepentimiento del acto criminal cometido, aceptación de las sanciones que corresponda y reparación del daño causado. A nuestro entender ninguna de estas acciones ha sido realizada por quienes fueron integrantes de las Fuerzas Armadas durante la dictadura militar. Tampoco por quienes colaboraron en las tareas de gobierno o fueron sus partidarios reconocidos. Aún más, intentos posteriores por generar espacios donde pudieran entregar la información que, sin duda tienen – como la llamada Mesa de Diálogo –, han terminado en nuevas frustraciones para los familiares de las víctimas. Por ello  consideramos que no se cumplen condiciones mínimas para indultar a quienes, sin importar el rango, son considerados en los sectores reconocidamente apologistas del legado de la dictadura militar, héroes injustamente tratados por la sociedad.

Nuestra agrupación tiene conocimiento de que otorgar indultos a los violadores de los derechos humanos durante la dictadura militar, es parte de los compromisos que asumió el actual gobierno durante su campaña electoral y nos hemos pronunciado oportunamente al respecto. Sin embargo, consideramos altamente inapropiado que un compromiso político adquirido durante la campaña electoral con sectores que intentan mantener viva la herencia de la dictadura, se esconda detrás de una tan loable intención, como es otorgar un amplio indulto, parte de un gesto rehabilitador, a una gran cantidad de personas que viven en deplorables condiciones dentro de las cárceles chilenas. Nos resulta deseable que la Iglesia se esfuerce por lograr que este indulto sea generoso, sin considerar a los violadores de derechos humanos.

Señor Arzobispo, aspiramos que el objetivo del Cardenal Silva Henríquez siga presente en la actuación de la Iglesia  apoyando la vida, la justicia y la dignidad de las personas, por lo cual aquellos que violaron abusando de su condición de agentes del Estado –cuyo deber es proteger a los ciudadanos-, los derechos más sagrados de sus semejantes, como es entre ellos el fundamental derecho a la vida, paguen sus crímenes de acuerdo a lo dictado por los tribunales de justicia y no se propicien mecanismos que burlen los escasos avances logrados en esta materia. Eso constituiría un acto de impunidad, adverso al ejercicio de la Iglesia practicado en defensa de la vida y la justicia durante los 17 años de terrorismo de Estado, que no dañaría únicamente a los familiares, sino a la sociedad toda.

Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos
Santiago, 20 de mayo