La mesa ejecutiva de la Confederación de Estudiantes de Chile, (Confech) llegó hasta el Palacio de La Moneda para dejar una carta dirigida al Presidente Sebastián Piñera en la que lo emplazan, en 12 puntos, a que se pronuncie sobre los temas de educación que han sido planteados en ya 3 meses de movilización:
1. La Educación garantizada constitucionalmente como Derecho Social.
2. Garantizar aportes basales de libre disposición a las Universidades del Consejo de Rectores.
3. Eliminación de la banca privada en el financiamiento de la Educación.
4. Fin efectivo al lucro en todo el sistema de educación chilena.
5. Generar nuevos formas de acceso para la Educación Superior.
6. Garantizar que las Instituciones Educacionales provean de educación de calidad, entendida ésta de manera holística e integral.
7. Eliminar todas las trabas legales que prohíben la organización y participación de los distintos estamentos inmersos en el sistema educativo.
8. Creación de una red técnica estatal en todos sus niveles.
9. Creación de una carrera docente, logrando mayor estabilidad laboral mejorando su situación contractual.
10. Desmunicipalización efectiva de la Educación Básica y Secundaria, creando un nuevo sistema de Educación Pública que dependa finalmente del Ministerio de Educación,.
11. Término del financiamiento compartido.
12. Garantizar Derechos educativos y lingüísticos de los pueblos originarios presentes en el convenio 169 OIT y en la ley 19.253
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24 agosto 2011
20 agosto 2011
Declaración CONFECH: Llama a Paro Nacional 24 y 25 de agosto 2011
Declaración Pública Confederación de Estudiantes de Chile
En atención a la actual coyuntura nacional y conforme a la responsabilidad que debemos asumir ante la comunidad para expresar una visión clara respecto del movimiento estudiantil, es que luego de la sesión de la CONFECH desarrollada en la ciudad de Copiapó, sede Universidad de Atacama, manifestamos lo siguiente:
En relación a los planteamientos del gobierno en materia educativa, creemos inconsistente la última propuesta señalada por el Ministro Bulnes, la cual enumera en su mayoría los mismos puntos expresados en los anteriores comunicados gubernamentales, los cuales no apuntan a la esencia misma del movimiento actual, debido a que no son capaces de sustentar cambios estructurales dentro del ámbito educativo, por lo cual dejamos de manifiesto que no existe una verdadera voluntad, por parte del Gobierno, de acercar a las partes hacia una solución del conflicto. Ratificamos una vez más que el movimiento estudiantil busca generar un cambio en el paradigma educativo teniendo como planteamiento la reestructuración del sistema vigente, tanto en el sistema de financiamiento como en la institucionalidad que nos rige. Por todo lo expresado es que en los siguientes días plantearemos los puntos mínimos para comenzar un proyecto educativo enfocado al servicio de las grandes mayorías de nuestro país.
Expresamos también nuestra más profunda preocupación en torno a un gobierno que ha hecho oídos sordos a nuestros postulados, respondiendo cada vez con mayor represión, tanto física como mediática. Esto nos demuestra el desinterés e indolencia que tienen las “autoridades” hacia la crítica condición de salud que hoy presentan estudiantes de diversos planteles secundarios y universitarios que sostienen una huelga de hambre, la cual a estas alturas ya ha generado daños irreversibles en muchos de ellos, y mencionamos de forma especial nuestra preocupación por Gloria Negrete, del Liceo de Buin, quien se encuentra en una situación de riesgo vital inminente. Por todo esto, si continua la intransigencia de parte del gobierno, éste será quien deba responsabilizarse ante el país por la condición de vida de los huelguistas y por los daños físicos y psicológicos, provocados a raíz de la dura represión con la que hoy actúan las fuerzas de orden dependientes del ministerio del interior, llámese tortura, de las compañeras y compañeros manifestantes, quienes son duramente reprimidos tanto en las ciudades como en las comunidades mapuche.
Consideramos que se debe instalar como prioridad nacional el tratamiento de los puntos que el actual movimiento social ha puesto en la palestra teniendo en consideración que son diversos actores los que se encuentran formando parte del conflicto. Es así como hoy trabajadores de los sectores estratégicos, productivos y exportadores, se encuentran dispuestos a presionar fuertemente por las problemáticas instaladas. Creemos fundamental que el CRUCH mantenga su posición de apoyo al actual movimiento para evitar que problemas internos de cada plantel imposibiliten la fuerza de un movimiento nacional que pretende cambios estructurales en la educación.
En esta línea es que convocamos a todas y todos los trabajadores de nuestro país, pobladores y estudiantes a movilizarse con mayor fuerza y compromiso durante los días 24 y 25 de Agosto, para demostrar que la unión se mantiene con mucha más fuerza y organización, para recibir respuestas concretas ante lo manifestado y comprendiendo que este movimiento social no acabará cuando sean alcanzadas las demandas estudiantiles, sino que debe proyectar la construcción de una nueva forma de comprender la democracia, representatividad e institucionalidad que hoy se nos presenta.
Universidad de Atacama, 20 de Agosto de 2010.
En atención a la actual coyuntura nacional y conforme a la responsabilidad que debemos asumir ante la comunidad para expresar una visión clara respecto del movimiento estudiantil, es que luego de la sesión de la CONFECH desarrollada en la ciudad de Copiapó, sede Universidad de Atacama, manifestamos lo siguiente:
En relación a los planteamientos del gobierno en materia educativa, creemos inconsistente la última propuesta señalada por el Ministro Bulnes, la cual enumera en su mayoría los mismos puntos expresados en los anteriores comunicados gubernamentales, los cuales no apuntan a la esencia misma del movimiento actual, debido a que no son capaces de sustentar cambios estructurales dentro del ámbito educativo, por lo cual dejamos de manifiesto que no existe una verdadera voluntad, por parte del Gobierno, de acercar a las partes hacia una solución del conflicto. Ratificamos una vez más que el movimiento estudiantil busca generar un cambio en el paradigma educativo teniendo como planteamiento la reestructuración del sistema vigente, tanto en el sistema de financiamiento como en la institucionalidad que nos rige. Por todo lo expresado es que en los siguientes días plantearemos los puntos mínimos para comenzar un proyecto educativo enfocado al servicio de las grandes mayorías de nuestro país.
Expresamos también nuestra más profunda preocupación en torno a un gobierno que ha hecho oídos sordos a nuestros postulados, respondiendo cada vez con mayor represión, tanto física como mediática. Esto nos demuestra el desinterés e indolencia que tienen las “autoridades” hacia la crítica condición de salud que hoy presentan estudiantes de diversos planteles secundarios y universitarios que sostienen una huelga de hambre, la cual a estas alturas ya ha generado daños irreversibles en muchos de ellos, y mencionamos de forma especial nuestra preocupación por Gloria Negrete, del Liceo de Buin, quien se encuentra en una situación de riesgo vital inminente. Por todo esto, si continua la intransigencia de parte del gobierno, éste será quien deba responsabilizarse ante el país por la condición de vida de los huelguistas y por los daños físicos y psicológicos, provocados a raíz de la dura represión con la que hoy actúan las fuerzas de orden dependientes del ministerio del interior, llámese tortura, de las compañeras y compañeros manifestantes, quienes son duramente reprimidos tanto en las ciudades como en las comunidades mapuche.
Consideramos que se debe instalar como prioridad nacional el tratamiento de los puntos que el actual movimiento social ha puesto en la palestra teniendo en consideración que son diversos actores los que se encuentran formando parte del conflicto. Es así como hoy trabajadores de los sectores estratégicos, productivos y exportadores, se encuentran dispuestos a presionar fuertemente por las problemáticas instaladas. Creemos fundamental que el CRUCH mantenga su posición de apoyo al actual movimiento para evitar que problemas internos de cada plantel imposibiliten la fuerza de un movimiento nacional que pretende cambios estructurales en la educación.
En esta línea es que convocamos a todas y todos los trabajadores de nuestro país, pobladores y estudiantes a movilizarse con mayor fuerza y compromiso durante los días 24 y 25 de Agosto, para demostrar que la unión se mantiene con mucha más fuerza y organización, para recibir respuestas concretas ante lo manifestado y comprendiendo que este movimiento social no acabará cuando sean alcanzadas las demandas estudiantiles, sino que debe proyectar la construcción de una nueva forma de comprender la democracia, representatividad e institucionalidad que hoy se nos presenta.
Universidad de Atacama, 20 de Agosto de 2010.
14 agosto 2011
Importante: Comunicado oficial Resoluciones CONFECH
Correspondiendo a la atención que ha mostrado la ciudadanía en los diversos espacios de trabajo que se han abierto en el movimiento estudiantil, y teniendo en cuenta que éste forma parte de un movimiento social, amplio e inclusivo que sostiene profundas críticas y propuestas al sistema educacional actual y a las líneas de representatividad Gubernamental, es que como anfitriones de la cita de la CONFECH y además en atención exclusiva a los acuerdos de la sesión de hoy, comunicamos que:
Para considerar como un espacio útil la invitación realizada por el Parlamento, en el marco de generar soluciones al conflicto educacional, sostenemos que antes el Ejecutivo debe pronunciarse y otorgar garantías en las materias que son de su exclusiva facultad y que atienden de forma directa a los puntos que hemos señalado como fundamentales para nuestro movimiento.
Respecto al punto anterior, señalamos nuestra necesidad a escuchar una respuesta concreta desde el Gobierno, que sea precisa en torno a lo que se ha planteado durante los meses de movilización, planteamientos que ahora también son carne de un movimiento social mucho más amplio y fuerte. En definitiva se hace fundamental que el Gobierno entregue respuesta a los puntos bases expuestos y que eso se haga de forma detallada y no mediante una propuesta extensa y difusa.
Esperamos que se generen espacios de resolución que sean participativos, pues si hay una lección que nos deja esta movilización es que las demandas sociales no se pueden resolver sin la inclusión de los propios actores involucrados. Por ende, continuamos evaluando el plebiscito como forma de darle aún más integración ciudadana a este conflicto. No queremos que el plebiscito sea visto como un fin, sino como una herramienta, que fortalezca la organización social y la representatividad ciudadana que no se manifiesta con la institucionalidad actual. Entenderemos el uso de esta herramienta, a futuro, cuando sea discutida y diseñada con los actores sociales correspondientes, poseyendo realmente una estructura y planteamientos que sean útiles para la ciudadanía y no que hayan sido definidos entre cuatro paredes.
Como anfitriones, manifestamos no haber excluido de manera arbitraria al Presidente de la FEDEUT, Javier Fano. Explicamos: el pleno de la CONFECH resolvió acoger la moción de los voceros del concejo de presidentes de dicha universidad (UTAL) quienes entregaron evidencia respaldada por los representantes de la UCM, respecto del veto que pesaba sobre el dirigente de la UTAL debido a sus reiterados abandonos de deber, desinformación e intervenciones mediáticas no consultadas con su pleno.
Señalamos también que como pleno CONFECH jamás hemos pedido la mediación de la iglesia católica, y esto en atención a que comprendemos que dicha institución posee intereses creados en el sistema educativo, y además no ha apoyado a las instituciones educativas de su responsabilidad, que se encuentran movilizadas.
Consideramos además que la actual movilización no se limita a la transformación de nuestro sistema educativo, sino que da cuenta de la necesidad de hacer de la educación una herramienta transformadora al servicio del pueblo, gratuita y sin fines de lucro. Es por esto que continuamos trabajando con la mayor madurez, unidad y reflexión posible para que el resultado de estas movilizaciones no sea sólo un logro para los estudiantes de Chile, sino que además sea un vuelco completo a la realidad que conocemos actualmente, aumentando nuestros niveles de conciencia y participación para la construcción de un país de todos y todas y para todos y todas.
Afirmamos a la comunidad que no seguimos estas movilizaciones por mero gusto o capricho, hemos dejado de lado muchas horas junto a nuestras familias y gustos particulares para buscar un bienestar colectivo, que sea para las familias de hoy y las que vendrán. Si las movilizaciones se han extendido es por culpa de un gobierno incapaz de entregar respuesta clara a los puntos bases que han sido instalados por el movimiento, en lugar de responder, el gobierno ha elegido la vía de la represión mediática y física a quienes se manifiestan.
Para finalizar y con más fuerza y unidad que nunca, invitamos a todas y todos a participar de las actividades que se han calendarizado:
• Martes 16: 19°°hrs Velatón Nacional. En apoyo al movimiento estudiantil y
fundamentalmente a los y las estudiantes que se encuentran en HUELGA DE
HAMBRE por más de 30 días.
• Jueves 18: Jornada de Protesta Nacional, para interpelar al gobierno respecto a la respuesta de los planteamientos bases del movimiento estudiantil.
• Sábado 21: Gran Jornada Familiar en los diferentes campus Universitarios del país.
• Miércoles 24 y jueves 25 de Agosto: Paro Nacional de Trabajadores y
estudiantes. Se convoca a todas y todos los trabajadores de diversos sindicatos y gremios, que formen o no parte de la CUT, así como también a los diversos sectores productivos, exportadores, transportistas y de comunicaciones, además a toda la ciudadanía para sumarse con diferentes iniciativas a este gran paro nacional.
13 de Agosto 2011
Para considerar como un espacio útil la invitación realizada por el Parlamento, en el marco de generar soluciones al conflicto educacional, sostenemos que antes el Ejecutivo debe pronunciarse y otorgar garantías en las materias que son de su exclusiva facultad y que atienden de forma directa a los puntos que hemos señalado como fundamentales para nuestro movimiento.
Respecto al punto anterior, señalamos nuestra necesidad a escuchar una respuesta concreta desde el Gobierno, que sea precisa en torno a lo que se ha planteado durante los meses de movilización, planteamientos que ahora también son carne de un movimiento social mucho más amplio y fuerte. En definitiva se hace fundamental que el Gobierno entregue respuesta a los puntos bases expuestos y que eso se haga de forma detallada y no mediante una propuesta extensa y difusa.
Esperamos que se generen espacios de resolución que sean participativos, pues si hay una lección que nos deja esta movilización es que las demandas sociales no se pueden resolver sin la inclusión de los propios actores involucrados. Por ende, continuamos evaluando el plebiscito como forma de darle aún más integración ciudadana a este conflicto. No queremos que el plebiscito sea visto como un fin, sino como una herramienta, que fortalezca la organización social y la representatividad ciudadana que no se manifiesta con la institucionalidad actual. Entenderemos el uso de esta herramienta, a futuro, cuando sea discutida y diseñada con los actores sociales correspondientes, poseyendo realmente una estructura y planteamientos que sean útiles para la ciudadanía y no que hayan sido definidos entre cuatro paredes.
Como anfitriones, manifestamos no haber excluido de manera arbitraria al Presidente de la FEDEUT, Javier Fano. Explicamos: el pleno de la CONFECH resolvió acoger la moción de los voceros del concejo de presidentes de dicha universidad (UTAL) quienes entregaron evidencia respaldada por los representantes de la UCM, respecto del veto que pesaba sobre el dirigente de la UTAL debido a sus reiterados abandonos de deber, desinformación e intervenciones mediáticas no consultadas con su pleno.
Señalamos también que como pleno CONFECH jamás hemos pedido la mediación de la iglesia católica, y esto en atención a que comprendemos que dicha institución posee intereses creados en el sistema educativo, y además no ha apoyado a las instituciones educativas de su responsabilidad, que se encuentran movilizadas.
Consideramos además que la actual movilización no se limita a la transformación de nuestro sistema educativo, sino que da cuenta de la necesidad de hacer de la educación una herramienta transformadora al servicio del pueblo, gratuita y sin fines de lucro. Es por esto que continuamos trabajando con la mayor madurez, unidad y reflexión posible para que el resultado de estas movilizaciones no sea sólo un logro para los estudiantes de Chile, sino que además sea un vuelco completo a la realidad que conocemos actualmente, aumentando nuestros niveles de conciencia y participación para la construcción de un país de todos y todas y para todos y todas.
Afirmamos a la comunidad que no seguimos estas movilizaciones por mero gusto o capricho, hemos dejado de lado muchas horas junto a nuestras familias y gustos particulares para buscar un bienestar colectivo, que sea para las familias de hoy y las que vendrán. Si las movilizaciones se han extendido es por culpa de un gobierno incapaz de entregar respuesta clara a los puntos bases que han sido instalados por el movimiento, en lugar de responder, el gobierno ha elegido la vía de la represión mediática y física a quienes se manifiestan.
Para finalizar y con más fuerza y unidad que nunca, invitamos a todas y todos a participar de las actividades que se han calendarizado:
• Martes 16: 19°°hrs Velatón Nacional. En apoyo al movimiento estudiantil y
fundamentalmente a los y las estudiantes que se encuentran en HUELGA DE
HAMBRE por más de 30 días.
• Jueves 18: Jornada de Protesta Nacional, para interpelar al gobierno respecto a la respuesta de los planteamientos bases del movimiento estudiantil.
• Sábado 21: Gran Jornada Familiar en los diferentes campus Universitarios del país.
• Miércoles 24 y jueves 25 de Agosto: Paro Nacional de Trabajadores y
estudiantes. Se convoca a todas y todos los trabajadores de diversos sindicatos y gremios, que formen o no parte de la CUT, así como también a los diversos sectores productivos, exportadores, transportistas y de comunicaciones, además a toda la ciudadanía para sumarse con diferentes iniciativas a este gran paro nacional.
13 de Agosto 2011
28 junio 2011
Infórmate: Petitorio CONFECH x la Educación Pública c/ Demandas y Propuestas
Objetivo principal del movimiento:
Construir un proyecto de educación garantizado constitucionalmente como un derecho social universal en todos sus niveles, fundado en un sistema de educación pública, democrática, pluralista, gratuita y de calidad, orientado a la producción de conocimiento para un desarrollo integral e igualitario y a la satisfacción de las necesidades de Chile y de sus pueblos.
Objetivo inmediato:
• Frenar la reforma privatizadora del gobierno en materia educativa.
• Posicionar las demandas transversales: educación gratuita, fin al lucro, democratización, fin al endeudamiento y al autofinanciamiento y acceso equitativo.
Bases para la construcción de este proyecto:
1. Financiamiento:
1.1. Aumentar el gasto público en Educación Superior del PIB para solventar las demandas, sin desmedro de los beneficios sociales ya existentes; a través de:
a) Aumento de los aportes basales de libre disposición –no asociados a convenios de desempeño- para garantizar la gratuidad de la educación que entregan, terminar con el autofinanciamiento y financiar los costos reales y el desarrollo de las Universidades Tradicionales vinculando a las comunidades universitarias en el uso de los recursos, bajo diversos criterios de asignación:
i. Prioridad para las Universidades Estatales.
ii. Sujeto al cumplimiento del rol público.
iii. Incluir, además, fondos exclusivos para financiar el reajuste salarial de sus trabajadores en tanto funcionarios públicos.
b) Creación de una Red Nacional de Educación Técnica Estatal, para subsanar la carencia de formación técnico-profesional de calidad orientada a las necesidades del país. Generando condiciones para avanzar en un sistema que contemple movilidad entre la educación técnica profesional y universitaria.
c) Fondo de revitalización para las Universidades Tradicionales de libre disposición estableciendo que serán las comunidades universitarias quienes decidan el uso de estos recursos. Debe estar orientado con prioridad:
• Propiedad de la Universidades (Estatales/Privadas CRUCH)
• Condición Regional
• Composición socio-económica de sus estudiantes
• Solvencia económica de las Universidades (Deuda/presupuesto)
d) Reestructuración integral del sistema de becas y ayudas estudiantiles en sus montos, cobertura y condiciones de postulación, a través de:
• Generar un sistema de beneficios que entregue a los estudiantes todas las necesidades tanto en salud, transporte, vivienda, etc.
• Modificar el método de asignación, pasando de una medición por quintiles a una por deciles.
• Incorporar en la medición para la obtención de beneficios, además del ingreso per cápita, los gastos en los que incurre la familia, el nivel de endeudamiento del grupo y prioridad para la movilidad inter-regional.
• Permitir la postulación a becas a estudiantes que hayan egresado de la educación secundaria en años anteriores al regular y para estudiantes que presenten cambios de situación socioeconómica.
• Que la asignación y mantención de los beneficios no sean según criterios académicos, sino solo criterios socioeconómicos.
• Las becas de mantención y alimentación deben ser reajustadas al IPC y IPC alimentos respectivamente y aumentada su cobertura al sexto decil y parte del séptimo.
• Que las becas de alimentación no tengan un mínimo de gasto.
• Aumentar el monto de las becas de alimentación considerando la beca como alimentación completa mensual y los distintos costos de vida en cada una de las zonas de Chile.
• Que las becas de mantención no tengan costo de giro.
• Que las becas para los seis primeros deciles cubran la totalidad de sus aranceles reales y para los cuatro superiores diferenciado según su capacidad de pago.
• Reajuste de las becas en función de un indicador que considere las necesidades básicas de la familia de cada estudiante, además de la fluctuación positiva del IPC
• Revisar las condiciones de asignación, mantención etc., de la beca vocación de profesor, y generar una normativa legal con todos los actores sociales involucrados.
• Asegurar el acceso y permanencia de los estudiantes con necesidades educativas especiales.
e) Eliminar el CAE y crear un sistema único de Fondo Solidario para todas las instituciones que en la práctica no lucren y eliminar la banca en el sistema de financiamiento.
f) Tarjeta nacional estudiantil única y estatal, congelamiento de la tarifa estudiantil para la educación superior, regulada por decreto y gratuidad para los estudiantes secundarios, válida los 365 días del año, las 24 horas del día en todo el territorio nacional y para viajes interurbanos. Además, regulación de las tarifas estudiantiles de los viajes interregionales y recargo a los estudiantes por las semanas pagadas como adulto durante el inicio del año académico 2011. Eliminación del artículo que establece que la tarifa escolar sólo es válida para “viajes con fines educativos”, porque su ambigüedad permite a los empresarios del transporte administrar a discreción la validez de la TNE.
g) Eliminación del Aporte Fiscal Indirecto, por ser un claro incentivo regresivo que fomenta la segregación estudiantil y una herramienta que incentiva el lucro. Transformación de sus recursos en aportes basales para las universidades del Estado.
1.2. El conjunto de estas medidas son posibles porque tenemos recursos naturales suficientes como para financiar el sistema de educación superior en Chile, incluyendo su gratuidad. Pensamos que es primordial avanzar hacia la renacionalización de nuestros recursos naturales. Como demanda inmediata planteamos una Reforma Tributaria que contenga los siguientes elementos:
i. Modificación al Royalty
ii. Modificación a la ley de impuestos a la renta, en específico al impuesto de primera categoría en materia de utilidades percibidas por el sector empresarial.
iii. Modificación a la ley de donaciones en lo referente a las universidades.
2. Democratización y regulación de nuestro sistema de Educación Superior:
a) Modificación del DFL 2 2010, artículo 56 letra e), artículo 67 letra e), y artículo 75 letra e) para garantizar el derecho a la participación triestamental en los cuerpos colegiados, en las elecciones de autoridades unipersonales y en la toma de decisiones de todas las instituciones de Educación Superior.
b) Asegurar las libertades de expresión, cátedra y de asociación a estudiantes, docentes y trabajadores en todas las instituciones, para que no se sigan violando los derechos constitucionales.
c) Prohibición efectiva del lucro mediante la creación de la superintendencia de Educación (sanción del incumplimiento de la ley) en todo el sistema de educación superior, como condición necesaria para el mejoramiento del bienestar de los estudiantes de todas las Universidades y de la calidad de la educación que se les entrega, para esto se requiere que las excedentes se reinviertan en el proyecto educativo.
d) Modificación de la ley que permite el lucro en otras instituciones de educación.
e) Nueva Acreditación, distinta a la Acreditación 2.0 presentada por el gobierno, obligatoria para todas las instituciones de educación superior, a través de agencias estatales, que no tengan conflicto de interés y que incorporen como criterios: la coherencia en la misión de las instituciones de objetivos educativos y necesidades de país, complejidad de las instituciones, cumplimiento del rol público, la ausencia efectiva de lucro y la existencia de organización estudiantil, académica y funcionaria, así como participación de la comunidad en los espacios de toma de decisiones.
f) Modificación de la LOCE y la LGE.
g) Garantizar constitucionalmente el derecho a la Educación en virtud de los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentran vigentes, como el pacto de derechos económicos, sociales y culturales y la convención americana de derechos humanos, entre otros.
3. Acceso con equidad, calidad, integración y heterogeneidad social en la matrícula:
a) Rechazo a la PSU por su carácter regresivo y elitista que solo detecta el nivel socio-económico y Creación de mecanismos complementarios de acceso que consideren nivelación, mantención (académica y económica) y titulación para que de una vez exista igualdad de oportunidades para todos, así como de fondos estatales que permitan financiarlos.
b) Garantizar el acceso y las condiciones de estudio para las personas con necesidad educativas especiales en la educación superior.
CONFECH, Junio 2011
17 junio 2011
Para el Debate: El peligro del ciudadanismo
Es delicado lo que afirmaré: Me alegra que las marchas por la Educación Pública hayan sumado más personas que las marchas contra HidroAysén, en las que también participo activamente. No porque el tema ecológico no sea vital, sino por la FORMA y CONTENIDO de las movilizaciones. El ambientalismo ciudadano parece, hasta ahora, clamar más desde una emotividad e indignación moral ante "el sistema" en abstracto, mientras la CONFECH logró reunir muchísima gente movilizada desde una CRÍTICA ESTRUCTURAL con PROPUESTAS de cambio concretas, algo que se hecha de menos desde el movimiento contra HidroAysén.
Lo que intento instalar con esta delicada afirmación es cierto matiz que creo sería importante recojamos también desde los movimientos ambientalistas: Es importante hacer el link entre la expresión de una indignación moral por, por ejemplo, que se instalen represas en la Patagonia, con las causas estructurales de fondo que permiten que esto ocurra. Si se avanza hacia esa crítica estructural y se formulan propuestas claras, que entre otras cosas implican que bajo este modelo no habrá desarrollo sustentable posible. Identificar esos elementos estructurales y denunciarlos es vital para que las movilizaciones ocurran de la manera más informada posible y tengan posibilidad de convertirse en alternativa a lo que hay.
Y ojo -por si las moscas- en ningún caso nada de lo que planteo implica que estos movimientos deban ser canalizados por las instituciones clásicas, tradicionales e históricas de la política (vanguardismo y cosas parecidas).
En esta línea de reflexión, y a propósito de las movilizaciones sociales que están recorriendo Chile, ya no como un espectro sino como expresión de fuerza social real que conmueve, remueve y activa a cada vez más gente, comparto una intervención que hiciera recientemente Manuel Delgado en la Pza de Catalunya, que problematiza, desde una propuesta reflexiva EN el movimiento mismo, al propio movimiento. Insumos con éste son necesarios para abrir un debate constructivo, y pensarnos en la propia acción que estamos, desde distintos modos y temáticas, llevando adelante desde lo social. Su aporte va muy en línea con las intuiciones propias y de otros/as que hemos tenido durante la participación en los distintos movimientos que se han venido gestando.
No se trata de criticar por criticar, ni infravalorar a ningún movimiento, al contrario: se trata de ofrecer piezas de pensamiento para potenciar y proyectar aún más lo que entre todos/as vamos tejiendo a diario. Para que no vaya ocurrir, por ejemplo, que todo este potencial social que se está desplegando no solo cambie una administración de turno para poner a otra, que ya fue sacada por la propia gente en elecciones pasadas. Abrirse a lo nuevo, no es reponer lo que ya no funcionó. ¿Estamos dispuestos/as asumir transformaciones que vayan en línea con nuestras demandas? Asumamos entonces la capacidad de hacer historia que porta el propio movimiento social, creando, imaginando, articulando lo nuevo.
Saludos fraternos, y a no parar,
Manuel Guerrero
15M: EL PELIGRO DEL CIUDADANISMO
por Manuel Delgado
*Manuel Delgado es antropólogo y académico U. de Barcelona, el autor es un activista político e intelectual de la izquierda socialista libertaria. Es desde hace años un referente de los movimientos alternativistas y anti-globalización en España y Latinoamérica (al nivel de Antonio Negri, García Linera, Marilena Chaui y Joseph Stiglitz).
Este texto hoy es ampliamente debatido en la red, en universidades y organizaciones democráticas de izquierda. Su contenido es polémico, ya que el autor es mundialmente reconocido como un crítico tanto del neoliberalismo global, como de las teorías de las vanguardias y de los partidos tradicionales de las izquierdas europeas. Se trata de un aporte a un debate político estratégico serio.
Todo el mundo parece interesado en esclarecer qué tipo de fenómeno se está produciendo estos días en las ciudades españolas, en plazas como estas, en las que personas como nosotros expresamos nuestro descontento ante la situación que padecemos. Me gustaría profundamente decir y creer que estamos ante un movimiento cuya característica principal, y la fuente de la inquietud que parece generar, tiene que ver con la dificultad a la hora de someterlo a una tipificación clara; resultado de su renuncia a los principios de identidad e identificación propios de un sistema que exige que sus interlocutores se presenten siempre como instancias orgánicas inconfundibles con las que se es posible negociar. Un poco, si se me permite, a la manera de aquella canción de La Polla Records que seguro que muchos conocéis: “¡No somos nada! / ¡No somos nada! / Quieres identificarnos, tienes un problema”. Pero eso es lo que me gustaría pensar y decir, pero no estoy seguro de poder hacerlo sin sentir que estoy haciéndoos una concesión injusta, cuyo objetivo sería sólo el de obtener vuestro aplauso.
En realidad, lo que pienso –y temo– es que esta movilización se pueda homologar como un episodio más de lo que podríamos llamar el movimientismo ciudadanista. El ciudadanismo es la ideología que ha venido a administrar y atemperar los restos del izquierdismo de clase media, pero también de buena parte de lo que ha sobrevivido del movimiento obrero. El ciudadanismo se concreta en un conjunto de movimientos de reforma ética del capitalismo, que aspiran a aliviar sus efectos mediante una agudización de los valores democráticos abstractos y un aumento en las competencias estatales que la hagan posible; entendiendo de algún modo que la explotación, la exclusión y el abuso no son factores estructurantes, sino meros accidentes o contingencias de un sistema de dominación al que se cree posible mejorar moralmente. El ciudadanismo no impugna el capitalismo, sino sus “excesos” y su carencia de escrúpulos,
El ciudadanismo suele concretarse en movilizaciones masivas destinadas a denunciar determinadas situaciones consideradas injustas, pero sobre todo inmorales, y lo hace proponiendo estructuras de acción y organización lábiles. Basadas en sentimientos colectivos mucho más que en ideas, con un énfasis especial en la dimensión performativa y con frecuencia “artística” o festiva. Prescindiendo de cualquier referencia a la clase social como criterio clasificatorio, remite en todo momento a un difusa ecumene de individuos a los que unen no sus intereses, sino sus juicios morales de condena o aprobación.
Los movimientos sociales ciudadanistas no dejan de ser revitalizaciones del viejo humanismo subjetivista, pero aportan como relativa novedad su predilección un “circunstancialismo militante”, ejercido por individuos o colectivos que se reúnen y actúan al servicio de causas muy concretas; en momentos puntuales y en escenarios específicos; renunciando a toda organicidad o estructuración duraderas; a toda adscripción doctrinal clara y a cualquier cosa que se parezca a un proyecto de transformación o emancipación social que vaya más allá de un vitalismo más bien borroso; acuerdo de heterogeneidades inconmensurables que, no obstante, asumen articulaciones cooperativas momentáneas en aras a la consecución de objetivos compartidos.
Esas formas de movilización prefieren modalidades no convencionales y espontáneas de activismo, protagonizadas por individuos conscientes y motivados, pero desafiliados; que viven la ilusión de que han podido escapar por unos momentos de sus raíces estructurales, desvinculados de las instituciones; que renuncian o reniegan de cualquier cosa que se parezca a un encuadramiento organizativo o doctrinal; que proceden y regresan luego a una especie de nada a-estructurada y que se prestan por unos días u horas como elementos primarios de uniones volátiles, pero potentes, basadas en una mezcla efervescente de emoción, impaciencia y convicción, sin banderas, sin himnos, sin líderes, sin centro, movilizaciones alternativas sin alternativas; que se fundan en principios abstractos de índole esencialmente moral y para las que la conceptualización de lo colectivo es complicada, cuando no imposible.
No sé si será casual que una de las figuras predilectas para ese individualismo comunitarista o de ese comunitarismo individualista, basado en la sintonía sobrevenida entre sujetos, sea la de la Red. Entonces uno piensa en las virtudes de internet y las formas de sociabilidad que propicia: paradigma de relación reticular; paraíso donde se ha podido hacer palpable por fin la utopía de una sociedad de individuos desanclados y sin cuerpo; en un universo de instantaneidades; una solidaridad empática basada en el diálogo y el acuerdo sincrónico entre personas individuales con un alto nivel de exigencia ética consigo mismas y con el mundo.
Entre otros efectos, este tipo de concepciones de la acción política al margen de la política se traduce en la institucionalización de la asamblea como instrumento por antonomasia de y para los acuerdos entre individuos que no aceptan ser representados por nada ni por nadie. Esta forma radical de parlamentarismo se conforma como órgano inorgánico cuyos componentes se pasan el tiempo negociando y discutiendo entre sí, pero que tienen graves dificultades con negociar o discutir con cualquier instancia exterior, porque en realidad no tienen nada que ofrecer que no sea su autenticidad comunitaria y que es más intralocutora que interlocutora.
El activismo de este tipo de movimientos se expresa de modo análogo: generación de pequeñas o grandes burbujas de lucidez e impaciencia colectivas, que operan como espasmos en relación y contra determinadas circunstancias consideradas inaceptables; iniciativas de apropiación del espacio público que pueden ser especialmente espectaculares, que ponen el acento en la creatividad y que toman prestados elementos procedentes de la fiesta popular o de la performance artística. Se trata, por tanto, de movilizaciones derivadas de campañas específicas, para las que pueden establecerse mecanismos e instancias de coordinación provisionales que se desactivan después..., hasta la próxima oportunidad en la que nuevas coordenadas y asuntos las vuelvan a generar poco menos que de la nada. Cada oportunidad movilizadora instaura así una verdad comunicacional intensamente vivida, una exaltación en la que la pesadilla de las relaciones de producción, las dependencias familiares y los servilismos estructurales que conforman nuestra vida cotidiana se ha desvanecido por unos momentos o incluso días.
Se genera así, durante el lapso en que la movilización se produce una especie de refugio en que vivir una emancipación en última instancia ilusoria de la gravitación de las clases y los enclavamientos. Una victoria momentánea de la realidad como construcción interpersonal sobre lo real, como experiencia objetiva del mundo.
Lo que quiero con mi intervención es advertir del peligro de que, en efecto, la gran movilización en marcha estos días devenga un ejemplo de este tipo de grandes convulsiones colectivas inspiradas y orientadas por lo que en la práctica puede ser una mera crítica ética del orden económico y político que padecemos, estructurado vagamente en torno a una no menos vaga denuncia de una entidad abstracta, casi metafísica, que es “el sistema”.
En Barcelona hemos conocido varios ejemplos de este tipo de movilización tan potente como efímera, que se han desvanecido en la nada en cuanto los medios de comunicación han dejado de atender el colorista espectáculo que deparaban. Desde luego el movimiento contra la guerra de Irak en el 2003 sería un paradigma de ello, pero también lo serían las movilizaciones estudiantiles contra el plan Bolonia en marzo de 2009, que alcanzaron puntas importantes de dramatismo social, pero que, al cabo de unas semanas de su algidez en el desalojo del rectorado de la Universitat de Barcelona, se extinguieron sin dejar tras de sí otra cosa que un vacío y una inanidad de las que todavía somos víctimas en las universidades catalanas.
Así pues se plantea como urgente la cuestión de qué hacer cuanto la intensidad de la emoción colectiva que nos reúne ahora y aquí se vaya amortiguando y cuando –y no quepa duda de que esto ocurrirá dentro de unos días– los medios de comunicación dejen de considerarnos “interesantes” y los políticos de expresar una cierta simpatía y comprensión ante el malestar que nos congrega esta mañana.
Es la discusión política y la imaginación colectiva a las que, estos días y en esta y otras plazas, les corresponde concebir y organizar un camino que convierta este escándalo ante lo que pasa -y nos pasa- en Energía Histórica.
PLAZA CATALUNYA-BARCELONA, 21 de mayo de 2011
Lo que intento instalar con esta delicada afirmación es cierto matiz que creo sería importante recojamos también desde los movimientos ambientalistas: Es importante hacer el link entre la expresión de una indignación moral por, por ejemplo, que se instalen represas en la Patagonia, con las causas estructurales de fondo que permiten que esto ocurra. Si se avanza hacia esa crítica estructural y se formulan propuestas claras, que entre otras cosas implican que bajo este modelo no habrá desarrollo sustentable posible. Identificar esos elementos estructurales y denunciarlos es vital para que las movilizaciones ocurran de la manera más informada posible y tengan posibilidad de convertirse en alternativa a lo que hay.
Y ojo -por si las moscas- en ningún caso nada de lo que planteo implica que estos movimientos deban ser canalizados por las instituciones clásicas, tradicionales e históricas de la política (vanguardismo y cosas parecidas).
En esta línea de reflexión, y a propósito de las movilizaciones sociales que están recorriendo Chile, ya no como un espectro sino como expresión de fuerza social real que conmueve, remueve y activa a cada vez más gente, comparto una intervención que hiciera recientemente Manuel Delgado en la Pza de Catalunya, que problematiza, desde una propuesta reflexiva EN el movimiento mismo, al propio movimiento. Insumos con éste son necesarios para abrir un debate constructivo, y pensarnos en la propia acción que estamos, desde distintos modos y temáticas, llevando adelante desde lo social. Su aporte va muy en línea con las intuiciones propias y de otros/as que hemos tenido durante la participación en los distintos movimientos que se han venido gestando.
No se trata de criticar por criticar, ni infravalorar a ningún movimiento, al contrario: se trata de ofrecer piezas de pensamiento para potenciar y proyectar aún más lo que entre todos/as vamos tejiendo a diario. Para que no vaya ocurrir, por ejemplo, que todo este potencial social que se está desplegando no solo cambie una administración de turno para poner a otra, que ya fue sacada por la propia gente en elecciones pasadas. Abrirse a lo nuevo, no es reponer lo que ya no funcionó. ¿Estamos dispuestos/as asumir transformaciones que vayan en línea con nuestras demandas? Asumamos entonces la capacidad de hacer historia que porta el propio movimiento social, creando, imaginando, articulando lo nuevo.
Saludos fraternos, y a no parar,
Manuel Guerrero
15M: EL PELIGRO DEL CIUDADANISMO
por Manuel Delgado
*Manuel Delgado es antropólogo y académico U. de Barcelona, el autor es un activista político e intelectual de la izquierda socialista libertaria. Es desde hace años un referente de los movimientos alternativistas y anti-globalización en España y Latinoamérica (al nivel de Antonio Negri, García Linera, Marilena Chaui y Joseph Stiglitz).
Este texto hoy es ampliamente debatido en la red, en universidades y organizaciones democráticas de izquierda. Su contenido es polémico, ya que el autor es mundialmente reconocido como un crítico tanto del neoliberalismo global, como de las teorías de las vanguardias y de los partidos tradicionales de las izquierdas europeas. Se trata de un aporte a un debate político estratégico serio.
Todo el mundo parece interesado en esclarecer qué tipo de fenómeno se está produciendo estos días en las ciudades españolas, en plazas como estas, en las que personas como nosotros expresamos nuestro descontento ante la situación que padecemos. Me gustaría profundamente decir y creer que estamos ante un movimiento cuya característica principal, y la fuente de la inquietud que parece generar, tiene que ver con la dificultad a la hora de someterlo a una tipificación clara; resultado de su renuncia a los principios de identidad e identificación propios de un sistema que exige que sus interlocutores se presenten siempre como instancias orgánicas inconfundibles con las que se es posible negociar. Un poco, si se me permite, a la manera de aquella canción de La Polla Records que seguro que muchos conocéis: “¡No somos nada! / ¡No somos nada! / Quieres identificarnos, tienes un problema”. Pero eso es lo que me gustaría pensar y decir, pero no estoy seguro de poder hacerlo sin sentir que estoy haciéndoos una concesión injusta, cuyo objetivo sería sólo el de obtener vuestro aplauso.
En realidad, lo que pienso –y temo– es que esta movilización se pueda homologar como un episodio más de lo que podríamos llamar el movimientismo ciudadanista. El ciudadanismo es la ideología que ha venido a administrar y atemperar los restos del izquierdismo de clase media, pero también de buena parte de lo que ha sobrevivido del movimiento obrero. El ciudadanismo se concreta en un conjunto de movimientos de reforma ética del capitalismo, que aspiran a aliviar sus efectos mediante una agudización de los valores democráticos abstractos y un aumento en las competencias estatales que la hagan posible; entendiendo de algún modo que la explotación, la exclusión y el abuso no son factores estructurantes, sino meros accidentes o contingencias de un sistema de dominación al que se cree posible mejorar moralmente. El ciudadanismo no impugna el capitalismo, sino sus “excesos” y su carencia de escrúpulos,
El ciudadanismo suele concretarse en movilizaciones masivas destinadas a denunciar determinadas situaciones consideradas injustas, pero sobre todo inmorales, y lo hace proponiendo estructuras de acción y organización lábiles. Basadas en sentimientos colectivos mucho más que en ideas, con un énfasis especial en la dimensión performativa y con frecuencia “artística” o festiva. Prescindiendo de cualquier referencia a la clase social como criterio clasificatorio, remite en todo momento a un difusa ecumene de individuos a los que unen no sus intereses, sino sus juicios morales de condena o aprobación.
Los movimientos sociales ciudadanistas no dejan de ser revitalizaciones del viejo humanismo subjetivista, pero aportan como relativa novedad su predilección un “circunstancialismo militante”, ejercido por individuos o colectivos que se reúnen y actúan al servicio de causas muy concretas; en momentos puntuales y en escenarios específicos; renunciando a toda organicidad o estructuración duraderas; a toda adscripción doctrinal clara y a cualquier cosa que se parezca a un proyecto de transformación o emancipación social que vaya más allá de un vitalismo más bien borroso; acuerdo de heterogeneidades inconmensurables que, no obstante, asumen articulaciones cooperativas momentáneas en aras a la consecución de objetivos compartidos.
Esas formas de movilización prefieren modalidades no convencionales y espontáneas de activismo, protagonizadas por individuos conscientes y motivados, pero desafiliados; que viven la ilusión de que han podido escapar por unos momentos de sus raíces estructurales, desvinculados de las instituciones; que renuncian o reniegan de cualquier cosa que se parezca a un encuadramiento organizativo o doctrinal; que proceden y regresan luego a una especie de nada a-estructurada y que se prestan por unos días u horas como elementos primarios de uniones volátiles, pero potentes, basadas en una mezcla efervescente de emoción, impaciencia y convicción, sin banderas, sin himnos, sin líderes, sin centro, movilizaciones alternativas sin alternativas; que se fundan en principios abstractos de índole esencialmente moral y para las que la conceptualización de lo colectivo es complicada, cuando no imposible.
No sé si será casual que una de las figuras predilectas para ese individualismo comunitarista o de ese comunitarismo individualista, basado en la sintonía sobrevenida entre sujetos, sea la de la Red. Entonces uno piensa en las virtudes de internet y las formas de sociabilidad que propicia: paradigma de relación reticular; paraíso donde se ha podido hacer palpable por fin la utopía de una sociedad de individuos desanclados y sin cuerpo; en un universo de instantaneidades; una solidaridad empática basada en el diálogo y el acuerdo sincrónico entre personas individuales con un alto nivel de exigencia ética consigo mismas y con el mundo.
Entre otros efectos, este tipo de concepciones de la acción política al margen de la política se traduce en la institucionalización de la asamblea como instrumento por antonomasia de y para los acuerdos entre individuos que no aceptan ser representados por nada ni por nadie. Esta forma radical de parlamentarismo se conforma como órgano inorgánico cuyos componentes se pasan el tiempo negociando y discutiendo entre sí, pero que tienen graves dificultades con negociar o discutir con cualquier instancia exterior, porque en realidad no tienen nada que ofrecer que no sea su autenticidad comunitaria y que es más intralocutora que interlocutora.
El activismo de este tipo de movimientos se expresa de modo análogo: generación de pequeñas o grandes burbujas de lucidez e impaciencia colectivas, que operan como espasmos en relación y contra determinadas circunstancias consideradas inaceptables; iniciativas de apropiación del espacio público que pueden ser especialmente espectaculares, que ponen el acento en la creatividad y que toman prestados elementos procedentes de la fiesta popular o de la performance artística. Se trata, por tanto, de movilizaciones derivadas de campañas específicas, para las que pueden establecerse mecanismos e instancias de coordinación provisionales que se desactivan después..., hasta la próxima oportunidad en la que nuevas coordenadas y asuntos las vuelvan a generar poco menos que de la nada. Cada oportunidad movilizadora instaura así una verdad comunicacional intensamente vivida, una exaltación en la que la pesadilla de las relaciones de producción, las dependencias familiares y los servilismos estructurales que conforman nuestra vida cotidiana se ha desvanecido por unos momentos o incluso días.
Se genera así, durante el lapso en que la movilización se produce una especie de refugio en que vivir una emancipación en última instancia ilusoria de la gravitación de las clases y los enclavamientos. Una victoria momentánea de la realidad como construcción interpersonal sobre lo real, como experiencia objetiva del mundo.
Lo que quiero con mi intervención es advertir del peligro de que, en efecto, la gran movilización en marcha estos días devenga un ejemplo de este tipo de grandes convulsiones colectivas inspiradas y orientadas por lo que en la práctica puede ser una mera crítica ética del orden económico y político que padecemos, estructurado vagamente en torno a una no menos vaga denuncia de una entidad abstracta, casi metafísica, que es “el sistema”.
En Barcelona hemos conocido varios ejemplos de este tipo de movilización tan potente como efímera, que se han desvanecido en la nada en cuanto los medios de comunicación han dejado de atender el colorista espectáculo que deparaban. Desde luego el movimiento contra la guerra de Irak en el 2003 sería un paradigma de ello, pero también lo serían las movilizaciones estudiantiles contra el plan Bolonia en marzo de 2009, que alcanzaron puntas importantes de dramatismo social, pero que, al cabo de unas semanas de su algidez en el desalojo del rectorado de la Universitat de Barcelona, se extinguieron sin dejar tras de sí otra cosa que un vacío y una inanidad de las que todavía somos víctimas en las universidades catalanas.
Así pues se plantea como urgente la cuestión de qué hacer cuanto la intensidad de la emoción colectiva que nos reúne ahora y aquí se vaya amortiguando y cuando –y no quepa duda de que esto ocurrirá dentro de unos días– los medios de comunicación dejen de considerarnos “interesantes” y los políticos de expresar una cierta simpatía y comprensión ante el malestar que nos congrega esta mañana.
Es la discusión política y la imaginación colectiva a las que, estos días y en esta y otras plazas, les corresponde concebir y organizar un camino que convierta este escándalo ante lo que pasa -y nos pasa- en Energía Histórica.
PLAZA CATALUNYA-BARCELONA, 21 de mayo de 2011
13 junio 2011
El lucro y el financiamiento de la educación
por Marcel Claude*
Según la última encuesta Adimark, el respaldo al Gobierno se ha desplomado y, en el área de la Educación, sufrió la peor de las derrotas, cayendo 16 puntos porcentuales en mayo respecto de abril de este año, pasando de una aprobación del 60% a una del 44%. Esto no es coincidencia, ya que está en directa relación con la capacidad del movimiento universitario de hacerse escuchar y hacerle ver al resto del país la grave situación en que se encuentra la educación en Chile. La ciudadanía ha respondido consistentemente y se ha hecho eco del malestar expresado en el movimiento. En hora buena. Ambos fenómenos -la caída del respaldo al Gobierno y las contundentes movilizaciones estudiantiles- son un indicio de que una nueva conciencia política se está gestando en el seno de nuestra sociedad.
Una vez más en la historia política de Chile, los estudiantes marchan pidiendo cambios sustantivos en la educación. A estas movilizaciones se han sumado también académicos, funcionarios y altas autoridades universitarias. Es, como diría Serrat, todo un gesto de urbanidad ver a los rectores marchando con los estudiantes y reconociendo públicamente que este movimiento estudiantil es responsable y serio, al mismo tiempo que se sienten orgullosos de sus estudiantes. En lo personal, me produce una entusiasta y esperanzadora alegría.
En el modelo de financiamiento estatal, tanto el hijo de un obrero como el hijo de un empresario tienen la misma legitimidad para acceder a la educación, puesto que ambos pagan impuestos y contribuyen a financiarla, el primero paga menos y el segundo más, y esa es una legítima forma de reducir la desigualdad de ingresos.
Ya era hora de que se configurara un movimiento sólido y contundente que movilizara la conciencia ciudadana y repudiara la criminalización de las movilizaciones, que sólo buscan hacer ver el descontento que la gran mayoría de Chile no puede expresar, por la falta de una institucionalidad verdaderamente democrática.
Es que en el caso de la educación superior, así como en tantos otros aspectos de Chile, el desmadre no puede dar para más. Todo mal y muy mal. Quizás el peor de los males que aqueja a la educación superior sea el uso y abuso de la práctica ilegal de lucrar con las aspiraciones de los estudiantes y sus familias, lo que constituye una de las principales molestias que moviliza a estudiantes y académicos.
No estamos hablando de si el lucro debe o no existir, si es un mecanismo adecuado para asegurar la calidad y la democratización del derecho a la educación, sino más bien, de una práctica ilegal, puesto que, la ley no permite el lucro, pero éste se practica a vista y paciencia de todas las autoridades políticas y educacionales del país. Todos sabemos que es ilegal y todos sabemos que se practica, y los delincuentes que lo hacen son respetados ciudadanos de la sociedad chilena. Las cárceles están llenas de delincuentes que han cometido delitos menos graves y con menos consecuencias para las víctimas que los que cometen los dueños de universidades que lucran con la educación superior. Digo delincuentes porque comenten un delito y todo aquel que lo hace es un delincuente. Las autoridades, por su parte, al tolerar esta práctica, se convierten en protectorados del delito.
Ahora bien, todo esto sería “puro enojo” o como se estila decir “puro resentimiento”, si efectivamente el lucro hubiese probado ser un instrumento eficaz y eficiente para sostener la educación superior. No hay que ser ningún erudito para darse cuenta que, lejos de mejorar la educación superior con el “bendito” lucro, ésta se ha empeorado y deteriorado a niveles preocupantes. El lucro, por ejemplo, ha creado la institución del profesor taxi que hace clases en distintas universidades y que, por la baja remuneración, no tiene ni el tiempo ni los recursos necesarios para actualizarse y otorgar una adecuada atención de sus alumnos. La reducción contundente de los profesores de planta y el aumento masivo de los profesores taxi es claramente el resultado de la orientación hacia el lucro y no hacia la educación real y eficaz de los establecimientos educacionales.
El lucro, por otra parte, no ha incrementado la investigación ni el desarrollo. Según la información recabada por la OECD y el Banco Mundial, en Chile se gasta apenas un 0,7% de su Producto Interno Bruto (PIB) en Investigación y Desarrollo, al mismo tiempo que las principales instituciones que realizan investigación son las universidades estatales más importantes: U de Chile, U. Católica, U. de Concepción, U. de Santiago y U. Austral.
Lo más kafkeano es que el lucro en su afán de obtener las ilícitas e ilegales ganancias, ha masificado y sobresaturado el mercado del trabajo con profesiones y oficios que no tienen demanda suficiente y, en consecuencia, lo único que han conseguido es rebajar sustancialmente las remuneraciones a que pueden acceder los nuevos profesionales, lo que a su vez contribuye a incrementar el lucro de otras actividades productivas que tienen la posibilidad de contratar profesionales muchísimo más baratos. Lo peor es que muchos estudiantes deben cargar con una mochila de deudas adquiridas por estudiar carreras en las que no encontrarán trabajo y si lo encuentran, la remuneración no les permitirá ni siquiera pagar el crédito.
En conclusión, el lucro ha llevado a la educación superior al peor de los mundos. Y todo esto sin considerar el despilfarro de recursos que se permite este país para educar personas que no ejercerán sus profesiones. Recursos que, además, provienen mayoritariamente de las familias que hacen un gigantesco esfuerzo para educar a sus hijos.
Si todo esto no es estúpido ¿alguien me podría señalar qué lo sería?
El tema del financiamiento de la educación superior es otro teatro del absurdo. Los países que han alcanzado un desarrollo real y no el ficticio progreso que exhibe Chile, gastan como Estado, según las cifras entregadas por el rector de la U. de Chile, Víctor Pérez, el 1,7% del PIB en educación superior, mientras que en Chile esa cifra llega sólo al 0,3%. En países de alto desarrollo como Finlandia, el 95% del esfuerzo recae en el Estado y sólo el 5% en las familias. En Chile -muchísimo menos desarrollado que Finlandia- el 85% recae en la familia y el 15% en el Estado. Solamente en nuestro país, universidades estatales como la U de Chile, deben encarar con recursos propios el 90% de su presupuesto. Esta forma de financiamiento, por cierto, ha contribuido brutalmente al deterioro de la educación superior.
Esto nos obliga a pensar en un nuevo sistema de financiamiento. Debe superarse el modelo basado en el esfuerzo individual de las familias y pasarse a un financiamiento basado en los recursos públicos. Este último es el mal llamado sistema de la educación gratuita para todos. Digo mal llamado porque nunca la educación ha sido gratuita, la educación siempre ha costado dinero y mucho dinero, y siempre este dinero proviene de los que trabajan y pagan impuestos y/o de recursos naturales como el cobre, es decir, de un recurso económico que debería pertenecer a los chilenos.
La diferencia entre los dos modelos de financiamiento es que, en el que hoy prevalece, sólo podrán acceder los que tienen suficientes recursos propios para financiarlo, mientras que, con el sistema de financiamiento estatal acceden todos aquellos que tengan el interés y la capacidad, pero, en igualdad de acceso. Es así como, en el modelo de financiamiento estatal, tanto el hijo de un obrero como el hijo de un empresario tienen la misma legitimidad para acceder a la educación, puesto que ambos pagan impuestos y contribuyen a financiarla, el primero paga menos y el segundo más, y esa es una legítima forma de reducir la desigualdad de ingresos. Es por ello que no resulta pertinente cuestionarse si es justo o no que los hijos de los sectores acomodados accedan a la educación superior sin pagar un arancel. Si estos pagan impuestos concordantes con su nivel de ingresos no solo contribuyen a financiar la educación de sus hijos, sino que también contribuyen a financiar la educación de otros.
Por lo demás, tenemos recursos naturales como el cobre que permitirían educar a los jóvenes de Chile en condiciones inmejorables. Pero, ello requiere que efectivamente dichos recursos estén disponibles para el desarrollo del país y no para el lucro de los inversionistas extranjeros, como es lo que ocurre hoy en Chile.
El financiamiento público de la educación es, por otra parte, más eficiente que el modelo privado, puesto que todos los recursos se destinan a sueldos de profesores, investigación e infraestructura, mientras que con el financiamiento privado, un voluminoso monto de los recursos va a parar a los bolsillos de los propietarios de estas empresas-universidades.
Me gustan los estudiantes, cantaba Violeta Parra, porque son jardín de nuestra alegría y son aves que no se asustan de animal ni policía. Es muy importante que estas movilizaciones continúen y se fortalezcan, incorporando a más y más sectores de la sociedad chilena. No solamente porque contribuyen a romper la apatía y la desidia de Chile ante los problemas y las cuestiones de carácter público, sino también, porque son un nutritivo alimento de esperanza y confianza en el futuro de Chile.
*Economista
Según la última encuesta Adimark, el respaldo al Gobierno se ha desplomado y, en el área de la Educación, sufrió la peor de las derrotas, cayendo 16 puntos porcentuales en mayo respecto de abril de este año, pasando de una aprobación del 60% a una del 44%. Esto no es coincidencia, ya que está en directa relación con la capacidad del movimiento universitario de hacerse escuchar y hacerle ver al resto del país la grave situación en que se encuentra la educación en Chile. La ciudadanía ha respondido consistentemente y se ha hecho eco del malestar expresado en el movimiento. En hora buena. Ambos fenómenos -la caída del respaldo al Gobierno y las contundentes movilizaciones estudiantiles- son un indicio de que una nueva conciencia política se está gestando en el seno de nuestra sociedad.
Una vez más en la historia política de Chile, los estudiantes marchan pidiendo cambios sustantivos en la educación. A estas movilizaciones se han sumado también académicos, funcionarios y altas autoridades universitarias. Es, como diría Serrat, todo un gesto de urbanidad ver a los rectores marchando con los estudiantes y reconociendo públicamente que este movimiento estudiantil es responsable y serio, al mismo tiempo que se sienten orgullosos de sus estudiantes. En lo personal, me produce una entusiasta y esperanzadora alegría.
En el modelo de financiamiento estatal, tanto el hijo de un obrero como el hijo de un empresario tienen la misma legitimidad para acceder a la educación, puesto que ambos pagan impuestos y contribuyen a financiarla, el primero paga menos y el segundo más, y esa es una legítima forma de reducir la desigualdad de ingresos.
Ya era hora de que se configurara un movimiento sólido y contundente que movilizara la conciencia ciudadana y repudiara la criminalización de las movilizaciones, que sólo buscan hacer ver el descontento que la gran mayoría de Chile no puede expresar, por la falta de una institucionalidad verdaderamente democrática.
Es que en el caso de la educación superior, así como en tantos otros aspectos de Chile, el desmadre no puede dar para más. Todo mal y muy mal. Quizás el peor de los males que aqueja a la educación superior sea el uso y abuso de la práctica ilegal de lucrar con las aspiraciones de los estudiantes y sus familias, lo que constituye una de las principales molestias que moviliza a estudiantes y académicos.
No estamos hablando de si el lucro debe o no existir, si es un mecanismo adecuado para asegurar la calidad y la democratización del derecho a la educación, sino más bien, de una práctica ilegal, puesto que, la ley no permite el lucro, pero éste se practica a vista y paciencia de todas las autoridades políticas y educacionales del país. Todos sabemos que es ilegal y todos sabemos que se practica, y los delincuentes que lo hacen son respetados ciudadanos de la sociedad chilena. Las cárceles están llenas de delincuentes que han cometido delitos menos graves y con menos consecuencias para las víctimas que los que cometen los dueños de universidades que lucran con la educación superior. Digo delincuentes porque comenten un delito y todo aquel que lo hace es un delincuente. Las autoridades, por su parte, al tolerar esta práctica, se convierten en protectorados del delito.
Ahora bien, todo esto sería “puro enojo” o como se estila decir “puro resentimiento”, si efectivamente el lucro hubiese probado ser un instrumento eficaz y eficiente para sostener la educación superior. No hay que ser ningún erudito para darse cuenta que, lejos de mejorar la educación superior con el “bendito” lucro, ésta se ha empeorado y deteriorado a niveles preocupantes. El lucro, por ejemplo, ha creado la institución del profesor taxi que hace clases en distintas universidades y que, por la baja remuneración, no tiene ni el tiempo ni los recursos necesarios para actualizarse y otorgar una adecuada atención de sus alumnos. La reducción contundente de los profesores de planta y el aumento masivo de los profesores taxi es claramente el resultado de la orientación hacia el lucro y no hacia la educación real y eficaz de los establecimientos educacionales.
El lucro, por otra parte, no ha incrementado la investigación ni el desarrollo. Según la información recabada por la OECD y el Banco Mundial, en Chile se gasta apenas un 0,7% de su Producto Interno Bruto (PIB) en Investigación y Desarrollo, al mismo tiempo que las principales instituciones que realizan investigación son las universidades estatales más importantes: U de Chile, U. Católica, U. de Concepción, U. de Santiago y U. Austral.
Lo más kafkeano es que el lucro en su afán de obtener las ilícitas e ilegales ganancias, ha masificado y sobresaturado el mercado del trabajo con profesiones y oficios que no tienen demanda suficiente y, en consecuencia, lo único que han conseguido es rebajar sustancialmente las remuneraciones a que pueden acceder los nuevos profesionales, lo que a su vez contribuye a incrementar el lucro de otras actividades productivas que tienen la posibilidad de contratar profesionales muchísimo más baratos. Lo peor es que muchos estudiantes deben cargar con una mochila de deudas adquiridas por estudiar carreras en las que no encontrarán trabajo y si lo encuentran, la remuneración no les permitirá ni siquiera pagar el crédito.
En conclusión, el lucro ha llevado a la educación superior al peor de los mundos. Y todo esto sin considerar el despilfarro de recursos que se permite este país para educar personas que no ejercerán sus profesiones. Recursos que, además, provienen mayoritariamente de las familias que hacen un gigantesco esfuerzo para educar a sus hijos.
Si todo esto no es estúpido ¿alguien me podría señalar qué lo sería?
El tema del financiamiento de la educación superior es otro teatro del absurdo. Los países que han alcanzado un desarrollo real y no el ficticio progreso que exhibe Chile, gastan como Estado, según las cifras entregadas por el rector de la U. de Chile, Víctor Pérez, el 1,7% del PIB en educación superior, mientras que en Chile esa cifra llega sólo al 0,3%. En países de alto desarrollo como Finlandia, el 95% del esfuerzo recae en el Estado y sólo el 5% en las familias. En Chile -muchísimo menos desarrollado que Finlandia- el 85% recae en la familia y el 15% en el Estado. Solamente en nuestro país, universidades estatales como la U de Chile, deben encarar con recursos propios el 90% de su presupuesto. Esta forma de financiamiento, por cierto, ha contribuido brutalmente al deterioro de la educación superior.
Esto nos obliga a pensar en un nuevo sistema de financiamiento. Debe superarse el modelo basado en el esfuerzo individual de las familias y pasarse a un financiamiento basado en los recursos públicos. Este último es el mal llamado sistema de la educación gratuita para todos. Digo mal llamado porque nunca la educación ha sido gratuita, la educación siempre ha costado dinero y mucho dinero, y siempre este dinero proviene de los que trabajan y pagan impuestos y/o de recursos naturales como el cobre, es decir, de un recurso económico que debería pertenecer a los chilenos.
La diferencia entre los dos modelos de financiamiento es que, en el que hoy prevalece, sólo podrán acceder los que tienen suficientes recursos propios para financiarlo, mientras que, con el sistema de financiamiento estatal acceden todos aquellos que tengan el interés y la capacidad, pero, en igualdad de acceso. Es así como, en el modelo de financiamiento estatal, tanto el hijo de un obrero como el hijo de un empresario tienen la misma legitimidad para acceder a la educación, puesto que ambos pagan impuestos y contribuyen a financiarla, el primero paga menos y el segundo más, y esa es una legítima forma de reducir la desigualdad de ingresos. Es por ello que no resulta pertinente cuestionarse si es justo o no que los hijos de los sectores acomodados accedan a la educación superior sin pagar un arancel. Si estos pagan impuestos concordantes con su nivel de ingresos no solo contribuyen a financiar la educación de sus hijos, sino que también contribuyen a financiar la educación de otros.
Por lo demás, tenemos recursos naturales como el cobre que permitirían educar a los jóvenes de Chile en condiciones inmejorables. Pero, ello requiere que efectivamente dichos recursos estén disponibles para el desarrollo del país y no para el lucro de los inversionistas extranjeros, como es lo que ocurre hoy en Chile.
El financiamiento público de la educación es, por otra parte, más eficiente que el modelo privado, puesto que todos los recursos se destinan a sueldos de profesores, investigación e infraestructura, mientras que con el financiamiento privado, un voluminoso monto de los recursos va a parar a los bolsillos de los propietarios de estas empresas-universidades.
Me gustan los estudiantes, cantaba Violeta Parra, porque son jardín de nuestra alegría y son aves que no se asustan de animal ni policía. Es muy importante que estas movilizaciones continúen y se fortalezcan, incorporando a más y más sectores de la sociedad chilena. No solamente porque contribuyen a romper la apatía y la desidia de Chile ante los problemas y las cuestiones de carácter público, sino también, porque son un nutritivo alimento de esperanza y confianza en el futuro de Chile.
*Economista
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