Es delicado lo que afirmaré: Me alegra que las marchas por la Educación Pública hayan sumado más personas que las marchas contra HidroAysén, en las que también participo activamente. No porque el tema ecológico no sea vital, sino por la FORMA y CONTENIDO de las movilizaciones. El ambientalismo ciudadano parece, hasta ahora, clamar más desde una emotividad e indignación moral ante "el sistema" en abstracto, mientras la CONFECH logró reunir muchísima gente movilizada desde una CRÍTICA ESTRUCTURAL con PROPUESTAS de cambio concretas, algo que se hecha de menos desde el movimiento contra HidroAysén.
Lo que intento instalar con esta delicada afirmación es cierto matiz que creo sería importante recojamos también desde los movimientos ambientalistas: Es importante hacer el link entre la expresión de una indignación moral por, por ejemplo, que se instalen represas en la Patagonia, con las causas estructurales de fondo que permiten que esto ocurra. Si se avanza hacia esa crítica estructural y se formulan propuestas claras, que entre otras cosas implican que bajo este modelo no habrá desarrollo sustentable posible. Identificar esos elementos estructurales y denunciarlos es vital para que las movilizaciones ocurran de la manera más informada posible y tengan posibilidad de convertirse en alternativa a lo que hay.
Y ojo -por si las moscas- en ningún caso nada de lo que planteo implica que estos movimientos deban ser canalizados por las instituciones clásicas, tradicionales e históricas de la política (vanguardismo y cosas parecidas).
En esta línea de reflexión, y a propósito de las movilizaciones sociales que están recorriendo Chile, ya no como un espectro sino como expresión de fuerza social real que conmueve, remueve y activa a cada vez más gente, comparto una intervención que hiciera recientemente Manuel Delgado en la Pza de Catalunya, que problematiza, desde una propuesta reflexiva EN el movimiento mismo, al propio movimiento. Insumos con éste son necesarios para abrir un debate constructivo, y pensarnos en la propia acción que estamos, desde distintos modos y temáticas, llevando adelante desde lo social. Su aporte va muy en línea con las intuiciones propias y de otros/as que hemos tenido durante la participación en los distintos movimientos que se han venido gestando.
No se trata de criticar por criticar, ni infravalorar a ningún movimiento, al contrario: se trata de ofrecer piezas de pensamiento para potenciar y proyectar aún más lo que entre todos/as vamos tejiendo a diario. Para que no vaya ocurrir, por ejemplo, que todo este potencial social que se está desplegando no solo cambie una administración de turno para poner a otra, que ya fue sacada por la propia gente en elecciones pasadas. Abrirse a lo nuevo, no es reponer lo que ya no funcionó. ¿Estamos dispuestos/as asumir transformaciones que vayan en línea con nuestras demandas? Asumamos entonces la capacidad de hacer historia que porta el propio movimiento social, creando, imaginando, articulando lo nuevo.
Saludos fraternos, y a no parar,
Manuel Guerrero
15M: EL PELIGRO DEL CIUDADANISMO
por Manuel Delgado
*Manuel Delgado es antropólogo y académico U. de Barcelona, el autor es un activista político e intelectual de la izquierda socialista libertaria. Es desde hace años un referente de los movimientos alternativistas y anti-globalización en España y Latinoamérica (al nivel de Antonio Negri, García Linera, Marilena Chaui y Joseph Stiglitz).
Este texto hoy es ampliamente debatido en la red, en universidades y organizaciones democráticas de izquierda. Su contenido es polémico, ya que el autor es mundialmente reconocido como un crítico tanto del neoliberalismo global, como de las teorías de las vanguardias y de los partidos tradicionales de las izquierdas europeas. Se trata de un aporte a un debate político estratégico serio.
Todo el mundo parece interesado en esclarecer qué tipo de fenómeno se está produciendo estos días en las ciudades españolas, en plazas como estas, en las que personas como nosotros expresamos nuestro descontento ante la situación que padecemos. Me gustaría profundamente decir y creer que estamos ante un movimiento cuya característica principal, y la fuente de la inquietud que parece generar, tiene que ver con la dificultad a la hora de someterlo a una tipificación clara; resultado de su renuncia a los principios de identidad e identificación propios de un sistema que exige que sus interlocutores se presenten siempre como instancias orgánicas inconfundibles con las que se es posible negociar. Un poco, si se me permite, a la manera de aquella canción de La Polla Records que seguro que muchos conocéis: “¡No somos nada! / ¡No somos nada! / Quieres identificarnos, tienes un problema”. Pero eso es lo que me gustaría pensar y decir, pero no estoy seguro de poder hacerlo sin sentir que estoy haciéndoos una concesión injusta, cuyo objetivo sería sólo el de obtener vuestro aplauso.
En realidad, lo que pienso –y temo– es que esta movilización se pueda homologar como un episodio más de lo que podríamos llamar el movimientismo ciudadanista. El ciudadanismo es la ideología que ha venido a administrar y atemperar los restos del izquierdismo de clase media, pero también de buena parte de lo que ha sobrevivido del movimiento obrero. El ciudadanismo se concreta en un conjunto de movimientos de reforma ética del capitalismo, que aspiran a aliviar sus efectos mediante una agudización de los valores democráticos abstractos y un aumento en las competencias estatales que la hagan posible; entendiendo de algún modo que la explotación, la exclusión y el abuso no son factores estructurantes, sino meros accidentes o contingencias de un sistema de dominación al que se cree posible mejorar moralmente. El ciudadanismo no impugna el capitalismo, sino sus “excesos” y su carencia de escrúpulos,
El ciudadanismo suele concretarse en movilizaciones masivas destinadas a denunciar determinadas situaciones consideradas injustas, pero sobre todo inmorales, y lo hace proponiendo estructuras de acción y organización lábiles. Basadas en sentimientos colectivos mucho más que en ideas, con un énfasis especial en la dimensión performativa y con frecuencia “artística” o festiva. Prescindiendo de cualquier referencia a la clase social como criterio clasificatorio, remite en todo momento a un difusa ecumene de individuos a los que unen no sus intereses, sino sus juicios morales de condena o aprobación.
Los movimientos sociales ciudadanistas no dejan de ser revitalizaciones del viejo humanismo subjetivista, pero aportan como relativa novedad su predilección un “circunstancialismo militante”, ejercido por individuos o colectivos que se reúnen y actúan al servicio de causas muy concretas; en momentos puntuales y en escenarios específicos; renunciando a toda organicidad o estructuración duraderas; a toda adscripción doctrinal clara y a cualquier cosa que se parezca a un proyecto de transformación o emancipación social que vaya más allá de un vitalismo más bien borroso; acuerdo de heterogeneidades inconmensurables que, no obstante, asumen articulaciones cooperativas momentáneas en aras a la consecución de objetivos compartidos.
Esas formas de movilización prefieren modalidades no convencionales y espontáneas de activismo, protagonizadas por individuos conscientes y motivados, pero desafiliados; que viven la ilusión de que han podido escapar por unos momentos de sus raíces estructurales, desvinculados de las instituciones; que renuncian o reniegan de cualquier cosa que se parezca a un encuadramiento organizativo o doctrinal; que proceden y regresan luego a una especie de nada a-estructurada y que se prestan por unos días u horas como elementos primarios de uniones volátiles, pero potentes, basadas en una mezcla efervescente de emoción, impaciencia y convicción, sin banderas, sin himnos, sin líderes, sin centro, movilizaciones alternativas sin alternativas; que se fundan en principios abstractos de índole esencialmente moral y para las que la conceptualización de lo colectivo es complicada, cuando no imposible.
No sé si será casual que una de las figuras predilectas para ese individualismo comunitarista o de ese comunitarismo individualista, basado en la sintonía sobrevenida entre sujetos, sea la de la Red. Entonces uno piensa en las virtudes de internet y las formas de sociabilidad que propicia: paradigma de relación reticular; paraíso donde se ha podido hacer palpable por fin la utopía de una sociedad de individuos desanclados y sin cuerpo; en un universo de instantaneidades; una solidaridad empática basada en el diálogo y el acuerdo sincrónico entre personas individuales con un alto nivel de exigencia ética consigo mismas y con el mundo.
Entre otros efectos, este tipo de concepciones de la acción política al margen de la política se traduce en la institucionalización de la asamblea como instrumento por antonomasia de y para los acuerdos entre individuos que no aceptan ser representados por nada ni por nadie. Esta forma radical de parlamentarismo se conforma como órgano inorgánico cuyos componentes se pasan el tiempo negociando y discutiendo entre sí, pero que tienen graves dificultades con negociar o discutir con cualquier instancia exterior, porque en realidad no tienen nada que ofrecer que no sea su autenticidad comunitaria y que es más intralocutora que interlocutora.
El activismo de este tipo de movimientos se expresa de modo análogo: generación de pequeñas o grandes burbujas de lucidez e impaciencia colectivas, que operan como espasmos en relación y contra determinadas circunstancias consideradas inaceptables; iniciativas de apropiación del espacio público que pueden ser especialmente espectaculares, que ponen el acento en la creatividad y que toman prestados elementos procedentes de la fiesta popular o de la performance artística. Se trata, por tanto, de movilizaciones derivadas de campañas específicas, para las que pueden establecerse mecanismos e instancias de coordinación provisionales que se desactivan después..., hasta la próxima oportunidad en la que nuevas coordenadas y asuntos las vuelvan a generar poco menos que de la nada. Cada oportunidad movilizadora instaura así una verdad comunicacional intensamente vivida, una exaltación en la que la pesadilla de las relaciones de producción, las dependencias familiares y los servilismos estructurales que conforman nuestra vida cotidiana se ha desvanecido por unos momentos o incluso días.
Se genera así, durante el lapso en que la movilización se produce una especie de refugio en que vivir una emancipación en última instancia ilusoria de la gravitación de las clases y los enclavamientos. Una victoria momentánea de la realidad como construcción interpersonal sobre lo real, como experiencia objetiva del mundo.
Lo que quiero con mi intervención es advertir del peligro de que, en efecto, la gran movilización en marcha estos días devenga un ejemplo de este tipo de grandes convulsiones colectivas inspiradas y orientadas por lo que en la práctica puede ser una mera crítica ética del orden económico y político que padecemos, estructurado vagamente en torno a una no menos vaga denuncia de una entidad abstracta, casi metafísica, que es “el sistema”.
En Barcelona hemos conocido varios ejemplos de este tipo de movilización tan potente como efímera, que se han desvanecido en la nada en cuanto los medios de comunicación han dejado de atender el colorista espectáculo que deparaban. Desde luego el movimiento contra la guerra de Irak en el 2003 sería un paradigma de ello, pero también lo serían las movilizaciones estudiantiles contra el plan Bolonia en marzo de 2009, que alcanzaron puntas importantes de dramatismo social, pero que, al cabo de unas semanas de su algidez en el desalojo del rectorado de la Universitat de Barcelona, se extinguieron sin dejar tras de sí otra cosa que un vacío y una inanidad de las que todavía somos víctimas en las universidades catalanas.
Así pues se plantea como urgente la cuestión de qué hacer cuanto la intensidad de la emoción colectiva que nos reúne ahora y aquí se vaya amortiguando y cuando –y no quepa duda de que esto ocurrirá dentro de unos días– los medios de comunicación dejen de considerarnos “interesantes” y los políticos de expresar una cierta simpatía y comprensión ante el malestar que nos congrega esta mañana.
Es la discusión política y la imaginación colectiva a las que, estos días y en esta y otras plazas, les corresponde concebir y organizar un camino que convierta este escándalo ante lo que pasa -y nos pasa- en Energía Histórica.
PLAZA CATALUNYA-BARCELONA, 21 de mayo de 2011
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17 junio 2011
10 junio 2011
HOY: Patagonia en Cleta/Covoca LeguaYork
Gustavo Lulo Arias
http:www.leguayork.com
fono : 09 5164051
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07 junio 2011
Huemules serán desplazados e inundados por megarepresa HidroAysén
por Luigi Solís Uribe
El día 26 de mayo, junto a Daniel Velásquez, Delmiro Jara y Cristián Rivera nos dirigimos desde el valle Chacabuco, pasando por el sector de la confluencia del río Chacabuco y río Baker, para realizar un recorrido a pié por el sector denominado las “eses”, cerca de confluencia de los ríos Nef y Baker. Este sector se ubica en las inmediaciones de la zona denominada por la empresa Hidroaysén como Baker 1, y donde se pretende instalar una de las cinco centrales hidroeléctricas
asociadas a este megaproyecto.
Como es costumbre, antes pasamos a pedir permiso al encargado del campo que
prospectaríamos, en este caso a Fabián Ibáñez, puestero de la Asociación Gremial de Rio Baker, quien manifestó interés por acompañarnos a participar de la prospección junto a nosotros. El objetivo principal de este recorrido fue recopilar información respecto la presencia de huemules en ese sector, dada la existencia de relatos informales respecto la presencia de un huemul marcado, y de otros huemules en esta zona que se vería afectada en forma directa e indirecta por el proyecto ya mencionado.
Nos dividimos 3 tres grupos. El primer grupo, integrado por Daniel Velásquez y Delmiro Jara recorre la parte superior de la ladera. En la parte media van Fabián Ibáñez y Cristian Rivera, y en la línea más baja y cercana al río Baker, la hago en forma voluntaria por el interés que tengo en poder registrar fotográficamente el río Baker antes de una posible inundación.
Siendo las 10 de la mañana comenzamos a avanzar en dirección del escurrimiento de las aguas del río Baker (hacia el este en esta parte). Para suerte del equipo, al poco recorrer y casi inmediatamente de iniciado el recorrido encontramos varios senderos de huemul y huellas que se notaban frescas ‐quizás pensamos del día anterior ‐ tomando en cuenta la experiencia de las personas del primer grupo, lo que hacía pensar que pronto nos encontraríamos con los huemules del Baker. Por largo rato caminamos siguiendo las huellas, expectantes de poder encontrarlos, y así
cerciorarnos de que ese era realmente el lugar que ellos habían elegido para vivir.
Siendo cerca del medio día decidimos juntarnos los cinco, para comer algo y reevaluar el método de recorrido y los resultados obtenidos. Podíamos regresarnos sin nada (o muy poco) o recorrer un segundo sector que parecía poco probable encontrar los huemules por la ocupación y uso ganadero que tiene. Terminado el almuerzo, decidimos continuar un poco más con dirección hacia la confluencia Chacabuco ‐ Baker, por lógica y atendiendo a que las huellas de huemul seguían en esa dirección.
Sólo tuvimos que caminar unos 20 metros en esa dirección, sin ni siquiera alcanzar a
separarnos en grupos, cuando entonces Don Delmiro dice, con la pasividad característica de una persona ya con experiencia y que a sus 64 años lo mantienen todavía activo para caminar los cerros de su querido Baker, “acá están los animalitos”. Fue en ese entonces, en que uno empieza a preguntarse al verlos tan dóciles y serenos, como sabiendo que vamos a hacer algo para ayudarlos a mantenerse en ese lugar que ellos eligieron para vivir.
Tuvimos la oportunidad de avistar cuatro animales de ese grupo: un macho adulto, una
hembra juvenil, una hembra joven y una cría. Como resultado de este recorrido que realizamos, decidí describir con palabras sencillas y verdaderas lo apasionante que fue encontrar estos huemules en este sector, el cual posiblemente sería inundado y afectado directa e indirectamente por actividades asociadas a la construcción de
Hidroaysén en esta zona. Pude registrar con mi GPS todos los puntos donde encontramos signos recientes de presencia y ocupación por parte de grupos de huemules.
Me considero un patagón de tomo y lomo, hijo de campesinos esforzados y humildes que
casi son autosuficientes. Me crié ayudándoles a ordeñar vacas, sembrando la tierra, cortando pasto para el invierno crudo de la Patagonia, arreando las no más de 40 ovejas que pudimos criar solo para comer, año a año, hasta que pude estudiar y con el mismo esfuerzo de antes, mis padres pagaron mis estudios técnicos y de 2 hermanas más, solo siendo unos campesinos.
Eso me hace valorar lo que ahora soy y me hace luchar por mi Patagonia y su vida
silvestre.
El día 26 de mayo, junto a Daniel Velásquez, Delmiro Jara y Cristián Rivera nos dirigimos desde el valle Chacabuco, pasando por el sector de la confluencia del río Chacabuco y río Baker, para realizar un recorrido a pié por el sector denominado las “eses”, cerca de confluencia de los ríos Nef y Baker. Este sector se ubica en las inmediaciones de la zona denominada por la empresa Hidroaysén como Baker 1, y donde se pretende instalar una de las cinco centrales hidroeléctricas
asociadas a este megaproyecto.
Como es costumbre, antes pasamos a pedir permiso al encargado del campo que
prospectaríamos, en este caso a Fabián Ibáñez, puestero de la Asociación Gremial de Rio Baker, quien manifestó interés por acompañarnos a participar de la prospección junto a nosotros. El objetivo principal de este recorrido fue recopilar información respecto la presencia de huemules en ese sector, dada la existencia de relatos informales respecto la presencia de un huemul marcado, y de otros huemules en esta zona que se vería afectada en forma directa e indirecta por el proyecto ya mencionado.
Nos dividimos 3 tres grupos. El primer grupo, integrado por Daniel Velásquez y Delmiro Jara recorre la parte superior de la ladera. En la parte media van Fabián Ibáñez y Cristian Rivera, y en la línea más baja y cercana al río Baker, la hago en forma voluntaria por el interés que tengo en poder registrar fotográficamente el río Baker antes de una posible inundación.
Siendo las 10 de la mañana comenzamos a avanzar en dirección del escurrimiento de las aguas del río Baker (hacia el este en esta parte). Para suerte del equipo, al poco recorrer y casi inmediatamente de iniciado el recorrido encontramos varios senderos de huemul y huellas que se notaban frescas ‐quizás pensamos del día anterior ‐ tomando en cuenta la experiencia de las personas del primer grupo, lo que hacía pensar que pronto nos encontraríamos con los huemules del Baker. Por largo rato caminamos siguiendo las huellas, expectantes de poder encontrarlos, y así
cerciorarnos de que ese era realmente el lugar que ellos habían elegido para vivir.
Siendo cerca del medio día decidimos juntarnos los cinco, para comer algo y reevaluar el método de recorrido y los resultados obtenidos. Podíamos regresarnos sin nada (o muy poco) o recorrer un segundo sector que parecía poco probable encontrar los huemules por la ocupación y uso ganadero que tiene. Terminado el almuerzo, decidimos continuar un poco más con dirección hacia la confluencia Chacabuco ‐ Baker, por lógica y atendiendo a que las huellas de huemul seguían en esa dirección.
Sólo tuvimos que caminar unos 20 metros en esa dirección, sin ni siquiera alcanzar a
separarnos en grupos, cuando entonces Don Delmiro dice, con la pasividad característica de una persona ya con experiencia y que a sus 64 años lo mantienen todavía activo para caminar los cerros de su querido Baker, “acá están los animalitos”. Fue en ese entonces, en que uno empieza a preguntarse al verlos tan dóciles y serenos, como sabiendo que vamos a hacer algo para ayudarlos a mantenerse en ese lugar que ellos eligieron para vivir.
Tuvimos la oportunidad de avistar cuatro animales de ese grupo: un macho adulto, una
hembra juvenil, una hembra joven y una cría. Como resultado de este recorrido que realizamos, decidí describir con palabras sencillas y verdaderas lo apasionante que fue encontrar estos huemules en este sector, el cual posiblemente sería inundado y afectado directa e indirectamente por actividades asociadas a la construcción de
Hidroaysén en esta zona. Pude registrar con mi GPS todos los puntos donde encontramos signos recientes de presencia y ocupación por parte de grupos de huemules.
Me considero un patagón de tomo y lomo, hijo de campesinos esforzados y humildes que
casi son autosuficientes. Me crié ayudándoles a ordeñar vacas, sembrando la tierra, cortando pasto para el invierno crudo de la Patagonia, arreando las no más de 40 ovejas que pudimos criar solo para comer, año a año, hasta que pude estudiar y con el mismo esfuerzo de antes, mis padres pagaron mis estudios técnicos y de 2 hermanas más, solo siendo unos campesinos.
Eso me hace valorar lo que ahora soy y me hace luchar por mi Patagonia y su vida
silvestre.
06 junio 2011
10 Problemas del Proyecto HidroAysén (Lee, Juzga, Actúa!)
por Yerko Castillo Ávalos*
Quisiera compartir los argumentos por los que me opongo a las megarepresas en la Patagonia:
1. No son Limpias: Decir que las megarepresas son limpias porque contaminan menos que una termoeléctrica es similar a decir que Santiago es limpio porque está menos contaminado que Ciudad de México. Según un cálculo hecho por la tesista de magíster en Ingeniería Civil y Ambiental del Massachusetts Institute of Technology (MIT) Laura Mar, el proyecto Hidroaysén estaría generando alrededor de 3.770.000 toneladas de carbono debido a las represas y otras 8.960.000 toneladas debido a la línea de transmisión (1). Los materiales, combustibles, máquinas y cambios de uso de suelo son los principales aportes a esta cifra. Además, la inundación y posterior pudrición de masa vegetal genera metano (2) y el embalse retiene nutrientes y sedimentos que le sirven a organismos marinos que capturan carbono. Es decir, las megarepresas además de contaminar y destruir ecosistemas, mataría a varios ecosistemas marinos que capturan carbono (el área de influencia marina de los ríos se estima que puede llegar hasta 300 kms de distancia desde la desembocadura del río hacia el mar).
2. No son Renovables: Si bien el agua es un recurso renovable, las megarepresas tienen un periodo de vida útil de entre 50 y 80 años. Básicamente lo que hacen es aprovechar el caudal de un río, construir una pared gigante de cemento y transformar un gran río caudaloso en 2 ríos separados por un embalse (el río de abajo pasa a ser controlado por la operación de la represa, por lo que podría decirse que es un río artificial). El embalse es artificial y no tiene una dinámica natural. La composición química del agua cambia, se empieza a "pudrir" (proceso de eutrofización) al estar estancada y las comunidades biológicas propias de un ecosistema fluvial mueren. Los nutrientes y sedimentos que llegan al embalse quedan atrapados en el fondo de éste y no llegarán al mar donde alimentan a las comunidades marinas, por lo que cada año en el fondo del embalse se va acumulando una capa de lodo y sedimento que al cabo de algunos años hace inoperable la represa, ya que quitar todo este material casi nunca es rentable para la empresa y le resulta mejor dejar la estructura tal como está, puesto que desmantelarla es increíblemente costoso.
3. No son Sustentables: Una manera de definir la sustentabilidad de un proyecto es evaluando si el impacto de éste generará una mayor o menor resiliencia del sistema completo. La resiliencia puede definirse como la capacidad de un sistema para resistir perturbaciones y volver a su estado anterior (por ejemplo, el sistema inmunológico es un sistema resiliente que cuando pierde su resiliencia, el organismo muere a menos que sea mantenido vivo artificialmente). Una megarepresa lo que hace es destruir un ecosistema fluvial con una barrera física en el curso del río, transformando un gran macro sistema glacial-fluvial-marino en dos subsistemas, uno de ellos un subsistema glacial-fluvial-embalse y otro un subsistema río-manejado-artificialmente-que-llega-al-mar. El macro sistema glacial-fluvial-marino original es más complejo y tiene mayor cantidad de especies e historia geológica que los nuevos subsistemas artificiales. Al ser más complejo, es más resiliente, puesto que tiene más medios (recursos, especies, genes, capacidades, etc.) para absorber perturbaciones. Por ejemplo, ante una erupción volcánica o un terremoto, el sistema original podrá adaptarse (ya que lo ha hecho muchísimas veces en su historia) y evolucionar, sin embargo, los nuevos subsistemas colapsarán (con el riesgo de que la rotura del embalse tenga consecuencias para las comunidades aguas abajo). Nos quieren hacer creer que son sustentables simplemente porque los beneficios económicos que traerá serían utilizados por las futuras generaciones de chilenos, lo que también es una mentira (una mentira que nos costaría la Patagonia)
4. No son chilenas: El agua que pretenden utilizar las megarepresas de la Patagonia según la ley chilena es propiedad de Endesa-Enel, la cual se habría asociado con Colbún para poder presentar el proyecto como "chileno". Sin embargo, el socio mayoritario es Endesa-Enel, un consorcio italo-español. La energía que generarían estas megarepresas sería destinada principalmente a los proyectos mineros de Chile, proyectos que tampoco son chilenos, sino de corporaciones y transnacionales del primer mundo que ven en los países del tercer mundo una buena manera de hacer negocios a costa del saqueo de nuestros recursos naturales que ellos ya depredaron en sus países de origen. Es un muy buen negocio para unos pocos ejecutivos de países del primer mundo. Es por eso que vienen e invierten: para ganar dinero, nada más.
5. No generan beneficios, sino muchos perjuicios: Este tipo de proyectos por lo general se presenta como "rentable". No obstante, esto se debe a que en la evaluación económica no se incluyen ni los costos ambientales ni sociales, sino sólo lo que costaría construir el proyecto en términos monetarios (es decir, cuánto habría que pagar para construirlo). Algunos ejemplos de costos sociales y ambientales:
· ¿Cuánto cuesta la tradición y la cultura de una región? ¿Cuánto cuesta su patrimonio tangible? ¿Cuánto cuesta su patrimonio intangible?
· ¿Cuánto estaría uno dispuesto a pagar por dormir tranquilo sabiendo que la represa aguas arriba no va a colapsar?
· ¿Cuánto cuesta tener un ecosistema único en el planeta?
· ¿Cuánto cuesta el paisaje de casi todo el centro sur de Chile?
· ¿Cuánto cuestan los trabajos de las regiones que se verían perjudicadas?
· ¿Cuáles son los costos para el turismo?
· ¿Cuánto cuesta ir en contra de la opinión del 61% de los chilenos? (porcentaje de chilenos que rechazan el proyecto Hidroaysén según la encuesta IPSOS de abril del 2011)
· ¿Cuánto cuesta ensuciar la imagen país de Chile?
· ¿Cuánto cuesta preservar la Patagonia para que las futuras generaciones de humanos la puedan conocer y estudiar?
· ¿Cuánto cuesta extinguir especies?
Si estos costos y estimaciones se incluyeran en la evaluación económica, claramente estos proyectos no resultarían rentables. Lo que hacen estas empresas es internalizar los beneficios y socializar las pérdidas (es decir que el dinero lo ganan ellos, pero los problemas los asumimos todos nosotros ahora y en el futuro).
6. El proceso de revisión del Estudio de Impacto Ambiental está viciado: dentro de la legislación chilena se reconoce el derecho de la participación ciudadana, es decir que cualquier ciudadano puede tener acceso al estudio y hacerle observaciones. Sin embargo, por un truco administrativo, el ex intendente de Aysén, Selim Carrasco, permitió que el estudio fuera revisado sin incorporar NINGUNA de las observaciones y preguntas de la ciudadanía, además de permitirle seguir en evaluación a pesar de que inicialmente varios servicios públicos manifestaron su rechazo al estudio por vacíos de fondo. También ha habido adulteraciones de informes de los servicios públicos regionales por parte de los servicios públicos centrales con fines políticos. El caso más conocido es la adulteración que hizo CONAF central del informe que hizo CONAF Aysén en el que se rechazaba el proyecto por inundar terrenos de Parques Nacionales.
7. El Estudio de Impacto Ambiental está mal hecho: El estudio original (que debió ser rechazado) incorporaba los siguientes vacíos, problemas u omisiones metodológicas:
· Problemas metodológicos e información deficiente en el estudio de musgos, turberas, briófitas y sobre el Ciprés de las Guaitecas
· No incorporó estudios sobre glaciares
· No incorporó estudios sobre el vaciamiento del Lago Cachet (en la prensa, "el lago que desaparece")
· Problemas metodológicos serios en el cálculo de sedimentos y análisis físico-químicos de las aguas
· No se estudió el área de influencia marina (hasta 300 kms desde la desembocadura de cada río)
· Subestimaciones de fito y zooplancton
· Subvaloración de poblaciones de anfibios
· No se estudiaron las dinámicas de reproducción de peces
· No se estudiaron los impactos en la parte superior de la cuenca (aguas arriba de donde se quiere construir las represas)
· No se estudiaron las poblaciones de murciélagos
· Problemas metodológicos serios en el muestreo y estudio de huillines, huemules, zorros, quiques y chingues
· No se evaluó para nada la pérdida de servicios ecosistémicos (como por ejemplo, la captura de carbono o el transporte de nutrientes)
· Información deficiente en geología
· Información deficiente en los cambios del uso del suelo
· Problemas metodológicos e información deficiente en la caracterización vegetacional de las cuencas a intervenir
· Problemas metodológicos e información deficiente en demografía y arqueología
8. No quiero vivir en un país con la cicatriz más larga del mundo: La línea de transmisión eléctrica (que NO está siendo evaluado en conjunto con las represas porque gracias a vacíos legales la empresa puede separar las represas del tendido eléctrico y presentarlos como si fueran proyectos distintos) tendría poco más de 2000 kms de largo. Necesitaría 100 metros de ancho de terreno despejado (por ley). Es decir, sería una gran franja de 100 mts de ancho por 2000 kms de largo (100 mts * 2.000.000 mts = 200.000.000 mts2) lo que constituye un área de 200 millones de metros cuadrados de terreno que sería deforestado y/o permanecería deforestado. Según el trazado original confeccionado en base a las peticiones mineras (3), para construirla tendrían que relocalizar asentamientos humanos (como por ejemplo Batuco Bajo y Montecillos en la VII región o San Martín y Villa Cautín en la IX región), intervenir el paisaje de medio Chile (las torres tienen una altura aproximada de 70 metros) y también tendrían que intervenir parques y reservas nacionales (la línea de transmisión eléctrica intervendría y fragmentaría 6 parques nacionales, 11 reservas nacionales, 26 sitios prioritarios de conservación y 32 áreas protegidas privadas).
9. No tienen ni tenemos derecho a destruir la Patagonia: Al igual que todos los ecosistemas del mundo, la Patagonia es patrimonio de la humanidad y un privado no puede decidir sobre el destino de patrimonios, bienes y recursos comunes que no le pertenecen. Destruir la Patagonia no es solo un problema de los chilenos, sino de la humanidad. Es por esto que personas en todo el mundo defendemos los ecosistemas de todo el planeta, porque ES DE TODOS.
10. La aprobación de este proyecto violentaría directamente las bases de la democracia: ¿No se supone que en un sistema democrático los ciudadanos tenemos derecho a intervenir y manifestarnos? Pues bien, este derecho no fue considerado en la evaluación de este proyecto, que puede ser aprobado SIN CONSIDERAR NI UNA sola observación ciudadana. Además, recientemente se publicó una encuesta que reconoce que el 61 % de los chilenos nos oponemos a este proyecto (encuesta IPSOS, abril del 2011). Si la democracia es el gobierno de la mayoría, ¿no debería estar al menos la mayoría de la ciudadanía de acuerdo para hacer un proyecto de esta envergadura? No sólo no estamos de acuerdo, sino que lo rechazamos abiertamente. ¿Es que acaso nuestras autoridades creen que no tenemos nada mejor que hacer que estarles recordando que fueron elegidas para que hagan su trabajo en representación de TODOS los chilenos? Más encima quienes queremos ayudar a llamar la atención sobre la locura-sin-sentido que sería este mega-desastre-anti-democrático somos ninguneados y tratados de "terroristas ambientales" por un puñado de gerentes de estas empresas que se sientan en sus sillones en Santiago, Madrid y Roma, sin siquiera darse la molestia de rebatir los argumentos que aquí he expuesto. ¿No se supone que este proyecto es TAN buena idea? ¿Por qué entonces les resulta tan difícil convencer a la gente? ¿Por qué entonces se gastan una millonada de dinero en una campaña para asustar a la ciudadanía? ¿Por qué mejor no responden algo coherente a la ciudadanía?
A todos los señores de Hidroaysén, si pretenden hacernos creer que destruir ríos y depredar varias regiones de Chile es algo bueno y deseable para todos, van a necesitar mejores argumentos, porque los que han dado hasta ahora son verdades a medias o son derechamente MENTIRAS elaboradas cuidadosamente sin ningún sustento que logre convencer. MENTIRAS al servicio del poder económico que la mayoría de nosotros no les cree.
*Yerko Castillo Ávalos
Magíster en Recursos Hídricos
Centro de Estudios Ambientales
Universidad Austral
Quisiera compartir los argumentos por los que me opongo a las megarepresas en la Patagonia:
1. No son Limpias: Decir que las megarepresas son limpias porque contaminan menos que una termoeléctrica es similar a decir que Santiago es limpio porque está menos contaminado que Ciudad de México. Según un cálculo hecho por la tesista de magíster en Ingeniería Civil y Ambiental del Massachusetts Institute of Technology (MIT) Laura Mar, el proyecto Hidroaysén estaría generando alrededor de 3.770.000 toneladas de carbono debido a las represas y otras 8.960.000 toneladas debido a la línea de transmisión (1). Los materiales, combustibles, máquinas y cambios de uso de suelo son los principales aportes a esta cifra. Además, la inundación y posterior pudrición de masa vegetal genera metano (2) y el embalse retiene nutrientes y sedimentos que le sirven a organismos marinos que capturan carbono. Es decir, las megarepresas además de contaminar y destruir ecosistemas, mataría a varios ecosistemas marinos que capturan carbono (el área de influencia marina de los ríos se estima que puede llegar hasta 300 kms de distancia desde la desembocadura del río hacia el mar).
2. No son Renovables: Si bien el agua es un recurso renovable, las megarepresas tienen un periodo de vida útil de entre 50 y 80 años. Básicamente lo que hacen es aprovechar el caudal de un río, construir una pared gigante de cemento y transformar un gran río caudaloso en 2 ríos separados por un embalse (el río de abajo pasa a ser controlado por la operación de la represa, por lo que podría decirse que es un río artificial). El embalse es artificial y no tiene una dinámica natural. La composición química del agua cambia, se empieza a "pudrir" (proceso de eutrofización) al estar estancada y las comunidades biológicas propias de un ecosistema fluvial mueren. Los nutrientes y sedimentos que llegan al embalse quedan atrapados en el fondo de éste y no llegarán al mar donde alimentan a las comunidades marinas, por lo que cada año en el fondo del embalse se va acumulando una capa de lodo y sedimento que al cabo de algunos años hace inoperable la represa, ya que quitar todo este material casi nunca es rentable para la empresa y le resulta mejor dejar la estructura tal como está, puesto que desmantelarla es increíblemente costoso.
3. No son Sustentables: Una manera de definir la sustentabilidad de un proyecto es evaluando si el impacto de éste generará una mayor o menor resiliencia del sistema completo. La resiliencia puede definirse como la capacidad de un sistema para resistir perturbaciones y volver a su estado anterior (por ejemplo, el sistema inmunológico es un sistema resiliente que cuando pierde su resiliencia, el organismo muere a menos que sea mantenido vivo artificialmente). Una megarepresa lo que hace es destruir un ecosistema fluvial con una barrera física en el curso del río, transformando un gran macro sistema glacial-fluvial-marino en dos subsistemas, uno de ellos un subsistema glacial-fluvial-embalse y otro un subsistema río-manejado-artificialmente-que-llega-al-mar. El macro sistema glacial-fluvial-marino original es más complejo y tiene mayor cantidad de especies e historia geológica que los nuevos subsistemas artificiales. Al ser más complejo, es más resiliente, puesto que tiene más medios (recursos, especies, genes, capacidades, etc.) para absorber perturbaciones. Por ejemplo, ante una erupción volcánica o un terremoto, el sistema original podrá adaptarse (ya que lo ha hecho muchísimas veces en su historia) y evolucionar, sin embargo, los nuevos subsistemas colapsarán (con el riesgo de que la rotura del embalse tenga consecuencias para las comunidades aguas abajo). Nos quieren hacer creer que son sustentables simplemente porque los beneficios económicos que traerá serían utilizados por las futuras generaciones de chilenos, lo que también es una mentira (una mentira que nos costaría la Patagonia)
4. No son chilenas: El agua que pretenden utilizar las megarepresas de la Patagonia según la ley chilena es propiedad de Endesa-Enel, la cual se habría asociado con Colbún para poder presentar el proyecto como "chileno". Sin embargo, el socio mayoritario es Endesa-Enel, un consorcio italo-español. La energía que generarían estas megarepresas sería destinada principalmente a los proyectos mineros de Chile, proyectos que tampoco son chilenos, sino de corporaciones y transnacionales del primer mundo que ven en los países del tercer mundo una buena manera de hacer negocios a costa del saqueo de nuestros recursos naturales que ellos ya depredaron en sus países de origen. Es un muy buen negocio para unos pocos ejecutivos de países del primer mundo. Es por eso que vienen e invierten: para ganar dinero, nada más.
5. No generan beneficios, sino muchos perjuicios: Este tipo de proyectos por lo general se presenta como "rentable". No obstante, esto se debe a que en la evaluación económica no se incluyen ni los costos ambientales ni sociales, sino sólo lo que costaría construir el proyecto en términos monetarios (es decir, cuánto habría que pagar para construirlo). Algunos ejemplos de costos sociales y ambientales:
· ¿Cuánto cuesta la tradición y la cultura de una región? ¿Cuánto cuesta su patrimonio tangible? ¿Cuánto cuesta su patrimonio intangible?
· ¿Cuánto estaría uno dispuesto a pagar por dormir tranquilo sabiendo que la represa aguas arriba no va a colapsar?
· ¿Cuánto cuesta tener un ecosistema único en el planeta?
· ¿Cuánto cuesta el paisaje de casi todo el centro sur de Chile?
· ¿Cuánto cuestan los trabajos de las regiones que se verían perjudicadas?
· ¿Cuáles son los costos para el turismo?
· ¿Cuánto cuesta ir en contra de la opinión del 61% de los chilenos? (porcentaje de chilenos que rechazan el proyecto Hidroaysén según la encuesta IPSOS de abril del 2011)
· ¿Cuánto cuesta ensuciar la imagen país de Chile?
· ¿Cuánto cuesta preservar la Patagonia para que las futuras generaciones de humanos la puedan conocer y estudiar?
· ¿Cuánto cuesta extinguir especies?
Si estos costos y estimaciones se incluyeran en la evaluación económica, claramente estos proyectos no resultarían rentables. Lo que hacen estas empresas es internalizar los beneficios y socializar las pérdidas (es decir que el dinero lo ganan ellos, pero los problemas los asumimos todos nosotros ahora y en el futuro).
6. El proceso de revisión del Estudio de Impacto Ambiental está viciado: dentro de la legislación chilena se reconoce el derecho de la participación ciudadana, es decir que cualquier ciudadano puede tener acceso al estudio y hacerle observaciones. Sin embargo, por un truco administrativo, el ex intendente de Aysén, Selim Carrasco, permitió que el estudio fuera revisado sin incorporar NINGUNA de las observaciones y preguntas de la ciudadanía, además de permitirle seguir en evaluación a pesar de que inicialmente varios servicios públicos manifestaron su rechazo al estudio por vacíos de fondo. También ha habido adulteraciones de informes de los servicios públicos regionales por parte de los servicios públicos centrales con fines políticos. El caso más conocido es la adulteración que hizo CONAF central del informe que hizo CONAF Aysén en el que se rechazaba el proyecto por inundar terrenos de Parques Nacionales.
7. El Estudio de Impacto Ambiental está mal hecho: El estudio original (que debió ser rechazado) incorporaba los siguientes vacíos, problemas u omisiones metodológicas:
· Problemas metodológicos e información deficiente en el estudio de musgos, turberas, briófitas y sobre el Ciprés de las Guaitecas
· No incorporó estudios sobre glaciares
· No incorporó estudios sobre el vaciamiento del Lago Cachet (en la prensa, "el lago que desaparece")
· Problemas metodológicos serios en el cálculo de sedimentos y análisis físico-químicos de las aguas
· No se estudió el área de influencia marina (hasta 300 kms desde la desembocadura de cada río)
· Subestimaciones de fito y zooplancton
· Subvaloración de poblaciones de anfibios
· No se estudiaron las dinámicas de reproducción de peces
· No se estudiaron los impactos en la parte superior de la cuenca (aguas arriba de donde se quiere construir las represas)
· No se estudiaron las poblaciones de murciélagos
· Problemas metodológicos serios en el muestreo y estudio de huillines, huemules, zorros, quiques y chingues
· No se evaluó para nada la pérdida de servicios ecosistémicos (como por ejemplo, la captura de carbono o el transporte de nutrientes)
· Información deficiente en geología
· Información deficiente en los cambios del uso del suelo
· Problemas metodológicos e información deficiente en la caracterización vegetacional de las cuencas a intervenir
· Problemas metodológicos e información deficiente en demografía y arqueología
8. No quiero vivir en un país con la cicatriz más larga del mundo: La línea de transmisión eléctrica (que NO está siendo evaluado en conjunto con las represas porque gracias a vacíos legales la empresa puede separar las represas del tendido eléctrico y presentarlos como si fueran proyectos distintos) tendría poco más de 2000 kms de largo. Necesitaría 100 metros de ancho de terreno despejado (por ley). Es decir, sería una gran franja de 100 mts de ancho por 2000 kms de largo (100 mts * 2.000.000 mts = 200.000.000 mts2) lo que constituye un área de 200 millones de metros cuadrados de terreno que sería deforestado y/o permanecería deforestado. Según el trazado original confeccionado en base a las peticiones mineras (3), para construirla tendrían que relocalizar asentamientos humanos (como por ejemplo Batuco Bajo y Montecillos en la VII región o San Martín y Villa Cautín en la IX región), intervenir el paisaje de medio Chile (las torres tienen una altura aproximada de 70 metros) y también tendrían que intervenir parques y reservas nacionales (la línea de transmisión eléctrica intervendría y fragmentaría 6 parques nacionales, 11 reservas nacionales, 26 sitios prioritarios de conservación y 32 áreas protegidas privadas).
9. No tienen ni tenemos derecho a destruir la Patagonia: Al igual que todos los ecosistemas del mundo, la Patagonia es patrimonio de la humanidad y un privado no puede decidir sobre el destino de patrimonios, bienes y recursos comunes que no le pertenecen. Destruir la Patagonia no es solo un problema de los chilenos, sino de la humanidad. Es por esto que personas en todo el mundo defendemos los ecosistemas de todo el planeta, porque ES DE TODOS.
10. La aprobación de este proyecto violentaría directamente las bases de la democracia: ¿No se supone que en un sistema democrático los ciudadanos tenemos derecho a intervenir y manifestarnos? Pues bien, este derecho no fue considerado en la evaluación de este proyecto, que puede ser aprobado SIN CONSIDERAR NI UNA sola observación ciudadana. Además, recientemente se publicó una encuesta que reconoce que el 61 % de los chilenos nos oponemos a este proyecto (encuesta IPSOS, abril del 2011). Si la democracia es el gobierno de la mayoría, ¿no debería estar al menos la mayoría de la ciudadanía de acuerdo para hacer un proyecto de esta envergadura? No sólo no estamos de acuerdo, sino que lo rechazamos abiertamente. ¿Es que acaso nuestras autoridades creen que no tenemos nada mejor que hacer que estarles recordando que fueron elegidas para que hagan su trabajo en representación de TODOS los chilenos? Más encima quienes queremos ayudar a llamar la atención sobre la locura-sin-sentido que sería este mega-desastre-anti-democrático somos ninguneados y tratados de "terroristas ambientales" por un puñado de gerentes de estas empresas que se sientan en sus sillones en Santiago, Madrid y Roma, sin siquiera darse la molestia de rebatir los argumentos que aquí he expuesto. ¿No se supone que este proyecto es TAN buena idea? ¿Por qué entonces les resulta tan difícil convencer a la gente? ¿Por qué entonces se gastan una millonada de dinero en una campaña para asustar a la ciudadanía? ¿Por qué mejor no responden algo coherente a la ciudadanía?
A todos los señores de Hidroaysén, si pretenden hacernos creer que destruir ríos y depredar varias regiones de Chile es algo bueno y deseable para todos, van a necesitar mejores argumentos, porque los que han dado hasta ahora son verdades a medias o son derechamente MENTIRAS elaboradas cuidadosamente sin ningún sustento que logre convencer. MENTIRAS al servicio del poder económico que la mayoría de nosotros no les cree.
*Yerko Castillo Ávalos
Magíster en Recursos Hídricos
Centro de Estudios Ambientales
Universidad Austral
27 mayo 2011
Tips y preguntas frecuentes sobre HidroAysén. Infórmate, Indígnate, Actúa!!
¿Qué es HidroAysén?
Es la fusión de Endesa-España y Colbún S.A. Endesa España es dueña del 51% de la empresa fusionada.
¿A quién pertenece Endesa-España y Colbún S.A.?
El 92 % de Endesa-España pertenece al gigante de energía italiano ENEL (31,6 % de este es del Estado Italiano). Colbún S.A. pertenece al clan Matte, de Chile.
¿Principales características del proyecto HidroAysén?
HidroAysén sería un complejo hidroeléctrico de 2.750 MW (Mega Watts) de potencia instalada, en dos de los ríos principales de la región: Baker con 2 represas; y Pascua con 3. Esto significaría la inundación de 6.000 hectáreas (há). El costo estimado del proyecto es de 4.000 millones de dólares.
Este sería el proyecto con el mayor impacto ambiental en la historia de Chile.
¿Principales características de la línea de Trasmisión?
HidroAysén necesitaría una línea de trasmisión de 2.300 Km. De largo, con 6.000 torres de 60 a 70 metros de altura, con un costo estimado de 3.000 millones de dólares. Esta línea atravesaría el 51 % del territorio chileno e impactaría territorio Mapuche, 8 regiones, 66 comunas, 16 áreas protegidas del estado, 32 áreas protegidas privadas. En suma, 4.600.000 hà directamente afectadas.
6.000 torres de alta tensión y la expropiación de una franja de terreno de 70 metros de ancho.
¿Esta electricidad sería para los consumos domiciliarios?
No, sería para el centro industrial de Chile, para las deficiencias energéticas de la R.M., y para las actividades de extracción minera en el Norte.
Por sus características técnicas a este tendido NO se le puede inyectar ni extraer energía eléctrica en el camino.
La caída de una torre significaría dejar en oscuridad a 2/3 del país. Entre el 10 y el 15% de la electricidad se pierde en la conversión bidireccional de electricidades continua y alterna.
¿Son estas las únicas represas que se proyectan en la Patagonia?
No. Energía Austral (Xstrata-Cooper) pretende construir otras tres centrales en la Patagonia, que afectarían Río Cuervo, Río Blanco y Lago Cóndor. Recientemente ha hablado de una cuarta represa que llamaría Blanquito. Nota: Xtrata-Cooper lleva emprendimiento minero -El Morro- en el norte de Chile.
¿Qué ha posibilitado este proceso?
El sistema Constitucional y Jurídico ultra-neoliberal instalado en Chile en dictadura: la Constitución de 1980, el Código de aguas de 1981 y Ley General de Servicios Eléctricos, y el DFL 1 de Minería de 1982, desempoderan al Estado y al pueblo, y empoderan corporaciones de lucro.
Por otra parte el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en Chile está cooptado políticamente, manipulado por los proponentes de proyectos industriales y/o por los gubiernos de turno.
¿Y en que condiciones se aceptó el Estudio de Impacto Ambiental de HidroAysén?
El proyecto de generación fue separado del proyecto de trasmisión, desacoplando mañosamente los efectos sinérgicos negativos. El estudio de impacto ambiental de las represas fue presentado sin la información esencial, así lo ratificaron 21 servicios públicos. Fue un intendente quien impidió políticamente que la COREMA (Comisión regional del Medio Ambiente) votara por el rechazo en su momento.
¿Necesitamos tanta energía?
El modelo de crecimiento impuesto a la fuerza y sin el debate de sus actores y afectados, habla de la necesidad creciente de energía en el marco de la amenaza (el chantaje) de la escacez.
Pero, ¿Es verdad que necesitamos construir más represas y duplicar la capacidad de generación de energía
al 2020, como se proyecta en los medios de comunicación, sin el modelamiento en base a datos duros?
En los últimos años, Chile ha necesitado menos energía a causa del ahorro, la eficiencia energética y una tasa de crecimiento con demanda negativa.
La proyección real de la demanda estaría entre el 4 y 6% anual desde el 2011 al 2020 (www.futurorenovable.cl) y podría disminuirse si se desacoplara crecimiento económico y demanda energética.
Sin embargo la Comisión Nacional de Energía proyecta una demanda de energía anual del 6 al 7 %, que NO se ha cumplido en los últimos 10 años y cuyo promedio ha sido del 3,75 %.
Expertos señalan que con ahorro y eficiencia energética podríamos evitar producir 2.500 MW hasta el 2025.
En la actualidad Chile necesita una política energética –pensada entre todos sus actores- que disminuya la dependencia de los hidrocarburos y de las grandes represas, con una fuerte tendencia al uso de energías renovables no convencionales y la eficiencia energética.
Chile debe y puede optar por el desarrollo de nuevos métodos de aprovechamiento energético renovable: energía eólica, solar, hidráulica, mareomotriz, geotérmica, biomasa y otras.
Si HidroAysén fuese llevado a cabo, las empresas involucradas consolidarían monopolios del 90% del mercado energético chileno y de más del 80% de los derechos de agua no consuntivos en Chile. De paso este proyecto dejaría anualmente entre 1.200 a 1.400 millones de dólares en utilidades.
Hidroaysén es un poder fáctico que daña y profundiza el daño a esta imperfecta y amarrada democracia.
HidroAysén NO es necesario desde el punto de vista energético.
HidroAysén NO es un proyecto país.
08 mayo 2011
Porque somos mayoría, juntos paremos Hidroaysén
Somos Mayoría, Juntos Paremos Hidroaysén. Si se aprueba movilízate. Todos a Plaza Italia 19:00 Horas, Gran Marcha Ciudadana.
Estimad@s Simpatizantes de Patagonia Sin represas:
Como es de conocimiento público nuestra campaña Patagonia Sin Represas se encuentra en un momento decisivo. Según las informaciones que contamos lo más probable es que la autoridad ambiental se pronuncie este lunes 9 de mayo sobre el proyecto Hidroaysén.
De acuerdo a todo el lobby que se ha generado para la aprobación de este destructivo proyecto, existe la alta probabilidad que sea aceptado en esa fecha, es decir, que sea declarado favorable su "Resolución de Calificación Ambiental".
En este marco es que todas las organizaciones que estamos por nuestra Patagonia libre de los megaproyectos hidroeléctricos, convocamos a salir el mismo día que se aprobase Hidroysén, en una gran marcha que se inicia en Plaza Italia a las 19:00 horas.
Porque nuestra voz debe ser escuchada, la ciudadanía debe salir con fuerza y entusiasmo, pero también con responsabilidad y seriedad. Nuestras actividades, manifestaciones y marchas siempre han sido pacíficas y debemos mantener ese inconfundible sello hasta el final.
Ya los sabes, ahora depende de ti, y de todos nosotros salvar nuestro país y doblarle la mano del poder de unos pocos. A estar atentos y alertas este lunes 9 de mayo o los días siguientes de la próxima semana para salir a las calles y seguir defendiendo ¡nuestra Patagonia Sin Represas!
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