21 marzo 2009
19 marzo 2009
Resoluciones Asamblea Movimiento Nueva Izquierda 14.03.09: Unidad es la clave!

Queridos/as amigos/as,
Ante la gran cantidad de consultas que me han llegado a propósito de la realización de la Asamblea del Movimiento Nueva Izquierda que se realizó el sábado pasado, en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile, ante el escenario de quiebre de la unidad de la izquierda a nivel nacional, me permito compartir con ustedes algunos de sus principales acuerdos. Si hubiese alguna fórmula para sintetizar nuestro pensamiento e invitación para la acción, tipo E=mc2 de Einstein, sería: Éxito de la Izquierda=Pluralidad y Construcción democrática de Unidad al Cuadrado!!!
Saludos fraternos,
Manuel Guerrero Antequera
Concejal de Ñuñoa
Vicepresidente Movimiento Nueva Izquierda
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RESOLUCIONES ASAMBLEA DEL MOVIMIENTO NUEVA IZQUIERDA, SÁBADO 14 DE MARZO 2009
1.- Seguir impulsando la unidad de la izquierda, esto es, mantener como nuestro objetivo prioritario de NI de mediano-largo plazo, la construcción de una alternativa de izquierda para Chile, sustentada por un frente amplio donde confluyan todos los actores de este sector, sin vetos ni exclusiones de ningún tipo.
2.- Presentar como Nueva Izquierda, a lo menos un candidato o candidata a diputado en las próximas elecciones parlamentarias.
3.- Valorar el pacto electoral que se encuentra negociando el Junto Podemos Más con la Concertación, con el fin de obtener representación de la izquierda en la cámara de diputados.
4.- Impulsar, en forma complementaria al acuerdo Juntos Podemos Más-Concertación, la presentación a nivel nacional de una lista de la izquierda en la elección parlamentaria, en todos los distritos que no estén directamente involucrados en dicho acuerdo; esto es:
- Candidatos de la izquierda dentro del pacto Podemos-Concertación (entre 6 y 9 distritos).
- Omisión de la izquierda en aquellos distritos en que los votos Concertación + izquierda pueden doblar a la derecha.
- Omisión de la izquierda en aquellos distritos en que los votos Concertación + izquierda pueden evitar el doblaje de la derecha.
- Candidatos de izquierda en todos los demás distritos.
5.- Insistir en las primarias abiertas y participativas como el mecanismo para elegir al candidato presidencial único de la izquierda (incluso después de la convención convocada por el Podemos, realizando una primaria entre el candidato que se proclame en esa instancia y Alejandro Navarro proclamado por el MAS).
6.- Asegurar que exista un candidato presidencial de izquierda en la primera vuelta.
7.- Acelerar la definición y difusión de las Medidas Programáticas de NI, como una forma de aportar al programa único de izquierda.
8.- Mantenernos, momentáneamente, como NI fuera de cualquier bloque de partidos o grupos –sujeto a nueva evaluación de la asamblea a realizarse el 10 de abril-; impulsar la lista parlamentaria nacional de la izquierda, el programa y candidato presidencial único de la izquierda, y la ampliación de las alianzas hacia el Juntos Podemos, el MAS y demás grupos.
9.- Postergar la definición sobre nuestro apoyo como NI a cualquiera de los precandidatos presidenciales de la izquierda.
Movimiento Nueva Izquierda
http://www.nuevaizquierda.cl
04 marzo 2009
Actividades por Día Internacional de la Mujer. Súmate!
- Viernes 6 de Marzo, 17.30 hrs. Homenaje a la Mujer Luchadora, por Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos AFEP.
un encuentro en nuestra sede: CARABINEROS DE CHILE 33 - METRO PLAZA ITALIA.
Más información www.afepchile.cl
- Sábado 7 de Marzo, 16.00 hrs. Homenaje a la Mujer Trabajadora, por Federación Nacional Nº1 de Trabajadores de la Compañía de Cervecerías Unidas CCU y el Sindicato de la fábrica de envases plásticos PLASCO.
Esta actividad se realizará en la sede del Sindicato de Plasco ubicada en Avenida Santa Maria Nº2984 (dos cuadras de Santa Maria con Panamericana Norte), ocasión en que actualizará la hermosa tradición de lucha obrera que han protagonizado millones de mujeres en el mundo por obtener más pan, casa, educación, salud, igualdad y dignidad para todos los seres humanos.
Teléfonos de contacto: José Hernández 8 2598227, Daniel González 8 7688375.
- Sábado 7 de Marzo, a partir de las 18 hrs., LAS MUJERES EN ÑUÑOA CELEBRAMOS JUNTAS, Pza. Ñuñoa
El 2009 se cumplen 10 años desde la primera vez que nos juntamos a conmemorar el día Internacional de la Mujer en la Plaza Ñuñoa, mucha agua ha pasado bajo el puente y queremos que siga fluyendo. Por lo que te invitamos a expresar nuestros sueños y logros. A manifestar nuestra derecho a ser parte de esta sociedad en cada uno de sus escenarios y aspectos, como seres humanas, trabajadoras, políticas, dirigentas sociales, etc.
Encontrarás stands sobre Reforma Previsional (pensión de la dueña de casa), violencia doméstica, derechos humanos, derechos reproductivos, derechos laborales, microempresas y actividades culturales como música, danza, magia, poesía y teatro.
Grupo Mujeres Plaza Ñuñoa
- Domingo 8 de Marzo, 10:30 Hrs. Estación Central hasta llegar a Paseo Bulnes. Marcha pública por fin de discriminación y violencia contra las mujeres "NOSOTRAS EXIGIMOS, UNIDAS DECIDIMOS"
Con una gran marcha pública donde confluirán trabajadoras, estudiantes, campesinas, indígenas, empleadas públicas, profesionales, artistas y movimiento feminista, se conmemorará el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, fecha emblemática que recuerda las históricas luchas sociales de las mujeres por conquistar sus derechos. Su lema será: Nosotras Exigimos, Unidas Decidimos.
Este acto de articulación de las distintas reivindicaciones de las mujeres, se realizará el domingo 8 de marzo, a partir de las 10.30 hrs., iniciándose la marcha en la Estación Central hasta llegar al Paseo Bulnes, donde se levantará un escenario. Allí se darán a conocer las principales y urgentes demandas de las mujeres frente al Estado chileno, al que acusan de no garantizar ni reconocer sus derechos humanos y ciudadanía. Su mensaje es que esta democracia está en deuda con las mujeres, y debe saldarla ¡ya!
Coordinadora Mujer 8 de Marzo. Contactos para mayores informaciones: Mujeres Unidas
- Martes 10 de Marzo, 19:30 hrs., Estadio Nacional: "HOMENAJE A LA MUJER PRISIONERA"
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, la Agrupación Metropolitana de Ex Presas y Presos Políticos y el Comité Estadio Nacional invitan a Ud. a la Exposición de pintura “HOMENAJE A LA MUJER PRISIONERA” .
Esta actividad que enmarca en el desarrollo del proyecto “Estadio Nacional, Memoria Nacional” museo sobre los derechos humanos que pone en valor diversos “sitios de la memoria” en este complejo deportivo.
Martes 10 de Marzo de 2009 a la 19:30 horas en el Camarín Norte de la Piscina del Estadio Nacional, acceso por entrada principal desde Av. Grecia.
02 marzo 2009
El Estado: tabla de salvación del capitalismo en la crisis

¿Paradójico, no? Comparto la siguiente interesante columna del economista chileno Manuel Riesco. Slds, Mg.
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LÉXICO
por Manuel Riesco, CENDA.
A nadie se le ocurriría utilizar expresiones tales como “subiendo hacia abajo”, “bajar para arriba” o “avanzar p’atrás,” a no ser que fuera en chunga o para corregir a los niños que empiezan a hablar. Mucho menos osaría escribirlas en informes oficiales que serían luego reproducidos en primera plana por la llamada “prensa seria.”
Sin embargo, los economistas ni se arrugan al hablar de “crecimiento negativo”, “aumento negativo”, “expansión negativa”, “inflación negativa”, “valorización negativa” y varias perlas por el estilo. Los empresarios ya no se endeudan, ahora se “apalancan” y a sus trabajadores no los despiden, sólo los “desvinculan.”
No hay que ser mal pensado para suponer que tales extremos eufemísticos no son sino ridículos esfuerzos por difundir la idea que la economía marcha siempre hacia arriba y que sus periódicas contracciones no constituyen sino anomalías muy pasajeras.
Es bien sabido, por otra parte, que la mayoría de los economistas que aparecen en los medios de comunicación son poco más que plumas arrendadas por sus empleadores y mecenas, que en la mayor parte de los casos son banqueros y otros peces gordos de las finanzas. Ricardo Ffrench-Davis, uno de los economistas chilenos más destacados y un verdadero orgullo para esta vapuleada profesión, ha venido reclamando por años la desmedida importancia que se ha venido dando a las opiniones de tales “expertos.” Por cierto, se ha expresado acerca de ellos en términos más comedidos, que quizás por lo mismo resultan aún más duros.
Del mismo modo, el espíritu crítico de los periodistas de economía de los principales medios no hace tampoco ningún favor a la dignidad de esa profesión. Ello ha llegado a extremos tales que ha sido tema de recientes novelas best-seller. La manera en que “inflan” y miman sin recato alguno a los empresarios, autoridades económicas y voceros que son del gusto de los primeros, constituye un verdadero bochorno. Se agrava porque al mismo tiempo silencian o descalifican de modo grosero a las voces críticas.
Todo esto no puede seguir y de hecho está terminando. Las palabras que no se podían pronunciar ahora forman parte del léxico diario de las páginas económicas y así continuará por décadas. Varias empiezan con “r,” como retroceso o recesión, otras peores con “d”, como desempleo, depresión, desvalorización o deflación, algunas con “c” como contracción o crisis y otra muy fea empieza con “q”.
Keynes es citado a diario y Marx a lo menos una vez por semana en la principal prensa financiera mundial. Al primero se lo nombra cada vez más incluso en Chile y de a poco se ha visto ir apareciendo en El Mercurio a premios Nobel antes ignorados, como Krugman y Stiglitz y a otros economistas críticos como Roubini.
Para resolver la gravísima situación que enfrenta el país y el mundo no se saca nada con hacer como que no pasa nada. Hay que mirarla cara a cara y prestar oídos a las ideas y personas que están preparadas para enfrentarla.
La crisis ha quebrado la ilusión que la economía capitalista siempre va para arriba o que se equilibra sola. Asimismo la utopía que las bolsas y el interés compuesto son capaces de enriquecer a los inversionistas y a los pensionados. O que el Estado es un problema para la economía. Ello simplemente no es así y nunca lo ha sido. Una nueva manera de pensar acerca de estas cosas, más realista, va a permanecer a lo menos por dos generaciones como ocurrió después de los años 1930.
El capitalismo se ha venido expandiendo y revolucionando todo alrededor del mundo entero desde hace dos siglos. Sin embargo, su avance ha sido a saltos a través de la destrucción brutal que él mismo ocasiona previamente. No despedaza solamente los viejos modos de producción, familias y estructuras sociales e ideas. Periódicamente arrasa también con aquello que él mismo ha creado. Derrumba las fronteras, barrios, industrias y minas que antes ha levantado y excavado para luego deprimir, destruir y reconvertir.
Como escribió Marx en la edición inglesa del Manifiesto Comunista y Marshall Bermann utilizó luego la frase como título en su hermosísimo libro que es una de las mejores guías para comprender la modernidad, a su paso: “Todo lo sólido se desvanece en el aire.”
En cuanto al Estado, ahora sabemos, es lo único que el capitalismo no destruye durante las crisis. Es su tabla de salvación.
24 febrero 2009
Que el fin de la exclusión no sea excluyente
Que el fin de la exclusión no sea excluyente
por Manuel Guerrero Antequera, Diario La Nación Domingo
Una vez contado el último voto de las pasadas elecciones municipales, buena parte de los ojos se posaron en los resultados del pacto por omisión que llevó adelante la izquierda llamada extraparlamentaria con la Concertación.
El pacto resultó victorioso, como lo evidencian los importantes triunfos de Claudina Núñez en Pedro Aguirre Cerda y Jorge Gajardo en La Florida, así como su ausencia fue la causa para que la derecha eligiera alcalde en Estación Central, mientras el candidato que la Concertación no quiso omitir llegó tercero.
Ahora, ya en carrera hacia las presidenciales, el fantasma de un pacto mayor ronda en Chile, prometiendo el fin de la exclusión de un sector que se la jugó con todo contra la dictadura, que forma parte de la reconquista democrática, pero que hasta hoy, por causa de enclaves autoritarios y falta de voluntad oficialista por décadas, se ha visto reducido al margen, no obstante su voto ha sido decisivo para que la derecha no alcance el Ejecutivo.
Pero no todo es color de rosa para un pacto de este tipo. Las diferencias entre la izquierda y la Concertación no son cosméticas. Al menos para movimientos emergentes como Nueva Izquierda, G80 y otros, donde la crítica a la coalición que gobierna es sustantiva.
Pues si bien cabe reconocer la ampliación de acceso a servicios básicos y la reducción de cierta pobreza, el compromiso contra las desigualdades ha sido limitado.
Es más: en ciertas áreas ha habido políticas que han promovido directamente la desigualdad, como el financiamiento compartido en educación; la liquidación de la pesca artesanal en beneficio de las grandes empresas; la mega inversión en transporte privado en contraste con lo exiguo en transporte público, y suma y sigue.
Explorar pactos que busquen terminar con la exclusión es positivo, tanto para la salud de la democracia como para la propia izquierda como sector.
No obstante no sirve cualquier pacto. Éste de suyo no puede ser excluyente, sino pierde sentido para una identidad de izquierda que promueve la ampliación de las libertades, la profundización democrática, la distribución del poder en todas sus expresiones. No resultaría útil un pacto izquierda-Concertación si no se abre espacio para un debate pendiente con el oficialismo, que aborde el país que queremos construir.
Tampoco si el pacto se circunscribe a actores específicos, pues el fin de la exclusión no puede reproducir aquello que promete superar.
Se requiere un pacto donde se restituya la política como esfera de acción ciudadana. Son miles las personas que se sienten parte de una izquierda que primero fue masacrada en dictadura y luego excluida en democracia, y que no obstante no ha dejado de luchar. Hay una deuda histórica con este sector, el fin de su exclusión en el sistema político formal es un acto de justicia.
Pero ello tiene que ocurrir de cara al sujeto que, mediante la exclusión de la izquierda, ha intentado ser una y otra vez dejado de lado.
Ese de las "grandes Alamedas", el pueblo trabajador, estudiante, profesional, mujer, mapuche, joven, el de mil rostros que sistemáticamente está siendo invisibilizado, y que solo gana portadas si se expresa en la forma de revoluciones pingüinas, paros de subcontratistas, protestas de trabajadores forestales, huelgas de funcionarios públicos y tomas universitarias.
El fin de la exclusión pasa también por ir a hablar con la gente, a invitarlos a ser, por fin, los protagonistas de la política. Por ello, una primaria en la izquierda resultaría enormemente positiva para elegir a su candidato presidencial. Esa es la democracia que tanto hace falta.
Un diputado, dos o cinco, pueden ser sin duda un logro, pero ello no puede ser un fin en sí mismo, por el precio que se ha pagado en dictadura y en democracia. Un pacto parlamentario sólo adquiere sentido para la izquierda si estamos decididos a cambiar nuestra sociedad excluyente de raíz.
Terminar con una Constitución que, ya nadie lo niega, está cada día más lejos de lo que somos como país; transformar una sociedad que vive en el espejismo de creer resolver sus grandes problemas desde lo privado, en áreas tan sensibles como salud, educación, vejez, cesantía.
Fin de la exclusión, claro, pero para que la democracia sea de verdad y no a medias.
por Manuel Guerrero Antequera, Diario La Nación Domingo
Una vez contado el último voto de las pasadas elecciones municipales, buena parte de los ojos se posaron en los resultados del pacto por omisión que llevó adelante la izquierda llamada extraparlamentaria con la Concertación.
El pacto resultó victorioso, como lo evidencian los importantes triunfos de Claudina Núñez en Pedro Aguirre Cerda y Jorge Gajardo en La Florida, así como su ausencia fue la causa para que la derecha eligiera alcalde en Estación Central, mientras el candidato que la Concertación no quiso omitir llegó tercero.
Ahora, ya en carrera hacia las presidenciales, el fantasma de un pacto mayor ronda en Chile, prometiendo el fin de la exclusión de un sector que se la jugó con todo contra la dictadura, que forma parte de la reconquista democrática, pero que hasta hoy, por causa de enclaves autoritarios y falta de voluntad oficialista por décadas, se ha visto reducido al margen, no obstante su voto ha sido decisivo para que la derecha no alcance el Ejecutivo.
Pero no todo es color de rosa para un pacto de este tipo. Las diferencias entre la izquierda y la Concertación no son cosméticas. Al menos para movimientos emergentes como Nueva Izquierda, G80 y otros, donde la crítica a la coalición que gobierna es sustantiva.
Pues si bien cabe reconocer la ampliación de acceso a servicios básicos y la reducción de cierta pobreza, el compromiso contra las desigualdades ha sido limitado.
Es más: en ciertas áreas ha habido políticas que han promovido directamente la desigualdad, como el financiamiento compartido en educación; la liquidación de la pesca artesanal en beneficio de las grandes empresas; la mega inversión en transporte privado en contraste con lo exiguo en transporte público, y suma y sigue.
Explorar pactos que busquen terminar con la exclusión es positivo, tanto para la salud de la democracia como para la propia izquierda como sector.
No obstante no sirve cualquier pacto. Éste de suyo no puede ser excluyente, sino pierde sentido para una identidad de izquierda que promueve la ampliación de las libertades, la profundización democrática, la distribución del poder en todas sus expresiones. No resultaría útil un pacto izquierda-Concertación si no se abre espacio para un debate pendiente con el oficialismo, que aborde el país que queremos construir.
Tampoco si el pacto se circunscribe a actores específicos, pues el fin de la exclusión no puede reproducir aquello que promete superar.
Se requiere un pacto donde se restituya la política como esfera de acción ciudadana. Son miles las personas que se sienten parte de una izquierda que primero fue masacrada en dictadura y luego excluida en democracia, y que no obstante no ha dejado de luchar. Hay una deuda histórica con este sector, el fin de su exclusión en el sistema político formal es un acto de justicia.
Pero ello tiene que ocurrir de cara al sujeto que, mediante la exclusión de la izquierda, ha intentado ser una y otra vez dejado de lado.
Ese de las "grandes Alamedas", el pueblo trabajador, estudiante, profesional, mujer, mapuche, joven, el de mil rostros que sistemáticamente está siendo invisibilizado, y que solo gana portadas si se expresa en la forma de revoluciones pingüinas, paros de subcontratistas, protestas de trabajadores forestales, huelgas de funcionarios públicos y tomas universitarias.
El fin de la exclusión pasa también por ir a hablar con la gente, a invitarlos a ser, por fin, los protagonistas de la política. Por ello, una primaria en la izquierda resultaría enormemente positiva para elegir a su candidato presidencial. Esa es la democracia que tanto hace falta.
Un diputado, dos o cinco, pueden ser sin duda un logro, pero ello no puede ser un fin en sí mismo, por el precio que se ha pagado en dictadura y en democracia. Un pacto parlamentario sólo adquiere sentido para la izquierda si estamos decididos a cambiar nuestra sociedad excluyente de raíz.
Terminar con una Constitución que, ya nadie lo niega, está cada día más lejos de lo que somos como país; transformar una sociedad que vive en el espejismo de creer resolver sus grandes problemas desde lo privado, en áreas tan sensibles como salud, educación, vejez, cesantía.
Fin de la exclusión, claro, pero para que la democracia sea de verdad y no a medias.
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