29 marzo 2012

Papá, en lo que creemos y hacemos, está lo que somos #29deMarzo

Hoy se conmemora un año más de tu asesinato. Quisiera escribir "de tu partida", pero la violencia política institucionalizada de un Estado totalitario no solo nos negó la posibilidad que pudiéramos disfrutar de tu vida, y que ésta fuera buena, sino que nos arrebató la posibilidad que tuvieras una "buena muerte". Dos zarpazos en uno: aniquilirte ahogando tu vida y de un modo que fuera el más cruel.

Se conmemora otro año. Ya van 27. Y aún nos lesiona como familia pero, es mi esperanza, también como sociedad. No solo no deja de dolernos, sino sobre todo de indignarnos. Vivimos el terror y lo vimos a la cara.

Pero, padre querido, lo atravesamos. Tus hijos hemos sido capaces de recorrer de punta a punta el desierto el miedo y de la ausencia, del odio y el ánimo de venganza. Cruzamos este descampado al que nos arrojaron y, si bien sin duda dañados, sobrevivimos con ganas de vivir amorosamente. En la lucha, con compromiso, constancia y consecuencia, pero desde la ternura y al asombro a la belleza y el don de la vida, a este regalo de crear, de despertar día a día, disfrutar de las potencialidades humanas, llevarlas más allá en sus posibilidades de generar lo nuevo.

Nos sometieron a la fuerza, sí. Qué podíamos hacer ante la violencia tecnificado de un Estado represor en manos de dictadores, asesinos. No te pudimos defender para que no te secuestraran. No pudimos poner resistencia, a pesar de tus forcejeos. El disparo, los vehículos, el helicóptero, la infraestructura, el Estado de Sitio, toda una maquinaria bien aceitada de la cultura de la muerte. Contra ella qué podíamos hacer. Te llevaron, torturan y mataron. Te arrojaron a la orilla de un camino.

La violencia deja sus marcas y nosotros somos estrías en el cuerpo de un Chile atormentado. Pero no nos vencieron. Sacamos fuerza desde la belleza de tu ejemplo de ser humano simple y seguimos. Denunciamos y logramos justicia. No de todos los que debieran pagar con cárcel, porque la impunidad es estructural a nuestra sociedad actual. Pero logramos todo lo que estuvo en nuestas manos. Teniendo solo la dignidad, la verdad y la fuerza moral de nuestro lado. Y cultivamos tu memoria. Van 27 años y no te olvidamos.

No es poco, viejo querido. Estás comunicándote con nuevas generaciones, con quienes sí lograrán realizar las transformaciones que como sociedad necesitamos y nos merecemos. Tu muerte ha dado luz y vida a iniciativas. A través de ellas lates, hablas, cantas, bailas, juegas, extiendes tu ámbito de acción e incidencia. Te memoria es activa, no la hemos dejado osificarse, volverse de mármol ni de bronce. Inspira, genera, motiva, conduce. Sigues estando. Y eso es una victoria.

Hoy, 29 de marzo, fui confirmado en el Consejo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, donde trabajo como académico, para junto a colegas echar a andar una Consejería de Ética Institucional que eduque en competencias democráticas al conjunto de la comunidad de directivos, docentes, estudiantes y funcionarios. Queremos gestionar nuestra convivencia, no en forma sancionatoria, sino facilitadora de procesos que pongan en acto los principios y compromisos que, decimos, nos identifican:
  • Actuar con justicia
  • Valorar y promover el pluralismo
  • Ser tolerantes
  • Dialogar
  • Ser responsables
  • Buscar la excelencia
  • Ser honestos
  • Promover la transparencia
  • Favorecer actitudes solidarias.
Estos son, papá querido, los principios y valores en que nos pusimos de acuerdo, en forma participativa triestamental, que hemos decidido deben servirnos como guía permanente de nuestra conducta individual, y para definir la esencia de nuestras obligaciones con los demás, y orientar la forma de relacionarnos al interior de la Facultad y para la toma de decisiones que involucran a otros ciudadanos e instituciones por fuera de ella. Queremos ser capaces no solo de decir que tenemos ciertos valores y principios, sino de evaluar nuestras conductas de acuerdo a ellos y gestionar nuestra convivencia mejorando día a día nuestro desarrollo moral como una comunidad de estudio, docencia, investigación y trabajo.

Hoy hicimos esto, padre. Un 29 de marzo a 27 años de tu asesinato. Mientras ellos quisieron sembrar terror, miedo, muerte, nosotros damos la pelea desde otra frontera: la de la humanidad diversa que busca caminos de justicia, bienestar y relaciones amables en su cotidianidad. Por que estamos formando y nos estamos formando. Porque nunca pararemos de hacerlo. Porque sí, logramos que las Tres Sillas estén ahí frente al aeropuerto; que exista un Colegio Prof. Manuel Guerrero Ceballos en Cerro Navia y un Jardín Infnatil Manuel Guerrero Ceballos en Quilicura; porque publicamos tu libro, por que tus cosas están en el Museo de la Memoria. Todos esos hitos los hemos realizado con esfuerzo, porque son necesarios y justos para la Memoria.

Pero más relevante es esto, padre: seguir como tú lo hiciste abriendo camino en la propia vida cotidiana. Ahí es donde se juega todo, los 365 días al año. En la pega como profe, en el barrio como Concejal, en la crianza como padre, en la relación de pareja como compañero, en el círculo de amigos. Dar la pelea creativa ahí donde está tu actividad diaria y donde vives, haciendo las transformaciones que empoderen la cultura de la vida con justicia social. Siempre es un tema de correlación de fuerzas: sumar más voluntades para generar las transformaciones. Pero hacerlas ya, no mañana. Hoy, todos los días.

En eso he estado y estoy, papá. En ese empeño y aprendizaje. De la mano de mis tres lunitas y mi compañera, seguimos en la pelea.

No nos ganaron. "En lo que creemos y hacemos, está lo que somos". Ni más ni menos. Seguimos para adelante. Cuesta, sí. Pero qué carajo. También lo disfrutamos.

Papito hermoso, te mando besitos, como niño eterno a tu lado. Te amo hasta lo indecible.
Te extraño.
Tu hijo, Manuel.

10 comentarios:

Rodrigo del Pozo Muñoz dijo...

Bien, así se construye, así se hace patria, así hacemos de este mundo un lugar digno para vivir.

Anónimo dijo...

no te conosco, pero te admiro, así como desde pequeña admiro la incrible historia de tu padre que me contaban (y que yo le contaré a mi hija) esta historia de patria que nos deja llenos de infinitos sentimientos pero sobre todo llenos y llenas de humanidad. gracias a ti por vivir como el hijo de Manuel Guerrero Ceballos, abriendo camino a la vida, abriendo siempre camino a la verdad con dignidad y amor.
B.J.G.G.

Anónimo dijo...

felicitaciones por ser consecuente, por seguir con la lucha, pero no con la lucha armada como se estila, sino con la verdadera lucha, esa de ideales y respeto, la q verdaderamente logra cambiar el mundo.
respetos a tu familia y sobretodo a ti

Camila dijo...

Siempre me conmueve y me emociona leerte. Le hacen bien a nuestro Chile golpeado y desmemoriado liderazgos como el tuyo. Desde la memoria, la esperanza, la belleza y la alegría de ser y hacer comunidad.

marioly dijo...

me quedo con..."La violencia deja sus marcas y nosotros somos estrías en el cuerpo de un Chile atormentado. Pero no nos vencieron. Sacamos fuerza desde la belleza de tu ejemplo de ser humano simple y seguimos".. que suerte encontrar este link hoy... admiro lo hermoso y honesto de tu texto... lamento que el sufrimiento haya sido tu compañero.. pero no fue en vano.

gracias

Anónimo dijo...

Manueñ, siendo un anónimo observante de tus letras, quiero humildemente expresar mis felicitaciones por tu nombramiento. Nunca conocí a tu familia, ni tu padre, pero en la consecuencia de sus actos, tengo la convicción de que, en lo más profundo de tu intimidad sabes que, si El aún estubiese a tu lado, no podría ocultar el orgullo de ser tu padre.
Me he emocionado hasta las lágrimas, un abrazo.
Christian

Edgardo Yañez Ramírez dijo...

Manuel, te conocí muy niñito, años del Pedagógico, tu madre Presidenta del Centro de alumno de Básica, tu padre ya luchando por los demás... me siento orgulloso de lo que eres, de lo que escribistes, porque eres realmente el mejor hijo que los Padres quisieran tener..... Un gran abrazo y a pesar que a Manuel padre no le gustaba mucho, una oración como lo he echo desde hace 27 años....

Dante Muratori dijo...

mANUEL,conocí la historia de tu padre y no sabes cuánta impotencia y dolor sentí al conocer su bcruel asesinato, pero ara poco lo que podíamos hacer contra esa maquinaris de muerte, la de esos tiempos.Hoy con un orgullo que no debiera ser mío,(pero lo siento) me entero de tu nombramiento y de tu labor. !Que gran herencia nos dejó tu padre!, Nos dejó a tí.

Anónimo dijo...

Querido Manuel: Tus palabras me conmueven y tus acciones me dan esperanzas de un lindo futuro para nuestro Chile. Viví intensamente esos días horribles del secuestro y asesinato de tu padre y los otros profesionales allí en mi "Santiado guerido", como le llamo (lugar que me vió nacer y comenzar a crecer). Hoy me encuentro muy lejos, en Saskatoon,
Canadá y en este día prendo tres velitas a la memoria de ellos. Te agradezco por sembrar con amor y ser un lindo ejemplo. Abrazos, amor, luz y paz. Bessie Aida Pino

Cecilia dijo...

Que emoción Manuel; leer este homenaje en el tiempo que haces a tu padre, pero a la vez que esperanzador constatar, que a pesar de tanto dolor provocado, no existe odio, ni venganza, sino un puro y real deseo de justicia.
He leído homenajes anteriores a tu padre y no dejo de emocionarme, felicitaciones, tu padre vive en tí... eres su mejor legado