29 marzo 2011

29 de marzo 1985: Te beso papá


Lo que ahora escribo lo hago con mucho dolor.

En este preciso momento, que en Santiago son pasadas las 08:00 de la mañana, llegaba el 29 de marzo de 1985 al colegio, como todos los días, y vi a mi a papá recibiendo a los niños, pues era profesor. Conversaba con José Manuel Parada, sociólogo de la Vicaría de Solidaridad, antiguo camarada de la época de la Jota, y apoderado del colegio. Llegué y nos saludamos de beso. Me llevó un momento a un lado y me contó que el día anterior habían secuestrado a un grupo de profesores de su asociación gremial, la AGECH, de la cual era dirigente, y que los aprehensores habían preguntado por él.

Me quedé atónito mirándolo. Tenía catorce años pero eso ya era edad suficiente como para tener la lógica mínima de que si te buscan, y estábamos en pleno estado de sitio, escóndete, ándate del país, qué haces aquí a las puertas de este colegio, a plena luz del día, te van tomar!!!! Se lo planteé, y él, muy pausado y mirándome con una ternura infinita a los ojos, me tomó de las manos y me dijo que no, que éste era su trabajo, éste era su país, que él ya se había ido una vez y que no lo volvería a hacer, que su lugar era junto al pueblo y su lucha para terminar con la dictadura. Buscando argumentos nuevos, que pudieran hacerlo cambiar de opinión, le pregunté si el Partido le había autorizado para irse del país, que en tal caso les hiciera caso. Paciente, se sonrió, y me dijo que pasara lo que pasara jamás culpara al Partido. Que tranquilo, ya veremos cómo salimos de ésta.

Lo último que me preguntó es acerca de la Gigi, que es mi abuela materna, una mujer muy sencilla que perdió cuando muy pequeñita a sus padres en el terremoto de Chillán en la primera mitad del siglo XX, y que llegó como empleada a Santiago. Ella siempre había acogido a mi padre, a pesar que no tenía formación política alguna, y estuvo con nosotros en todas las búsquedas en 1976 por los campos de concentración cuando secuestraron por primera vez a mi padre. Incluso estuvo detenida con nosotros en el Fuerte Silva Palma, en la segunda desaparición de papá ese mismo año. Ahora, en aquel viernes 29 de marzo de 1985, mi papá me contó que la Gigi, días después del Golpe, cuando papá andaba absolutamente clandestino, sucio y hambriento, escondido tratando de reorganizar a la Jota, lo recibió en su casa, corriendo un riesgo altísimo. Le había preparado un baño y comida. Pocas veces se sintió tan acogido por casi una desconocida, por alguien que se entregaba a él por puro amor, por ser el padre de su nieto y esposo de su hija. Mi padre me contó que la tenía siempre presente, y que lamentaba no haber tenido la oportunidad de agradecérselo.

Le di un beso y me fui a clases.

Mi sala daba las espaldas a la calle. A las 8:50, a minutos de lo que ahora escribo, oímos un helicóptero descender casi al techo del colegio. Nos miramos todos extrañados. Luego un freno de un auto, griterío de voces masculinas que denotaban forcejeo, un balazo y silencio.

Tomé el brazo del compañero de banco y le dije: "mi papá". Él me miró sorprendido, pero preocupado a la vez. Fui muy categórico. Inmediatamente entró Carmen Leiva a la sala, que era miembro del Centro de Alumnos, con los ojos en lágrima y tirándose los dedos de las manos. Le pidió permiso al profesor que impartía la clase para hablar con el estudiante Manuel Guerrero Antequera. Yo me paré en medio de sala de inmediato y le dije: "Se llevaron a mi papá". Asintió con la cabeza y se puso llorar e intentó darme detalles de lo sucedido.

Salí de la sala y me fui directo al baño. Me miré rápido al espejo y me tomé unos remedios que tenía para la taquicardia de la que padecía hacía un año. Me hablé a mi mismo preguntándome qué haría papá en una situación como ésta. Salí corriendo a inspectoría, pedí el teléfono y llamé a Sergio Campos, amigo de mi padre, que era locutor de Radio Cooperativa, muy escuchado en Chile. Me puso al aire y denuncié que sujetos desconocidos, probablemente de la CNI, habían secuestrado a mi padre junto a José Manuel Parada, y que temía por sus vidas. Llamé a que la ciudadanía se movilizara de inmediato para exigir a las autoridades su búsqueda y liberación.

Salí de inspectoría y fui a la calle a ver qué es lo que había sucedido exactamente. Había una confusión enorme en el colegio. Cuando se los llevaron había un curso completo que en ese momento estaba en clases de educación física y se econtraba trotando alrededor de la manzana en la calle El Vergel con Av. Los Leones. Muchos de ellos vieron el plagio. Ahí me enteré que el tránsito había sido interrumpido, minutos antes del rapto, por Carabineros de tránsito, motorizados y a pie, y que se reanudó apenas se habían llevado a mi padre con José Manuel. Que el helicóptero también era de Carabineros de Chile. Que al tío Leo lo habían baleado y que un profe se lo había llevado de urgencia a una clínica. Que Marcela, una compañera de segundo medio del colegio, intentó quitarles a los secuestradores a mi padre, que alcanzó a tomarle la mano, pero los otros era más fuertes. Que el Pelluco, uno de los dueños del colegio fue encañonado y amenazado, por lo que él pálido, probablemente para proteger a los niños o por temor a lo que ocurría, cerró la reja del colegio, dejando a mi padre y Jose Manuel peleando solos con los secuestradores en la calle, y que ahí llegó corriendo el Leo, que casi recupera a mi padre que no paraba de gritar, son de la CNI!, ayuda!, nos quieren secuestrar!

Me paré en la calle y me bajó la sensación que todo esto ya lo había vivido. Me preocupé absurdamente por mi seguridad, así es que compañeros me cambiaron parte de la ropa, me puse lentes oscuros, un jockey de gorra, y le pedí a Cristóbal, un compañero y amigo de la Jota del colegio, que me sacara de ahí, que yo tenía un papel que cumplir, que no me podía pasar nada.

Cuando nos fuimos a casa de Cristóbal había llegado la Policía de Investigaciones de Chile junto a Carabineros para preguntar qué había pasado... Me irritó el cinismo de nuestras instituciones de Orden y Seguridad y traté de pensar a qué lugar se llevaban a papá en ese momento.

En casa de Cristóbal conversamos qué podíamos hacer. Era todo confuso, me faltaban elementos, papá de seguro sabía lo que estaba ocurriendo, en qué debía fijarme y acordarme para entender con qué y quiénes estábamos tratando... Yo mismo no tenía clara cuál era la función de papá en el Partido, conocía su labor de dirigente público, pero debía haber algo más, pues sino porqué había tanto recurso del Estado comprometido para tomarlo en forma abierta, a la vista de niños y profesores en un colegio.

Desde que papá había llegado de regreso a Chile de su exilio, el 22 de noviembre de 1982, de forma inmediata lo retuvieron en el aeropuerto. Al entregar sus documentos en el mesón de Policía Internacional, el funcionario al leer la tarjeta de embarque, dijo en voz alta "es él", y acto seguido se lo llevaron a una sala esperando una llamada del "jefe". Mi padre muy preocupado consultó qué es lo que sucedía y en virtud de qué lo tenían retenido. No hubo respuesta. Después que le revisaron toda la documentación y lo que traía, lo dejaron ir. Un automóvil lo siguió hasta la casa familiar de Maipú, cosa que él de inmediato -¡en su primer día de regreso al país, después de años de distancia!- denunció llamando a las radios. Así de valiente era mi viejo, y así de presente lo tenían los organismos represivos de la dictadura.

En diciembre de 1982 retornamos nosotros, junto a mamá y mi hermana América a Santiago, desde Barcelona. Nos reencontramos con papá quien ya estaba participando en la organización de la primera marcha del hambre que se realizó, convocada por el movimiento sindical. El año 83 fue mágico, pues las protestas nacionales eran masivas, se respiraba mucha esperanza, con actos multitudinarios. Papá se abocó a organizar a los profesores cesantes y a la creación del Movimiento Democrático Popular, MDP, que agrupaba a las fuerzas políticas de izquierda que luchaban por el retorno de la democracia, pero con contenido social. Lo acompañé a muchas manifestaciones y concentraciones. Su energía de trabajo era infinita, y siempre tenía la "película muy clara", me comentaba la gente con quien interactuaba. Su apuesta eran las políticas de alianzas, la unidad de la oposición, el derrotar a la dictadura, pero en el marco de una transformación simultánea de la economía, de modo que ésta favorieciera a las grandes mayorías, fundamentalmente al mundo trabajador y poblacional que en aquellos años sufrían una situación de cesantía y hambruna real.

Llegó el año 1984, y papá trabajaba junto al Pato Madera, muralista destacado de la época de las Brigadas Ramona Parra, en el Taller Amistad que tenían en la calle San Pablo. Todo muy sencillo, pero lleno de jóvenes y viejos que hacían lienzos, pintaban cuadros, experimentaban formatos distintos de cassettes y revistas, todo con mensajes llamando a la organización y lucha contra la dictadura.

Asumió Sergio Onofre Jarpa de Ministro del Interior y de inmediato la CNI fue a casa a buscar a papá para detenerlo. Como él no vivía con nosotros no lo pudieron ubicar, pero dejaron una copia de la orden detención y expulsión del país de papá, junto a Mario Insunza Becker, firmada por el Ministro del Interior, con la leyenda "por orden del Presidente de la República", es decir, Augusto Pinochet. Aún conservo ese documento, que da testimonio del lugar desde donde venían las órdenes para vigilar, detener y matar.

Papá tuvo que volver a la clandestinidad. Allanaron la casa de la familia Guerrero en Maipú; secuestraron al hermano menor de papá, mi tío Francisco; detuvieron a una hermana de papá, mi tía Esperanza; detuvieron y torturaron al profesor Tolosa de la AGECH preguntando por papá, en fin, la represión era muy fuerte e intensa para dar con su paradero. Mi padre comenzó un exasperante peregrinar de casa en casa.

En aquellos días yo había cumplido los 14 años. Vivía el inicio de mi adolescencia. Rebelde me pelié con mamá y la amenacé con irme a vivir con papá. Ubiqué a mi padre y la comuniqué mi decisión. Él estaba radiante de felicidad, siempre había soñado con volver a compartir conmigo los momentos en que me dormía y despertaba. Quedamos de acuerdo, yo tomé mis textos escolares, un poco de ropa, mi guitarra, y me fui a Maipú a encontrarme con él a tomar once e iniciar nuestra vida juntos. Llegué puntual, pero dieron las siete, las ocho y las once de la noche y papá no llegaba. Ya cuando me estaba durmiendo apareció, con los ojos llorosos. Me dió un gran abrazo y me dijo, con el dolor de su alma, que lamentablemente no podía irme con él, que habían sacado una nueva orden de detención de parte del Ministerio del Interior y ahora tendría que salir de Santiago. No lo podía creer. Me había costado mucho tomar la decisión. Ahora tendría que volver con mi orgullo en el suelo a casa, a mi pieza de niño, cuando estaba a punto de cumplir uno de mis sueños. Pero sus ojos no mentían, estaba verdaderamente preocupado.

De ahí no lo volví a ver durante meses. Llegó el año nuevo con el que comenzaría 1985. Con mi hermana América fuimos a la casa de mis abuelos en Maipú y celebramos contentos, pero con la ausencia de mi padre que en algún lugar, en alguna casa estaría comiendo con una familia ajena. De pronto, noté que mi abuelo se puso muy nervioso y me hablaba como enojado. Había algo raro en el ambiente. Súbitamente entró al patio de la casa el auto de mi tío Francisco, pero en reversa. Estacionó frente a la puerta de la casa, lo que no era usual. Se bajó mi tío y abrió expectante la maletera. Corriendo fuimos con mi hermana y primos a ver qué sucedía. En su interior habían frazadas, que de a poco tomaron vida y comenzaron a moverse, y de pronto, de entre ellas, se asomó el rostro de papá con su risa gigante y luminosa, mirándonos victorioso. Había burlado el seguimiento y, arriesgando su vida, se sumó a la familia para compartir unos momentos junto a nosotros.

Pasé toda la tarde pegado a él, como un pequeño animalito incondicional. Comimos, lavamos los platos juntos, guitarreamos un rato -ambos somos desabridos pero gozamos cantando-, y luego llegó el momento de la despedida. Yo me abracé de mi hermana mientras observábamos como se volvía a introducir a la maletera y se perdía bajo las frazadas. ¿Lo volveríamos a ver?

A principios del año 85 el Ministerio del Interior informó a la familia que a papá le habían levantado la orden de detención y expulsión del país. Apenas lo supo, él aprovechó de inmediato la ocasión para volver a encontrarse con los profesores y juntos pasamos los efectos del terremoto de inicios de marzo de aquel año. Papá criticaba el que los propios profesores cesantes tuvieran que juntar limosnas para repartírsela a los colegas que habían quedado sin hogar producto del sismo. "Le estamos quitando a los que no tienen, y le estamos dando miseria a los que se merecen mucho más. Tenemos que exigirle a las autoridades estatales que asuman ayudar a todos los damnificados. Esto no es una cuestión de caridad, es un problema político desde el cual debemos organizarnos para protestar y buscar unidad de propósitos con amplios sectores", decía.

En eso estaba cuando el secuestro del 29 de marzo de 1985. Sin embargo esto no podía constituir motivo suficiente para que una institución del Estado secuestrara a tanta gente consultando por papá y luego se lo llevaran de las puertas de un colegio. Ese era mi intución en aquel minuto a pocas horas de ocurrido el secuestro en mi colegio. En casa de Cristóbal, trataba y trataba de dar en mis recuerdos con alguna pista para saber por dónde había que buscarlo para hallarlo vivo y salvarlo de una muerte segura, pero no supe desenrredar la madeja. Me faltó edad, experiencia, y claro, papá realizaba una actividad con mucho sigilo que solo con el tiempo pude ir reconfigurando. Ahí estaba la verdadera clave de su secuestro y posterior degollamiento. Su caso fue utilizado para atormentar a toda la sociedad, de ello no cabe ninguna duda. Pero no era solo eso, había un odio particular hacia él, desde el mismo año 1976 cuando sobrevivió la detención y desaparición, torturas y prisión política...

A fines de 1984, la peridiodista Mónica González de la revista Cauce, de oposición al régimen, había sido contactada por Andrés Valenzuela, alias "El Papudo", ex agente del Comando Conjunto -organismo que coordinaba distintas ramas de las Fuerzas Armadas con el propósito de reprimir-, quien se encontraba sometido a profundos remordimientos por sus acciones pasadas y valientemente dio el paso a contar su verdad, a riesgo de que se supiera y fuera ultimado por sus propios ex colegas. Mónica González se juntó con él y no podía dar crédito a todo lo que este hombre le relataba: detalles de las detenciones, torturas, ejecuciones y lugares donde habrían dejado los restos de muchos detenidos desaparecidos durante el año 1976, el mismo año en que el Comando Conjunto había tenido detenido desaparecido a mi padre. La periodista dándose cuenta de que se trataba de información extremadamente delicada, antes de su publicación decidió validar la misma, para lo cual contactó a José Manuel Parada, que a la sazón era el encargado de Documentación y Archivos de la Vicaría de la Solidaridad. En Chile habían muy pocas personas que como él manejaban casi toda la información acerca de los aparatos represivos, pues le llegaban a diario los testimonios de los luchadores sociales y sus familiares que habían sido apresados.

José Manuel, al conocer el carácter de la información y antes de entrar en su detalle, le sugirió a la periodista que había una persona, la única persona en realidad, que contaba con toda su confianza y que podía triangular la información con su propia experiencia de detención en manos del Comando Conjunto y lo que indicaba Valenzuela: mi padre. Con la venia de Mónica González, los tres se pusieron a analizar las largas horas de grabación del testimonio y mi padre con José Manuel no podían creer a lo que estaban accediendo: la estructura completa del Comando Conjunto, sus acciones, las fechas de detención de los militantes comunistas detenidos desaparecidos, los sitios en que fueron ultimados, los nombres y alias de los agentes de las distintas ramas de las fuerzas armadas y de civiles que participaban en el Comando. Mi padre, absolutamente impresionado, iba confirmando una a una las informaciones. Estaban frente a una información valiosísima que permitía aclarar muchos casos de violaciones a los derechos humanos y dar con el paradero de los detenidos desaparecidos. Pero al mismo tiempo se dieron cuenta que sus vidas, como la del ex agente, corrían un enorme peligro, pues los agentes seguían activos y harían todo para que tal información no se hiciese pública. Por ello decidieron que la información se publicaría cuando Andrés Valenzuela estuviera a salvo fuera del país y cuando ellos mismos hubieran alcanzado a tomar las medidas de seguridad que evitaran su inminente captura. La decisión era presentar toda la información en un medio de circulación masiva en el extranjero, tipo Washington Post, y una vez fuera conocida, entregarla con detalles a los Tribunales de Justicia chilenos para que investigara los hechos.

Leyendo y releyendo el testimonio del agente Papudo, mi padre se pudo enterar de los detalles de su propia detención en 1976 cuando tenía 27 años de edad, pues Andrés Valenzuela había participado en tal episodio. Ahora comparto con ustedes parte de la información que probablemente llevó mi padre a la muerte, por el terror y cobardía de los agentes a enfrentar la verdad y su responsabilidad en los hechos, que aún siguen impunes:

"El operativo fue en el sector de Departamental. Recuerdo que la 'Pochi", la agente de la FACH Viviana Ugarte Sandoval, estaba en el lugar con un equipo de radio para avisar su salida. Cuando salió, fue tomado por el "Chico" y "Alex", agentes de la Marina, y a consecuencia de un pequeño forcejeo, a "Chico" se le disparó el arma, hiriendo a Guerrero en un costado. Fue conducido de inmediato a "La Firma" estando herido. Allá, el "Lolo", el "Fifo" Palma, "Jano" y "Wally", lo interrogaron y torturaron poniéndole electricidad directamente en la herida.

A consecuencias de los golpes y electricidad, Guerrero perdió el conocimiento por unos instantes por lo que se llamó al doctor Alejandro Forero "hijo", hoy cardiólogo en el Hospital de la FACH. El doctor señaló que la herida era grave y que el detenido debía ser trasladado al hospital.

Alrededor de una hora después que se fue el doctor Forero de "La Firma", se recibió el llamado telefónico de un general, no estoy seguro que fuera de la FACH, y ordenó el traslado de Guerrero al Hospital de Carabineros. Nos causó sorpresa que el general ya estuviera enterado que teníamos a Guerrero. En el hospital estuvo siempre esposado, lo que recuerdo bien ya que varias noches me tocó hacerle guardia."

Con esta información, ahora quedaba claro porqué el Comando Conjunto había resuelto "entregar" a mi padre a la DINA durante su detención y desaparición en 1976: Mi madre en aquellos meses hizo todo lo humanamente posible para dar con el paradero de mi padre, concurriendo personalmente -embarazada de mi hermana América- a las oficinas del presidente de la Corte Supre ma. Él para calmarla hizo un ejercicio retórico: "Señora, en Chile no hay detenidos desaparecidos. Voy a llamar delante de usted al General Contreras, para que se de cuenta que no hay nadie del nombre de su marido detenido en algún recinto de las Fuerzas Armadas y de Orden". Y lo hizo. Y sin saberlo o quererlo, esta llamada al despacho del coronel Manuel Contreras, que dirigía la DINA, le salvó en ese momento la vida a mi padre, pues cuando Contreras se enteró que uno de los principales dirigentes de las Juventudes Comunistas, a quien sus hombres buscaban intensamente, se encontraba en poder del Comando Conjunto, o el "Grupo de los 20" como se hacía llamar, enfureció, porque no estaba informado. Movió todos sus contactos y exigió que el director de la Dirección de Inteligencia de la Fuerza Aérea, general Enrique Ruiz Bunguer, y el director de la Dirección de Inteligencia de Carabineros, general Rubén Romero Gormaz, le entregaran a mi padre.

La presión del coronel Manuel Contreras se hizo insoportable y la Dirección de Inteligencia de Carabineros (DICAR) debió asumir su detención. El 18 de junio de 1976, estando mi padre ilegalmente detenido y baleado -sin que nadie de nosotros supiera su paradero- en el Hospital de Carabineros, el ge neral Romero debió entregarlo a la DINA a pesar de que la bala seguía enterrada en su axila. Un oficio firmado por el general Rubén Romero Gormaz, y dirigido al director de la DINA, acompañó a mi padre en su ingreso al campo de concentración de Cuatro Alamos, que estaba bajo control de la DINA: "Remito antecedente del dirigente de las Juventudes Comunistas Manuel Guerrero Ceballos, quien fue detenido por personal de Inteligencia y que se encuentra a disposición de la DINA, en el Hospital de Carabineros."

Siete días permaneció incomunicado mi padre en Cuatro Alamos. La bala la tenía aún clavada en el costado. En esos siete días se decidió su destino, pues el viernes 25 de junio de 1976, el día de su cumpleaños y a la misma hora en que la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de amparo en favor de él, mi padre fue obligado a levantarse de su camastro en la celda de incomunicación en que fue arrojado. No sabía adonde lo llevarían. Esa misma mañana fue trasladado al campamento del lado, el del tránsito a la libertad, Tres Alamos. Los organismos represivos, por esta lucha entre ellos, habían decidido que viviera, pero no contaban con que mi padre denunciaría por todo el mundo lo que le habían hecho y que había reconocido a uno de los agentes, el traidor Miguel Estay Reino, el "Fanta".

La información que entregó Valenzuela en su testimonio a Mónica González era una bomba, y en rigor, sigue siendo una bomba. Pues en ella se establece, entre otros aspectos, que Viviana Ugarte Sandoval, alias "La Pochi", había participado como agente del Comando Conjunto en la detención ilegal de mi padre. Presumiblemente ella es la mujer que relata en un escrito que dejó papá con el nombre "La sesión macabra continua", donde describe las torturas que le aplicaron, y que en medio de ellas había una mujer que lo acariciaba mientras le aplicaban electricidad.

Sí. Viviana Lucinda Ugarte Sandoval es la esposa del general de la FACH Patricio Campos, quien es la persona nombrada por las Fuerzas Armadas que participó en la Mesa de Diálogo que tenía por objeto recabar información acerca del paradero de los detenidos desaparecidos en Chile... Curiosamente, precisamente la información que correspondía a las víctimas del Comando Conjunto fua alterada, de acuerdo a las declaraciones de Otto Trujillo, "Colmillo Blanco", otro agente del Comando Conjunto que contó su versión de la verdad al diario La Nación.

Por desgracia, y por razones que aún me cuesta comprender, la entrevista a Andrés Valenzuela fue publicada sin autorización de mi padre y José Manuel en el extranjero, antes que ellos pudieran ponerse a salvo. Los agentes del Comando Conjunto, ahora agrupados en un departamento de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros (DICOMCAR), con domicilio en calle Dieciocho, en el mismo local de la "Firma" en que tuvieron torturado a mi padre en 1976, apenas se enteraron del testimonio de Valenzuela se pusieron en alerta y decidieron cortar literalmente el problema por la raíz: eliminar a José Manuel y mi padre, para impedir que la verdad circulara por el mundo. Por ello allanaron y secuestraron la imprenta de la Asociación Gremial de Educadores de Chile (AGECH) el 28 de marzo de 1985. Buscaron frenéticos ese lugar pensando que ahí se encontraban los stenciles de publicación del testimonio de Valenzuela sobre el Comando Conjunto. La imprenta estaba a nombre del artista gráfico Santiago Nattino. Esa misma noche lo secuestraron y lo llevaron a calle Diecicho, al local de la DICOMCAR, ex La Firma del Comando Conjunto. Lo esposaron a un parrón y comenzaron su tortura. Una vez que secuestraron, al día siguiente, el 29 de marzo, como hoy, a mi padre y José Manuel, los torturaron a los tres, quemándoles cigarrillos en el cuerpo, sacándoles las uñas, aplicándoles electricidad y quebrándoles los huesos de la frente a culatazos.

Al día siguiente, el 30 de marzo de 1985, dirigidos por el Fanta, con un cuchillo atacameño que le había regalado Moren Brito, los degollaron bajo Estado de Sitio camino a Quilicura y dejaron que sus cuerpos se desangraran. Hoy tres sillas vacías recuerdan a don Santiago y a los Manueles en el lugar en que les dieron muerte.

No quisieron que se supiera la verdad, como ha sido la tónica del silencio de las Fuerzas Armadas y de Orden para no dar con el paradero de los detenidos desaparecidos. Fundamentalmente por cobardía a no enfrentar sus propios actos, sus propias decisiones. Siguen estando en deuda con nosotros, con los hijos, con la sociedad chilena. La mayoría de aquellos agentes y de quienes les dirigían no han sido juzgados, y los médicos que torturaron, los civiles que actuaron, los oficiales que participaron en tan horrendos crímenes, siguen en sus lugares de trabajo como si nada pasara.

Pero sí pasa y no deja de pasar. Tal como mi padre y José Manuel arriesgaron y dieron sus vidas por la verdad y la justicia, nuevas generaciones surgen y dan con creatividad las luchas del presente, vinculados con aquella memoria del crimen, pero también de los compromisos, las militancias por una vida digna.

Por eso hoy los recordaremos en nuestra velatón cultural. Cada uno/a tomará de la mano a don Santiago y a los Manueles, y con ellos a cada uno/a de los/as luchadores/as sociales de nuestro país, de su mundo trabajador, artístico, profesional, intelectual. Somos muchos/as. Honraremos sus vidas y no dejaremos de denunciar y exigir justicia a sus asesinos y al Terrorismo de Estado. Hacemos el esfuerzo diario de seguir enamorados de la vida, como una conquista que no nos pueden ni queremos que nos quiten. Por eso decimos, ¡Con Memoria y Alegría, Adelante por la Vida!

Hoy pondré mi vela por ese último beso que le di a papá, y a quien he dedicado mi modesta vida, junto a mi compañera e hijas. Ahí estaremos, en la calle, codo a codo. Y entre la gente, quiero verte bailar...

Todos los días, toda la vida.

Manuel Guerrero Antequera
Santiago, 29 de marzo 2011
08:35 hrs.

123 comentarios:

Cecy V dijo...

CUANDO LA OPINIÓN PÚBLICA SE ENTERÓ DE ESTOS HECHOS, MI MADRE, PROFESORA NORMALISTA DE ARICA, PERTENECIENTE A LA AGECH, ME TOMÓ DE LA MANO, A MI QUE TENÍA 5 AÑOS Y FUIMOS CAMINADO HASTA EL CORREO, PARA MANDAR UN TELEGRAMA DE CONDOLENCIAS...RECUERDO Q EN EL CAMINO MI MADRE LLORABA..Y YO LE PREGUNTABA POR QUE...ELLA SÓLO DIJO Q UNOS AMIGOS, PROFESORES IGUAL Q ELLA HABÍAN MUERTO...EN EL CORREO, SE ENCONTRÓ CON OTRAS COLEGAS Y TODAS SE ABRAZABAN CN LAGRIMAS EN LOS OJOS Y MUCHA PENA, HABLABAN BAJITO Y COMENTABAN LO Q ESCUCHARON... AHORA Q TENGO 31 AÑOS, REVIVO ESOS TRISTES MOMENTOS, MUCHO MAS TRISTES PARA TI Y TU FAMILIA...PERO SIGUEN ALENTANDO A QUIENES QUEREMOS Y LUCHAMOS POR UN MUNDO MEJOR.. UN GRAN ABRAZO, DE OTRA PROFESORA,

mardesantiago.blogspot.com dijo...

Muchas gracias por tu relato, no lo voy a olvidar, mis hijos tambien lo van a leer, una parte de nuestra historia, un abrazo

AlCapone dijo...

Manuel. Tu entereza impacta. La calidad de tus letras que acompaña a la potencia e incuestionabilidad de tus afirmaciones espero sinceramente que remuevan alguna vez esa coraza con que se escudan los que alguna vez dejaron de ser humanos.
Un saludo grande, de un mirandiano y amigo de tu familia por más que esté lejos.

Anónimo dijo...

Que triste....ni mi familia ni yo perdimos seres queridos durante la dictadura, pero yo quiero que mis hijos aprendan la historia de Chile sin olvidar, ni amnesiar ningún capítulo.

Anónimo dijo...

El Dolor es tuyo y de tus cercanos, y es una falta de respeto para sus memorias que delincuentes se tomen las calles... y ninguno de estos sabe que paso, tambien se mancho con el aprovechamiento politico de unos pocos que no sienten tu dolor, solo quieren sacar provecho, estoy en la vereda opuesta, victima colateral de un atentado del FPMR... y hasta tengo otra mira para los muertos en enfrentamientos (a hierro mata, a hierro muere) pero el sucuestro y asesinato de gente por su forma de pensar y sus objetivos e ideales, es algo que no se puede permitir. Saludos y que hoy tengas un dia de paz y recogimiento recordando a tu padre...

Anónimo dijo...

Manuel,
Todos quedamos profundamente impactados con la brutalidad y la crueldad con que su padre fue muerto.En esa epoca yo hacia danza en el Espiral cuando quedaba sobre el cafe del cerro y eramos compañeras con su hija (su hermana, no me acuerdo el nombre) tambien nos impactamos c la muerte del niño Anfruns, caso aun sin resolver. Para no olvidar arme un grupo fbuk para que se haga justicia, lo invito a sumar. Pero la vida es siempre mas valiosa, poderosa y permanente que la muerte (un amigo chaman dice que la vida es una ilusion y que lo unico real es el amor) Le quiero trascribir una bella letra de la mexicana Lila Downs, dice: Niña cuando yo muera no llores sobre mi tumba, cantame una cancion, cantame una sandunga. No me llores no, no me llores no, porque si penas yo muero , en cambio si tu me cantas yo siempre vivo y nunca muero ( esta estrofa se repite) Humedos mis ojos al recordar esta bella cancion solo me resta decirle que no esta solo en su recuerdo, porque a muchos nos conmovio este crimen. Cuando vea denuevo a su papa, digale que nunca nadie lo olvido (mi teclado esta malo y no tiene acentos, sorry)

Maria Eliana Olivares dijo...

Querido Manuel:

Hoy mi corazón está contigo y tu familia.
Fueron días fatídicos, que cambiaron nuestras vidas para siempre. Pero que tuvieron un final vicorioso porque todo èsto obligó a la dictadura a retirarse y darle paso a la democracia.
Tuvo un costo muy alto para todos nosotros, pero eran días de lucha y de entrega a ella.
Yo fui una de los secuestrados de AGECH, ´para mi significó secuestro, tortura, exilio, el estar lejos de la patria, el estar lejos de la familia en una tierra extraña y fría.
Hoy estamos contigo y tu hermanita, tu padre será siempre recordado como un hombre integro, luchador y humano.
te mando un abrazo, hoy desde Chile.
Maria Eliana Olivares

Andrea dijo...

Tu dolor también es mío.
Pasan y pasan los años y no logro superar la pena, la tristeza, el dolor de ser una hija que, aún cuando su padre sobrevivió a la tortura, es testigo de las secuelas de la dictadura.

Isabel Suárez dijo...

No nos conocemos, pero no es necesario, a través de tus letras conocimos tu corazón y tu historia, contadas con una honestidad y amor insuperables...que muchos Manueles como él poblen este mundo de amor y verdad...
Recuerdo siendo muy niña y sin entender mucho haber sentido el miedo y los deseos de justicia a través de la cara de mi madre y las manos de mi padre....que gracias a Dios aún están en esta tierra...
Un abrazo grande

Lorena Lazo Muñoz dijo...

Te felicito por tu entereza , tu fuerza ; sé que apretas el corazón y el estómago para haber podido sobrevivir a este gran dolor junto a tu familia y a la que ahora formaste.
Somos muchos los que creemos que no hay que olvidar lo vivido y educar a nuestros hijos en la verdad, con valor, fuerza y con inteligencia, que fue lo que a los militares y demases les faltó.
Toda mi admiración para ti, Que Dios te bendiga .
Lorena Lazo M.

BELMAR dijo...
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BELMAR dijo...
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BELMAR dijo...



La noticia llega cuando a mis 12 años
vivía en mi bucólica y conservadora ciudad natal,
luego vino un estremecimiento por mi propia familia.

Un abrazo en este día, Manuel.

C. Cornejo K. dijo...

Siento realmente vergüenza de no haber tenido ni la más mínima idea de todo lo que ocurría en mi país, el daño ya está hecho y lamentablemente hubo muchos de nosotros que no supimos lo que estaba pasando realmente, pues nos mantuvieron en una burbuja inexistente y que no nos permitió ver la realidad hasta que todos los crímenes ya se habían cometido, el tiempo había pasado, los criminales morían de viejos... pero no luchando por el sueño de una sociedad más justa y más digna, que es lo que todos queremos, murieron escondiendo y tapando, cobardes.
Tiene usted el dolor-satisfacción de haber tenido un padre inolvidable e imprescindible para la sociedad que somos hoy y que seremos gracias a él. Un abrazo y un beso enorme para usted, su familia y sus recuerdos...

Kary dijo...

Manuel, he quedado sin palabras, lagrimas brotan de mis ojos.
Pienso en mi hija Florencia de hermosos 16 años, en Javiera de 13 y en Vicente de 10 , pienso en ti de soñadores y maduros 14 años...........
Te pienso y te admiro, solo un abrazo , cuando estes hoy dia recordando a tu padre abraza muy fuerte a tu esposa y a tus hijas , tu Papá te estara viendo y sonreira, se sentitra orgulloso de que su siembra ha dado hermosos frutos.
Toda mi admiracion y respeto para ti y a tu padre.
karin

Valentina dijo...

Gracias, infinitas y mil gracias por no permitir que olvidemos las atrocidades de un grupo de monstruos que robaron los sueños de millones de personas… Gracias infinitas y mil gracias por hacer que quienes no vivieron eso lo sepan, gracias infinitas y mil gracias por motivarnos a seguir bailando….Gracias Infinitas y mil gracias todos los días, toda la vida.

Fran dijo...

no olvidemos difundir! es la única manera de liberarnos.

Lua Domi dijo...

Aquí va otro gracias. Gracias por tu honestidad, por tu relato desgarrador, por la verdad descrita en cada párrafo, en cada palabra. Gracias por dejarnos ver tu alma, tu vida, por dejarnos conocer a tu padre, por tener la oportunidad de contarle a mi hija la verdadera historia de Chile, por tener la oportunidad de no olvidar.

Débora Gutiérrez

Anónimo dijo...

Manuel soy colombiano y a mi padre lo desaparecieron en mi pais, sali al exilio y hoy vivo aca en Chile, quiero decirte que tus letras me emocionaron y lagrimas brotaron de mis ojos pues en lo que escribes de tu padre crei ver al mio y lo recorde y se me encogio el corazon de dolor, te doy la gracias por que tus letras nos enseñan que no se puede y no se debe olvidar a los que lucharon por un mundo mejor
un abrazo
Julio

Anónimo dijo...

Relatos desgarradores como el tuyo son necesarios, para que este país recuerde lo que olvidó con tanta facilidad, para que no vuelva a ocurrir que le devuelvan el poder a los mismos que en el pasado lo usaron para matar y destruir, valiente eres tu y tu familia, está de más decirlo, solo gracias.

berenice dijo...

hoy he llorado al recordar esto tan terrible que paso en mi pais ...estoy contigo en este dia... me es dificil decir que estoy con alegria sigo con pena releo tu escrito para impregnarme de tu optimismo y ganas de seguir adelante ...a mi me cuesta ...esto me duele mucho por tantas y tantos que padecieron en esos años

Cristobal Romero - Lobulo temporal dijo...

Es que me di la molestia de leerlo, completo...y con mucha calma...hoy con 21 años sin ni siquiera tener nociones de las horribles penas que sufrieron tus familiares y compañeros me conmueve en el alma tus palabras...

Hoy solo me queda un sentimiento de admiración por esas personas...y por fin comprendí el sentido de las tres sillas en Américo vespucio camino a mi trabajo.

Personalmente me encargare de comentarle a todo el mundo el significado de ese hermoso recuerdo

Rodrigo Olivares H dijo...

Manuel yo no estoy en ninguna vereda por lo tanto opino como un padre de una hermosa hija de 5 años, y aunque lamento tu dolor hoy que eres padre, justificas luchar por un ideal y dejar a tus hijos solos por el resto de su vida? yo se que lo recuerdas con mucho orgullo y respeto pero creo que hubiese sido mejor haberlo disfrutado unos años más. se que en parte su actitud contibuyó a que la gente despues siguiera insistiendo por democracia, pero no es mejor es este caso ser un poco mas egoista y seguir junto a los tuyos. saludos

Pablo García dijo...

Manuel en esa época yo estudiaba muy cerca del Colegio Latinoamericano, y recuerdo muy bien ese día, esa época maldita...tu relato me ha hecho revivir todo eso, y no paro de admirar tu valentía de poder mirar atrás con madurez y hablar así de tu padre. No te quepa duda, "no será olvidado", sólo quisiera darte un fuerte abrazo y decirte que estoy contigo, tratando de mitigar un poco ese dolor que no desaparece....
Te repito, esto no será olvidado, y se lo contaré a mi hija y a los que vengan....su ejemplo de consecuencia y valentía me inspira...
un fuerte abrazo!

Anónimo dijo...

No deja de estremecerme este relato de lo sucedido y que bueno que medios limpios del cerco comunicacional permitan a jóvenes como yo entender lo que sucedió ese día ya que hoy todo se tapa con noticias que no son noticias he historias que no trascienden.
Un fuerte abrazo y viva la vida que en la historia tu padre quedara como ejemplo de valentía.!

Ricardo Perez dijo...

Hola un gran saludo para uds desde Suecia donde vivo ya hace cerca 26 años. Recuerdo con mucho dolor ese tragico momento en que tu padre fue asecinado por los esbirros de la dictadura. Yo fui uno de los que lucho y salio del pais y nunca mas volvio. Un dolor tremendo al recordar a muchos de nuestros compañeros caidos...igual tantos recuerdos de gente linda, luchadora, sencilla y solidaria. Un gran abrazo desde la distancia y quiero qu sepan que mis hijos que son dos pequeños mitad suecos mitad chilenos sabran quien fue tu padre y muchos mas que hoy som martires y que estan en el corazon y la mente de nosotros.

Hasta la victoria siempre.
Ricardo Pérez

Juan Carlos dijo...

En ese tiempo aún estábamos aturdidos por el terremoto del 3 de marzo, yo vivía en San Antonio epicentro de dicho desastre pero recuerdo claramente los acontecimientos que en tan emocionastes palabras nos treas a la memoria. Ingresaba 4º año de enseñanza media y hace un par de años antes había logrado salir de la busbuja en la que nos mantenían la mayoría de los medios de comunicación, era un estudiante más, opositor al regimen que cruelmente nos gobernaba. Creo haber escuchado tu intervención en radio Cooperativa, pero mas grabado tengo en mimemoria la pena, los lamentos y el llanto de los familiares cuando se confirmó que los cuerpos encontrados degollados eran de Parada, Guerrero y Natino, apellidos que quedaron grabados en mi mente y en la de muchos que comensabamos recién a entender lo que pasaba en este pais. Mi más sentido saludo y respecto para ti y para todos aquellos que fueron víctimas directa de los peores momentos que ha vivido este pais.

Jaime Toro Erbetta dijo...

Manuel:
Con todo respeto y admiración leí en una emoción muda esta columna.
Tengo 28 años, soy médico, y espero en cada uno de mis actos poder honrar a tu padre y a todos quienes con su vida pagaron el alto precio de la verdad y la justicia.
Hay hombres que piensan como Rodrigo Olivares y viven una vida humana, otros como tu padre pisaron la tierra para inspirar con su ejemplo
Mis hijos en el futuro sabrán de su sacrificio.

Anónimo dijo...

Manuel:

Me conmueve tu relato. Lo he leído junto a mi hijo. Lo que te puedo ofrecer es el recuerdo. No olvidaremos a tu padre ni a tantos que se entregaron su vida al pueblo y esta le fue robada por la dictadura.
UN abrazo y desde un lugar lejano de chile, mi emoción y recuerdo

juancarlosperalta dijo...

muchas gracias por tu relato,

Claudio dijo...

De mi señora y suegro, he escuchado estos relatos del pais oscuro y gris en que viviamos y como los asesinos siguen impunes por las calles. Fuerza y esperanza, Seamos como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie.

Carmen Gloria Martino dijo...

Quede en silencio, se me encogio el alma, gracias por compartir tu vida y emociones, no debe ser nada de facil. Lo comparti en mi muro, esperando que seamos mas los que lo lean, es un testimonio de vida desgarrador, forma parte de la historia de este pais, que aun hoy, muchos quieren negar y esconder.
Abrazos.

Roberto Arancibia dijo...

Abrazo, abrazo inmenso.

Daniela dijo...

Gracias Manuel. Hoy, tu padre vive en mi memoria y en la de todos los que estamos leyendo este testimonio. No puedo evitar conmoverme y derramar lagrimas de dolor, rabia e impotencia por todo lo que nuestros familiares vivieron y aun no hay justicia. Te envío un abrazo eterno, a tí, a tu familia y a la memoria de los compañeros que murieron en la lucha..

Jacky A. dijo...

Imposible no emocionarse, y derramar lagrimas, lamentablemente por cosas del destino conozco de cerca a la familia de uno de los q dicen q fue responsable q paga en carcel aun, tmbn en mi familia hay una persona q conocio muy bien a tu padre y a J.M.Parada, por el Colegio, a la cual vi llorar amargamente cuando esto paso, yo tenia 18 años y ya andaba en las calles protestando y arriesgando en reuniones clandestinas, de lo cual me siento orgullosa, como tan orgullosa me siento de ti, un Hombre d mi Patria q ha sabido crecer en el amor, y desde el sufrimiento, gracias por compartir detalles de una parte de tu historia , la mas cruel, pero llena de fortalezas q los años te brindaron, yo tmbn lo comparti en mi muro de Fb y Tw...q circule, para q nunca mas...., OLVIDEMOS...nunca , por favor gente d mi pais...., bendiciones Manuel

tejiendoarmaduras@gmail.com dijo...

...tengo guardada entre mis recuerdos de adolescente, una hoja arrancada de una revista de 1986, que conmemoraba un año de la muerte de Manuel Guerrero y se hace mención de su obra póstuma DESDE El TúNEL. La leo y siento el mismo dolor y temor, que sentí en ese entonces al conocer la noticia. Además, sigo esperando que la verdad se imponga

Anónimo dijo...

Estudiaba en 4ª medio en Iquique, cuando supimos que los habían encontrado fue en la hora de recreo, se generó un silencio total......... muchos de nuestros profesores habían estado en Pisagua......después del silencio se realizó en forma espontánea un acto..... Ese día no hubo clases y en el siguiente tampoco.....
Desde el norte un abrazo

Mariana Hales dijo...

Abrazos grandes a ti y tu familia.
Mariana

Anónimo dijo...

Te agradezco la lucidez y honestidad de tus palabras al compartirlas públicamente, pues el relato me conmovió de manera profunda. Espero pueda despertar la humanidad y la empatía de tantos otros seres humanos para hacer de este mundo un lugar mejor. Agradezco tu continua lucha y búsqueda de verdad y justicia para las víctimas de los horrores de la dictadura.

Te envío un gran abrazo, y todo mi apoyo.

Juan

Mon dijo...

Querido Manuel,
Muchas gracias y espero que algún día tú y tu familia logren la justicia que se merecen.
Cariños,
Montse

Anónimo dijo...

No sabes lo que me han conmovido tus palabras y el cariño con que recuerdas a tu padre.
Trajiste a mi memoría lo que yo hice aquel día con mis 10 años, es el primer recuerdo conciente de los días dolorosos que se vivian en Chile y como empecé a conocer terminos como degollados, detenidos desaparecidos, torturados.
Al igual que tú, sigo haciendo el esfuerzo diario de seguir enamorados de la vida.

CCastillo dijo...

El olvido es una epidemia en este Chile.
Luchemos contra el olvido.
Gracias, Manuel por tu relato.

Anónimo dijo...

Manuel:

Hoy esta de cumpleaños mi hijo Francisco..cumple un añito...el sabra de tu historia la de tu padre y de todos los que dieron la vida para que Francisco tenga el derecho de vivir en paz...de la memoria y de la lucha me encargare inculcarselo. Un abrazo

Estefita dijo...

Un relato que me emocionó hasta las lágrimas... siento un profundo orgullo por todas las personas que lucharon por la libertad de este país.
Gracias por compartir tu historia con nosotros.

Manuel Puccio dijo...

Estimado Manuel
Gracias por compartir tu relato, seguramente es un texto que no solo conmueve, sino que mantiene viva la memoria de tu padre, José Parada y Santiago Nattino.
A pesar de haber llegado después al Latino, siento que la presencia de ellos se mantenía cada vez que alegres entonábamos el himno del colegio.
Que la memoria y la alegría nos mueva para seguir el camino que nos condujeron tantos como los que hoy se recuerdan.

CARLOS CORTÉS SEGOVIA dijo...

He leido en facebook lo que escribió Gabriel Ascencio, he visto un video que subió mi amigo Roberto Aravena de la CUT Regional de Valparaíso y me he emocionado, soy profesor y en ese tiempo pertenecía como Manuel a la AGECH. He leído lo que tu escribes y la rabia me vuelve a aflorar como entonces.Aquí en Villa Alemana, el día en que los encontraron, algunos cristianos que formabamos parte de la comisión de derechos humanos prendimos velas en el frontis de una parroquia y cantamos y oramos pidiendo al Señor de los pobres y oprimidos que nos ayudará a entender esta atrocidad y que acogiera a estos hermanos que fueron capaces de vivir el evangelio que dice que no hay amor mas grande que dar la vida por los amigos. No te conozco personalmente pero admiro como has proyectado en tu vida una vocación de amor y servicio en la que, seguramente, Manuel está Presente.

Carlos Cortés Segovia.
Profesor.

Anónimo dijo...

CADA VEZ ...SIENTO MI CORAZON QUE SE APRIETA ..

Vicky dijo...

Gracias Manuel por tu relato, lleno de valentía, lleno de emoción y lleno de verdad, de esa verdad cruel que tuvimos que vivir por tantos años y que todavía nos remece cuando vemos o sabemos que estos criminales caminan libremente.
Fui leyendo y recordando ese día, dejé a mis 2 hijos en el antejardín del colegio, los besé y los vi entrar, allí mismo saludé a tu papá y a José Manuel y comencé el regreso a la casa, cuando iba a unas 4 cuadras, sentí el helicóptero, inmediatamente fue presagio de algo malo, truculento, era la asociación que hacíamos en ese entonces con los helicópteros, las sirenas, los vehículos militares y los uniformados en general... Y no estaba equivocada, recibí el llamado y todo comenzó a girar en torno a ubicarlos. Recogí a mis hijos y estaban convulsionados... disculpa que haya traído mis recuerdos a este escrito... GRACIAS OTRA VEZ Y ESTAMOS CONTIGO Y TU FAMILIA.

pirkito dijo...

No se puede evitar el sentir el pecho apretado, con esa emoción y rabia que sólo hechos como éste pueden provocar.

Una vela por aquel beso.

Fuerza y que tu voz no calle.

Max.

nego for real dijo...

Estimado Manuel,

Mi estómago se estremece al leer tu historia, tan nítida, tan clara y tan verdadera. Ni la televisión ni ningún medio de comunicación puede contar una historia y plasmar tantos sentmientos como una persona que ha vivido los hechos. Me siento un afortunado por haber estado en el vientre protector de mi madre en esos años, pero el 85 es un año especial para mi. El leer tus palabras no sólo me llena de emoción, sino que también brota en mi un sentimiento de querer luchar y trabajar para que esto no vuelva a suceder jamás. Mi misión como parte de las nuevas generaciones es mirar el futuro y construir en él junto a todos los que tienen una mano alzada para opinar. Gracias por estas palabras. El ver la realidad nos hace fuertes y reflexivos. Nos hace madurar y actuar con amor, especialmente por nuestra patria.

Néstor Cortés
Profesor

Anónimo dijo...

Manuel:
impresionante y potente tu relato, que hace rememorar esta parte oscura de nuestra historia reciente y que mucha gente desea borrar con el codo...la fuerza de tu relato, refleja la fuerza que tu padre dejó en ti...hoy, habemos gente que trabajamos en los DDHH, con las víctimas de esta Dictadura tan atroz, que jamás permitiremos que se olviden las personas que contribuyeron para que la dictadura quedara atrás.
Te agradezco enormemente tu relato, ya que reafirma mi quehacer, y me da energías día a día para ponerle mas empeño a lo que hago...
un gran abrazo, y la mayor de las fuerzas para el día de hoy

Daniel Cantillana dijo...

Manuel:
Gracias por llevar adelante este apostolado de la memoria. Que el dolor se transforme en fuerzas para seguir luchando por un Chile donde nunca más se cometan estas atrocidades. Un gran abrazo en este día y siempre.

Anónimo dijo...

Manuel,
si bien no nos conocemos tan de cerca tuve la grandiosa oportunidad de tenerte como profesor.
Hoy, al leerte, se me aprieta el corazón... quedo completamente sin palabras. Te admiro muchísimo, sólo puedo darte las gracias por abrirme los ojos a una realidad que no conocía tan de cerca.
Nunca olvidaré todo lo que me enseñas con tus palabras, ni tampoco dejaré que otros lo hagan.
Un gran abrazo para ti.

Loreto

Javiera dijo...

Muchas gracias, de verdad muchísimas gracias. Esto es algo que yo personalmente no viví, pero siempre me he preocupado de informarme mucho al respecto y sacar mi propia conclusión. Tu padre es un héroe, ahora es un ángel que te cuida desde el cielo y debe estar orgullocísimo de ti y más aún que puedes contar su historia, su VERDADERA historia.

Me llego realmente al corazón esta historia, se me apretó el pecho y lloré...de pena, de rabia, de impotencia.. uuf..me imagino como debes de estar tu.

Un abrazo grande y apretado.
Sigue luchando para que se sepa la verdad y no lo que quieren que nosotros creamos.
Mucha fuerza y recuerda que ni tu papá, José Parada y Santiago Nattino, JAMAS serán olvidados.

Anónimo dijo...

Gracias... por hacerme sentir en un relato lo que en mi vida me habían logrado hacer sentir.

No nací para vivir todo ese sufrimiento..sin embargo mi abuelito fue torturado, y aún así no entiendo bien el peso...

Las opiniones las he escuchado/leído siempre, pero nunca había leído algo del tema con tanta verdad...

Que lo que te quede de vida sea para perdonar y seguir sintiendo amor, para los que vienen..
yo encenderé mi velita.
Gracias otra vez.

Anónimo dijo...

Por coincidencias, justo acabo de encontrar la Cantata de los Derechos Humanos (Grupo Ortiga, Chile, 1979 ) y mientras leía tu escrito lo escuchaba.
En la gabación escuchamos la voz de Roberto Parada.

Muchas coincidecias.

Gracias.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Manuel,
Hasta hace pocos años era bien ignorante de esta época del país, tanto que ni siquiera me había dado cuenta que mi propio papá fue detenido 2 veces entre el 75 y 78. Leí tu relato de un episodio que descubrí hace poco y tuve que contener las lágrimas para entrar a una reunión.
Como hija de profesores te mando un abrazo y mi promesa de no olvidar tu historia. La de tu padre.

Andrea dijo...

Manuel, solo te doy las gracias por dar a conocer tu historia. Nadie tiene derecho a quitar la vida de otros por pensar diferente.
Impresionante tu fortaleza!!
Un abrazo
Andrea Rencoret

Mauricio Riveros dijo...

Querido Manuel,

Como cada año, leo tus palabras y siento una pena inmensa por el dolor que significa para ti y toda tu familia la forma salvaje como estas bestias te quitaron a tu querido padre; asi como a todos los chilenos nos quitaron hombres y mujeres todos ejemplos de consecuencia, lucha, ética y valentía; valores que por más que quisieron borrar callándolos, son imperecederos en el recuerdo de sus luchas de ayer que son las mismas de hoy, por lo que siguen vigentes, ahora y siempre.

Como cada año, y como todos los días, son estos mismos sueños que siguieron todos esos hombres y mujeres, como tu padre, los que debemos continuar quienes no nos queremos rendir a un mundo injusto e individualista que tenemos hoy.

Como me hubiera gustado poder conocer a tu padre querido amigo, más allá que siento que cada día lo conozco más a través de ti. Siento pena y dolor al no poder compartir toda la experiencia y lucidez con él porque unos asesinos cobardes se lo llevaron de tu lado y del lado de todos nosotros, lucidez y valentía que transmites en las historias que hacen a tu padre inmortal y que pones en práctica en la lucha y vida que tu haz forjado.

Hoy como ayer, y como siempre, estoy a tu lado recordando a Manuel, Santiago y muchos, muchos más que son ejemplo de lucha y consecuencia que iluminan el camino que, como dices, sus hijos y muchos más continuamos recorriendo, el mismo que ellos recorrían y que con su presencia en nuestros corazones y mentes nos dan la fuerza para no parar nunca.

Querido amigo, un abrazo muy sentido y con toda la fuerza para que sigas y sigamos todos adelante con memoria y alegría. Por muy difícil que muchas veces se ponga el camino, este siempre lo debemos recorrer todos juntos. Algún día seguro lograremos transformar nuestra patria en un país mejor, donde primero que todo exista justicia, en todos los sentido amplios de la palabra. Aún falta mucho para ello, pero la esperanza nunca se acabará mientras sigan existiendo muchos “Manueles” en cada rincón de nuestra patria.

Mauricio.

Daniela dijo...

Gracias por tu testimonio. No hay más palabras. Tantos como ellos que cayeron, nuestro deber es recordar y no permitir que esto vuelva a pasar.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Gracias por compartir tu testimonio, tengo un nudo en la garganta, sólo eso. Muchas gracias.


pd.: Vivan los profesores de Chile

Alejandra dijo...

Hago patudamente link de tu post porque ni hoy ni nunca debe volver a ocurrir algo tan atróz. Manuel...Recibe un abrazo fraterno.

El Oscar dijo...

Algun dia sera realidad la hermandad y tu padre llevara la bandera mas digna de todas.Un abrazo y hasta la victoria siempre

EL LIBRO DEL CAPITAN dijo...

José Manuel, como Santiago, como Manuel. Personas sencillas que concebían una sociedad distinta a la que vivimos, una sociedad solidaria. Hombres y mujeres que amaban a su prójimo, que no aceptaban la explotación y el abuso. Cada uno con sus características personales. Estarían hoy luchando por los derechos de los trabajadores, por la democratización del país, por la recuperación de nuestra soberanía económica. Luchando contra la exclusión, por los derechos humanos.
Hombres buenos, imprescindibles, honestos, leales.
Asesinados por un satrapa cruel e inhumano que humillo al hombre,a Chile
Los profesionales, que traspasaron la frontera donde nunca mas podran ser perseguidos, viven en la LUZ y en el RECUERDO.
Estimado Manuel, te envio mi saludo de respeto y de aprecio, eres el hijo de un HOMBRE.

EL LIBRO DEL CAPITAN

Patricio dijo...

Recuerdo ese día, el helicoptero, la confusión, estudiaba en el San Ignacio, en pocuro, recuerdo con emoción. Mis papás son profesores, y sintieron en el alma ese día. Sólo un abrazo, y gracias por recordarnos lo que no debemos olvidar. "¡Con Memoria y Alegría, Adelante por la Vida!"

fivaru dijo...

En esa epoca estudiavo en valdivia, recuerdo con mucha claridad la noticia la rabia y el miedo que provoco en nosotros todos estudiantes fue muy grande, ahora cada vez que vuelvo a chile y converso con los jovenes que tienen la edad mia de ese periodo me doy cuenta que son pocos los que conocen y dan el real peso de lo que paso y sobre todo lo terrible que fue y que es haber vivido una dictadura , vivir siempre con el miedo, miedo cuando suenan la puerta en la noche, miedo de un control de policia por un simple control de carnet de manejar, miedo de cosas que para tantos son absurdas y para otros son traumas dificil de superar aunque hayan pasado tantos años lamentablemente yo y algunos mas nos quedamos pegados alla en la oscuridad.
manuel tu padre es un ejemplo, tu lo haces aun mas grande, eres el fruto de un combatiente.

Anónimo dijo...

Han pasado tantos años y aun siguen con la misma cantinela. Acaso no tienen nada mas importante?? Resulta que ahora esos profes eran unos Dioses. Entienda eran comunistas y no debian estar aca, eran ellos o nopsotros, por eso rindo un homenaje a mi General Pinochet quien nos libero de esa lacra, lastima que quedaron muchos.

Anónimo dijo...

Claro que eran dioses, por la grandeza de sus actos! eran reales y justos, honestos y a la vez humanos.

v.

Anónimo dijo...

Sentada en la tarde de hoy frente a mi computador sin querer encontré tu blog. Por que Chile me duele tanto? Es una pregunta que desde los 11 años ronda mis cabeza y aun hoy a mis 32 años no logro responder, pero si recuerdo cuando en un municipio cerca de la capital de Colombia llamado Soacha, desde el radio de pilas del horno de mí abuela materna entre las cantinas de leche y las almojábanas que elaboraban, escuche en la radio la propaganda de CHILE SI y la noticia de que Chile había elegido presidente democráticamente después de muchos años de dictadura y entender que era libre! Libre al fin! y con tan solo 11 años fui feliz, sentí fresco en mi corazón, pensé en mi mente es libre! libre al fin! y mis ojos se llenaron de lagrimas, pero lagrimas de felicidad. Por que si soy colombiana? Nací y crecí en Colombia? No lo se, solo se que me duele Chile como si hubiera nacido en esa hermosa tierra, no la conozco pero cuando me hablan de ella es como si me hablaran de mi pueblo o de Bogotá, como si ya hubiera ido o vivido allí. Disculpa mi redacción pero no soy escritora, pero siento una necesidad enorme de escribir esto, de contárselo al mundo para algún día lograr entenderlo.
Por eso siempre me pregunto por que me duele tanto Chile? Por que escribiendo esto y después de leer tu blog, mi corazón se encoje con una infinita tristeza, pero me alegra saber que el pueblo chileno no olvida a su gente y que vivirán por siempre en el recuerdo y homenajes que como a tu padre mantengan su imagen y trabajo vivo.
Por que hoy 29 de marzo y con este interrogante de mi vida me encuentro sin querer tu comentario? Por me duele Chile?

Anónimo dijo...

El unico HEROE con mayusculas es don AUGUSTO PINOCHET UGARTE

Eduardo dijo...

MANUEL:De tal palo,mejor astilla-
Un abrazo solidario.-

Anónimo dijo...

GRACIAS A DIOS PINOCHET ESTA MUERTO... PAGO CON SUS ENFERMEDAD QUE DURO VARIOS AÑOS Y QUE LO HIZO SUFRIR MUCHO... LA JUSTICIA TARDA EN LLEGAR PERO EL DE ARRIBA SE ENCARGA DE QUE TODOS PAGUEN POR LOS ERRORES COMETIDOS

Anónimo dijo...

Lloré anoche al recordar este nuevo aniversario que marcó para siempre las vidas de tantos/as... cuánto horror. Lloré hoy en mi hora de almuerzo al leer tu relato, lo compartí con mis hijos ahora, quienes que se emocionaron con tu recuerdo. No olvidaremos: para que nunca más en Chile, la memoria viva!

Lorenzo dijo...

Querido Manuel
Manuel papa, un tipazo, sonriente, trabajador,solidario,humilde, grandioso,pelo ensortijado, en fin un gran tipazo con el tuve el honor de militar en la Jota, estando él en los secuandarios y yo en los industriales. Marcoleta, antes Avenida Matta, nuestros lugares de encuentros y planificaciones ,pero la calle y las aulas los lugares de amor por todos. Luego chile se obscureció mataron al presidente y a muchos/as patriotas para disciplinar y someter a un pueblo. Cuantos juicios, cuantos tribunales haran falta para atenuar las heridas y castigar tanta muerte, mientras los ideologos siguen matando ahora en Libia y afganistan, ayer en donde lo deciden y cuanto sabandija vendepatria que por unos dolares marcados entregaron a su pais y ahora son asesores, ministros , diputados, dueños de diarios, etc pretenden aparecer como señores respetables, pero en sus conciencias pesa el honor y la memoria popular de manuel y tantos otros patriotas.
gracias por tus letras Manuel hijo
Te abrazo
Lorenzo

Laura dijo...

Fue impactante leer ese testimonio, como a muchas personas, me hizo llorar, recordando el momento en que supe la horrible noticia.
Lo he copiado para colocarlo en dos blogs.
Un abrazo

Marcelo dijo...

LA historia de nuestro país no puede olvidar.
Mi madre lloro la partida de tu padre, era profesora normalista de Viña, y nos transmitio el dolor de la injusticia.
Un gran abrazo

leyci dijo...

gracias por tu relato
a pesar de no vivir esa época, te acompaño en tu sentir.
Difundir para crear consciencia

Alonso dijo...

Yo recuerdo haberte esuchcado contar como fue ese dia un dia cuando estudiaba en el latino, recuerdo haber visto a pelluco y al tio leo bien afectados con el tema, asi como otros profes que tambien estuvieron ahi y me hicieron clases. Me pude imaginar perfectamente ese mismo momento que describes, ya que estuve 5 años en ese colegio y conozco la geografia de memoria, lastima que esa geografia ya no exista y no se pueda rememorar desde ese mismo lugar.

Anónimo dijo...

En ese tiempo era amiga de tu hermana... no fue sino muchos años después que supe quienes eran Uds.... un gran abrazo y cariños a America, la recuerdo con mucho cariño

Anónimo dijo...

Gracias Manuel, en este Chile sin memoria me emociona conocer y re-conocer. Un abrazo.
Cristián

Ex alumna dijo...

Profe, para que NUNCA MÁS ocurran estos episodios tan tristes, injustos y dolorosos, es importante que difundamos estos testimonios, porque una violación a los derechos humanos es una agresión al cuerpo social. Esforcemonos por educar una cultura de los DDHH para lograr organizar y orientar la acción colectiva hacia un proyecto de sociedad donde NUNCA MÁS se atente contra las personas por pensar diferente.
Un abrazo en este día, muchas gracias por compartir esto con nosotros a pesar del dolor y la tristeza.

tatiana dijo...

Tenía 16 años y cada mañana despertabamos con el diario de cooperativa,recuerdo claramente la noticia en la voz de Sergio Campos,tambien recuerdo el miedo en la cara de mi madre,porque sabía que pendex y todo teníamos un compromiso con la vida,que nos llevaría inevitablemente a la calle,a mis hermanos y a mi, a exigir justicia y libertad...Duele recordar,sobretodo a uds victimas directas de la represión,pero mas duele el olvido.Nuestro compromiso hoy es ser testigos y difusores de la historia que nos toco tristemente compartir .Un abrazo

Anónimo dijo...

Estimado, no nos conocemos pero hoy por fin supe cual fue el motivo, ocultar la verdad. De verdad admiro tu entereza de contar esta terrible historia de nuestro país y como hijo que amaste a tu padre. De verdad pienso que a veces la gente verdadera deja esos mensajes que enorgullecen a su familia, como es tu caso, me imagino que tu padre cuando se fue los que más sufrió era saber que no te volvería a ver.

Anónimo dijo...

QUERIDO MANUEL ERES UN SER HUMANO MAGNO Y MARAVILLOSO , GRACIAS POR COMPARTIR ESTE POST EN HONOR A TU AMADO PADRE , COMO TU SABRAS YO TENGO MI TRISTE HISTORIA Y AUN NADA DE JUSTICIA .
GRACIAS NUEVAMENTE .

LA GATA ACIVISTA!!

Alvaro dijo...

Volver a estos recuerdos emociona, traen a la mente los momentos de lucha, la valentía y el sacrificio de muchos como los Manueles y Natino.
Yo luche contra la dictadura pero fui un privilegiado, ya que no vivi en carne propia este sufrimiento, pero creeme que te acompaño, tanto yo como mi Familia en este momento de recuerdo, tengo 4 hijos que conocen parte de esta historia, hoy me siento obligado e invitado a terminar de contarsela, un gran abrazo y fuerza, no estas solo

Anónimo dijo...

Soy profesora con 30 años de servicio,comprendo el gran dolor sufrido por todas las familias que han perdido un ser querido de forma tan terrible e injusta, pero tambien creo que debemos enseñar a nuestros jovenes el valor del perdon y de la reconciliacion de nuestro pais ya que de esta forma solo se acrecienta el odio y el resentimiento.Como educadores tenemos la obligacion de luchar por un pais mejor.

Psicóloga Clínica dijo...

Gracias Manuel por hacer memoria y por tu generosidad y coraje al compartir algo tan íntimo. Tus palabras son honestas y palpan el amor que tienes hacia tu padre y hacia la vida.
GRACIAS

Paula

Rimes dijo...

¿Es posible decir algo después de tan tremendo relato?,se me vino a la cabeza un vago recuerdo, de unos compañeros de curso y también vecinos, que debían cambiarse constantemente de casa, y yo no entendía el porqué, su padre trabajaba en una revista, Análisis creo; Cárdenas era su apellido...hay cosas que no se pueden olvidar jamás, como el amor de un padre,su lucha y su injusto final; él tenía un ideal y aunque no esté ; HAZ QUE SU LUCHA VALGA LA PENA!!!.
Estoy contigo.

Estudiante, 21 años dijo...

Un extracto de esta canción a las madres de mayo explica mucho mejor lo que me transmitiste con este relato.

Muchas gracias!

"Barcos y náufragos oyen sus voces.
Les dicen "Nunca, nunca, olviden nuestros nombres".
Díle a las madres que en algún lado,
donde hace falta, seguimos luchando.

Madre, tu hijo no ha desaparecido.
Madre, que yo lo encontré andando contigo.
Lo veo en tus ojos, lo oígo en tu boca,
y en cada gesto tuyo me nombra.
Lo veo en mis luchas y me acompaña
entre las llamas de cada nueva batalla. "

Raul Fariña dijo...

Tu viejo es de los imprescindibles!
Un abrazo desde México!

Raul Fariña Concha

Anónimo dijo...

SIEMPRE HAY DOS PARTES EN UNA HISTORIA, QUE LA QUE TENGAN DE CHILE EN ESA EPOCA NO SE CONVIERTA SOLO EN UNA

cynthia dijo...

De papá y mamá he escuchado largas historias de los cuales han sido los protogonistas, desde muy pequeña ellos se han preocupado de educarme en los hechos políticos y sociales que han ocurrido a lo largo de la historia en nuestro país.
Soy profesora y en mi mente aún guardo vagas imágenes de lo vivido en aquellos tiempos con mi familia,imagenes que ojalá nunca volvamos a ver.
Gracias por hacer que no olvidemos, gracias por saber que chile, aún, no ha perdido la memoria.
un abrazo...

Viviana Vega dijo...

Manuel: comparto tu dolor, viví y sufrí ese tiempo Agradezco infinitamente tu testimonio, sobre todo para aquellos jóvenes que no vivieron esa etapa o que aún y con todo, la sienten lejana. Gracias por compartir tu recuerdo, el que nos permite admirar más aun el de tu padre. Un abrazo.

Eva Carmona dijo...

En este momento solo quiero abrazarte, con cariño, con amor, con esperanza compartida. Y llegar con mi abrazo al niño que eras, y a la niña que yo era...
Nuestra capacidad de seguir enamorados de esta vida, de seguir soñando y luchando desde el camino que cada uno ha tejido, de sonreir, de amar, de criar nueva sabia... eso, eso es el triunfo. Nada esta olvidado, nadie esta olvidado.
Con memoria, alegria y conmoción, te acompaño y te honro.
Nuestros padres -que no se si llegaron a aconocerse en esta tierra- andarán juntos discutiendo apasionadamente, riéndose y bailando, por ahí, pero siempre cerquita nuestro y de nuestros hijos.

eliana dijo...

Manuelito:
No me canso de agradecerte el sentimiento y la forma en que expresas, lo que muchos sentimos.
Se nota la huella que tu padre marcò en tí, en apenas 14 años vividos intensamente. Se ve, se siente que eres hijo de MANUEL!
A pesar de que hay que seguir viviendo, como lo señalaba tu padre, no puedo evitar que me duela el alma por haber perdido al gran amigo.

Renée Bellenger Arancibia dijo...

Por todos ellos no dejemos que nos callen!!! Como futura Profesora me siento con una responsabilidad enorme de enseñar a no dejarse engañar.
Renée

Chamila dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Chamila dijo...

Manuel.

Con amor y mi pecho apretado te escribo para agradecerte este escrito testimonial con tu verdad, que es la verdad de un pueblo herido, que no olvida y que pide justicia.

Luz para ti y tu familia... luz para tu hermana América hermosa, que la conocí cuando llegué del exilio junto a mi familia, veníamos de Nicaragua y ella me recibió con una sonrisa que nunca la olvidaré.


Gracias.

Ernesto Gianoli dijo...

El triunfo de aquellos que, como tu tu padre, ofrecieron su vida por una sociedad más justa no es sólo que hoy Chile ya no viva en esa dictadura opresiva, o que algunos de los cobardes asesinos estén en prisión. El triunfo también está en que a pesar del despojo brutal de tus seres queridos, a pesar de tanta crueldad, tanta abyección, hoy tú escribas "¡Con Memoria y Alegría, Adelante por la Vida!". El triunfo de tu padre eres tú.

Alejo Castillo dijo...

‎"Con memoria y alegría, adelante por la vida". Un abrazo grande, Manuel, tu padre está a tu lado, siempre...

karen dijo...

gracias por la entrega, gracias por recordarnos lo vivido, gracias por que con tus palabras somos capaces de mostrar a todo lo que NO puede volver a suceder.
Un abrazo gigante

Anónimo dijo...

Manuel:
Se que es puede ser una patudez, pero esta caso fue, para muchos de los que hoy tenemos alrededor de los 40 algo que nos tocó muy hondo. En esos tiempos uno sentía como que eran parte de la familia. Ellos son parte de la familia que quedó en este camino.
Hoy, un Chile indolente, comprometido a medias con luchas sectarias y fragmentadas, mira con distancia una aberración de la raza humana.
Fueron muchas las noches en que conversamos sobre este y otros tantos crímenes y abusos de la dictadura. La fuerza de tu padre, la integridad de sus luchas, que era la de muchos más, siguen siendo un ejemplo de dignidad y de esperanza en que un mundo nuevo es posible.
Mi saludo, mi respeto y mi dolor en un abrazo.
César

Gabriel dijo...

Hay muchas cosas que aún no se han contado o se han contado a medias, que ocurrieron durante ese período oscuro de la dictadura militar que comenzó el 11 de septiembre de año 1973.

Te felicito por tu enterza y me sumo a las condolencias y a los abrazos de todos aquellos que aunque no sufieron una perdida, tambien vivieron el miedo y la represión.

Monina dijo...

PRESENTES SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE!!

Lucia dijo...

Para jamas olvidar, siempre debemos tener estos infames momentos de la historia para valorar cada dia, junto a nuestros hijos y nietos. Como Chilenos todos , NI OLVIDO NI PERDON.

Erika dijo...

Recuerdo ese día... tenia 17 años, en enseñanza media, escuche tu relato en la cooperativa, la radio... estabamos asustados...

al otro día y al saber de la muerte de los profes el dolor se hizo permanente.. hasta hoy...

tu dolor es nuestro, el de todos los hijos que tuvimos padres torturados...

gracias a Dios aún cuento con el mio.. pero te entiendo

Manuel feurza y graicas por existir...

Anónimo dijo...

Recuerdo perfectamente ese día y los días siguientes. Trabajaba en un proyecto de la Vicaría de la Solidaridad en el Obispado de Chillán.
Gracias por compartir tus recuerdos...."para que nunca más en Chile"

SANTIAGO dijo...

Aun recuerdo esa terrible noticia, yo era estudiante universitario, ese dia todo chile estaba mal, estaba en valdivia los estudiantes en esa epoca no teniamos miedo tan solo odio hacia los asesinos...
Espero q nunca mas en chile sucedan estos hechos.. estos valientes ya no son parte de uds , sino de todo un pais q lucho por un dia distinto..podran pasar los años, seremos mas viejos ..pero no olvidamos a estos martires.

Loreto dijo...

Manuel:
Gracias por compartir la intimidad de tu memoria, que sea esta nuestra memoria que no debemos olvidad.

Bryan Morales Aedo dijo...

Muchas gracias por este relato suyo, la verdad hay muchas cosas que aun no se han revelado, muchas que son guardadas bajo siete llaves, pero no pierdo la esperanza de que algún día se sepa definitivamente toda la verdad y que paguen como corresponde estas personas que se dedicaron a causar sufrimiento y dolor a un país, su padre y los demás detenidos desaparecidos son mártires de Chile, ellos estarán presentes siempre y jamas sera olvidados.
Gracias Manuel por este relato, que servirá para que nunca mas, vuelva a suceder todas estas atrocidades

OSCAR MESINA dijo...

ESTIMADO AMIGO ,FUERTE E IMPACTANTE TU TESTIMONIO Y QUE LAMENTABLEMENTE ASI FUE, HOMBRES COMO TU PADRE HACEN LA HISTORIA DE UN PAIS QUE JAMAS DEBIERA OLVIDARSE ,Y QUE HOY DE UNA U OTRA FORMA TRATAN DE HACERLO AL REBAJAR LAS HORAS DE HISTORIA EN LOS COLEGIOS, PERO SE OLVIDAN QUE SOMOS MILLONES LOS PROFESORES SIN TITULO DE TAL , Y QUE NOS ENCARGAREMOS DE RECORDAR LA HISTORIA NEGRA DE ESTE PAIS.SIEMPRE ESTAREMOS CON USTEDES Y CON TODOS LOS QUE SUFRIERON LA PERDIDA DE UN SER QUERIDO EN DICTADURA.

MANOLO dijo...

EL RECUERDO DE HOMBRES COMO TU PADRE, JOSE MANUEL, SANTIAGO NATINO,RAFAEL VERGARA,PABLO Y EDUARDO VERGARA, LUCHO DIAZ,MAURICIO MAIGRET, JAIME QUILAN Y TANTOS COMPAÑEROS ASESINADOS, HICIERON POSIBLE VOLVER A LA VIDA REPUBLICANA.

OTRA COSA ES LO QUE LOS LLEGADOS DE EUROPA (EUROCOMUNISTAS/SOCIAL DEMOCRATAS)HAN ECHO DE NUESTRA DEMOCRACIA.

SALUDOS HISTORICOS

Daniel Pastó dijo...

Desde España te envío mi solidaridad por los momentos vividos, y que no puedes olvidar. Nuestro pueblo tambien sufrió los rigores de la represión,y te entendemos prefectamente........

Nico Ulloa dijo...

Conmovedor.
Gracias.

El Curi no se vende!! dijo...

Ni perdón, ni olvido.
Gracias Manuel.

Anónimo dijo...

Realmente conmovedor. Ojalá los pueblos del mundo puedan conocer testimonios como estos; ojalá no olvidemos la historia para no repetirla. Ojalá quienes hoy pregonan las bondades de un régimen como el de Hugo Chávez, Evo Morales, los Castro, Correa y la tal Cristina; así como el de Gadafhi y unos cuantos más, pudieran entender que las malditas dictaduras y el no menos aberrante comunismo que nos quieren imponer, tan sólo traerán muerte, destrucción y desolación. Escucho a Chávez y me dan ganas de vomitar; escucho a la bembona lunfarda y me provoca escupirle la cara del asco que me da; escucho al hijo menor del zombi cubano y las tripas atronan en mi cuerpo... Al Correa, ese chulo y patiquin que hiede como la basura podrida; a todos ellos, acomplejados y marginales mentales, como el mazamorro uruguayo, defendiendo a los gobiernos genocidas y tiránicos de Libia y de Siria y chupando como ventosas los petrodólares que le da el zambo venezolano, les deseo larga vida; muy larga vida para verlos desangrar en las cárceles del mundo, con sus carnes cayendo a pedazos viviendo la tortura de ser comidos en vida por infectados gusanos como ellos mismos son; GUSANOS DE MIERDA.
Que alguien me diga la diferencia entre Chávez y Pinochet... Similitudes, todas. Diferencia, una sola: el gentilicio que les da la nacionalidad de uno y del otro.
Lo felicito; inclino mi cabeza ante usted, ante sus palabras, ante su sentimiento. Y pronuncian una oración mis labios a la memoria de su Señor Padre.
Dios lo bendiga.

Anónimo dijo...

Conmovedor...

Anónimo dijo...

He vuelto a revivir esos días aciagos...Ojalá nunca más haya este tipo de personas que se arrogan facultades divinas,como las que tuvieron aquellos que se tomaron el poder con tanta violencia y horror..Siempre recordamos el sacrificio de este grupo de chilenos que ofrendaron su vida por la libertad.Gracias por dejarnos participar de tu pena...

Francisca dijo...

Manuel: Seguro, no lees esto. Pero en Caburga (IX region) me regalaste para mi cumple, Eros y Civilizacion de Herbert Marcuse. Yo todavia, creo, era una adolescente o entraba al mundo "adulto". Hoy soy antropologa, y la verdad, siempre me he acordado de ti, pues conservo ese libro. Nunca viviremos lo q tu, pero creeme cuando te digo q somos jovenes y tenemos bronca. Lo prometo por un Nunca Mas.

Anónimo dijo...

Muchas gracias. Tus palabras son un homenaje conmovedor. Cada vez que veo las sillas junto al camino, recuerdo ese día, el llamado por Cooperativa, el dolor y el horror ante la noticia. Pero también me acuerdo de que en Chile había y hay personas excepcionales por su coraje y por su amor.

Anónimo dijo...

Querido Manuel, soy cantante, chilena, pero en europa. Hoy cante La Pasion segun San Mateo de J.S.Bach y al igual que los 5 conciertos anteriores, se lo dedique a tu padre en particular y a otros como el en general. No soy religiosa, sin embargo la historia me conmueve de sobremanera, porque esa misma historia que relata ha vuelto a suceder tantas veces... Sigo atentamente al narrador (el evangelista), al pueblo ignorante (el coro), a el traidor (Judas), al amigo, compañero, familiar que lo niega (Pedro) a la mujer que le lava las heridas (las compañeras que acogian a los perseguidos). Culpo a la audiencia por ser complices de tantos casos similares en nuestra historia y presente y les pido que abran los ojos, para que NUNCA MAS! Les aviso que se lo llevan, que lo han capturado! Pido a mi alma que tenga piedad de las almas pobres y debiles (Erbarme dich), les grito que co'mo es que dejan que esto suceda, co'mo es que no tienen corazon para parar esto (Erbarm es Gott!). Canto que mi corazon sea recipiente de la sangre derramada (Können Tränen). Los invito a que abran sus ojos que enfrenten la verdad, que esa es nuestra salvacion.
Le doy las gracias a tu padre, a mis padres, a nuestros padres y madres que lucharon por un futuro mas digno, justo y humano. Ellos perdieron y nosotros perdimos a muchos de ellos, pero mientras recordemos, mientras contemos las historias, mientras los mantengamos vivos, no habra' sido en vano.
Hoy, en medio del concierto, llore y agradeci'...
Luciana

doroteo arango dijo...

Compatriota: cada dia, todo mi actuar esta marcado por tu desgracia y la de nuestro pueblo que vio con horror los crimenes de la dictadura. Desde este mi nuevo pais adoptivo, Canada, sigo dando la lucha porque la muerte de tu padre y todos los padres y madres y tios y sobrinos y el Presidente no fuesen en vano, seguir la lucha de ellos es nuestra obligacion. Nosotros la damos a nuestra manera y en la solidaridad internacional: www.noesmeralda.com

Un abrazo fraternal a la distancia

Anónimo dijo...

Valiente hijo de valiente padre, Gracias