11 noviembre 2008

A 25 años del martirio de Sebastián Acevedo

Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Sebastián Acevedo Becerra, un modesto trabajador de la construcción de la ciudad de Coronel al sur de Chile quien, desesperado ante la detención ilegal e inminente tortura de sus hijos María Candelaria y Galo Fernando, por parte de los aparatos represivos de Pinochet, y en señal de protesta ante la negativa de la Dictadura de informar sobre el paradero de ambos jóvenes, se quemó a lo bonzo frente a la Catedral de Concepción, clamando a viva voz porque la CNI (Central Nacional de Informaciones) se los devolviera intactos.

El martirio de este sencillo hijo de un minero del carbón no sólo salvó la vida de María Candelaria y Galo Fernando, sino que sembró una semilla que pocos meses más tarde brotó para transformarse en la que quizás haya sido la más impactante y certera bofetada moral en las mejillas de los torturadores y sus cómplices: el Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, encabezado por el sacerdote jesuita José Aldunate.

Hace un par de años escribí una columna de opinión sobre su caso

A continuación, un pequeño homenaje, recordando una intervención de Roberto Matta sobre los Derechos Humanos.

Manuel.

Discurso sobre los derechos humanos del pintor Roberto Matta, pronunciado en el foro sobre la cultura chilena que tuvo lugar en Torum (Polonia) en mayo de 1979 y en el que participaron connotados intelectuales

Esta historia es tan redonda
como es redonda la tierra
y por eso para verla
redondo ha de ser el ojo.

Ahoranza es ver el centro
desde el centro de la esfera
un ver que es ver de una vez
un alboroto en la vista.

Ver a los destacagados
que quieren arauco muerto
para sembrar sacristanes
descargando avemarías.

Que Alonso ensille su Zúñiga
y alborote el verbo ser
para que redondamente
se sepa lo que hoy ocurre:
se proponen liquidar
lo que arranque en nuestra América
con pinocharcos de sangre
servidores del Imperio.

Estos los destacagados
programados, programadores de agravios
que con balidos de pólvora
tumban y tumban sin tumba.
Para salir del agravio
de que no seamos hoy día
se requiere agricultura
de una real Demogracia.

El estado del humano
en el sepultado estado
en que está cualquier Estado
está en deplorable estado.

Reorganizar la amistad
es la cuestión más urgente
y una sola religión
no sirve para este asunto.
Sacar la luz de la tierra
y de toda conflicción
de raspares y rascares
bajo la lucha de clases.

Que salga el sol en el ser
que nos dejen ser humanos
que el sujeto humano está
muy sujeto a ser humano.

Hay que sacarse la mierda
volver a la inteligencia
iluminar nuestro verbo
reoxigenar la vida.
Mañana es hoy día mismo
y estamos muy atrasados.

Hay que alegrar esta tierra
construir nuevas justicias.
El cuezco de este problema
es que estamos todos solos.
Abrir el verbo sin miedo,
atención al infrarrojo.
Y esto es todo lo que digo
que les digo que se diga.
Señoritas, señoronas y señores:

Muchas gracias.

1 comentario:

Antonio Moreno dijo...

siento tristeza por la poca memoria historica de este pais importantisimo el homenaje aun me acuerdo de algo de la cancion que Cristina Gonzalez le cantaba