17 abril 2008

El Congreso de la Comedia

Publicado en El Mostrador

Hace años, el filósofo rumano Emile Cioran escribió, con su característica lucidez, la siguiente sentencia: “Paradoja trágica de la libertad: los mediocres, que son los únicos que hacen posible su ejercicio, no saben garantizar su duración”. Cuánta verdad indican estas palabras, sobre todo cuando somos testigos ingratamente privilegiados del grado de alienación al que son capaces de llegar nuestros honorables parlamentarios. Para mayor desgracia, todos democráticamente electos por nuestro pueblo que asiste con disciplina cívica ejemplar, en cuanta elección existe, a depositar su voto. Porque si al menos fueran designados, vitalicios, impuestos, de modo que el verlos actuar resultara menos doloroso, no atribuible a responsabilidades propias. No, están ahí porque el pueblo así lo ha escogido. Las instituciones funcionan.

Y como no pensar en Cioran luego del fútil baile de máscaras que nos ofrecieron los Honorables durante la sesión, transmitida en vivo, en que la Ministra de Educación, Yasna Provoste, fue removida de su cargo por el Senado, a través de la pomposa orquestación de una acusación constitucional en su contra, por notable abandono de deberes presentada por la Cámara de Diputados, a propósito de desórdenes administrativos detectados en la cartera de educación, que es una forma elegante de tipificar actos de corrupción.


Para aprobar la acusación los senadores en sus intervenciones exponían sus argumentos con tan exagerada solemnidad que harían palidecer al propio foro romano. Como envuelto en una toga de eternidad, el senador Fernando Flores remarcó: “estamos haciendo historia”, y dejó caer la espada de Damocles de su voto sobre la cervical de la Ministra, apoyando, una vez más, una operación de derecha. Sí, Flores, el mismo senador que fuese elegido con votos de la Concertación. Por esta conducta otro Honorable le espetó en la cara ante los micrófonos excitados de las radios que cubrían el evento: “¡Traidor!”. Los medios, le consultaron al agredido su opinión por el epíteto recibido. Con la tranquilidad y parsimonia de una ballena en alta mar, el senador Flores respondió que él había dado la pelea junto a Allende, que por ello estuvo tres años preso en dictadura, en consecuencia goza de suficiente libertad de conciencia para votar por lo que fuera sin ser considerado traidor.

En la Grecia clásica a los guerreros que cumplían su misión con excelencia y valentía se los consideraba poseedores de la areté. Solo los mejores eran dignos de estas virtudes, y ellas se expresaban en el combate, cuando mostraban templanza y sentido de justicia. Me pregunto si Allende consideraría que el antes soldado Flores goza de areté. Porque se trata del Ministro más joven de su Gobierno, como le gusta mencionar ad nauseaum al actual senador, algo de cariño le habrá tenido. Pero ha de ser una forma especial de virtud, de la que realmente muy pocos gozan, el hacer alianzas con quienes te llevaron a prisión y exterminaron a tu generación, y no sólo para apoyarlos en sus necias bravuconadas que realizan de tanto en tanto para demostrar que aún sin tener los votos ciudadanos dominan igual –ayer bombardeo, luego boinazos, hoy acusaciones constitucionales, fallos del Tribunal Constitucional-, sino también presentar proyectos de ley para otorgar beneficios carcelarios a los pocos violadores a los derechos humanos que están en prisión. ¿Eso es hacer historia, abrir mundos, senador Flores?

Pero el festín agónico lamentablemente da para más. Porque estos dos meses fueron condimentados con exposiciones públicas de la profesión de fe religiosa de una Ministra de Estado como móvil para hacer frente a una acusación constitucional, práctica que en toda Iglesia forma parte de la intimidad de las personas. Si ello fuera poco, todas las señales apuntaban a la construcción de un martirologio anunciado. El realismo mágico de García Márquez con su Crónica de Una Muerte Anunciada, quedó pequeño, porque al menos ahí el crimen era pasional, en revancha por el honor herido, con el protagonista sumido en la ignorancia de su cruel destino. En este caso todos sabían que caería la Ministra, partidarios y detractores, y ella misma. ¿Acaso no era evitable tal carnicería mediática? ¿O, como somos un país de héroes que se suicidan, no resultaba tan desafortunado dejar morir cívicamente a una funcionaria, sin renunciar y sin pedir la renuncia, como estrategia política frente a la operación desalojo, como derrota política pero victoria moral? ¿No da para más la creatividad de la clase política?

Y resulta insólito escuchar, por boca del Presidente del Partido Socialista, cuyo lote interno se llama Nueva Izquierda, defender principios portalianos del sistema presidencialista chileno. En los años ochenta varios autores decretaron la muerte de las izquierdas y las derechas, como una manifestación más de la condición postmoderna, pero no creo que hayan tenido a mano un ejemplo más ilustrativo de lo que querían comunicar que observar a un líder socialista invocar a su favor, el ideario del Ministro del Interior más conservador y autoritario, además de vulgar y matonesco, que ha conocido la historia republicana de Chile, como Diego Portales. No por nada el dictador Pinochet rebautizó el edificio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD, con el del comerciante que llegó a Ministro, y fue responsable de numerosos fusilamientos y destierros de opositores. Si esta es la Nueva Izquierda, parece preferible la vieja, que al menos buscaba el socialismo con empanada y vino tinto, y no consolidar y perpetuar un sistema político que imita a las monarquías medievales.

¿Qué tal si se acusan constitucionalmente todos y abren espacio durante los cinco años que no podrán ejercer cargos públicos a nuevas generaciones que, seguramente con menos pompa y medallas de héroes antiguos, ejercerán sus funciones con un mayor nivel de competencias técnicas, y la dignidad simple de estar en política para servir al otro? Que vengan los de la revolución pingüina, los que no tienen culpas ni deudas por saldar, ni cheques por cobrar, solo voluntad de cambio real.

Otro rumano, Eugenio Ionesco nos mira desde el oriente eterno, y toma notas para su próxima obra póstuma del teatro del absurdo.

(Fotografía de Héctor Aravena, El Mercurio, en www.emol.com)

20 comentarios:

Ignace / micronauta dijo...

Ahora si, sin falta de ortografía:

Condenado sea nuestro gobierno, que permitió soberana estupidez, que puso a una de sus figuras más vulnerables a la cabeza de un ministerio que sólo necesitaba un empujoncito para desarmarse, no lo podrían haber hecho con nadie más -a diferencia de lo expresado anoche por Vidal en Chilevisión (otro escenario del circo)- sólo la talentosa diaguita -que efectivamente cometió un par de errores- no era demasiado pariente de otros connotados, como para haber jugado ese rol.

Ayer fue un pésimo día pero excelente ejemplo de los problemas de nuestra anómala democracia bonominal, de sistemas obsoletos de representación, de una sociedad de castas. Y todo al compás de la maquinaría mediática, que lo convirtió a todo en un reality show sin siquiera intentar explicar a los ciudadanos lo que estaba sucediendo. Estoy harto, sabes?

Anónimo dijo...

mensaje a un ex compañero.
Senador Flores.
Cuando la Unidad Popular conquistó la presidencia tenía tan sólo 18 años y fui parte de ese éjercito de multitudes humildes que soñamos en una patria más justa y humana. A pesar de todas las dificultades provocadas por la reacción, debo confesar que fui feliz. participar en un proceso social, único, marchar junto a los obreros, tatarear el canto nuevo, dialogar con las dueñas de casa, particpar en trabajos voluntarios, esforzarse por no abandonar ni la producción ni el estudio. Pelear , debatir, en esa inmensa caldera de ideas, proyectos y sueños comunes es una satifascción enorme.
Debo confesarle, senador Flores, que me sentía identificado constatar que era el ministro más joven del gobierno y admiraba su inteligencia y su quehacer revolucionario al flanco del Presidente Allende.
Después, ocurrió el drama. Nuestros sueños se rompieron y el país se sumió en un gigantesco teatro del horror. En cierta forma, somos todos sobrevivientes de la tragedia, de ese "tsunami" fascista que nos arrolló sin piedad. Y si digo TODOS me refiero también a aquellos que no aparecieron en la página de los periódicos, o quizás en los archivos de la barbarie fueron catalogados como "NIP" (no importantes). Pido perdón si me arrogo la representación y escriba a nombre de ellos, los humildes los olvidados. Cömo no recordar a uno sólo de ellos, un campesino que en el campo de concentración de Ritoque se le conocía por el alías de "el silencioso"? Se ha preguntado, senador Flores, que fue de él? Es muy posible que ande pateando las piedras para expresar su decepción e impotencia ante una alegría prometida y que tarda tanto en arribar.
Le recuerdo, con humildad, senador, que este país no está constituído sólo por cerebros brillantes y con títulos de las más prestigiadas universidades del mundo. Los humildes,muchos d elos cuales usted vió pasar por los campos de prisioneros, también son parte esencial del retorno a la democracia.
Senador Flores, le aseguró que no lo estoy juzgando por haber unido su voto al de los fascistas. Eso no cambia la historia pues usted se condenó hace mucho tiempo al brindar sonriente con personajes tan siniestros como lo es y lo será siempre Agustín Edwards que para mí, ex prisionero político, no es más que un Pinochet, sin uniforme.
Quizás alguien me tratará de resentido, de que actualmente no existen banderas ni de derecha o izquierda ( lo dice Chile Primero). No importa, pero nadie me podrá tildar de traidor o inconsecuente.
Y si hoy, he escrito tanto es porque en el espacio de Manuel Guerrero me siento acogido, interpretado y sé que acá no debo cuidarme las espaldas. Es la mejor tribuna para expresar nuestros anhelos y esa parte INVENCIBLE de nuestros sueños que a pesar del tiempo, la barbarie irracional, las traiciones, no nos abandona jamás. La sonrisa, el canto, el humor y la poesía son uestras eternas compañeras.
A pesar de todo, gracias a la vida, por haberme ubicado en el plano social que me corresponde y que jamás abandonaré.
Venceremos, una y mil veces.
Fraternalmente, desde el exilio.
Pedro

Marce Mercado dijo...

Manuel, querido... me muero de la migraña, te juro.

Me muero de la migraña de ser militante socialista con el bruto del Escalona...
y más encima pertenezco a la Nueva Izquierda.
El Escalona era bruto hace 17 años, cuando yo era dirigente universitaria...
pues...púlase !!!!
estudie, qué pa' eso tiene sueldo de Senador...

Hoy me siento hastiada y harta...

y me muero de la migraña...te juro

Un beso...te agradezco infinito que mantengas este lugar...
lugar inteligente donde venir a despotricar...

Marce

Anónimo dijo...

Creo sinceramente que tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe. Roto,
lo único que nos queda por hacer es poner las cosas en su justo lugar, usar
sabiamente la herramienta poderosa que es el VOTO, y entregarlo a quien
realmente lo merezca.

Abrir los ojos a la realidad, y no tropezar dos veces con la misma piedra,
pero por sobre todo, quitarle la confianza a todos aquellos que no merezcan
representarnos. Esto infames cuentan con nuestro patrocinio para seguir
eterrnamente profitando de aquello que les entregamos cuando los investimos
como nuestros representantes, les entregamos nuestros derechos para que los
ejerzan y terminan sintiendose intocables y no se portan a la altura, sino
cuán vulgares mafiosos.

Hagamos causa común para limpiar toda esta basura de la que estamos
rodeados.

MARI

Anónimo dijo...

Manuel,
Me encantó tu columna. Ayer después de las noticias terminé con una sensación de nauseas por todo el espectáculo del senado. Me siento totalmente interpretada con lo que escribiste!!
Cariños
caro

Anónimo dijo...

Más que de acuerdo compañero, siempre me representa lo que escribes.
Un abrazo

Lilia

Anónimo dijo...

Muy buena reflexión, Manuel...

Muchas gracias por enviármela.

Saludos,

Gonzalo

Anónimo dijo...

uy el guiño a la nueva izquierda dolió, pero tienes razón.
de lo demàs q decir, yo tampoco puede entender como el propio gobierno decidió sacrificarla, como parte del precio q hay q pagar por gobernar, pq vamos q de la derecha no esperabamos otra cosa, y de flores prefiero ni hablar.
si este gobierno de verdad gobernara yo le habrìa pedido la renuncia y la habrìa puesto en otro minsiterio, pues por joder.
saludos

Anónimo dijo...

Manolo, siempre atinado. Se podría agregar que la Concertación está pagando sus culpas por llevar 20 años mirándole la cara a la derecha y la DC y pensar que por eso no les iban a jugar sucio. Ellos se metieron en este juego, Constitución del 80, Tribunal Constitucional, y ahora les juegan en contra. Un montón de arribistas que pensaron que sus patrones los iban a mirar de igual a igual...
A Flores, no vale la pena ni mencionarlo. Un asco.

Pau

Anónimo dijo...

Genial; lo distribuyo por las redes!!!
Un abrazo, Juana

Anónimo dijo...

feliciatciones Manuel; eres un digno heredero de tu padre. Cuando vaya a Chile estaría muy felíz de encontrarte.
Pedro

Anónimo dijo...

Manuel

Este si que te quedó impecable. Es, a mi gusto, el mejor escrito que te he leído. Mis respetos.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Es interesante el lugar que Portales asume para la izquierda en Chile. Efectivamente, el Portales autoritario, tabacalero, conservador es un genuino representante de la derecha chilena. Pero también, y poco se sabe de eso, los carrerinos y buena parte del anti o'higginismo apoyó la construcción del Estado propuesta por Portales. Precisamente como forma de dejar atrás el personalismo de O'Higgins. Este mismo grupo se pasó del lado de los pipiolos, no contra la constitución portaliana, sino contra los vicios autoritarios de Portales, Prieto y Bulnes. Entre el liberalismo progresista se encontran Bilbao, Arcos, Vicuña Mackenna, entre otros, que forman la sociedad de la igualdad. Todos estos son antecentes de los partidos radical, democrático, los que a su vez preceden al partido socialista y comunista. No niego aquí la inclusión y el devenir del movimiento obrero en esto. Lo que sí digo es que a lo largo de la historia de Chile siempre existió una izquierda convencida del respeto a la institucionalidad, que no optó ni por el populismo, ni por la vía armada. Habemos hijos de la dictadura, una generación que surge que creemos que las instituciones deben cambiarse desde dentro, con movimiento social incluido, en democracia y en paz. Convecidos de eso, y de que esta transformación democrática no es igual a inmovilismo, trabajamos incesantemente, igual que tú Manuel, para construir la sociedad mejor de la que hablaba Allende. Esa conviccción democrática no reniega de las tradiciones, ni del socialismo con empanadas y vino, sino que las reinterpreta para no cometer los errores del pasado. Esa es la que izquierda de antes de Portales, que sigue viva en las nuevas generaciones, aquellas que hoy quieren volver a darle vida a un nuevo proyecto de sociedad... una sociedad que - hoy más que nunca - necesita una nueva izquierda.

Un abrazo fraterno

Pancho C.

Anónimo dijo...

Querido "Mahuel"

Qué satisfacción leer lo que escribes. Claro y contundente!
Me interpretas totalmente, como a miles de compatriotas dentro y fuera de Chile, que nos sentimos decepcionados y traicionados de toda la basura humana que transita por el parlamento chileno. De los fachos conocemos sus métodos, pero los otros?
Seguramente ya muchos presumíamos cuál sería la conducta de Flores.
Tipo arrogante y soberbio que a pesar de creerse inteligente solo ha dejado en evidencia su miseria intelectual.
No me cabe duda que es y será un oportunista inescrupuloso. A muchos de nuestros compañeros el encarcelamiento durante la dictadura fortaleció sus principios,los hizo más dignos y mejores. Ellos tendrán siempre nuestro respeto.
Un Flores ahora o un Estay antes son y serán despreciados, por su traición y cobardía.
Me despido con un antiguo proverbio que refleja tu excelente artículo:
"Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento" y tu letra, tus palabras (si Flores tuviese dignidad) debiera reconocer que está derrotado.

Con todo mi cariño

Yo

azeta dijo...

Estimado Manuel,
no comparto eso de los bandos que señalas. Eso que Flores por haber estado con Allende no puede aliarse con los que lo derrocaron. Todos han aceptado la constitución de Pinochet, incluyendo a los comunistas; todos han negociado, con mayor o menor éxito, admitiendo su validez. Desde esa óptica todos serían unos traidores. No creo además que quienes votaron por Flores lo hayan hecho para que este custodiara la impunidad de una traficante de clientes (operadora política según la jerga comúnmente aceptada) demócrata cristiana, cuya única virtud ha sido ser hábil con la pelota de fútbol en una teleton. Lo que ha ocurrido ha sido lo mejor en nuestro congreso desde llegada la democracia; por fin están justificando su costo. Eso de tildarlos de payasos no debe llevarnos a ese típico simplismo trasandino de “que se vayan todos, que no quede ni uno sólo”. La alternativa a ellos en este momento implica una dictadura y nuestro presidencialismo se ha llevado a tal extremo que casi no hay diferencia con una. Piensa que con chile deportes se llegó a la conclusión de que se mandaba sola de manera de exculpar a Vidal, Puccio y Lagos W. Las comisiones investigadoras nunca llegaron a la destitución de ministros de la concertación y eso es lo que ha impedido que el congreso cumpla la principal misión de ser un contrapeso del ejecutivo. Finalmente entiendo tu esperanza ingenua en las nuevas generaciones pero en el actual sistema la política no es más de lo que hoy estamos viendo y de lo que estamos discutiendo. Las posibilidades de que la mayoría se haga cargo de lo que hoy hace una minoría requiere antes que instituciones y líderes el que esa mayoría se asuma como tal y que desde ella surja en hambre de la emancipación. Lo contrario es ocupar más o mejor grasa para lubricar los engranajes del mismo cadalso,
saludos
ariel

Gerardo González García - triplege - dijo...

Si, concuerdo absolutamente con este artículo. Ha sido tremendamente decepcionante la actitud de Flores, con ese criterio podría apoyar una futura dictadura y justificarse. El perdonar a quien se arrepiente de corazón es una de las capacidades más noble de un ser humano, pero de ahí a ser complice y ponerse a la altura de quienes jamás han bajado el moño no tiene lógica.
Cuando Flores renunció de verdad creí que su propuesta sería seria, es más mucha gente que participa o participaba, como yo en Atina Chile apoyaba la postura, la posibilidad de plantear un nuevo referente político, renovado, con personas con ideas de verdad como se planteó en un principio, generaba esperanza frente a una concertación desgastada, con rostros oscuros que han regresado a la política, pero fue un volador de luces y el tema es complejo porque la derecha quiere a toda costa meter la cola y lo está haciendo, colar al ladrón Piñera es su fin, independientemente que lo quieran o no, ellos quieren poder, creo sinceramente que no lo van a lograr por la vía democrática y es por eso que tratarán de desestabilizar a este gobierno, que sigue navegando sin norte, porque lo que prometió Bachelet se fue con el viento, porque no se escucha a los que de verdad saben, porque no se le da al pueblo lo que se merece desde hace muchos años, dignidad. El mejor gobierno de la derecha fue sin duda el de Lagos y este está siguiendo esa senda, subsidio a los combustibles y salir a comprar dolares para beneficiar a los agricultores. El discurso es que esa ayuda llegará a los consumidores, mentira,porque los especuladores quieren ganar y no van a donar un peso a nadie que no sea su propio bolsillo. Pero tengamos claro que la caída de Provoste también fue responsabilidad del gobierno. Ojo, nos estamos quedando sin alternativas para las próximas elecciones y el pueblo lamentablemente se alía con el que pega más duro, hay que levantar la guardia y empezar a generar en este país un verdadero referente social, político y humanista que realmente se distancie de tanta basura, con personas con verdadera vocación social y no más papasnatas que ven en los cargos una posibilidad de poder y apenas vean que están perdiendo el poder, se cambiarán de piel igual que Flores por que no fue el candidato de la concertación.

Claudio Pulgar Pinaud dijo...

Manuel:
Gracias por tan certeras y lucidas palabras!
Esperemos que las verdaderas mayorías del pueblo ( y no estas seudo mayorías reaccionarias de nuestra democracia a medias) vean la realidad más criticamente y no se queden con las teleseries mediaticas de la autodenomindad "clase política"...no nos queda más que hacer lo nuestro...

Un abrazo grande de
Pulgar.

www.pulgarq.blogspot.com

Oscar Fernando dijo...

Por què pensar que serìa todo diferente en esta democracia con olor a bota?

Por què pensar que nuestros polìticos ha evolucionado y madurado?

Exsiste de fondo alguna diferencia entre la Concertaciòn y la Alianza?

NINGUNAAAAAAAAAAAAAAAAAA

XIMENA dijo...

Sólo puedo decir que flores se hizo millonario creando un sistema que esclaviza virtualmente al trabajador y con eso basta para sentir que es un renegado de su pasado y un agradecido del capitalismo y de pinochet
La derecha no llegará al poder por el voto popular si con sus mentiras y castigando a todo aquel o aquella que no es de su estirpe. Escucharon como , matonescamente la alcaldesa de lo barnechea amenazaba a la ministra de salud y le decía que se cuidará si no quería tener la misma suerte de la ministra provoste. Estamos frente a una mafia que hasta piensa que puede decidir que hacemos en nuestra cama?

Renattus ® dijo...

Felicitaciones!!
Comparto plenamente los razonamientos esenciales del artículo y de la mayoría de los comentarios.
Flores no merece gastar palabras. Pero ¿quien lo puso ahi? las decisiones cupulares favorecidas por el binominalismo. Esas cúpulas debieran sacar la lección más de fondo respecto a cómo designan a los candidatos en esta "democracia" para dos bloques.
Lo mismo con el TC. El problema no está solo en sus decisiones medievales sino en su existencia. No puede haber un supra organismo que diga que es y que no es, ¡eso debiera revisarlo la discusión parlamentaria!, el Poder Legislativo cumpliendo su función.