25 abril 2007

Yo tengo tus mismas manos


Anoche tocó en Santiago el cantante uruguayo Jorge Drexler con su banda.
Fuimos con mi hija mayor y mi hermosa bailarina, y sentimos que a pesar de lo masivo del evento participamos en un encuentro íntimo, de mucha delicadeza y sentimiento. En un formato absolutamente contemporáneo,
con bases grabadas, material audivisual y una banda de primer nivel, 
compuesta por percusión, contrabajo, violín, guitarra eléctrica, su guitarra acústica y jazzera, 
y una voz muy cercana y limpia, Drexler logra comunicarse con el público tratando temas profundos, pero con intelegencia, simplicidad e ironía fraterna. Características todas que admiro mucho de los uruguayos, para mí uno de los pueblos más civilizados y amables de la tierra.

Una de las canciones que más me llamó la atención es la que transcribo a continuación, que trabaja el tema de la memoria, de la invención y la herencia, del reinventarnos y ser otros, pero sin perder lo propio, identidad que nos viene desde quienes sentimos nuestros, y que no estando están.

Gracias Drexler por el hermoso concierto.

El pianista del gueto de Varsovia

Dos generaciones menos
dos generaciones más
Fechas, tan sólo fechas
Yo estoy aquí, tu estabas allá
El pico y la pala, el hielo en los dedos
te estás jugando las manos...
El mundo se muere y tu sigues vivo
porque recuerdas tu piano
Compás por compás, en el frío del gueto
vas repasando el nocturno en Do Sostenido Menor de Chopin, en tu memoria
Si fueras tu nieto y yo fuera mi abuelo
quizás, tú contarías mi historia.
Yo tengo tus mismas manos
Yo tengo tu misma historia
Yo pude haber sido el pianista del gueto de Varsovia.

Dos generaciones menos,
dos generaciones más
Fechas, tan sólo fechas
Yo estoy aquí, tu estabas allá
Y el mundo no aprende nada, es analfabeto
y hoy suena tu piano, solo que en otros guetos
Si yo estoy afuera y tu estabas adentro
fue sólo cuestión de lugar y de momento.
Yo tengo tus mismas manos
Yo tengo tu misma historia
Yo pude haber sido el pianista del gueto de Varsovia.

Dos generaciones menos
dos generaciones más
Fechas, tan sólo fechas
Yo estoy aquí, tu estabas allá.

7 comentarios:

Mabel dijo...

Qué bueno el concierto... lo mejor: la banda de drexler, impecables... lo peor: "será que estoy en peñalolén", maaaal.... saludos, manolete!

Manuel Guerrero dijo...

jajajaja
Sí, el hermano de Drexler fue muy cómico con su Oda al agua cristalina de Peñalolén... Fue chistoso, pero también un poco tierno, extremadamente ingenuo y, claro, ABC1.

saludos Mabe, qué bueno que pasaste por aquí!!

M. Nicolas dijo...

Qué? Drexler tocó con banda??? Igual, somos fanaticas (lo hemos visto dos veces) pero hay algunos ritmos y canciones que repite y repite...Y la canción más política, es lejos, "Soy un moro judio"...creemos...podemos estar equivocadas...como siempre...

curvas

Pablo dijo...

Lástima que me perdí el recital. A mí la que más me gusta de Drexler es esta, y ya están los acordes sacados:

"Tu beso se hizo calor,
Luego el calor, movimiento
Luego gota de sudor
Que se hizo vapor, luego viento
Que en un rincón de La Rioja,
Movió el aspa de un molino
Mientras se pisaba el vino
Que bebió tu boca roja

Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.

Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería......

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma."

Iris dijo...

analfabeta yo, como la vida, apenas le conocía.

sus poderosas letras y esa magia de crear intimidad y delicadeza, en un ambiente de multitud, me invita a descubrirlo

gracias por compartir

un abrazo,
Iris

Manuel Guerrero dijo...

Sí Montse, coincido en que es muy buena la canción del moro judío. Drexler tiene muy presente ese componente como parte de su identidad, que le otorga algo de errante y escéptico que vuelve más interesantes sus canciones.

El tema que cita Pablito es estupendo también. Como va interconectando lo cotidiano en una gran arquitectónica donde todos estamos con todos a la vez, pero desde lo singular. A mi me conmueve mucho la canción "Mi guitarra y vos". Mándame los acordes Pablo!... "Uno recibe lo que da, y da lo que recibe"!!! jjjj

Iris, si puedes, te sugiero empezar tu incursión a Drexler con el disco "Eco", para mí el más logrado... parte con una canción que dice "esto que estás oyendo ya no soy yo" Guau!!!

Pablo dijo...

Bueno, lo prometido es deuda, aquí van los acordes, a ver si se entiende... jejej:

(A)
LA LA/fa#m
Tu beso se hizo calor,
LA LA/fa#m
Luego el calor, movimiento
LA LA/fa#m
Luego gota de sudor
LA LA/fa#m
Que se hizo vapor, luego viento
sim7 MI7
Que en un rincón de La Rioja,
sim7 MI7
Movió el aspa de un molino
LA LA/fa#m
Mientras se pisaba el vino
LA LA/fa#m
Que bebió tu boca roja

(B)
Tu boca roja en la mía
(etc... mismos acordes de A, salvo en la última frase)
rem7 MI7
un día a darte las gracias.

(C)
LA LA/fa#m LA LA/fa#m
Cada uno da lo que recibe
LA LA/fa#m LA LA7/LA#
y luego recibe lo que da,
sim7 MI7
nada es más simple,
sim7 MI7
no hay otra norma:
rem7
nada se pierde,
MI7 LA
todo se transforma.

(A)
El vino que pagué yo
(etc...)

(B)
Zapato que en unas horas
(etc...)

(C)
Cada uno da lo que recibe
(etc...)