
A pesar de aquella magia esquiva del ciberespacio que puede ser capturada por el Señor Dinero sempiterno, ciberespacio que se vuelve nuevo soporte tecnológico del Mercado, que una vez se ha tomado toda la superficie real-real ahora ha encontrado un nuevo territorio, esta vez virtual e infinito, por conquistar, a pesar de aquella maquinaria tan bien aceitadita que puede ser la WWW, esta herramienta tecnológica me ha permitido tomar contacto con seres, humanos, con quienes la vida, la historia, alguna vez nos juntó y luego nos arrojó a cada uno su propio espacio acotado.
Internet me ha abierto las compuertas, llegando a muchos y muchas, y por sobre todo, me ha permitido exponerme para recibir mucho más de lo que yo puedo y soy capaz de dar. Amor, cariño, compromiso he recibido estos dos años que he mantenido en pie este pequeño memorial activo. Gracias a las visitas, comentarios, y correos la tarea del silencio activo encuentra su cauce, y dan ánimos para seguir punzando en un entorno cada vez más artificial, farandulero y del espectáculo. Basta ver al "Lavín bacheletista" de hoy y se me sube la temperatura, la cólera que trato de mantener a raya, pero no niego que tanta falta de respeto con la actividad política no den ganas de volverse Nerón y quemar todo alrededor, para hacer Tabula Rasa, limpiar con el fuego de la verdad tanta hipocresía ya ni siquiera cínica, contenida, matizada con cariz ideológico, sino mentira burda, siniestra, abierta, directa en nuestros rostros. Dan ganas, como dijo el padre Hurtado prender el fuego para encender otros fuegos, quemar el cielo si es preciso por cualquier hombre del mundo, por cualquier plaza, añadió Silvio. Pero claro, hablamos de distintos fuegos.
Porque desde luego lo nuestro debe ser la persistencia por parir un corazón, la nueva vida que ha de sobrevenir, de la cual estamos en espera activa, sembrando, creando condiciones, tomándonos milímetro a milímetro lo que fue quitado, lo que era común, derecho ganado, territorio liberado. Ni el maquillaje, ni el prestigio, ni el Señor Dinero ni el Señor Matanzas nos deben desviar del intento más difícil pero auténtico: el amor al hombre y la mujer, a su construcción social libre, emancipada, decodificada, para que fluya según sus potencialidades, al infinito y más allá. Nuestro fuego no es el fuego de ellos, nuestro fuego no incinera, no quema, sino que enciende luz para ver mejor, para aguzar el oido, para oir el pálpito, para -como dice el bello amigo Claudio- ver la playa que está por debajo del cemento.
No quiero tu fuego de muerte Señor Matanza, Señor Dinero. Me quedo con el ardor de la vida simple de quienes amables me escriben, comparten, se abren, se dejan rozar por estos intentos, estos testimonios imperfectos.
Comparto con ustedes un bello mensaje que acabo de recibir de un poeta, quien me envía poemas dedicados el hermoso fotógrafo militante de 19 años, Rodrigo Rojas de Negri, joven valiente que quemado vivo por el fuego de las hordas deshumanizadas del brazo armado del nuevo Mercado, el de las cuentas del Riggs, el del tráfico de armas, ese que se llamaba Augusto, Daniel López, John Long. Además la hermosa canción "Para seguir viviendo" de Illapu.
Gracias por los poemas poeta. Gracias por la ternura de todos/as. Hasta siempre Rodrigo Rojas de Negri.
Manuel.
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Manuel:
Para mí es muy especial que me hayas respondido y que te agradara mi trabajo. Te conocí en los días tràgicos de 1985, era muy amigo de tu padre y de Owana Madera, estuve en varias veces cuando diste tu testimonio como adolescebte muy sensible. De mí te cuento que opté por ser poeta y he dejado testimonio de lo que vivimos en diferentes textos. Hago clases por horas y estoy vetado. Además he sufrido las secuelas de la represión hasta hoy.
Un gran abrazo,
Osvaldo
ME DESPIDO PERO NO SE APAGARA JAMAS EL FUEGO.
“viendo que sus ojos
a la guerra van”
Luis de Góngora.
Ya se fue el iris y la córnea
se me fueron a la guerra
lo mismo la cámara fotográfica
Estoy a la espera del resultado
hoy soy un esqueleto de letras
que se entretejen según la gramática del amor
ya mis ojos se me fueron
pero no sólo por eso no puedo ver
Martes Trece ni el Show de la Una
tampoco Tristan e Isolda en el Municipal
junto a los miembros de la Junta
y a sus guardaespaldas.
Tú me enseñaste a evitar las malas juntas, mamá, te obedezco
Yo debí haber tenido
guardaojos guardabocas guardapieles guardaespaldas
que hubieran respondido el fuego.
Estaría con mis ojos en paz
estarían los que abrí por ver antes que nadie tu rostro mamá
estarían divirtiéndome el alma
llenándome de vida diaria que fijo en la fotografía.
Pero ellos se fueron a la guerra
y sólo puedo esperar que triunfen
que se porten valientes.
TU ME SOBREVIVES Y YO TE SOBREMUERO.
Si es cierta esa socorrida expresión
por la cual soy carne de tu carne
Mamá
se comprende entonces que el teniente
también a tí te roció con bencina
para hacerte arder.
Como siempre hoy nos entendemos el dolor mutuo
Mamá hermosa
desde estas letras te acaricio
la única parte de tu alma que no fue fuego.