16 mayo 2008

Juez chileno cierra caso de asesinato de Victor Jara

Amigos/as, así dice la noticia:

"Un juez chileno cerró este jueves la investigación sobre la muerte del cantautor Víctor Jara, ejecutado días después del golpe militar que encabezó el general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973, informaron fuentes judiciales.

"Ha sido una investigación bastante complicada, se han dictado numerosas diligencias y finalmente he decidido que está agotada la investigación", señaló el juez Juan Fuentes Belmar. La investigación fue cerrada con un único procesado por el delito de homicidio calificado: el retirado teniente coronel del Ejército Mario Manríquez Bravo.

La resolución será apelada por el abogado Nelson Caucoto, que representa a la viuda del cantautor, Joan Jara. "Vamos a deducir las acciones que correspondan respecto de esta resolución para que sea reabierta", señaló el jurista, para quien "queda mucho todavía por investigar y muchas responsabilidades por ser acreditadas".

Víctor Jara murió el 16 de septiembre de 1973 en un estadio deportivo techado en el centro de Santiago, que hoy lleva su nombre, y donde permaneció detenido junto a otros 5.000 prisioneros políticos."

Al respecto, solo me cabe reafirmar lo que en los años 30 del siglo XX vaticinara el filósofo alemán Walter Benjamin: que ni siquiera nuestros muertos están a salvo.

“En toda época ha de intentarse arrancar la tradición al respectivo conformismo que está a punto de subyugarla. El Mesías no viene únicamente como redentor; viene como vencedor del Anticristo. El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo es inherente al historiador que está penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo cuando éste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer."

Víctor gran ausente, desde siempre y por siempre te seguiremos cantando.
Contigo seguimos persistiendo por el Derecho de Vivir en Paz.

Manuel.



4 comentarios:

Montserrat Nicolás dijo...

mimo:
las manos cortadas...

Anónimo dijo...

Indigna impunidad.

Anónimo dijo...

y el silencio se toma la palabra
la caricia añora las manos desgajadas
nuestras bocas fulguran lentas muertes en vida, te salvaste victor y no lo sabes,
estás más allá de esta esquina este barrio este ring ring bip bip recalentado, falto de mística, ausente de carisma
la letanía del circo emebellecido ya no fascina, ya muestra su verdad
como en tu caso, como en tantos otros
como en las pequeñas vidas que vivimos
mínimas cargando luces en el mar.
Viva tu canto libre, viva tu vida libre, viva tu coraje y dulzura,
jueces corruptos, faltos de escrúpulos, bichos cochinos
que caiga sobre ellos la cólera del Llaima, de Chaitén, de todos los volcanes, que se vuelva la corte suprema pompeya, o ni siquiera eso, ni siquiera un registro para la memoria, tal vez solo una leve película que podemos apagar a gusto. Que se vayan ellos. Que se vayan.

Pedro dijo...

... Y entretanto en el periódico digital La Opinión (creación del ex compañero Fernando Flores) se publican en primera página declaraciones del senador pinochetista Alberto Espina refiriéndose a la delicuencia.
Impunidad, cinismo, verguenza.
Víctor Jara, presente!
Pëdro