04 octubre 2015

‪#‎TalDiaComoHoy‬ de 1917 nació Violeta Parra. Nuestra profeta, guía-raíz-proyecto vivo

#‎TalDiaComoHoy‬ de 1917 nació Violeta Parra. Una de las personas más creativas, estudiosas, corajudas y amorosas de Chile.

Si, por angas o por mangas, has podido leer las pequeñas entradas que suelo escribir en este espacio, ya sabrás que ella reúne todo lo que considero lo más integral que puede alcanzar un ser humano. El arte, la ciencia, la participación política y el amor. En el caso de Violeta, la maestra, todo conjugado en su máxima expresión e intensidad. Y articulado y vivido, desde una perspectiva fundamental que es el piso desde el cual ella crea, investiga, lucha y ama: Una ontología del ser humano y el universo en su conjunto que se comprende y experimenta desde el que aparece como cuarto elemento en esta serie, pero que en realidad es el primero, el Amor (así con mayúsculas).

Fíjate en esto: "Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber". Esta es una declaración en la que subyace una comprensión profunda del fenómeno humano y de la vida en general. Violeta ve todo desde esta perspectiva. Nos propone, y su propia existencia es un ejemplo de ello, que la verdadera ciencia es la que proviene del encuentro con el otro, desde el darse al otro. El verdadero arte es el que presta oído y hace aparecer esta dimensión de los elementos. Y una vez que se asume, transforma: "Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes".

Por contra, la negación del amor es la muerte. Y su Gavilán, y el propio suicidio, fue la premonición de lo que se consumaría en el Golpe de 1973: el triunfo -temporal, esperemos, de nosotros depende-, de la cultura de la muerte.

Desde el fondo místico -por ponerle un nombre-, que también me habita, creo que en distintas culturas y regiones han identificado a personas en la calidad de profetas, que con su vida y enseñanzas revelan una sabiduría que perdura y, al dejarse rozar y guiarse por y desde ellas -en una interpretación siempre abierta y nueva, de invención y herencia, en ningún caso desde el dogma-, nos podemos comprender de manera distinta, saliendo transformados de su encuentro, pudiendo alcanzar nuevas posibilidades de ser. Características de este tipo se han relacionado a Buda, Moisés, Jesús, Mahoma, Krishna, entre otros/as. Pues yo agrego a Violeta Parra. Nuestra profeta, maestra, guía-raíz-proyecto vivo.

Feliz cumpleaños querida Violeta. A tu paso seguimos

28 septiembre 2015

#‎TalDiaComoHoy‬ de 1932 nació Víctor Jara. Cumpliría 83 años.

Da para un ensayo más largo, pero en breves líneas quisiera declarar mi amor y admiración por este ser humano completo -creador, estudioso, activista político y amante-, que en su rica trayectoria de vida, truncada tempranamente por la violencia dictatorial, logró integrar con excelencia, originalidad y compromiso las distintas dimensiones que valoro de la actividad humana.

Víctor encarna al hombre de ciencia que persigue la verdad (en su caso el estudio e investigación teatral y del formato canción); el hombre de arte que busca la belleza (la creación y experimentación intergénero en la música, en el contexto de la Nueva Canción Chilena); el activismo político que aporta a la justicia social (su militancia revolucionaria con capacidad de establecer puentes con otras formas de vivir y comprender el compromiso político); y el hombre amoroso, que cultiva en su núcleo más íntimo aquello que proyecta a la sociedad (su relación de entrega, aprecio y respeto por sus padres, Joan y sus hijas, y un amor incondicional -herencia de Violeta Parra- al género humano, especialmente en su encarnación en lo popular).


Casi ninguna de las personas que admiro, incluyendo a mi padre, lograron desarrollar -en el espacio de vida que tuvieron-, estas cuatro dimensiones que yo mismo persigo en mi quehacer diario. Ciencia, arte, política y amor, cruzadas por una ética del don y la responsabilidad. Víctor Jara lo hizo. Y en todas las áreas que atravesó lo hizo además en forma destacada. No sólo fue un buen hombre, algo valioso que muy pocos logran, sino un excelente investigador, creador, revolucionario y amante.

Es una vergüenza para la sociedad chilena que no hayamos hecho justicia en su caso. Victor Jara es universal, incombustible e infinito. Modelo de referencia de alguien que viniendo del pueblo pobre logra, desde un empeño personal y creando redes sociales, valiéndose de la fuerza de proyección que otorga pertenecer a un colectivo, alcanzar los más altos umbrales de realización humana, generando en su entorno cambios y enseñanzas que perduran en el tiempo. Su trágica e injusta muerte no han logrado borrar todo lo que en vida creó, conquistó y sembró. Como él con máxima lucidez señaló, canto que ha sido valiente siempre será canción nueva. Víctor eres canto libre, la estrella de la esperanza que continuará siendo nuestra.

Gracias por todo. Feliz cumpleaños

14 agosto 2015

Esta sentencia es como la experiencia de la muerte

Esto es como la experiencia de la muerte. Al principio te duele, luego te culpas, más tarde te indigna, hasta que de a poco la aceptas, quizá no llegue a darte indiferencia pero al menos admites que ya es un hecho categórico, que ya está, no cambiará, es irreversible. Así estoy ante el fallo de la Suprema. En la fase del dolor, la recriminación de no haber hecho lo suficiente, la rabia por la impunidad naturalizada en las instituciones del Estado. No hay mucha ilusión que hacerse. El vocero de Gobierno ya dijo que acataban el fallo. Se harán recursos de revisión o reposición a la Suprema pero ésta difícilmente altere algo que ella misma ha realizado. Agotadas las instancias nacionales queda la Corte Interamericana y Naciones Unidas, un largo proceso de solicitudes, audiencias, defensa del Estado chileno ante nuestras posiciones como particulares, mover fondos para viajes y que alguien mantenga viva la causa en Washington. Todo puede ser de otro modo, pero no de cualquier modo. Es el acecho de la contingencia, de lo que se juega entre lo posible y necesario, entre libertad y determinación. Sí, aquí estamos los del afamado "caso emblemático" atrapados por una dureza estructural de la impunidad instalada, que opera por mil vericuetos y agentes, que diluye la posibilidad de justicia. El camino es tan largo que aunque no desistas te pasa la cuenta, te marca nuevamente. Sanas tu herida y sobre te infringen otra, y otra, y otra. Costra sobre costra, desarrollas una piel que aparenta dureza, pero es tan frágil como cualquier epidermis. Quizá la elaboración de la pérdida nunca fue la justicia que no llega, pero que con esfuerzo la convocas, aparece a porciones y desaparece de cuajo. Quizá la elaboración es hacer un duelo definitivo con la esperanza ingenua en creer que se puede en este marco, en este país, con quienes somos y adonde hemos derivado como colectivo. Siento que nos vuelven a expulsar de la comunidad moral hacia otro mar, hacia otras fronteras, otros lenguajes. Hice el camino del retorno a Chile, reconstruyendo y cultivando lazos, dándole y dándome (que es un dándonos) la oportunidad de que es posible vivir aquí si es que hay un piso mínimo de certeza jurídica y política. Hoy nos expulsan del terruño a probar suerte, a clamar justicia en el plano internacional. Estoy en la fase del dolor, la recriminación y la rabia. Quizá llegue a la de la aceptación lúcida de que esto es así, despida a mi padre y cambie mi objeto de deseo por otro. En ese camino estaba al cumplirse treinta años. Pero lo acontecido te retrotrae a algo que ya resulta repetido, básico, odioso. Estoy elaborando. Por ahora sé que el martirilogio no es, ni ha sido nunca, mi opción. No me trago esa épica y pathos. Veremos, veremos. Por ahora leyendo el cuadro con atención. (Si el pueblo se levantara en indignación otro gallo cantaría, pero una cosa es sentir pena y rabia, y otra es creer en milagros. Existirán los milagros, pero han de ser muy escasos, y creo que yo ya tengo mi cuota utilizada).

12 agosto 2015

Pésimo precedente: Corte Suprema otorga libertad condicional a Alejandro Sáez Mardones

La Corte Suprema confirmó la decisión de la Corte de Apelaciones de otorgar la libertad condicional a Sáez Mardones, ex agente DICOMCAR que participó como ejecutor en el ‪#‎CasoDegollados‬. Esto a pesar del informe psicológico en contra que señala la ausencia de conciencia del daño causado y la permanecía en la justificación de su acción delictiva.

Es un pésimo precedente que deja establecido la Corte Suprema de otorgar libertad condicional en un caso de crimen de lesa humanidad a alguien que ni siquiera cumple los requisitos mínimos exigidos para un delito común. La Suprema no accedió, además, a darnos derecho a alegatos y resolvió a puerta cerrada.

Las responsabilidades de este precedente que abre la puerta a la libertad condicional improcedente a otros agentes del Estado condenados por violaciones a los derechos humanos es diversa. Hay responsabilidad de los tribunales que actúan en forma disímil -en el caso de Gonzalez Betancourt se negó el mismo beneficio por tratarse de un crimen de lesa humanidad y no contar con informe psicológico favorable, mientras que acá se hace vista gorda de aquello-; del Congreso, pues a pesar de años de denuncias, advertencias y exigencias nuestras llamando la atención sobre la necesidad de revisar y actualizar la ley de la década del 30' del siglo pasado, previa al concepto de crimen de lesa humanidad, no ha cambiado en una coma la legalidad local vigente que contraviene los tratados internacionales suscritos por el Estado de Chile en materia de derechos humanos, no existiendo aun en Chile la tipificación del delito de crimen de lesa humanidad ni tortura; del Ministerio de Justicia, en al menos 4 períodos presidenciales seguidos, en los que no se han cambiado los reglamentos penitenciarios que establecen los requisitos para acceder a beneficios carcelarios. También hay responsabilidad de la sociedad civil chilena, en primerísimo lugar de la mayoría de las orgánicas y partidos políticos de línea progresista-pues de la derecha chilena cómplice de la dictadura no espero nada-, que no han puesto este tema en la agenda de prioridad de su accionar político, descansando en lo que las iniciativas de familiares hagan o no hagan en la materia. Toda esta constelación de omisiones y falta de acción a tiempo ha favorecido a los perpetradores.

Para el caso particular que analizamos hemos llegado al final de un camino. No hay nada en la línea legal institucional nacional por encima de la Corte Suprema de Chile. El Estado de Chile nos quitó a nuestros familiares y hoy, por medio de la resolución de la Corte Suprema, improcedente a todas luces, nos niega la justicia. Quedará como un hito más de la impunidad institucionalizada y de la debacle ético moral de la comunidad política de nuestro país. Y del lugar de importancia que el pueblo de Chile ha colocado este tema en su diario vivir. El "nunca más", la no repetición requieren la acción de la justicia. Sin ella nada está garantizado. Lo hemos dicho por años a los cuatro vientos. Habrá que asumir las consecuencias, como sociedad, de la falta de escucha activa en esta materia. Algo que ya excede lo que como directamente involucrados -las "víctimas"-, podemos hacer.

Dejamos como testimonio un camino recorrido: desde la denuncia del día 29 de marzo de 1985 a minutos de secuestrado nuestros padres a las puertas de nuestro colegio; las jornadas de marcha en el bandejón central frente a La Moneda cada viernes exigiendo justicia en plena dictadura; el empujar el proceso judicial con cambios de ministro incluidos hasta llegar a la verdad siempre negada por el Estado -que fueron Carabineros los perpetradores-; la renuncia de Mendoza a la Junta Militar por este caso; la puesta en prisión de los asesinos directos; la lucha por la memoria de nuestros padres (las 3 sillas en Quilicura, jardines infantiles y liceos que llevan sus nombres, las jornada de Ciudad Elefante de cada 29 de marzo en Av. Los Leones con El Vergel, publicación de los escritos de nuestros padres, participación en cientos de foros en Chile y el extranjero dando testimonio, el trabajo académico en el área de estudios de la represión y la memoria social, el activismo social solidarizando con otras causas); la pelea para sacar a Gral. Andrusco, ex DICOMCAR y encubridor, del cargo de la Dirección Nacional de Gendarmería -lo logramos-; y la lucha contra los beneficios carcelarios a condenados por crímenes de lesa humanidad bajo varios gobiernos de la post dictadura chilena, hasta que ahora el 2015 logró salir uno de ellos en libertad condicional en forma improcedente.

30 años de activismo, movilizados solo por el reclamo de justicia y el infinito amor a nuestros padres.

Agradezco a todos quienes han solidarizado con nuestra causa de lucha por verdad, justicia, memoria y reparación. Por la humanidad expresada en miles de gestos de apoyo anónimos. El afecto, la compasión, el estar cuando se ha necesitado.

Manuel

26 febrero 2014

Hasta siempre Paco de Lucía. Gracias por la música y el compromiso

La muerte es parte de la vida. Nos cuesta, como hijos -por imposición- de la cultura occidental, acogerla sin sentir pena, vacío, culpa tal vez, ante su aparición siempre intempestiva. Pero es parte de ella, no hay nada malo en ella. Sí las eventuales condiciones materiales de existencia u organización social que llevan a que personas disfruten o padezcan calidad de vida distintas, y por ende, esperanza de vida diferentes. Pero la muerte en sí -es mi opinión- no es mala moralmente. Es parte de nuestra condición finita, que de hecho nos define como seres humanos -la mortalidad-, la precariedad, la bella fragilidad que nos constituye. 

Sería absurdo celebrar la muerte como un acontecimiento esperado y provocarla. No dañar es un principio que, creo, compartimos todos. Evitar dolor es un imperativo. Pero cuando la muerte ha llegado a un ser querido creo debemos celebrar la vida de quien ha concluido un ciclo, en paz. Agradecidos de haber tenido la oportunidad de compartir la existencia juntos. 

Es lo que me ocurre con Paco de Lucía. En este caso en mi calidad de simple auditor, admirador, aprendiz de guitarra y música. Desde esa cercanía-distancia de quien no compartió directamente con él, pero que sí me sentí rozado por su talento, entrega, compromiso, dulzura, persistencia, trabajo, magia. Lo mismo que con Spinetta y el Gato Alquinta. Son personas que forman parte de mi cotidiano, cuyas creaciones están en mi piel, enlazadas a momentos, a recuerdos, a búsquedas, a reposo, rebelión, amor, dolor, esperanza. Agradezco su existencia. 

Que descanses en paz Paco de Lucía. Gracias por la guitarra flamenca innovada. Por incorporar el bajo eléctrico y el cajón. Por hacer el cruce hacia el jazz. Por no perder las raíces al tiempo que atreverte a extender, romper y abrir nuevos horizontes. Invención y herencia. Memoria y futuro abierto en presente. Gracias por dejarnos tu música y ejemplo. Por compartirte. Hasta siempre. Gracias miles. Viva Paco de Lucía y el flamenco. Viva la música!