13 julio 2011

Declaración: Acuerdos Claustro Triestamental Fac. de Medicina U de Chile

En el Campus Norte de la Facultad de Medicina, el día 12 de julio de 2011, nos hemos reunido académicos, estudiantes y funcionarios en una Asamblea Triestamental. En la coyuntura actual del movimiento ciudadano por la educación declaramos lo siguiente: 

Nuestra Asamblea reafirma su compromiso con la defensa de la educación pública, reconociendo en el actual movimiento ciudadano una oportunidad histórica para el país que debemos cuidar, potenciar y mantener. 

En este marco, rechazamos el mal llamado “Gran Acuerdo Nacional por la Educación - GANE” presentado por el Gobierno en respuesta a la ciudadanía, porque no es un acuerdo que considere a todos los actores sociales movilizados ni aborda de modo suficiente los temas de fondo que ha planteado la ciudadanía activa por la educación pública. La actual propuesta del Gobierno marca, en lo esencial, una continuidad con el modelo de privatización de la educación, que favorece la segregación social, el endeudamiento de las familias, y no presenta una visión integral de desarrollo del país a largo plazo en todos los niveles educativos. La solución al problema de la educación en Chile no pasa exclusivamente por la necesaria inyección de recursos frescos, sino que requiere un abordaje integral y cambios de raíz. 

La Asamblea llama a generar canales y espacios de diálogo, convergencia y construcción de una solución creativa, justa y sustentable en el tiempo al problema de la educación en Chile, que considere, además de los Rectores del CRUCH, al conjunto de los actores sociales movilizados, como los estudiantes universitarios y secundarios, académicos, profesores y funcionarios, y otros representantes de la sociedad civil. 

La Asamblea demanda de los distintos actores y comunidad educativa nacional a que avancemos en la consolidación de un Petitorio Único Nacional para la Educación que considere todos sus niveles (pre-escolar, básico, medio y superior). 

Proponemos que en tal petitorio se contemplen, al menos, los siguientes puntos: 

- Considerar al Estado como responsable de las políticas de educación en Chile y no dejar a la educación, en tanto derecho y bien público, al arbitrio de mecanismos de mercado. 

- Generar una nueva legislación que garantice que los recursos del Estado no vayan a instituciones que lucren; 

- Asegurar, como política de Estado, la provisión de un presupuesto permanente a la educación en montos que permiten un desarrollo cualitativo de esta área, pasando del 0.3% actual del PIB al 1% al término del presente gobierno, para la educación; 

- Eliminar la PSU como único sistema de ingreso a la universidad y crear un marco institucional de Estado que de garantías de acceso a la educación superior a todo estudiante que tenga méritos académicos, independiente de su condición socioeconómica; 

- Crear una Superintendencia en Educación que tenga atribuciones para fiscalizar y hacer cumplir en forma efectiva la ley que prohíbe el lucro en la educación; 

- Cambiar el sistema de acreditación institucional de Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y Universidades actual por uno estatal, que tenga un impacto real en el aseguramiento de la calidad de las instituciones de educación superior y los programas que imparten, dando garantías de transparencia y confianza; 

- Aumentar el aporte del Estado al presupuesto de sus Universidades cubriendo el 50% de éstos para que estas instituciones puedan realizar sus labores de docencia, investigación y extensión al nivel que el país requiere para su desarrollo y ofreciendo oportunidades de acceso reales a todos los grupos socioeconómicos que conforman la sociedad chilena; 

- Generar recursos para el fortalecimiento de una educación pública equitativa y de calidad para el país, por la vía del aumento del impuesto a las empresas de más alto ingreso que afectan a los recursos naturales y la disminución del gasto en Defensa; 

- Desmunicipalización de la educación básica y media. 

Valoramos y apoyamos el desempeño que ha tenido el Rector de la Universidad de Chile en su defensa de la educación pública. Llamamos al conjunto de los Rectores del CRUCH a no firmar ningún acuerdo con el Gobierno sin que exista la consulta previa a sus respectivas comunidades universitarias. Mandatamos, en este sentido, a los Rectores a que representen lo que las comunidades universitarias definan a través de sus respectivos espacios de participación y deliberación. 

La Asamblea llama a la comunidad universitaria y ciudadana a mantenernos movilizados hasta que se redefina, en forma clara y precisa, el papel y el compromiso del Estado en la educación en el país en todos sus niveles, rechazando en forma terminante el lucro en la educación. 

Llamamos a generar un Gran Acuerdo Social por la Educación, que recoja lo que la ciudadanía ha expresado en forma organizada y movilizada. 

Invitamos a toda la comunidad universitaria a participar el Jueves 14 de Julio en la Marcha Nacional por la Educación. 

POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA EQUITATIVA Y DE CALIDAD, 
POR UNA UNIVERSIDAD DE CHILE ESTATAL Y PÚBLICA 

ASAMBLEA TRIESTAMENTAL 
FACULTAD DE MEDICINA 
UNIVERSIDAD DE CHILE 

Santiago, 12 de julio 2011

12 julio 2011

Patricio Bañados: Se acaba la fiesta

“El gobierno me roba a mí”. Eso se alcanzó a escuchar fugazmente a un muchacho esposado y tendido boca abajo sobre el pavimento, por ladrón, en una de las tantas noticias sobre delitos que nos presenta noche a noche la televisión.

Me trajo a la memoria un documental sobre la Revolución de los Pingüinos – jamás mostrado en televisión, por supuesto – que pude ver en exhibición privada hace algunos años. En una de sus secuencias la cámara entra con dos estudiantes a la casa de un conocido senador de la Concertación que los ha invitado para tratar el tema. Al entrar al living y ver la decoración, mobiliario, lámparas y tapices, uno le dice al otro en voz apenas audible: “Aquí están nuestros impuestos”.

La clase política, sorda, ciega, y por desgracia no también muda, no logra entender lo que está pasando. Sigue sacando ridículos cálculos electorales que sólo a ella interesan o tratando de sumarse a última hora a movimientos que no fue capaz de iniciar ni anticipar. No logra entender que detrás del descontento que revienta un día por la educación, otro por la ecología, otro por el cobre, se encuentra básicamente la rebelión contra un sistema impuesto a culatazos y que transformó las necesidades básicas de la población en rentables negocios para una clase privilegiada.
La derecha, que instaló este régimen gracias al gendarme que le prestó la fuerza armada para hacerlo, y después del plebiscito de 1988 encontró un inesperado aliado en la Concertación para prolongarlo, sigue tratando de convencernos a través de los medios de difusión, que le pertenecen casi sin competencia, que encontró la piedra filosofal. Que lo que es bueno para muy bien pagados ejecutivos y directores, muchos de ellos en empresas creadas con el ahorro de los asalariados, es bueno para el país. Y así una costra de parientes, relaciones de colegio y clubes exclusivos para GCE (gente como ellos), con sus suculentas ganancias, infla engañosamente el ingreso promedio del resto de la población acercándolo a una suma que, se supone, convertiría milagrosamente al país entero en una sociedad desarrollada.
La Concertación sigue sin aceptar que ganó muchas elecciones nada más que porque al otro lado estaban los que habían cohonestado la dictadura y para mucha gente era sencillamente imposible votar por ellos. En la última elección presidencial cayó a un 29% – aunque majaderee con el 49% – de los votos emitidos. Y si sumamos a los muchos que se niegan a participar en lo que ha llegado a ser una componenda entre compadres –uno para ti, uno para mí – aún menos. Pero eso no es lo importante. Lo grave es que abrazó con entusiasmo un sistema impuesto por la fuerza a la ciudadanía, aceptó con fruición un trozo de la torta, desmovilizó a la población con la amenaza del ogro, y mantuvo – si es que no aumentó – la brutal diferencia entre ricos y pobres que hace de Chile una vergüenza.

Ese fatuo maridaje que nos ha gobernado más de veinte años, hoy con toda clase de intereses comunes entrelazados, es incapaz de comprender que está asomando a la luz pública, encontrando por fin una manera de expresarse, un malestar ciudadano latente desde hace largo tiempo y que va mucho más allá de las demandas puntuales que lo aglutinan.
FUENTE:  Patricio Bañados, Periodista, hombre de radio y ex conductor de televisión.

11 julio 2011

Resultados Encuesta Adimark. ¿En busca de la nueva forma de gobernar 2.0?

por Gonzalo Durán y Marco Kremerman, economistas Fundación SOL
 
Durante los últimos meses se ha observado una disminución en la aprobación del actual Gobierno y un aumento en el rechazo, tendencia que vienen confirmando una serie de encuestas que se realizan permanentemente.

Los resultados conocidos a comienzos de esta semana a partir de los datos de la encuesta CERC y los que hoy conocemos de Adimark, muestran que el bajo apoyo y el abultado rechazo al Gobierno (evaluación que se extiende en general a la clase política) no responde a la coyuntura, a malos manejos puntuales o al costo político que significa tomar decisiones de carácter estructural, cuyos resultados sólo se pueden observar a largo plazo. Más bien, aquí nos encontramos con un problema de fondo, simplemente sectores importantes de la población están perdiendo el miedo y se aburrieron de que mientras el país sigue creciendo a ellos les llega sólo el residuo de ese crecimiento.


Hay un hastío que progresivamente empieza a ser general. No se concibe como la educación puede ser entregada a manos del mercado y se convierte en un negocio más. No se concibe como puede existir una discusión tan pobre y estrecha en torno al reajuste del salario mínimo, en donde año a año se utilizan los mismos argumentos para frenar aumentos que se relacionen con el ethos de un país. No se entiende como se destinan tan pocas energías a denunciar el caso La Polar e investigar al resto de la industria subprime a la chilena y se invierte tanto tiempo en argumentar que cambios superiores a $10 mil en el salario mínimo generarán una debacle de proporciones en las cifras de desempleo.


Y lo que quizás es más importante y engloba a las distintas razones que explican el malestar de la población, es que con urgencia se demandan reformas políticas, donde la participación real de las personas y las organizaciones se traduzca en un proyecto país integral que saque a Chile de la lógica del negociado y lo transforme en un país serio, con políticas de largo plazo y donde el desarrollo efectivamente sea un concepto lleno de contenido, para que en un mediano plazo el malestar se transforme en bienestar.


El rechazo se ha manifestado con gran fuerza en las encuestas y en las calles, no tanto porque este gobierno se esté comportando diametralmente distinto a los gobiernos de la Concertación, sino que porque las autoridades de esta administración encarnan sin ambigüedades la cultura del subdesarrollo, del individualismo y de los conflictos de interés que los gobiernos anteriores supieron hábilmente disimular.


La pésima política del Financiamiento Compartido en Educación de 1993, pasó inadvertida en su momento con los importantes reajustes que se hicieron al salario mínimo, los ritmos propios de la transición y la baja base social de comparación que existía.


La política del Crédito con Aval del Estado (CAE) creado el 2006 y sus nefastas consecuencias en los niveles de endeudamiento de los estudiantes que se empezarán a observar en ejercicio en la generación CAE del 2012, no generó repudio nacional, ya que al mismo tiempo se comenzaba a preparar los cimientos de la Reforma Previsional que se aprobaría unos años después.


Finalmente, las importantes reformas a la Justicia Laboral, también ayudaron a contener los urgentes cambios que se requieren en materia de sindicalización, negociación colectiva, sistema de gratificaciones, multirut y otros tantos que posibilitarían que los trabajadores puedan disputar en igualdad de condiciones las altas utilidades generadas por las empresas año a año (el 2010, las 570 compañías de la bolsa presentaron un aumento de 28% de sus ganancias).


Esta vez, la población (que espera transformarse en ciudadanía) ya no está contenida, porque ve que el Gobierno es administrado por sus propios dueños, una empresa familiar que tiene a Chile entre los 12 países más desiguales del mundo en términos de distribución del ingreso, y donde el ingreso autónomo por persona en el 5% de los hogares más ricos es 830 veces mayor a lo que puede obtener el 5% más pobre.


La filosofía de los subsidios focalizados del actual Gobierno está haciendo aguas por todos lados. La población quiere que se le retribuya decentemente (éticamente?) por su trabajo, quiere empleos de calidad (los empleos creados a la fecha son preponderantemente precarios), busca derechos universales, recuperar el sentido genuino de los bienes públicos como la salud y la educación y por supuesto demanda participación real en un país agreste, donde las personas no confían en el otro ni en las instituciones.


El futuro viene muy complicado para este gobierno y la clase política en general. Las reformas anunciadas en educación, parecen no haber tenido ningún eco, el reemplazo del Sueldo Ético por el Ingreso Ético Familar (lo que implica trasladar la responsabilidad desde las empresas al Estado) también traerá serios problemas en la discusión política. Y sin ir más lejos, por primera vez, la discusión sobre el reajuste al salario mínimo no se resuelve en los plazos previstos y la responsabilidad final quedará en manos del Presidente Piñera vía veto.


El país empieza a rechazar la cultura de la negociación colectiva empresarial, donde siempre se termina entregando y ofreciendo el raspado de la olla, buscando la imposición de salarios y condiciones y convirtiendo las abultadas cifras azules en extraños argumentos como “no es el momento de subir los salarios”


La familia chilena está dañada, endeudada, mal tratada. Las encuestas al parecer nos dicen que se necesita con urgencia ordenar la casa, volver a los orígenes, recordar que todos los hijos necesitan ser tratados con el mismo cuidado. No se trata de pesos más o pesos menos, se trata de un cambio profundo en la lógica de pensar y hacer las cosas. Lo complejo es que ya se escuchan las nuevas demandas y todas son estructurales: Aumento en la carga tributaria, renacionalización del cobre, asamblea constituyente, entre otras, demandas a las cuales ya se han plegado algunos parlamentarios de la Concertación.


Por tanto, ¿qué debería hacer este Gobierno para recuperar aprobación y bajar su rechazo?, ¿Cómo se las arreglará para recuperar las confianzas?, ¿Cuál será la nueva forma de gobernar? Las respuestas son difíciles, pero sin duda debe haber respuestas…


FUENTE: Fundación SOL, Encuesta ADIMARK (publicada 07/07/2011 vía La Tercera - archivo formato PDF 58 páginas
)

10 julio 2011

El país más joven del mundo

Sursudán acaba de ser creado, luego de un proceso social de liberación difícil pero que logró la independencia. Parte con una bajísima tasa de alfabetización, alta mortalidad infantil y pobreza. Pero ya están en camino. Que los colores y significados de su novísima bandera, así como himno, se cumplan para el bien de su pueblo. Y que el mundo sea solidaria y permita su desarrollo y asegure la paz. MG.

El país más joven del mundo

Ayer, 9 de julio de 2011, un nueva nación se sumó a la larga lista de estados independientes que pueblan la Tierra. Sudán del Sur es, desde ayer mismo, el cuadragésimo primer país más grande del mundo, con más de seiscientos mil kilómetros cuadrados. Sudán, el país del que se han independizado los sursudaneses, deja de ser el país más grande de África (el honor se lo queda Argelia), y desciende de ser el décimo país más grande del mundo hasta el puesto 16. Por población, Sudán del Sur ocupa el puesto número 94 en el mundo, con poco más de ocho millones de habitantes, situándose entre los Emiratos Árabes y Honduras. Sudán, por su parte, baja del puesto 32 al 40 en la lista de los países más poblados del planeta. El país recién nacido se convierte también en el cuadragésimo quinto país sin salida al mar, uniéndose a sus vecinos etíopes, centroafricanos y ugandeses. En total, Sudán del Sur comparte casi cinco mil kilómetros de fronteras con seis países: Sudán, Etiopía, Uganda, Kenia, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana. Hasta aquí la información puramente geográfica, pero, ¿qué viene después?

Celebraciones por la independencia en Juba, capital del país (fuente).

Montar un país desde cero no es una tarea sencilla. Dejando a un lado los enormes problemas económicos, educativos y bélicos que enfrenta el país (sólo en 2011 más de dos mil personas han muerto en choques tribales), un estado necesita himno, bandera, moneda, dominio de Internet, esa clase de cosas. La bandera, como se puede ver en la foto sobre estas líneas, ya es un tema solucionado, se ha usado la del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán, y sus colores representan la paz (el blanco, no deja de ser una ironía que la bandera de una guerrilla incluya una mención cromática a la paz), la tierra (verde), el Nilo (azul, evidentemente) y la gente (el negro). La estrella de cinco puntas (la Estrella de Belén, Sudán del Sur es mayoritariamente cristiano) representa la unidad entre los pueblos y etnias del país. El himno del país lo han compuesto este mismo año profesores y estudiantes de la Universidad de Juba. Se llama South Sudan Oyee!, y glorifica a Dios, la patria y los patriotas que murieron luchando por la independencia.

Celebrando la independencia al estilo futbolero (fuente)

Una de las condiciones para la existencia de un Estado como tal es el reconocimiento internacional. El primer país en reconocer a Sudán del Sur fue precisamente Sudán, seguido de Alemania y Egipto. Estados Unidos lo hizo ayer mismo, al igual que China y Gran Bretañajunto con tres docenas de países más, entre ellos España y gran parte de la Unión Europea. El próximo día 13 se debatirá en la ONU la entrada del país en la organización, que será aprobada al día siguiente; la bandera sursudanesa se izará junto con las otras 192 ya existentes en una ceremonia inmediatamente posterior.

La moneda de Sudán del Sur, de momento, sigue siendo la misma que la de su vecino del norte, la libra sudanesa, al igual que los sellos de correos. Durante los próximos meses se comenzarán a valorar los diseños para la libra sursudanesa y para los primeros sellos de correos. Los pasaportes tendrán que esperar a que se resuelvan ciertos acuerdos pendientes con Sudán acerca del derecho de ciudadanía sursudanesa, por lo que, por ahora, también se usarán los del vecino septentrional. Respecto al dominio de Internet, la cosa no es sencilla tampoco. Sudán ya posee el .sd, y el .su, que sería el lógico, estaba asignado a la Unión Soviética. Los sursudaneses han solicitado el .ss (South Sudan), pero las asociaciones mentales con lasSS nazis son inevitables, por lo que parece que la solicitud podría ser rechazada.

Pero el problema de definición e identidad más grave al que se enfrenta Sudán del Sur es básicamente el de dónde empieza y acaba su territorio. Sus fronteras, concretamente las que comparte con el país del que se ha independizado. Tres regiones se mantienen en disputa. Dos de ellas (el estado aún sudanés del Nilo Azul, y los Montes Nuba) supuestamente han de celebrar un referéndum para decidir si se unen a Sudán del Sur o permanecen como hasta ahora, mientras que la tercera, Abyei, está en un estado de disputa tal que pone en peligro la misma paz alcanzada en 2005.

Mapa de los dos Sudanes. En azul, Sudán del Sur. En Rojo, los estados del Nilo Azul y Kordofán del Sur, que podrían unirse en un futuro a Sudán del Sur. En amarillo, Abyei.

Abyei fue uno de los puntos de desencuentro más importantes a la hora de alcanzar los acuerdos de paz de 2005. Es una zona que llegó a aportar el 25% de la producción total de petróleo de Sudán y aunque su aportación se ha ido reduciendo y se cree que sus reservas están cerca de agotarse, por ella pasan varios oleoductos que el Norte quiere seguir controlando. La zona estuvo bajo el control del Sur hasta el pasado mes de mayo, cuando, tras una emboscada en la que murieron 22 soldados sudaneses, el ejército de ese país ocupó a sangre y fuego la región, forzando a más de veinte mil personas a huir hacia el sur. Este hecho fue calificado como acto de guerra por el gobierno sursudanés, y ha obligado a posponer el referéndum en la región, que supuestamente iba a ser simultáneo al que se celebró en enero en el territorio sursudanés. Actualmente el proceso está completamente paralizado, y la tensión entre los dos sudanes es enorme.

La ciudad de Abyei (fuente), destruida por completo, en mayo de 2008, tras choques armados entre los dos sudanes. Los treinta mil residentes de la ciudad tuvieron que huir a campos de refugiados hasta mediados de 2009, cuando comenzó la reconstruicción.

¿Qué futuro le espera a un país en el que el 1,8% de la población ha acabado la escuela primaria, en el que las infraestructuras más básicas son una quimera y en el que la mortalidad infantil alcanza el 10%? Es difícil saberlo, y hay análisis para todos los gustos, pero la mayoría son poco halagüeños. En el discurso de proclamación de la independencia el presidente Kiir afirmó que Sudán del Sur no sería un estado fallido, pero el hecho es que son muchos los que creen que así será. La paz, que depende mucho de sus relaciones con su vecino del norte, será el primer paso. A partir de ahí, buena suerte, sursudaneses.

Fuentes y más información: BBC Mundo (2, 3, 4, 5), Wikipedia (2, 3,4), Washington Post, La Vanguardia, ABC.

Página oficial del Gobierno de Sudán del Sur

Jubanos, un interesante documental de Televisión Española acerca de los sursudaneses que fueron enviados a estudiar a Cuba por John Garang, padre de la independencia del país, y que ahora forman parte de la élite de la nación recién nacida.

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El nacimiento de una nación, acerca de la proclamación de independencia de Kosovo.

35 países más jóvenes que tú (con su segunda y su tercera partes), sobre las naciones que han alcanzado la independencia desde 1980, y que ahora son 36.

La tierra que nadie quiere, la otra ocasión en la que Fronteras visitó Sudán.

VÍA: Fronterasblog

08 julio 2011

Educación Superior Chilena Es la Más Cara del Mundo

No solo es la más cara del mundo, sino que de calidad deficiente, que reproduce la desigualdad. El sistema educacional chileno no está en crisis; es una estafa a la sociedad en su conjunto y a las familias en específico. MG

Estrategia On-Line - Detalle noticia

Con un valor anual promedio de US$3.400, el arancel cobrado por las universidades domésticas se ha disparado sistemáticamente en los últimos 20 años. En el caso de las públicas, sólo entre 1995 y 2005 el alza fue de casi el 100%.

Exiguo aporte estatal, focalización de los subsidios, alta demanda y valoración excesiva de la tasa de retorno, serían elementos clave en este fenómeno.

“El arancel medio en Chile equivale al 22,7% de nuestro PIB per cápita, superior al de naciones como Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Japón”.

Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) consignan que, a precios relativos, la Educación Superior (ES) en Chile es la más cara del orbe. Con un valor promedio de US$3.400 anual, el arancel doméstico equivale al 22,7% del PIB per cápita, superior al de naciones como Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Japón.

El fenómeno ha sido advertido por diversas entidades foráneas, como el Banco Mundial, entidad que en un informe conjunto con el citado organismo multilateral constató que “una causa relevante de desigualdad (en nuestro país) incluye el alto costo de estudiar”.

En opinión de diversos agentes, no ha sido posible detectar el punto exacto de inflexión en este rally, pero a la luz de los antecedentes disponibles en el Ministerio de Educación (Mineduc), se traslucen lapsos en que el valor se disparó con vigor durante los últimos 20 años; sin ir más lejos, entre 1995 y 2005 el aumento arancelario promedio llegó al 92,8%.

¿A qué responde esta situación? Felipe Salazar, investigador del Centro de Políticas Comparadas de la Universidad Diego Portales, sostiene que se ha consolidado “una gran demanda en un mercado que no tiene nada de competitivo, al ser muy segmentado.” Añade que si bien existen aranceles de referencia entregados todos los ejercicios por la cartera del ramo para cada establecimiento, “finalmente éstos cobran más; saben que los cupos se van a llenar de todas formas: lo que devela un problema serio”.

Alejandra Mizala, del Centro de Economía Aplicada de la Universidad de Chile, acota que “las casas de estudio no compiten por alumnos, sino que por marketing, relacionado más bien a aspectos como la infraestructura, a aparecer en los diarios o a las acreditaciones. Elevan sus aranceles en pos de ello y la demanda no desaparece, en vista de lo que es considerado como una alta tasa de retorno”.

En esa línea, Rodrigo Troncoso, de Libertad y Desarrollo, enfatiza que la clave en esta discusión es que “el costo de educar en las instituciones ha subido mucho con la entrada en vigencia de las acreditaciones. Hay una gran presión por mayor infraestructura y ofrecer un producto de mejor calidad”.

Aporte Insuficiente

No obstante lo descrito reviste un elemento sustancial en el análisis, no explica necesariamente el elevado valor relativo respecto de otras naciones con mayores ingresos. La diferencia, plantean los consultados, se relacionaría entonces con el exiguo aporte público a la ES.

Patricio Gajardo, del Instituto Libertad, reconoce que se trata de una prestación “cara en todo el mundo; el problema doméstico es que el porcentaje de las familias que asumen los costos es muchísimo más alto que el promedio de la OCDE”. Subraya que “en los '80 había una importante contribución estatal, y el precio era bastante menor; eso sí, quienes ingresaban eran parte de una élite”.

Sobre el particular, Gabriela Cares, coordinadora de Políticas Educativas del programa “Educación 2020”, precisa que “alrededor del 85% del costo de una carrera en Chile es pagado directamente por los hogares; sólo el 15% corresponde a financiamiento público, mientras que en la OCDE, en torno al 70% proviene del Fisco, lo que da cuenta de un contraste gigante”.

Manifiesta que este hecho ha confluido en “la exclusión, en muchos casos, y un nivel de endeudamiento elevadísimo para quienes logran acceder, generando en definitiva un sistema que reproduce inequidad”.

Tasa de Retorno

Se ha inoculado en la cultura nacional que un título universitario asegurará altos ingresos, lo que “en la práctica dependerá mucho de cada carrera”, acota Mizala. En efecto –indica– “hay trabajos técnicos con mayor rentabilidad, pero la gente aún considera que el escenario es parecido al de hace 20 años cuando la cobertura era mucho menor y ser titulado era algo exclusivo que garantizaba un recorrido laboral”, elemento que sigue dando sustento a la demanda.

En este contexto, la economista afirma que las tasas de retorno promedio son del 20% para las carreras universitarias y de un 10% para aquellas técnicas. Las familias lo consideran “alto y están dispuestas a pagar los aranceles y endeudarse transitoriamente”.

Recomendaciones

La OCDE y el Banco Mundial han recomendado a Chile “como medidas complementarias para proteger a los estudiantes de un excesivo aumento de los aranceles, exigir que las instituciones de ES, cuyas tarifas suben más rápidamente que el promedio nacional, justifiquen por qué sus costos son diferentes”.

Salazar, en tanto, recalca que es fundamental incrementar el gasto con subsidios más focalizados, sin interferir en el nivel de los aranceles: “Que las universidades sigan eligiendo sus costos, pero que el Estado garantice bajo algunas condiciones, el pago del arancel al estudiante”, sentencia.

Gajardo, a su vez, sostiene que es indispensable “identificar adónde van los grupos más vulnerables, ya que si los subsidios sólo se dirigen a las instituciones estatales, estos finalmente se destinan, en un porcentaje mayoritario, a egresados de colegios particulares”.

La Brecha Entre el Arancel Referencial y el Efectivo

Desde 2005, el Ministerio de Educación entrega un “arancel referencial” para las respectivas carreras de cada universidad, con miras a establecer los recursos de becas y créditos que el Estado y las mismas instituciones entregan a los estudiantes.

La brecha entre tal cifra y la efectiva es amplia. Por citar un ejemplo, para la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Católica (UC) la diferencia entre ambos montos ha sido de casi $2.000.0000; mientras que en Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile, el margen detectado ha sido superior a $1.000.000.

En este sentido, Rodrigo Troncoso, de Libertad y Desarrollo, consigna que “es un sistema que está absolutamente viciado; incluso, hay veces en que la diferencia significa la mitad del costo real de una carrera”.

Así, la OCDE recomendó que “en vista de las complicaciones, el Mineduc debería estudiar cuidadosamente las ventajas y desventajas de mantener el sistema de aranceles de referencia en su forma actual, y considerar seriamente revisar o simplificar su enfoque y metodología”.

¿Y Respecto a la Región?El escenario doméstico de la Educación Superior (ES) dista bastante del que exhibe la mayoría de los países en la región. Mientras el arancel promedio local supera largamente los US$3.000, en naciones como Argentina, Nicaragua y Uruguay, el servicio es gratuito.

“Chile fue el primer país de América Latina que introdujo aranceles de pago en las instituciones públicas de ES, a comienzos de la década de los '80, y es todavía el único con altos aranceles a nivel de pregrado”, consigna la OCDE.

El secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación Argentina, Dr. Alberto Dibbern, por ejemplo, comenta que “además de no tener costo, se otorgan 47.000 becas para carreras prioritarias”. María Laura Dodino, coordinadora de Educación Superior del Ministerio de Educación de Uruguay, por su parte, relata que “el 80% de los estudiantes están en la Universidad de la República, la que es gratuita, y el sistema de ingreso es abierto; no hay ningún tipo de selección más que haber egresado de bachillerato”.