27 octubre 2010

Adhiere a esta declaración: Por el Derecho a la Memoria

Adhiere a esta declaración por el derecho a la memoria:

COMO SI VEINTE AÑOS NO FUERAN NADA

Un claro retroceso  en materia de derechos humanos y memoria introduce el Proyecto de Ley de Presupuesto, presentado por el ejecutivo, para el año 2011.

En dicho proyecto se suprime el financiamiento  otorgado por primera vez, en 2009, a través de la Ley de Presupuesto,  a instituciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos y al rescate de la memoria,  como la Corporación Villa Grimaldi y Londres 38, y se reemplaza por un fondo concursable abierto a todo tipo de “instituciones colaboradoras” del Estado.

A fin de descalificar la decisión adoptada por el anterior gobierno y aprobada por el Congreso Nacional,  representantes del actual gobierno y de la derecha han afirmado que esta asignación fue una concesión a “grupos de presión afines a la anterior administración”,  desconociendo que la aprobación de esos recursos  fue resultado de un largo proceso, en el que amplios sectores de la sociedad luchamos, durante décadas, por verdad y justicia, exigiendo al Estado el reconocimiento de sus responsabilidades en las sistemáticas violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la dictadura, y demandando una política de reparación del grave daño provocado a la sociedad.

El actual gobierno parece desconocer que todo Estado democrático tiene el deber de promover, respetar y garantizar los derechos humanos, en particular aquellos relacionados con la verdad, la justicia y la reparación de los crímenes cometidos en su representación y bajo su responsabilidad. También parece ignorar que ello conlleva el deber y la responsabilidad de garantizar el derecho a la memoria,  no para instaurar una visión única, sino para asegurar su ejercicio con autonomía y libertad.

Lo anterior es particularmente importante en una sociedad como la nuestra en la que conviven diversas memorias sobre el periodo, en la que aún no existe un consenso ético de condena irrestricta a las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura. Aún hay sectores sociales y políticos de gran influencia, que niegan estos hechos o los justifican como parte de un proceso de restablecimiento del “orden”.
Conscientes de ello, ya en 1991, los miembros de la Comisión Rettig –entre ellos destacados representantes de la derecha chilena--, establecieron en su informe final un conjunto de  Recomendaciones de reivindicación y reparación simbólica para que "en el plazo más prudente, la autoridad tenga a bien disponer las medidas y recursos necesarios para dar lugar a proyectos culturales y simbólicos destinados a reivindicar la memoria de las victimas en forma individual y colectiva, estableciendo nuevas bases para la convivencia social", recomendación que el actual gobierno claramente ha desoído.

Luego, como forma de responder a las iniciativas de construcción de memoriales y monumentos a lo largo del país, por parte de diversas comunidades, el ejecutivo comenzó a destinar recursos a este fin, a través del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior.
En 2008, por primera vez se constituyó una Mesa bipartita de trabajo encargada de elaborar un proyecto para un ex centro de detención, tortura y exterminio (Londres 38). Esta instancia estuvo integrada por las organizaciones de la sociedad civil que demandaban la recuperación del lugar y diversos organismos públicos, entre ellos, el Ministerio de Bienes Nacionales, el Ministerio de Obras Públicas, el Consejo de Monumentos Nacionales, la Intendencia Metropolitana, el Museo Histórico Nacional y la Asesora Presidencial en materia de derechos humanos.

Producto de la labor de la Mesa, las máximas autoridades de estos organismos asumieron el compromiso de proveer financiamiento público permanente para sustentar la gestión de este espacio de memoria, lo que se materializó en la Ley de Presupuesto  2010 en la cual, por primera vez, se asignaron recursos  para la habilitación y funcionamiento de un sitio histórico de este tipo. Durante el año 2009,  el ejecutivo también acogió la demanda del ex centro de detención  Villa Grimaldi  que, desde hacía varios años venía demandando que el Estado asumiera su responsabilidad en la mantención del espacio, rescatado de una venta ilícita a comienzos de los años 90.

En virtud de la continuidad de los actos y decisiones del Estado, éste no sólo es responsable de los crímenes y violaciones a los derechos humanos perpetrados por la dictadura y acreditados por tres comisiones ad hoc  e innumerables fallos judiciales. También es cómplice y responsable del ocultamiento de la verdad y  del sistemático “borrado” de huellas que llegó hasta la demolición de los ex centros de detención, tortura y exterminio que amenazaban con constituirse en testimonios elocuentes de lo vivido.

                Ahora, con la modificación del  Presupuesto 2011, el actual gobierno  parece decidido a llevar a cabo  una nueva borradura de ese pasado en lugar de reconocerlo  como lo que es: parte constitutiva del patrimonio y la memoria nacional, y una contribución al conocimiento y comprensión del pasado y, sobre todo, a  la profundización de la democracia del presente.

            Quienes suscribimos la presente declaración solicitamos al ejecutivo y al Congreso Nacional se garantice el cumplimiento de los compromisos señalados, en tanto éstos  constituyen un  avance en materia de políticas públicas en el ámbito de los  derechos humanos y la memoria.

Santiago, 20 de octubre de 2010


Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi                   

Londres 38, espacio de memorias

Comisión Ética contra la Tortura

Adhiere a esta declaración por el derecho a la memoria enviando nombre y número de carnet (o nombre de la institución que representas) a:



o llámanos al 292 5229


--
Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi
Av. José Arrieta Nro. 8401, Peñalolén
Tel (56-2)  2925229 - www.villagrimaldi.cl
villagrimaldi@villagrimaldi.cl

26 octubre 2010

La triste e increíble historia del cándido Marco y su Presidente desalmado: De protagonista de la fama a mediador evanescente

por Manuel Guerrero Antequera
Como si lo hubiera formulado un oráculo, la masiva salida de militantes activos de las filas del PRO -el partido creado en torno a la figura del ex candidato presidencial Marco Enríquez Ominami-, se veía inminente. Al no elegir parlamentarios la figuración espectacular de la que gozó en el período de campaña no hay mercadotecnia que lo aguante. Figuras como Farkas o Don Francisco lo pueden lograr con intermitencias en el tiempo, dada su publicidad ligada al dinero y el carismo. No es el caso de Marco.

Y lo anterior resulta bastante trágico, pues una política nueva como la diputada Marcela Sabat, puede aparecer más en los medios y convocar la atención, que quien consiguió cerca del 20% del electorado en las presidenciales, compitiendo con coaliciones poderosísimas. Si se apostó a que Marco lograría llamar la atención más allá de las elecciones dado su buen manejo de los medios, no hay quien pueda competir en ese plano con Sebastián Piñera, figura a quien no le basta ejercer el cargo máximo del Ejecutivo, sino que goza del efecto polilla más alto que hemos visto en décadas: estar siempre al acecho de los focos y las cámaras.

¿Pero el lento deshacerse de Marco en una promesa que no fue -al menos por ahora, y cuán largo sea este ahora marcará su destino-, reside solo en la falta de espacio en el eter de los medios? Verlo de este modo es darle demasiado crédito precisamente a la fórmula a la cual apostó y que lo llevó, al mismo tiempo, a un éxito relativo en las elecciones -sumó muchos votos pero no pasó a segunda vuelta- y a un fracaso a la hora de volverse una figura que incida en la agenda política del Chile actual. No todo reside en no contar con set televisivos en tiempo real para ofrecer una imagen de juventud, aire fresco y podio para denunciar el secuestro de la política por parte de las máquinas partidistas de las cuales también se forma parte.

Existe una dimensión de lo político que ha sido enfáticamente deshechada por todos los sectores, con excepción de la UDI Popular y, en menor grado, por la llamada izquierda extraparlamentaria: el trabajo de masas, el desvivirse en la calle, el arraigo en los territorios. Así como para los periodistas nóveles el primer paso es reportear lo que ocurre en la esquina, la plaza, los pasillos de tribunales o en las noches de accidentes y crímenes pasionales, una oferta política no puede ser seria en la medida que no cuente con una dimensión sociocultural de cara a las personas de carne y hueso. La vida auténtica no ocurre en las grandes esferas ni en los estudios de los matinales, sino en el simple paradero del Transantiago de la micro que no llega, no pasa y pasó sin recoger a los pasajeros ante las miradas atónitas, tristes o indignadas de éstos.

Y en esto, en la lejanía del sistema político con la vida efectiva, Marco no está solo. Sus adversarios políticos -con los casos de excepción antes citados- pecan del mismo mal, pero lo administran mejor, porque están incrustados, como oferta política, en los vericuetos del poder. La novedad de un movimiento puede deber, sin duda, mucho a la imagen que proyecte un lider carismático, pero ello no es suficiente para emerger como amenaza o promesa real de disputa del ejercicio del poder político. Lo que se expresa en votos debe ir en forma correlativa con el arraigo social, con el vínculo directo no con firmas que se recojan en compañía de una también carismática promesa de primera dama que no fue, sino con trabajo concreto de articulación con una ciudadanía que no pre existe a la acción política, sino que tiene que ser creada al tiempo que se realiza el trabajo político sociocultural en cada territorio de Chile. En ese plano no existe el "marquismo". Así como tampoco hay Concertación ni mucha izquierda extraparlamentaria. Sí hay opus y legionarios de cristo, e iglesias evangélicas y, por cierto, mucho narco en las esquinas y harta seguridad "ciudadana".

Marco, finalmente -al menos en lo que corre de esta historia-, de jugar el papel protagonista en las elecciones ha pasado a desempeñar el rol del "mediador evanescente" que describía con tanto gusto Hegel y de modo más reciente Zizek: la historia trágica de quien, en las grandes encrucijadas históricas, emerge como la promesa de una gran innovación respecto de dos polos que aparentemente se contradicen -en el caso de las elecciones la Alianza versus la Concertación-, pero que resulta evanescente, porque en ese intento no logra mantenerse por mucho tiempo, sino que desaparece para ser sustituido por algo que estaba en lo que hizo pero no en sus intenciones. 

En nuestro caso criollo, Marco logró volver verosímil la superación de la Concertación como un proyecto que declaró difunto, pero quien encarnó la novedad que lo vino a sustituir no ha sido él sino el otro polo adversario que no logró superar: Sebastián Piñera, como la encarnación de la promesa de una nueva forma de gobernar, más eficiente, directa, sin partidos políticos mediando, con rostros cercanos y mediáticos á la Golborne. Marco hizo el trabajo épico de cerrar un ciclo que duró 20 años, y en tal intento -por falta de arraigo social real- se inmoló y como efecto no esperado puso la corona a Sebastián Piñera, quien por sí mismo no había sido capaz de derribar a la Concertación.

Ganó el especulador ducho y cayó en desgracia el príncipe valiente. Ahora que sus huestes desertan, queda por ver si será capaz de reencantar a quienes estuvieron dispuestos a firmar por él y que pueblan los 50 mil adherentes a sus twitter personal, y pasar del estampar la rúbrica personal o hacer click a la acción más difícil de ir a encantar a las personas de carne y hueso que esperan la micro del Transantiago en el Chile real: aquel que no gana más de 250 mil pesos al mes, que carece de helicóptero y mecenas multimillonarios con ex buenas conexiones, que no posee reina de la belleza del matinal de todos como dueña de casa y que, así como se emociona hasta los huesos con el rescate de los 33 mineros, desconfía hasta los huesos de todo quien se presente como político profesional: aquel que no vive para la política, sino de la política. Y Marco es uno de ellos. ¿Volverá a ser protagonista?

25 octubre 2010

Mis favoritos: Calvin y Hobbes

Calvin es un niño de seis años que vive sus aventuras y desventuras junto a su inseparable mejor amigo: Hobbes, un tigre de peluche que cobra vida solo en su imaginación. Las tiras tratan en general de pelusonadas de nuestro protagonista, de la convivencia con sus padres, su vecina Susie y compañeros de clase, de su profesora, niñera, o de sus reflexiones sobre diferentes temas de su vida diaria...




En la historias de Calvin tiene un especial protagonismo su hiperactiva imaginación, ya sea indirectamente en forma de travesuras especialmente originales (a destacar su afición en utilizar muñecos de nieve para "expresarse" y jugar) o como la protagonista absoluta de muchas tiras, en las que el pequeño "reinterpreta" la realidad según su imaginación. Así, Calvin se crea el "alter ego" de un superhéroe galáctico llamado Capitán Spiff y se imagina a sus padres o su profesora como monstruos que quieren torturarlo; utiliza una caja de cartón para transformarse en diferentes animales o crear duplicados de su persona para que le hagan los deberes mientras el se va a jugar; pero, sobretodo, gracias a su imaginación hace que Hobbes sea su amigo y compañero en miles de aventuras y peripecias.


Realizada entre 1985 y 1996 por Bill Watterson, Calvin y Hobbes está considerada unánimemente como una de las mejores y más imaginativas tiras de prensa de la historia. Se ha llegado a publicar en 1800 periódicos alrededor del mundo, y ha llegado a ser la cuarta tira más extendida en Estados Unidos, después de Peanuts (conocida en España como Carlitos y Snoopy), Garfield y Blondie. Además, Bill Watterson ganó por Calvin y Hobbes por dos años casi consecutivos (en las ediciones de 1986 y 1988) el prestigioso Premio Reuben de la National Cartoonist Society, el galardón más importante en EEUU dentro del campo de las tiras de prensa y que casi nadie ha conseguido recibir más de una vez.

Como curiosidad, mencionar que al contrario que otros autores de tiras populares (caso de Schultz y su Snoopy, que ha sido explotado comercialmente hasta la saciedad), Watterson nunca ha permitido que se realizara merchandising -posters, figuritas, tazas, etc- de sus personajes, y por deseo expreso suyo solamente se pueden comercializar las recopilaciones de tiras.


"Cada imagen de Watterson es una obra de arte, una viñeta perfecta en la que nada sobra y nada falta, un estupendo magisterio para los que empiezan y para los veteranos (hasta Schultz [creador de Snoopy y Carlitos] lo ha reconocido) de cómo debe hacerse una tira cómica, tanto en lo que concierne al discurso humorístico como en lo relativo a la creación gráfica de personajes."
-- Manuel Barrero, responsable de Tebeosfera, en La Comictiva


William B. Watterson (Washington D.C., EEUU, 1958) comenzó a publicar Calvin y Hobbes el 18 de noviembre de 1985 y al año siguiente se convirtió en la persona más joven en ganar el prestigioso Premio Reuben de la National Cartoonist Society en la categoría de "Outstanding Cartoonist of the Year", premio que volvería a ganar en 1988. A pesar de realizar una de las tiras más populares del país, Watterson la abandonó descontento por el funcionamiento de los sindicatos de distribución que manejan el negocio de las tiras de prensa en EEUU (con los que ya había tenido varios roces), y cansado de las restricciones del formato (de las que ya se había intentado desmarcar parcialmente en 1992, abandonando el formato tradicional de la tiras dominicales que imponen los sindicatos, lo que le permitió realizar expermientos narrativos y tener mayor margen para su creatividad). Desde entonces vive retirado y supuestamente iba a preparar un nuevo proyecto relacionado con el cómic, pero (lamentablemente) no ha producido ninguna nueva obra hasta la fecha.


Habla el autor:
"Tres tiras de prensa han supuesto una tremenda inspiración para mí: Peanuts, de Charles Schulz; Pogo, de Walt Kelly; y Krazy Kat, de George Herriman. Cada una tiene sensibilidad distinta, pero todas me ayudaron a descubrir hasta donde podían llegar las tiras de prensa. Funcionan a distintos niveles, y entretienen mientras tratan de las cuestiones básicas de la vida. Y, lo más importante, es que las tiras sólo reflejan puntos de vista personales sobre el mundo. Muestran que los cómics pueden ser vehículos de un arte serio y maravilloso, una forma de comunicación inteligente. Son el ejemplo que he querido seguir."

"Calvin recibió el nombre de un teólogo del siglo XVI que creía en la predestinación. Mucha gente cree que Calvin está inspirado en un hijo mío, o que se basa en recuerdos detallados de mi propia infancia. En realidad no tengo hijos, y fuí un niño bastante tranquilo y obediente, casi lo contrario que Calvin. Una de las razones que hace divertido escribir el personaje de Calvin es que, a menudo, no estoy de acuerdo con él. Calvin es autobiográfico en el sentido de que piensa sobre los mismos temas que yo, pero en esto, Calvin refleja más mi madurez que mi infancia. Muchos de los conflictos de Calvin son metáforas de mí mismo. Sospecho que muchos de nosotros envejecemos sin crecer, y que dentro de cada adulto (a veces muy adentro) hay un crío que quiere que todo se haga a su manera. Utilizo a Calvin como salida a mi inmadurez, como una forma de mantener mi curiosidad por la naturaleza, como una forma de rediculizar mis propias obsesiones, y como una forma de comentar la naturaleza humana. No querría tener a Calvin en mi casa, pero en el papel, me ayuda a sortear y entender mejor mi vida."

"Hobbes recibió el nombre de un filósofo del siglo XVII que tenia una visión negativa de la naturaleza humana. Hobbes está inspirado en uno de nuestros gatos, uno gris atigrado al que llamábamos Sprite. Sprite no sólo me proporcionó el largo cuerpo y las características faciales de Hobbes, también fue el modelo de su personalidad. Era bonachón, inteligente, amistoso y entusiasta. Sprite me sugirió la idea de Hobbes saltando sobre Calvin al llegar a casa. En la mayoria de las historias de animales, el humor procede de su comportamiento humanizado. Por Supuesto, Hobbes camina erguido y habla, pero trato de conservar su lado felino, tanto en su porte físico como en su actitud. Su reserva y tacto me parecen muy gatunos, con su apenas contenido orgullo de no ser humano. "

"Al igual que Calvin, a menudo prefiero la compañia de animales a la de la gente, y Hobbes es mi idea de amigo ideal. El llamado "truco" de mi tira -las dos versiones de Hobbes- suele malinterpretarse. No pienso en Hobbes como un muñeco que cobra vida milagrosamente cuando aparece Calvin. Ni tampoco pienso en Hobbes como un producto de la imaginación de Calvin. La naturaleza de la realidad de Hobbes no me interesa. Calvin ve a Hobbes de una manera, y todos los demás lo ven de otra. Muestro dos versiones de la realidad, y cada una tiene sentido para el participante que la ve. Creo que es así como funciona la vida. Todos no vemos el mundo de la misma manera, y eso es lo que dibujo en la tira. Hobbes trata más sobre la naturaleza subjetiva de la realidad que sobre muñecos que cobran vida. "

"Al principio, los padres de Calvin fueron criticados por los lectores por ser poco cariñosos e innecesariamente sarcásticos.(El padre de Calvin ha señalado que lo que realmente quería era un perro). Creo que era poco frecuente que una tira se centrara en los aspectos exasperantes de los niños sin dejar mucho lugar al sentimentalismo. Normalmente sólo vemos a los padres de Calvin cuando reaccionan ante él, por tanto como personajes secundarios. He tratado de hacerlos más reales, con un razonable sentido del humor sobre lo que supone tener un hijo como Calvin. Creo que lo hacen mejor de lo que lo haría yo."

“Cuando encuentro un tema, lo observo a través de los ojos de Calvin. La personalidad de Calvin abre todo un abanico de posibles reacciones ante cualquier tema, así que me pongo en su lugar para saber lo que él haría.”



¿Te tinca conocer más de Calvin & Hobbes? Aquí una guía preparada por el excelente sitio guiadelcomic.com (de donde, por lo demás, vienen las reseñas):


- Una selección de tiras en castellano (70 tiras y 16 dominicales en total) en CalvinyHobbes.com (recomendamos especialmente los dominicales y la sección "nieve")
- Reseña de Rafael Marín en El archivo de Nessus
- Reseña en Jyaaku (en castellano)
- Completísima página sobre Calvin y Hobbes en inglés. Visita obligada.
- CalvinandHobbes.com: La web oficial en inglés

- Una curiosidad: Una carta enviada por Watterson a un fan aspirante a historietista, con algunos consejos.
- Otra curiosidad: en Superman/Batman #75 (DC Comics, 2010) se publicó una historieta titulada "Joker and Lex", a modo de homenaje a Calvin y Hobbes, dibujada por Lee Bermejo (mimetizando el estilo de Bill Watterson) sobre guión de Brian Azzarello, con Lex Luthor como Calvin y El Joker como Hobbes.

23 octubre 2010

Los 80 (pero los míos, los tuyos, los de varios/as!)

Nací en 1970 en Ñuñoa, Lo Plaza con Grecia. Crecí mis primeros seis años en la Villa Los Presidentes, en el jardín infantil del ex Pedagógico (Grecia esquina Dr. Johow) y el primero básico en "el Gallinero", con un director paco que nos hacía marchar todos los lunes acompañados de una banda militar. El 76 el Comando Conjunto baleó y secuestró mi viejo en plena vía pública. Mi hermana nació mientras él estaba en el campo de concentración de Tres Alamos, luego de haber pasado por "La Firma", Villa Grimaldi, Puchuncaví, Fuerte Silva Palma y Cuatro Alamos. Tenía 27 años.

A fines del 76 salimos cascando al exilio a Suecia, luego a Hungría donde hice la escuela hasta quinto básico y comencé estudios de guitarra clásica. El 82 mi viejo decidió volver a Chile, tuvimos un paso por Barcelona donde hice el séptimo básico (¿y el sexto dónde quedó?). Recuerdo el regreso a Ñuñoa, pasar por el lado del Estadio Nacional, llegar a Lo Plaza con Grecia, y en el muro blanco de la casa de mi abuela había un rayado que decía "10 de diciembre, Marcha del Hambre".

Mientras comenzaban las protestas nacionales entré al Instituto de Estudios Secundarios de la Universidad de Chile (ISUCH) donde hice el octavo y el primero medio, al tiempo que seguí con guitarra clásica en el Conservatorio de la Chile. Por mi mezcla de acentos (húngaro, catalán, español de España) me decían "el francés" (?!).

Me enamoré perdidamente de una estudiante de danza, en una especie de "amor perro", de esos sufridos: su familia pinochetista y la mía "izquierdista"; ella hija de dueños de casas que arrendaban y con un pequeño negocio que les daba un estatus de (micro)empresarios, y yo hijo de profes que vivíamos al tres y al cuatro. Nos amamos como locos, pero ¿quién dijo que la "lucha de clases" es un invento? Bueno, no Shakespeare, porque ahí está su Romeo y Julieta. Me pasó lo mismo: su familia le prohibió seguir conmigo, y el mundo sentí que se me vino abajo. El malestar en la cultura, le llama Freud. Tal cual.

Salí del ISUCH y entré al Colegio Latinoamericano de Integración, colegio privado alternativo, donde entré por un cupo que logró el sindicato de profes y funcionarios para los hijos de los trabajadores. Mi viejo era el inspector del colegio. Llegué con el pelo corto a lo milico, de uniforme escolar, a un ambiente donde todos eran como Charly García y Nito Mestre, cuya música conocí en mi primer día de clases. Los profes no eran "Sr. X" y "Srta. Z", sino el tío y la tía. Fue un cambio brutal, pero lo disfruté mucho. Me dejé crecer el pelo (mi pelito, dónde estás!!), me puse blue jeans, seguí con la guitarra clásica al tiempo que sacaba como loco los temas de Silvio que oía en cassette ("Al final de este viaje en la vida", cuántas veces disfruté ese cassete una y otra vez!).

Conocí a los cabros de la Jota (Vivi, ¿fuiste tú? ¿o el guatón Cristóbal?), y entré a militar a los 13 años en la base Mario Benedetti, y ahí descubrí el maravilloso mundo de la Coordinadora de Enseñanza Media (Coem), que luego se convirtió en el Comité Pro Feses, hasta lograr la ansiada (y prohibida por los milicos y los civiles de derecha) Federación de Estudiantes Secundarios, FESES.

Recuerdo la primera asamblea a la que asistí, en el Don Bosco en Cumming con Alameda. Un casi niño Laurence Maxwell hablándole a una sala atiborrada de secundarios de todas las clases sociales decididos a tomarse el mundo por asalto, discutiendo con pasión, con morrales llenos de libros de Marx, Althusser, oyendo a Jim Morrison, Soda Stereo y Callejón. Hice amigos para toda la vida, me volví a enamorar, ocupamos liceos, tomas, marchas, trabajos voluntarios, chocolatadas en las poblaciones, formación en "autodefensa de masas", me convertí de a poco en "dirigente público" de la jota, junto a un equipo de primera de compañeros/as valiosísimos, como Juanito Alfaro, Carlita Insunza, el Lolo, el Orión más adelante, y tantos otros.

Llegó el terremoto de inicios de marzo del 85
(sigo después, me tengo que ir a trabajar!)

20 octubre 2010

Mientras acontecía el rescate de los 33, en Chile murieron al menos 7 mineros


En la última década han muerto 400 trabajadores de las minas chilenas

No se salvaron todos los mineros, en Chile, murieron al menos siete

En los últimos días hemos visto al empresario multimillonario y presidente de Chile, Sebastián Piñera y a su mujer actuando como presentadores de un nuevo Reality show internacional. Mientras Piñera aprovechaba sus momentos de fama, en las minas chilenas morían al menos siete trabajadores en los dos meses que ha durado la tragedia de Mina José.

Ángel Camino / Buenos Aires (Argentina)
Sábado 16 de octubre de 2010.  Número 135

Mina San José batió records de audiencia; incluso el día del rescate ocupó portadas de los diarios más importantes del mundo. Nunca antes otro acontecimiento chileno había logrado un éxito de tal magnitud, ni siquiera el terremoto mantuvo en vilo a tanta gente.

Entre fuegos artificiales y flashes, la llegada del último minero disparó la audiencia. Nadie podía quedarse sin conocer la noticia. Los canales cortaron todas las emisiones ajenas al evento. Pero, aunque los fuegos ya habían acabado, aún quedaban seis rescatistas a más de 700 metros bajo el suelo, quienes, inexplicablemente, bajaron principalmente para abrir y cerrar la puerta a las nuevas celebridades. ¿Por qué bajaron seis rescatistas si era tan peligroso? No iba a haber fallos y los técnicos lo sabían, pero había que conseguir que la tensión llegara a los hogares de todo el mundo, tal y como indicaba la experiencia en otros programas como Gran Hermano.

De nuevo lo sensacionalista opacó la oportunidad de profundizar en las causas y de hacer un verdadero periodismo de denuncia. Durante los dos meses que ha durado el show poco se ha hablado de la realidad de los mineros en Chile. Horas y horas de transmisión sólo han servido para describirnos la historia de los protagonistas, llegando incluso a sus devaneos amorosos e infidelidades. Sobre las irregularidades, la explotación, el impacto ambiental, la evasión fiscal y la inseguridad de otras minas chilenas no clausuradas, nada.

Pero es que si uno no forma parte del circo mediático no es noticia y así les ha sucedido a al menos otros siete trabajadores de otras minas que fallecieron durante los dos meses que duraron las tareas de rescate y que pronto serán olvidados junto a los casi 400 mineros chilenos, que, según datos del estatal Servicio General de Geología y Minería, murieron en la última década. Incluso al día siguiente del rescate, otro trabajador falleció a mil metros de profundidad en una mina de oro de Valparaiso, tras un derrumbamiento que lo dejó sepultado. Tal vez algunas de estas situaciones se habrían evitado si se hubiera ratificado el Convenio 176 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Salud y Seguridad Minera que no se encuentra en el paquete de medidas que el aplaudido gobierno se ha visto obligado a presentar ante la situación.

En un país que sigue siendo principalmente exportador de materias primas, todos los mineros saben, pese a que pocos medios lo han reproducido, que el aumento de los precios internacionales del cobre, el carbón y el oro es proporcional al incremento de muertes y explotación en los yacimientos gestionados por grandes corporaciones. Parte de esta influencia del mercado en la explotación de los mineros tiene su origen 1981, cuando José Piñera, ministro de minería de Pinochet y hermano del actual presidente, impulsó la privatización del sector poniendo fin al proceso de nacionalización minera llevado a cabo por Salvador Allende.

A pesar de todo ello y siendo la minería el sector estratégico principal de la economía chilena resulta desalentador que un acontecimiento de este tipo no haga resurgir el debate sobre el rol de la minería en el país, y más lamentable aún es ver las escasas denuncias que en el show se han presentado sobre las condiciones laborales de los mineros ¿Será que hay a quien no le importaría hacer la segunda parte del reality minero?