Como Concejal me sumo y te invito para mañana *miércoles 7 de julio* 2010 que se realizará a las *19 horas* en el Centro de Urbanismo Ciudadano, de Ciudad Viva (*Dominica 14*, Barrio Bellavista), el VI Consejo Ciudadano del Patrimonio, por lo que se invita a vecinos y vecinas, creadores, profesionales, artistas y trabajadores a participar de esta instancia abierta y propositiva, para discutir y tomar acciones sobre el futuro patrimonial de Chile.
Los temas a discutir:
- Situación participación Ciudadana en el Consejo de Monumentos Nacionales. Medidas frente a la irresponsable actitud del Consejo de Monumentos Nacionales de NO responder formalmente la solicitud de la ciudadanía.
- Situación pendiente de Zonas Típicas que aún el Ministro Joaquín Lavín NO firma el decreto. Situación otros barrios patimoniales.
- Informe Asociación de Barrios y Zonas Típicas Región de Coquimbo y sus gestiones.
- Informe Comité por un Bicentenario Ciudadano y Popular. - Situación Casa de la CUT.
- Bancada Patrimonial y Municipios por el Patrimonio
- Triunfo ciudadano y votación negativa para ampliar el Plan Regulador Metropolitano
- Lanzamiento de la Guía de Zonas Típicas de Chile (al final de la reunión se regalarán ejemplares a los asistentes)
- Lanzamiento de campaña "Restaura por Chile" www.restauraporchile.cl
- Varios.
Más info en www.comunidadesdelpatrimonio.cl
patrimoniodechile@gmail.com
Todos/as son bienvenidos/as! Difunde y participa.
Por una ciudad y comuna para las personas,
saludos
Manuel Guerrero
manuel.concejal.guerrero@gmail.com
06 julio 2010
Luis Emilio Recabarren, hombre y líder excepcional
Un día 6 de julio como hoy, hace 134 años, nació en Valparaíso Don Reca, padre del movimiento de trabajadores en Chile. Feliz cumple!
La Iglesia, Piñera y el "Indulto Bicentenario"
La Iglesia, Piñera y el "Indulto Bicentenario"
por Jaime Escobar
La próxima semana la Conferencia Episcopal cerrará el documento definitivo sobre los Indultos Bicentenario, allí se establecerá que condenados por causas de derechos humanos, como el ex jefe de la CNI, Odlanier Mena y otros reos por crímenes y torturas puedan quedar libres.
Profundo malestar y rechazo en vastos sectores ciudadanos ha causado la iniciativa de la jerarquía de la Iglesia Católica producto de su iniciativa de Indulto a una cantidad indeterminada de personas condenadas por diversos delitos, sin precisar que aquellos condenados por causas de derechos humanos queden, definitivamente, exentos de dicha acción de perdón.
Tal actitud de perdón y clemencia hacia funcionarios (militares o civiles) que participaron en crímenes y torturas en contra de ciudadanos indefensos no tiene parangón en la historia de Chile. Tampoco está en sintonía con la actitud que tuvo el Papa Juan Pablo II que perdonó a su agresor Ali Agca, pero no pidió ni indulto ni rebaja de pena por su acción criminal, tal como lo determinó ejemplarmente la justicia.
La Iglesia ha de ser experta en humanidad y bajo ninguna circunstancia debe torcer la letra y el espíritu de la justicia en aquellos hechos criminales y de torturas que cometieron personas y organismos al amparo del Estado. Existe una amplia jurisprudencia y un clamor ético-moral de la ciudadanía tendiente a que no se pueden perdonar vía leyes o decretos actos de persecución política, tortura y genocidio.
En este contexto de por sí delicado para el primer año de gobierno del Presidente Piñera, han surgido voces que recomiendan la cautela y la prudencia. Ha sido el propio ministro de Justicia, Felipe Bulnes, quién ha dicho en reiteradas oportunidades que “el Indulto Bicentenario no forma parte del programa y nos vamos a pronunciar una vez que la Iglesia dé a conocer exactamente los parámetros respecto de los cuales les gustaría instalarlo”. A nivel político la senadora Lily Pérez declaró que un Indulto sin las precisiones debidas “sería una pésima señal hacia la ciudadanía que pide más seguridad ciudadana y el fin de la puerta giratoria”…
Pero en todo este complejo entramado de impunidad para con los violadores de derechos humanos que buscan algunos poderes fácticos aprovechando una misericordiosa iniciativa de la Iglesia para con la amnistía de algunos presos comunes, parece haber una sintonía con lo que plantea el Capellán de Gendarmería P. Jaime Nawrath, promotor y redactor de los “borradores indultos Bicentenario” y el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, ex capitán de Carabineros y entusiasta partidario y funcionario de Pinochet, desde su trabajo en el ministerio secretaría general de la Presidencia a fines de los años 80. Y, hoy candidato al Arzobispado de Santiago.
Por un lado el Capellán Nawrath plantea con asesoramiento de abogados en un texto entregado al Comité Permanente del Episcopado: “Concédese indulto general, consistente en el perdón de todo el saldo de la pena a los condenados que se encuentren cumpliendo privados de libertad o con restricción de la misma, en especial los que hayan cumplido 70 años y los que estén padeciendo una discapacidad física, síquica irreversible y que a la fecha estén clínicamente desahuciados o en estado Terminal, acreditado por un médico de Gendarmería.
Y, que dice el flamante candidato al Arzobispado de Santiago y prominente hombre del Opus Dei, simplemente que “no hay paz sin justicia y no hay justicia sin perdón”. Y que su deber como Pastor es procurar la paz y la reconciliación entre hermanos. “Silenciosamente se ha trabajado en ese sentido, curando heridas en ambos lados, acompañando a unos y otros, enseñando el perdón y buscando los elementos de unidad que hacen mirar el futuro con esperanza”. En la reflexión del obispo no aparece la palabra justicia como clave de encontrar la paz social, por lo tanto, enfatizar solo el perdón es consagrar la impunidad total. No se puede jugar con la justicia ni con el perdón!
Cuanta razón tienen las organizaciones de derechos humanos al pedir a los obispos que mantengan la sana tradición de la Iglesia chilena que no ha consagrado la impunidad en Chile en materia de violaciones a ese sagrado derecho. Además, de producirse este “perdonazo” a los responsables de crímenes y torturas estaríamos entregando una pésima enseñanza a las nuevas generaciones, a nuestros hijos y nietos, que no se merecen que, como consecuencia de indultos, estos graves crímenes y torturas se vuelvan repetir. Así no estaremos contribuyendo a la paz social ni al bien común.
- Jaime Escobar es editor de la revista Reflexión y Liberación
por Jaime Escobar
La próxima semana la Conferencia Episcopal cerrará el documento definitivo sobre los Indultos Bicentenario, allí se establecerá que condenados por causas de derechos humanos, como el ex jefe de la CNI, Odlanier Mena y otros reos por crímenes y torturas puedan quedar libres.
Profundo malestar y rechazo en vastos sectores ciudadanos ha causado la iniciativa de la jerarquía de la Iglesia Católica producto de su iniciativa de Indulto a una cantidad indeterminada de personas condenadas por diversos delitos, sin precisar que aquellos condenados por causas de derechos humanos queden, definitivamente, exentos de dicha acción de perdón.
Tal actitud de perdón y clemencia hacia funcionarios (militares o civiles) que participaron en crímenes y torturas en contra de ciudadanos indefensos no tiene parangón en la historia de Chile. Tampoco está en sintonía con la actitud que tuvo el Papa Juan Pablo II que perdonó a su agresor Ali Agca, pero no pidió ni indulto ni rebaja de pena por su acción criminal, tal como lo determinó ejemplarmente la justicia.
La Iglesia ha de ser experta en humanidad y bajo ninguna circunstancia debe torcer la letra y el espíritu de la justicia en aquellos hechos criminales y de torturas que cometieron personas y organismos al amparo del Estado. Existe una amplia jurisprudencia y un clamor ético-moral de la ciudadanía tendiente a que no se pueden perdonar vía leyes o decretos actos de persecución política, tortura y genocidio.
En este contexto de por sí delicado para el primer año de gobierno del Presidente Piñera, han surgido voces que recomiendan la cautela y la prudencia. Ha sido el propio ministro de Justicia, Felipe Bulnes, quién ha dicho en reiteradas oportunidades que “el Indulto Bicentenario no forma parte del programa y nos vamos a pronunciar una vez que la Iglesia dé a conocer exactamente los parámetros respecto de los cuales les gustaría instalarlo”. A nivel político la senadora Lily Pérez declaró que un Indulto sin las precisiones debidas “sería una pésima señal hacia la ciudadanía que pide más seguridad ciudadana y el fin de la puerta giratoria”…
Pero en todo este complejo entramado de impunidad para con los violadores de derechos humanos que buscan algunos poderes fácticos aprovechando una misericordiosa iniciativa de la Iglesia para con la amnistía de algunos presos comunes, parece haber una sintonía con lo que plantea el Capellán de Gendarmería P. Jaime Nawrath, promotor y redactor de los “borradores indultos Bicentenario” y el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, ex capitán de Carabineros y entusiasta partidario y funcionario de Pinochet, desde su trabajo en el ministerio secretaría general de la Presidencia a fines de los años 80. Y, hoy candidato al Arzobispado de Santiago.
Por un lado el Capellán Nawrath plantea con asesoramiento de abogados en un texto entregado al Comité Permanente del Episcopado: “Concédese indulto general, consistente en el perdón de todo el saldo de la pena a los condenados que se encuentren cumpliendo privados de libertad o con restricción de la misma, en especial los que hayan cumplido 70 años y los que estén padeciendo una discapacidad física, síquica irreversible y que a la fecha estén clínicamente desahuciados o en estado Terminal, acreditado por un médico de Gendarmería.
Y, que dice el flamante candidato al Arzobispado de Santiago y prominente hombre del Opus Dei, simplemente que “no hay paz sin justicia y no hay justicia sin perdón”. Y que su deber como Pastor es procurar la paz y la reconciliación entre hermanos. “Silenciosamente se ha trabajado en ese sentido, curando heridas en ambos lados, acompañando a unos y otros, enseñando el perdón y buscando los elementos de unidad que hacen mirar el futuro con esperanza”. En la reflexión del obispo no aparece la palabra justicia como clave de encontrar la paz social, por lo tanto, enfatizar solo el perdón es consagrar la impunidad total. No se puede jugar con la justicia ni con el perdón!
Cuanta razón tienen las organizaciones de derechos humanos al pedir a los obispos que mantengan la sana tradición de la Iglesia chilena que no ha consagrado la impunidad en Chile en materia de violaciones a ese sagrado derecho. Además, de producirse este “perdonazo” a los responsables de crímenes y torturas estaríamos entregando una pésima enseñanza a las nuevas generaciones, a nuestros hijos y nietos, que no se merecen que, como consecuencia de indultos, estos graves crímenes y torturas se vuelvan repetir. Así no estaremos contribuyendo a la paz social ni al bien común.
- Jaime Escobar es editor de la revista Reflexión y Liberación
05 julio 2010
Historias del fútbol en América Latina – Un estudio sobre Sociedades y Culturas
Producto y en torno al Mundial se han desatado, en distintos ambientes de interacción social, ya sean virtuales o cara a cara, conversaciones y debates entre la gente sobre el tema del fútbol, si es pasión o negocio, si representa algo auténticamente popular o es más bien expresión de la enajenación sistemática, entre otros aspectos. Más allá de las distintas visiones rápidas, lo que a nadie deja ajeno es el tremendo mecanismo de movilización social que implica el fútbol. En el caso chileno, dos triunfos con apenas un gol de su selección movilizó cada vez a decenas de miles de personas a las calles, algo que no ocurría desde la manifestación contra la Guerra de Irak y Bush hace ya varios años.
La mayoría de estas intervenciones, hasta adonde he podido observar, mantienen un nivel bastante emocional e inmediato, sin demasiada reflexión y menos investigación de por medio. Evidentemente esto no tienen porqué ser tarea de todo el mundo (y porqué no podría serlo?), y la deuda mayor la llevan los comunicadores sociales y analistas simbólicos, que tienden a reproducir lugares comunes.
Revisando la web encontré el siguiente ensayo-investigación que publica el Área de Investigaciones del Instituto de Desarrollo Económico y Social (Argentina), que en un lenguaje bastante accesible nos entrega un panorama de las sociedades latinoamericanas y su relación al fútbol. A ver si nos da un poquito más de luz o herramientas para comprender o al menos describir el fenómeno que a muchos los tiene ya más arriba que la vuvuzela.
slds! Manu g.
---
Historias del fútbol en América Latina – historias de sociedades y culturas
por Stefan Rinke
En el contexto de los mundiales de fútbol, se ha mostrado con toda claridad que este deporte es uno de los grandes temas de nuestros tiempos. Fútbol es desde hace mucho no solamente una habilidad corporal y entretenimiento: Fútbol es un enorme factor económico, que marca el modo de vida y desde sus comienzos hasta nuestros días ha tenido relevancia política. Ante los ojos de muchos entusiastas es la última pasión verdadera. Expresado de una manera menos patética, el fútbol seguramente es uno de los más eficaces mecanismos de movilización social de nuestros días.
Las razones del atractivo del deporte y especialmente del fútbol han sido investigadas científicamente a partir de los estudios del historiador Johan Huizinga sobre los orígenes de la cultura en el juego (Huizinga 2001), de los sociólogos Norbert Elias y Eric Dunning (Elias/Dunning 1986); Así también como Pierre Bourdieu (Bourdieu 1986). Sin embargo estas explicaciones conllevan casi siempre cuatro factores muy importantes:
- Su comodidad: El fútbol se puede jugar en cualquier lugar. No es necesario un equipamiento caro ni siquiera una pelota. Las reglas del juego son tan sencillas que hasta un niño de cinco años lo puede entender mayormente sin problemas.
- Su énfasis corporal: Con esto se refiere a determinadas imágenes varoniles e ideales varoniles.
- La inquietud y emoción envuelta: Estos se dan sobre todo en la vivencia de la masa, la cual se puede entender como gran vivencia de unidad. De igual manera ofrece el fútbol como espectáculo, de acuerdo con Elias también una función de válvula de escape para la sobrecargada potencialidad de agresividad.
- Su carácter de ritual: A través de las continuas repeticiones de juegos semanales y caminos al estadio, de los procedimientos anuales de temporada, etc. A través de canciones estandarizadas y vestimenta de los hinchas son ensayadas maneras de comportamientos colectivos, los cuales obtienen gran poder de fascinación.
Lo que en grandes partes del mundo prevalece, en Latinoamérica se da en fuerte medida. El Fútbol desata en Latinoamérica aún todavía más euforia que por otras partes nórdicas. En partes lejanas de Latinoamérica el fútbol juega un papel muy importante no solamente en la vida cultural. Fútbol es mucho más que un juego lo cual se practica, mucho más que un producto, lo cual se consume. Fútbol es también un espectáculo del cual aún se piensa mucho y el gran tema del cual se habla. A esto se añade que el fútbol en esa región del mundo muchas veces interpretada como “continente de catástrofes” es uno de los pocos artículos positivos de exportación. Fútbol es con ello en gran escala algo como en Europa un recurso de identidad a un nivel regional, nacional y continental así como una inspiración para la producción artística y literaria.
Como tema de la historiografía latinoamericana, el fútbol tiene ya más de 50 años de tradición (Mazzoni 1950; Lorenzo 1955). Sin embargo en ello se trataba con frecuencia de representaciones meramente descriptivas, las cuales eran redactadas generalmente por aficionados. En los pocos casos que la historiografía profesional sobre Latinoamérica de los años sesenta y setenta mencionó al fútbol, lo clasificó como una prueba más de la eficiencia del imperialismo cultural de Inglaterra (Guttmann 1994; Arbena 1995). Recién desde los años 80 se descubrió el deporte y con él también al fútbol como una parte importante de los procesos de cambios culturales en el siglo XX (Arbena 1998). Un nuevo impulso dio el estudio de la socióloga, Janet Lever sobre la “Soccer Madness” en Brasil (Lever 1983).
Con respecto a este contexto ya ha sido investigada tanto la historia de las raíces europeas del fútbol como las instituciones individuales (clubes y federaciones). En el transcurso de las últimas décadas llegaron nuevas tesis a través de los trabajos etnológicos y antropológicos culturales (Lahud 1998; Leite López 1998; Fábregas Puig 2001). Con excepciones, dignas de elogio (Archetti 1999), tiene la historiografía de Latinoamérica grandes necesidades de recuperación. En particular, preguntas sobre procesos de transferencias transnacionales no han sido todavía hechas sistemáticamente. Es interesante que en la investigación anterior predomine claramente la perspectiva nacional hasta los títulos, los cuales a primera vista prometen mucho (Santa Cruz 1995). Esto es valioso también para las síntesis de Tony Mason (Mason 1995) y Dario N. Azzellini (Azzellini 2006).
En lo siguiente voy a presentar primeramente los inicios del Fútbol en Latinoamérica, luego investigaré las relaciones de ese deporte con la nación y la política, en seguida ilustraré algunos problemas sociales del deporte del fútbol, después trataré las conexiones económicas del fútbol y al final analizaré algunos aspectos históricos de género. El objetivo de este artículo, es menos dar respuestas que formular preguntas las cuales puedan conducir un futuro proyecto de investigación de la historia del fútbol en Latinoamérica. Escribir esta historia, según mi tesis, significa nada menos que tomar en vista la historia de la cultura y de la sociedad latinoamericana de finales del siglo XIX hasta la actualidad. Fútbol es un fenómeno de la cultura moderna de masas, en la cual se deja mostrar ejemplarmente la formación de muchos problemas de las nuevas sociedades latinoamericanas.
La heterogeneidad fundamental de Latinoamérica se traduce también en diferentes desarrollos dentro del fútbol, sí se compara por ejemplo los casos extremos de Brasil y Nicaragua. En total se da a conocer múltiples diferencias; por ejemplo en la rapidez del desarrollo de este deporte. Claro que ha jugado un importante papel de pionero el así llamado cono sur y junto a ello dentro de los figurativos países como: Argentina, Chile, Brasil y Uruguay, ante todo, las ciudades centrales portuarias – y éstas todavía la poseen en la mayor parte.
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La mayoría de estas intervenciones, hasta adonde he podido observar, mantienen un nivel bastante emocional e inmediato, sin demasiada reflexión y menos investigación de por medio. Evidentemente esto no tienen porqué ser tarea de todo el mundo (y porqué no podría serlo?), y la deuda mayor la llevan los comunicadores sociales y analistas simbólicos, que tienden a reproducir lugares comunes.
Revisando la web encontré el siguiente ensayo-investigación que publica el Área de Investigaciones del Instituto de Desarrollo Económico y Social (Argentina), que en un lenguaje bastante accesible nos entrega un panorama de las sociedades latinoamericanas y su relación al fútbol. A ver si nos da un poquito más de luz o herramientas para comprender o al menos describir el fenómeno que a muchos los tiene ya más arriba que la vuvuzela.
slds! Manu g.
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Historias del fútbol en América Latina – historias de sociedades y culturas
por Stefan Rinke
En el contexto de los mundiales de fútbol, se ha mostrado con toda claridad que este deporte es uno de los grandes temas de nuestros tiempos. Fútbol es desde hace mucho no solamente una habilidad corporal y entretenimiento: Fútbol es un enorme factor económico, que marca el modo de vida y desde sus comienzos hasta nuestros días ha tenido relevancia política. Ante los ojos de muchos entusiastas es la última pasión verdadera. Expresado de una manera menos patética, el fútbol seguramente es uno de los más eficaces mecanismos de movilización social de nuestros días.
Las razones del atractivo del deporte y especialmente del fútbol han sido investigadas científicamente a partir de los estudios del historiador Johan Huizinga sobre los orígenes de la cultura en el juego (Huizinga 2001), de los sociólogos Norbert Elias y Eric Dunning (Elias/Dunning 1986); Así también como Pierre Bourdieu (Bourdieu 1986). Sin embargo estas explicaciones conllevan casi siempre cuatro factores muy importantes:
- Su comodidad: El fútbol se puede jugar en cualquier lugar. No es necesario un equipamiento caro ni siquiera una pelota. Las reglas del juego son tan sencillas que hasta un niño de cinco años lo puede entender mayormente sin problemas.
- Su énfasis corporal: Con esto se refiere a determinadas imágenes varoniles e ideales varoniles.
- La inquietud y emoción envuelta: Estos se dan sobre todo en la vivencia de la masa, la cual se puede entender como gran vivencia de unidad. De igual manera ofrece el fútbol como espectáculo, de acuerdo con Elias también una función de válvula de escape para la sobrecargada potencialidad de agresividad.
- Su carácter de ritual: A través de las continuas repeticiones de juegos semanales y caminos al estadio, de los procedimientos anuales de temporada, etc. A través de canciones estandarizadas y vestimenta de los hinchas son ensayadas maneras de comportamientos colectivos, los cuales obtienen gran poder de fascinación.
Lo que en grandes partes del mundo prevalece, en Latinoamérica se da en fuerte medida. El Fútbol desata en Latinoamérica aún todavía más euforia que por otras partes nórdicas. En partes lejanas de Latinoamérica el fútbol juega un papel muy importante no solamente en la vida cultural. Fútbol es mucho más que un juego lo cual se practica, mucho más que un producto, lo cual se consume. Fútbol es también un espectáculo del cual aún se piensa mucho y el gran tema del cual se habla. A esto se añade que el fútbol en esa región del mundo muchas veces interpretada como “continente de catástrofes” es uno de los pocos artículos positivos de exportación. Fútbol es con ello en gran escala algo como en Europa un recurso de identidad a un nivel regional, nacional y continental así como una inspiración para la producción artística y literaria.
Como tema de la historiografía latinoamericana, el fútbol tiene ya más de 50 años de tradición (Mazzoni 1950; Lorenzo 1955). Sin embargo en ello se trataba con frecuencia de representaciones meramente descriptivas, las cuales eran redactadas generalmente por aficionados. En los pocos casos que la historiografía profesional sobre Latinoamérica de los años sesenta y setenta mencionó al fútbol, lo clasificó como una prueba más de la eficiencia del imperialismo cultural de Inglaterra (Guttmann 1994; Arbena 1995). Recién desde los años 80 se descubrió el deporte y con él también al fútbol como una parte importante de los procesos de cambios culturales en el siglo XX (Arbena 1998). Un nuevo impulso dio el estudio de la socióloga, Janet Lever sobre la “Soccer Madness” en Brasil (Lever 1983).
Con respecto a este contexto ya ha sido investigada tanto la historia de las raíces europeas del fútbol como las instituciones individuales (clubes y federaciones). En el transcurso de las últimas décadas llegaron nuevas tesis a través de los trabajos etnológicos y antropológicos culturales (Lahud 1998; Leite López 1998; Fábregas Puig 2001). Con excepciones, dignas de elogio (Archetti 1999), tiene la historiografía de Latinoamérica grandes necesidades de recuperación. En particular, preguntas sobre procesos de transferencias transnacionales no han sido todavía hechas sistemáticamente. Es interesante que en la investigación anterior predomine claramente la perspectiva nacional hasta los títulos, los cuales a primera vista prometen mucho (Santa Cruz 1995). Esto es valioso también para las síntesis de Tony Mason (Mason 1995) y Dario N. Azzellini (Azzellini 2006).
En lo siguiente voy a presentar primeramente los inicios del Fútbol en Latinoamérica, luego investigaré las relaciones de ese deporte con la nación y la política, en seguida ilustraré algunos problemas sociales del deporte del fútbol, después trataré las conexiones económicas del fútbol y al final analizaré algunos aspectos históricos de género. El objetivo de este artículo, es menos dar respuestas que formular preguntas las cuales puedan conducir un futuro proyecto de investigación de la historia del fútbol en Latinoamérica. Escribir esta historia, según mi tesis, significa nada menos que tomar en vista la historia de la cultura y de la sociedad latinoamericana de finales del siglo XIX hasta la actualidad. Fútbol es un fenómeno de la cultura moderna de masas, en la cual se deja mostrar ejemplarmente la formación de muchos problemas de las nuevas sociedades latinoamericanas.
La heterogeneidad fundamental de Latinoamérica se traduce también en diferentes desarrollos dentro del fútbol, sí se compara por ejemplo los casos extremos de Brasil y Nicaragua. En total se da a conocer múltiples diferencias; por ejemplo en la rapidez del desarrollo de este deporte. Claro que ha jugado un importante papel de pionero el así llamado cono sur y junto a ello dentro de los figurativos países como: Argentina, Chile, Brasil y Uruguay, ante todo, las ciudades centrales portuarias – y éstas todavía la poseen en la mayor parte.
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NANo Stern - Necesito una Canción
Necesito Una Canción
No me miras,
como si no estuviera aquí.
Hace rato,
siento que tengo que partir.
Como yo quisiera poder irme de repente,
y alejarme de la gente.
Solo con el sol en frente
ir a encontrar
las nuevas canciones
y las viejas bendiciones
que nos llevan de repente
a liberarnos de prisiones de ansiedad.
Tu silencio,
ya no me deja ni cantar.
Necesito
una canción para tocar.
Aunque sea triste
y aunque diga que no existe
lo que antes tu me diste,
lo que algún dia en mi viste
y ya no está.
Y si es que es feliz
yo volveré a nuestro país
y cantaremos pa' que goces
melodías a dos voces
hasta el fin!
No me miras,
como si no estuviera aquí.
Hace rato,
siento que tengo que partir.
Como yo quisiera poder irme de repente,
y alejarme de la gente.
Solo con el sol en frente
ir a encontrar
las nuevas canciones
y las viejas bendiciones
que nos llevan de repente
a liberarnos de prisiones de ansiedad.
Tu silencio,
ya no me deja ni cantar.
Necesito
una canción para tocar.
Aunque sea triste
y aunque diga que no existe
lo que antes tu me diste,
lo que algún dia en mi viste
y ya no está.
Y si es que es feliz
yo volveré a nuestro país
y cantaremos pa' que goces
melodías a dos voces
hasta el fin!
02 julio 2010
Carta abierta a Maradona, en caso que Argentina no gane este campeonato del mundo
QUERIDO DIEGO, “PELUSA”, “PIBE DE ORO”, “DIEZ”, “DIOS”, “GORDO”:
Quiero hacer memoria, para que no se te olvide a vos, ni a ninguno de los argentinos.
Eras un pibe de la villa miseria de Fiorito. Uno de esos asentamientos informales, insalubres y laberínticos, de viviendas precarias en las que se hacinan los desplazados. Síntoma brutal de la marginación y la pobreza, del que los políticos prefieren no hablar porque es poner en duda toda la estructura legal del sistema.
Jugabas porque el fútbol es la expansión de los humildes, un acto atemporal que los saca de las desdichas cotidianas. La vida te había negado casi todo, y vos, como miles de chicos argentinos, con tus zapatos rotos, te desquitabas a patadas.
En 1973 alguien te dijo:
- Che pibe, vamos a armar un equipo para jugar en el “Torneo Evita”, ¿Entrás?
Con tus piernas flacas y tu rostro de “negrito”, te convertiste en la pesadilla del torneo, nadie quería enfrentarte. “Los Cebollitas”, (así se llamaban), se llevaron la copa y al año siguiente ganaron el Campeonato de la 8ª División. El conjunto se mantuvo invicto 136 partidos y gracias a que “Los Cebollitas” se convirtieron en una sensación, conociste Perú y Uruguay, donde los invitaron a jugar. No tenías 12 años y ya eras campeón.
A alguien se le ocurrió hacerte debutar en las inferiores del Club Argentino Juniors. Resultó fácil, fue el primer acto ilícito de tu vida: te cambiaron el nombre y mintieron la edad, agregándote dos años para que te aceptaran. Algo completamente inútil porque tu brillo era tal que cuando te vieron jugar, todos preguntaban: ¿Quién ese pibe? ¿De dónde salió ese prodigio?
Entonces decidieron que era mejor ponerte en el entretiempo de los partidos de la Primera División para que entretuvieras a la hinchada haciendo malabares con la pelota. Naciste mago. Siempre la pelota ha hecho todo lo que querés, ¿O será al revés?
Llegaste a la villa eufórico:
- ¡Mamá, me pagaron!
Doña Dalma te dio un beso y tu padre Diego te regaló una sonrisa y una palmada afectuosa. Hasta hay un viejo comercial de Coca Cola, donde se ve a aquel muchachito haciendo maravillas.
La primera vez que figuraste en los diarios, (esos que cada vez que pueden, intentan destruirte por tus ideas), tenías diez años. El Clarín decía: “Había un pibe con porte y clase de ‘crack’…”. Este periodista no sabía que aún faltaban por llenar muchas páginas hablando del “Pibe de Fiorito”. Porque en dos años ascendiste ocho divisiones en Argentinos Juniors, de novena a primera, y comenzaste a dibujar tu historia con goles: en 1978, aunque te consagraste como el goleador del Metropolitano, el flaco Menotti te dejó fuera de la Selección que ganó el campeonato porque eras muy niño, pero al año siguiente nos trajiste la Copa del Mundial Juvenil.
Por ese tiempo, aunque River te quería contratar y te ofreció lo mismo que ganaba Ubaldo Fillol, el jugador mejor pagado de entonces, decidiste jugar para Boca, que estaba en serios problemas económicos y no podía comprar tu pase. Nos hiciste campeones, pero duraste poco. Europa siempre ha pagado mejor y te fuiste al Sevilla y después al Nápoles.
El Mundial de México 86, siempre será recordado como “el Mundial de Maradona” y podría escribir muchas páginas con las emociones que nos hiciste vivir, porque cada vez que mandaste la pelota al fondo de la red, no era un gol de Maradona, era un tanto de desquite de todos los humildes de tu pueblo.
La FIFA, aún a regañadientes, (los oligarcas del fútbol no te quieren Diego) tuvo que elegirte como al mejor jugador del siglo XX. Para nosotros significas mucho más. Siempre recordaré cuando como consecuencia de haber caído en los abismos de la droga, te tuvieron que internar de urgencia y una multitud angustiada hizo intransitable cuadras enteras en torno al hospital. Alguien puso un gran cartel: “El cielo tiene que esperar”, otro decía: “Siempre vivirás, Dios no quiere competencia.”, otro: “Jesús resucitó una vez. Vos, miles.”, y quizá el más significativo rezaba: “Diego, no aflojés que vas a salir. No podés perder. No te olvides que Maradona juega para vos.”
Saliste de la droga como también te levantaste de cada golpe que te dieron en la cancha, pero los medios internacionales siempre magnificaron tu adicción a las drogas y cada error que cometías, porque lo que no te perdonan es que a pesar del dinero, la fama y la gloria, nunca olvidaste al pibe de la villa de Fiorito y que cada uno de tus mensajes políticos mueva la conciencia de los pobres y explotados del mundo.
El mercado puede aceptar que seas un genio del fútbol, pero no que te hayas convertido en la compensación para una sociedad frustrada por varias dictaduras militares y desgastada por el accionar de políticos corruptos.
Se acepta, ¿qué otro remedio les queda?, que seas un campeón, más no que reflejes los sentimientos de los despojados que necesitan creer que Dios no está tan lejos.
Eso no te lo van a perdonar nunca Diego.
La FIFA no te puede perdonar que promuevas la sindicalización de los jugadores, a los que llamas “los obreros del fútbol”, porque eso echaría por tierra un negocio que mueve millones de dólares cada cuatro años.
Si Maradona dona una escuela, o promueve una colecta para los niños pobres con parálisis, no saldrá en la primera plana de ningún periódico del mundo, porque lo imperdonable no son estos actos en sí, sino que lo hagas siempre diciendo que sólo estás devolviendo algo de lo que los poderosos roban a la gente.
Demagogo, populista, oportunista, drogadicto, son los calificativos aconsejados por los señores de la SIP para poner junto a tu nombre. Como también aconsejan destacar siempre las declaraciones del señor Pelé, porque ese si es “bueno”. Se coloca debajo de un cartel de alguna firma de productos deportivos, que por supuesto le paga, para reivindicar siempre al sistema y defender sus intereses. De eso vive.
No te van a perdonar tus visitas a Chávez, o que tengas al Ché tatuado en tu hombro.
La única vez que te tuve cerca fue cuando en noviembre de 2005, con motivo de la Cumbre de Presidentes de Mar del Plata, nos invitaste a ir a repudiar la presencia de Bush en la Argentina.
Los grandes diarios del mundo, no publicaron en estos días la foto de la Selección Argentina despidiéndose rumbo a Sudáfrica con una gran pancarta que decía: “Apoyamos a las abuelas de Plaza de Mayo para el Premio Nobel de la Paz”. Ni tampoco la noticia de que recibiste en Pretoria a Estela Carlotto con un gran abrazo.
Eso no se perdona Diego.
El fútbol, vos lo sabés mejor que nadie, es un juego impredecible y como bien declaraste: “No hay favoritos. Cualquiera te puede clavar la pelota en el ángulo y todo lo que hiciste… Chau”. Todo es posible, pero por todo esto y mucho más quiero decirte que si eso sucede, no te hagas ningún problema, porque con nosotros ya cumpliste.
Gracias por ser Maradona.
Gracias por ser nuestra alegría y nuestra esperanza.
Gracias por no olvidar al pibe de Fiorito.
Gracias por representarnos siempre a todos con dignidad.
Gracias campeón.
[Fuente: Autor anónimo]
- Más info:
- Entrada Maradona en Wikipedia, La Enciclopedia Libre
- Sitio oficial de Diego Maradona
- Sitio no oficial de Diego Maradona
[Fuente: Autor anónimo]
- Más info:
- Entrada Maradona en Wikipedia, La Enciclopedia Libre
- Sitio oficial de Diego Maradona
- Sitio no oficial de Diego Maradona
01 julio 2010
Declaración de FASIC por muerte de joven en furgón policial en Cabreros
Ante la muerte del joven Francisco Coronado Cárdenas al interior de un furgón de Carabineros, ocurrido en la localidad de Cabrero el 26 de junio, y la investigación de estos hechos por parte de la Justicia Militar, no podemos permanecer indiferentes, porque estamos frente a una situación que califica en el área de los Derechos Humanos:
1.- Condenamos toda forma de abuso policial, considerando que la fuerza pública justifica su existencia, conforme a la norma constitucional, para dar eficacia al derecho, obligándose ante la población a actuar civilizadamente, en la forma y en los casos previstos por la ley.
2.- La vida y la integridad física de las personas son bienes jurídicos cuya protección está cautelada por las normas penales en el caso de los delitos comunes y por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el caso que el agravio provenga de agentes del Estado.
3.- Rechazamos la intervención de la Jurisdicción Penal Militar para conocer este caso porque los carabineros no son militares, ni la víctima es militar. Además, porque esta judicatura especial no garantiza el debido proceso desde el punto de vista orgánico, porque el juez militar es un militar de carrera que por su investidura militar no da garantías de independencia, ni de imparcialidad y, desde el punto de vista funcional, porque el procedimiento vigente se rige por el sistema inquisitivo; es secreto, es escrito, el fiscal instructor opera como juez y parte del mismo modo que el juez militar y no es admisible la querella como forma de ejercer la acción penal, limitándose el ejercicio de los derechos procesales a las víctimas.
4.- La vigencia de esta jurisdicción especial coloca al Estado de Chile en una flagrante violación del Derecho Internacional, específicamente de la Convención Interamericana contra la Tortura, la Convención Internacional contra la Tortura y su Protocolo Facultativo, la Convención Americana de Derechos Humanos, instrumentos todos ratificados por Chile, incluyendo una sentencia condenatoria de la Corte Interamericana de Derechos Humanos -“caso Humberto Palamara” de diciembre del 2005 cuyo cumplimiento está pendiente en lo referente a la modificación de la Justicia Militar vigente en el país-.
5.- Exhortamos a los Poderes Ejecutivo y Legislativo a dar cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana y adecuar la legislación interna a los estándares internacionales de los Derechos Humanos, en orden a suprimir esta judicatura especial, en subsidio, reducir su competencia sólo a delitos militares cometidos por militares y, en todo caso, modificar la estructura del procedimiento conforme a las normas de un sistema acusatorio, garantista, controversial, oral y público.
EQUIPO JURIDICO DE FASIC
Santiago 30 de junio de 2010
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