05 junio 2006

Carta abierta a mi hija que está en las calles

Hermosa niña que estás a pasos de convertirte en mujer:

Con el alma en un hilo te escribo estas palabras mientras te encuentras en paro nacional movilizada en las calles, en las marchas, en las tomas de liceos con tu uniforme escolar de primero medio luchando por aquello que yo ni mi generacion fuimos capaces de conseguirte: una educacion de calidad...

Y me siento miserable tecleando en este computador como si fuera un piano vacio de cuerdas que ya no tienen resonancia ni peso especifico necesario como para poner orden en este mundo, pues es en clases donde debieras estar, jugando con tus amigas, coqueteando dulce con tus amigos, descubriendo los primeros petalos del amor...

Pero entiendo, no sabes como entiendo lo que haces junto a decenas de miles de maravillosos pinguinos auto organizados. A rostro descubierto enfrentan una maquinaria muy bien disenada y aceitada por quienes desde la sombra ejercen el poder, la desorganizacion y la falta de solidaridad como estrategias de reproduccion de la dominacion.

Como es posible que haya quienes concertadamente quieran que la mayoria de ustedes, el futuro de nuestras vidas, la flecha que abrira a la humanidad a nuevos rumbos, permanezcan ignorantes, solo fijados a una identidad de consumidores, aislados, farandulizados, enajenados del real potencial que albergan en sus almas y cuerpos, para ser eximios profesionales, artistas, constructores, obreros calificados...

No hija mia, que no te enganen, no fue por este orden de cosas que morimos segundo a segundo la infancia que tuvimos bajo dictadura y que hicimos frente, a tus mismos catorce anhos, rompiendo el miedo, creando consciencia, volviendola organizacion, reencantando la confianza en el colectivo, para exigir pan, trabajo, justicia y libertad. Tu abuelo no aguanto con los dientes apretados las descargas electricas para que hubiera generaciones de estudiantes de primera, segunda, tercera y cuarta categoría en democracia. Tu bisabuelo no aprendio a leer y a escribir en forma autodidacta y a organizar a la FECH a principios del siglo XX para que al siglo siguiente se mantuviera la diferencia de clase, apellido, comuna y etnia de origen como los principales pilares de segmentacion de la educacion y el mercado laboral en el pais. Tampoco tu tatarabuelo, Manuel Jesus, hizo trizas sus rodillas de zapatero militante a fines del siglo XIX para que hubiese ninhos que en el siglo XXI tienen que trabajar para poder pagar sus estudios y mantener a sus familias...

Mucho se habra avanzado, pero es mas lo que queda por hacer. Que no te cuenten cuentos para cejar en tu batalla. Ustedes estan en lo justo, en lo correcto, en lo que como pueblo, generacion tras generacion, hemos bregado para nuestro pais y la humanidad.

Tampoco tuvimos yo, tu abuelo, tu bisabuelo y tatarabuelo los medios de comunicacion de masas a nuestra disposicion; la derecha en forma oblicua o directa siempre se encarga de hacer circular mensajes confusos para dividir y quebrar a los movimientos sociales. El centro politico, por su parte, siempre te seguira hasta que sus tibios y confortables intereses no se vean perjudicados. La izquierda, por ultimo, tradicionalmente ocupa los espacios abiertos por las masas auto organizadas para presionar a los gobiernos de turno a seguir su propia agenda programatica, pero sin someterse al liderazgo, conduccion y ritmos de estas masas conscientes. Ya lo estaras conociendo hija mia, ojala esta vez fuese distinto...

Pues, es lo que ocurrio con el movimiento de los igualitarios en el XIX; con los obreros y estudiantes a principios del XX; con los campesinos en la segunda mitad del siglo pasado; con los pobladores, bajo la dictadura...

Estamos orgullosisimos de ti hija mia, de Maria Jesus y todos tus companeros y companeras a lo largo de todo Chile y los cientos de liceos y colegios movilizados. Continuen guiandose por la intuicion responsable, en el respaldo que les otorgan sus propias fuerzas. Hagan suya la memoria, comprension, imaginacion y voluntad colectiva que en forma plural han ido abriendo caminos de mayor justicia social, democracia y solidaridad en Chile. No necesitan estar permanentemente movilizados, pueden descansar, celebrar, reflexionar, evaluar, aprender, y mas adelante volver a actuar. Recuerda que ni Roma ni nada solido se construyo en un dia. Y no necesitamos mas martires, los queremos vivos y sanos.

Ustedes lo han hecho mejor que todos nosotros. Ustedes nos estan aleccionando al mundo adulto, nos han devuelto la esperanza y la confianza que los fines mas idealistas se pueden obtener con los medios mas concretos y realistas si hay voluntad, tolerancia y organizacion. Nos han vuelto a abrir la fe individual y colectiva que reconoce la obligacion de trabajar por la justicia en el mundo. Vemos como ustedes, hombres y mujeres en formacion ya dedican sus vidas al servicio de otros, sobre todo a los que tienen mayor necesidad, los pobres y marginados, y como les incomoda la consolidacion de situaciones de privilegio. Que buena nueva!

"El cobre por el cielo y la educacion por el suelo", "Ahora es cuando"... Ay hija mia, gracias por todo esto. Tengo el alma en un hilo y desde la admiracion humilde por todo lo que han logrado movilizar, estoy cierto que somos muchos y muchas de todas las edades que hoy renovamos ante ustedes nuestro compromiso de hacer todo lo necesario para alcanzar una sociedad en que la educacion sea excelencia para todos, que asegure el desarrollo mas completo posible de todas las dimensiones de la persona, unido al desarrollo de un sentido de los valores y del compromiso al servicio de los demas.

No descansare hija mia hasta que esta sociedad otorgue prioridad a las necesidades de los pobres y haya cada vez mayor cantidad de personas dispuestas a sacrificar el propio interes por la promocion de la justicia. Te lo prometo.

Tu papá